Dentro de un universo en el que existiera la justicia humana y alguna vez nos tocara algo guay en los Kinder Sorpresa, bastaría con anunciar que la segunda jornada del Primavera Sound 2017 trae a Frank Ocean con el álbum más especulado del pasado año bajo el brazo y, quien más quien menos, entendería que ya está todo dicho. Pero hay gente muy insaciable correteando por ahí suelta, seres que viven en un estado de insatisfacción vital perpetuo y para los que el mundo nunca es suficiente, como el James Bond de Pierce Brosnan. Dichas criaturas, sin saber exactamente cómo, cada año sacan la pasta del padre divorciado que pueden para pagarse los abonos a todos los festivales europeos que se celebren a orillas del mar, y aparte del de Frank Ocean, necesitan otros 60 nombres de grupos que nadie conoce más para sentir que ha merecido la pena la manipulación emocional y salir de casa esa noche, en general. En el nombre de todas ellas, aquí va un mapa/resumen con forma de top 10 de indispensables y otro top de descubribles que demuestran que, aunque escuchar “Nikes” con el rumor del Mediterráneo al fondo debería ser suficiente, el viernes en el PS de éste año nadie estará obligado a conformarse con nada en particular, especialmente si les va un poco la electrónica.

1IMPRESCINDIBLES

FRANK OCEAN

Si has de preguntar por qué es lo más imprescindible de ésta decimoséptima edición del festival barcelonés significa que nunca lo sabrás, como decía Louis Armstrong sobre el jazz. No es sólo su bautizo de fuego en el Primavera Sound ni la primera vez que pisa nuestro país; es que quien se lo pierda éste mes de junio en el Parc del Fòrum de la capital catalana se arriesga a no volver a verlo mínimo hasta que las ranas críen pelo o a Donald Trump se le baje la bilirrubina. Avisados estáis.

RUN THE JEWELS

Reventaron todo lo reventable en su última visita al festival, que coincidió con la edición número 15 de su joven historia. En 2017, vuelven para reivindicar el trono, escudados en la tercera entrega de una saga de discos homónimos que promete erigirse como la excusa perfecta para montar el mosh pit de puretas primaverales más grande y destructor posible. Si los suelos empiezan a retumbar más de la cuenta y la mar salada se alborota más de lo normal, no es culpa del cambio climático, sino de El-P y Killer Mike.

FLYING LOTUS

Flying Lotus es como Franz Kafka en versión peor, porque de Kafka todo el mundo hablaba y nadie lo leía, pero es normal porque el tipo era un poco pamplinas. Con Flying Lotus, sin embargo, no se entiende que nadie le haga mucho caso, como si ser sobrino de John Coltrane no fuera suficiente acto meritocrático en la vida. Ya estuvo en el Sónar hace dos años, sí, pero ni os enterasteis, así que no desaprovechéis ésta segunda oportunidad sobre la Tierra.

SAMPHA

Tras años oxigenando entre bastidores el rap requeteproducido de megaestrellas del género anteriormente conocido como rap a la altura de Kanye West o Drake, el londinense Sampha, que al igual que tantos otros últimamente, hace honor a Basquiat con su peinado, debutó por fin éste año en solitario. Electrónica, soul, trip-hop, todo ello con la sensualidad negra que le corre por las venas y las aspiraciones de transcendencia blancas que a saber de dónde le vienen.

The xx

Probablemente la sorpresa menos sorprendente del cartel del Primavera Sound 2017 junto a Bon Iver, el trío británico llevaba más de lo que se considera plausible aceptar como cortés o misterioso haciéndose de rogar. Su recién estrenado “I See You” pretenderá apuntalarles en el reinado de las depresiones y melancolías fáciles de digerir que se crearon especialmente para sí mismos. Pop sintético y triste para quien lo quiera, oigan.

WHITNEY

Conquistaron con su debut los escenarios del Primavera Club del curso pasado y la redacción de El Quinto Beatle también, de paso. Un pop tan clásico en su falta total de pretensión como fresco en su exceso total de influencias, especialmente procedentes del country más cateto y el soul menos litúrgico. Simbolizará el comienzo, en vivo y en directo desde el Primavera Sound, de la trayectoria artística de una gran promesa.

MAC DEMARCO

Olvida todo lo que supieras o te hayan contado acerca del indie; Mac DeMarco va de otra cosa, y te va a encantar. Su “Salad Days” fue la excepción en las discotecas de hasta el más reacio a la melancolía y a la desafinación que se precie, y en la edición más reciente de nuestro festival más internacional va a seguir poniendo peros en las bocas de todo aquel que sepa apreciar su depresión risueña, por poca intención que tenga de admitirlo.

SLEAFORD MODS

Si Sleaford Mods hubieran existido en lugar de Robbie Williams cuando Oasis y Blur se echaban a un pulso la soberanía del nuevo brit pop, los noventa hubieran sido mucho más interesantes. Hoy, con una juventud demasiado perdida en el hedonismo químicamente puro y una tropa coetánea liada con el trabajo y los críos, el dúo de Nottingham no sabe exactamente a quién reclamar la atención, pero su último trabajo se llama “English Tapas”, así que la de éste lado de la Península Ibérica debería tenerla.

TALABOMAN

No habrá muchos chistes sobre españoles y suecos yendo en un avión, pero a nadie le importaría que los hubiera si sonaran tan bien como John Talabot y Axel Boman cuando se juntan a hacer techno bailongo y recatadamente sensual. Dando fe y evidencia de que el 2017 es el año de la electrónica, la alineación perfecta de estrellas que es Talaboman promete dejar las expectativas muy altas.

THE MAGNETIC FIELDS

Molaría componerle una canción a cada año de tu vida, ¿verdad? Qué pena que no sepas ni afinar una guitarra, mucho menos escribir algo medianamente melódico, pero tampoco te hace falta porque para eso existe Stephin Merritt, sus The Magnetic Fields y “50 Song Memoir”, cuyo título no deja mucho lugar a la imaginación. Los de Boston son unos de los nombres escritos en tipografía grande y mayúscula del cartel de la presente edición del Primavera Sound que más continúan pasando desapercibidos, pero ya hablaremos después del 2 de junio, ya hablaremos…

2JOYAS OCULTAS

BELAKO

Venimos insistiendo en ello desde lejos y no vamos a cansarnos jamás: el rock vasco es la nueva invasión británica. Con “Hamen”, su segundo trabajo de estudio, los cuatro jovenzuelos de Vizcaya van a marcar el Primavera Sound 2017 sin más pretensión que la de un rock guitarrero e impetuoso que no va de nada más que de lo que es: pura rabia bien canalizada.

MITSKI

Otra de las favoritas de la redacción de El Quinto Beatle, Mitski no tiene suficiente con la mezcla de influencias geográficas que la hacen imposiblemente intrigante sin hacer más esfuerzo. Las raíces japonesas y la vida en Nueva York convirtieron a Mitski en una chica muy fuera de la común; déjate despistar por su candor, que en cuanto lo hagas, se desata su vehemencia. Cuidadito…

SINKANE

Sinkane estará por partida doble tanto en el viejo Primavera Sound de siempre como en el oasis electrónico llamado Primavera Bits que se adaptó desde el año pasado cerca de la playa, pero no sobra en ninguna parte. Ha conseguido que los blancos sinteticen y reclamen el pop de su Sudán natal desde Londres, cosa que se dice pronto pero es toda una hazaña; música popular contemporánea, África se acerca.

SWANS

Si Swans no existieran ni hubieran renacido en la presente década, no se sabe si hubiera habido que inventarlos, pero definitivamente no estaría de más. Éstos investigadores e indagadores precoces del rock neoyorkino van a aprovechar la invitación al Primavera Sound 2017 para despedirse de sus días en el laboratorio sónico, y los demás vamos a aprovechar para no dejar escapar la oportunidad de decirles adiós.

WAND

Si te va tanto el garage como la psicodelia y te gustaría tomarte ambas cosas en un práctico y cómodo cóctel bien hecho, Wand es tu banda. Extremadamente bien relacionados en la escena musical californiana y estadounidense, la garra melódica de ese stoner rock de buen gusto que practican tiene capacidad de sobras para abrir unas cuantas mentes ofuscadas en directo.

DIXON

El 2017 no solo es el año de la electrónica en el Primavera Sound; es el año de la electrónica alemana, y si la eficiencia teutona de Dixon no logra arrastrar tu trasero hasta el Primavera Bits éste año es porque no tienes suficiente cerveza caliente en el cuerpo metida. Diseñado para hacer bailar a tu cerebro y destruirlo en el proceso, Dixon aparca en Barcelona para recordar en una sesión legendaria el porqué de que Alemania rija Europa (al menos en lo que a apretar botones y sacar sonidos se refiere).

ÂME

A veces se suman a Dixon y hacen cosas increíbles, y otras se quedan solos consigo mismos y hacen cosas todavía mejores, porque si hay algo más incuestionable que la electrónica alemana es el house detroitino revisado por parte de dos alemanes. Cada uno con su conciencia, pero perderse una cita con Âme en el Primavera Sound 2017 es perderse una cita con mucho potencial.

AUTARKIC

Si la electrónica en general y la alemana en particular ascienden durante ésta edición del Primavera Sound 2017, Tel Aviv no se queda atrás como ciudad emergente de todo lo que muy pronto le va a molar a todo Cristo. Autarkic es electrónica curtida en clubs y fábricas abandonadas, pero con mucho corazón. Si Alemania es eficacia, Israel es otra historia completamente distinta pero igual de digna.

KING SUNNY ADÉ

King Sunny Adé no lleva lo de rey en su nombre por hacer bonito ni porque sí; él ya era el rey del juju, que no se trata de nada que de miedo sino de música tradicional yoruba, mucho antes siquiera de que nadie se lo reconociera. Símbolo de lo que está por llegar desde Nigeria, precursor ideológicamente lejano de nombres tan sonados como Wizkid y Skepta en su vertiente desarraigada, King Sunny Adé viene al Primavera Sound 2017 a ofrecer una clase magistral sobre lo que es verdaderamente el trance en estado natural.

POLAR INERTIA

Los franceses Polar Inertia son de esas agrupaciones acerca de las cuales hay que insistir al público escéptico de que, en serio, son rarísimos, pero se puede con ellos. Si fueran un poco más fríos e industriales, alguno no haría mal en contemplar la posibilidad de que se convirtieran en ladrillo, pero al mismo tiempo se molestan en desplegar la complejidad de abarcar también la dimensión poética y audiovisual de su arte. Cuando una exposición de obras performáticas se confunde con una rave, aparecen Polar Inertia.