Todavía me sigo preguntando qué clase de disco voy a intentar afrontar en esta crítica. No sabría decir con exactitud si es un disco de pop, un disco de rock, si debería añadirle el prefijo indie o si además estamos ante una especie de álbum conceptual o no. Al final es lo que tienen los términos paraguas, que sólo describen algo de manera muy general y a veces es complicado distinguir la barrera que separa un término de otro, porque cada persona puede percibirlo de manera distinta y porque la propia música puede nadar entre distintas vertientes sin encasillarse en una de manera clara.

Es el caso de grupos como los norteamericanos Spoon, quienes desde el comienzo de su carrera se han movido entre distintas vertientes. Y es que, a pesar de ser un grupo de guitarras nunca han escondido un alma tremendamente pop, y en “Hot Thoughts”, su ya noveno álbum de estudio, ese alma se manifiesta con más claridad que nunca, añadiendo un toque de continuidad entre cada canción, además de algo de bailoteo.

“Hot Thoughts”: cuando tienes todas las papeletas de quedarte como el incomprendido

En “Hot Thoughts” su alma pop se manifiesta con más claridad que nunca, añadiendo un toque de continuidad entre cada canción, además de algo de bailoteo.

El grupo de Britt Daniel, Jim Eno, Rob Pope y Alex Fischel siempre ha sabido mantener un sonido fresco a pesar de valerse de un rock bastante maduro, con canciones variadas y muy bien construidas, ofreciendo discos bastante sólidos y consiguiendo así una carrera equilibrada. Esta vez, sin embargo, el grupo ha querido ir más allá y salir de la zona de confort para arriesgarse con algo que, sin ser excesivamente rompedor, explora sonidos con los que la banda había coqueteado antes pero no se había atrevido a desarrollar. “Hot Thoughts” es el disco más bailable y a la vez introspectivo de Spoon. Bailable porque predominan los beats electrónicos, los sintetizadores y los toques funky, e introspectivo porque al contrario de lo que pudiera parecer, los temas suenan íntimos, muy trabajados y además el álbum tiene una cohesión sorprendentemente bien construida, algo que no se suele ver en este tipo de discos.

Fotografía: https://www.facebook.com/spoontheband/

“Hot Thoughts” es el disco más bailable y a la vez introspectivo de Spoon. Bailable porque predominan los beats electrónicos, los sintetizadores y los toques funky, e introspectivo porque al contrario de lo que pudiera parecer, los temas suenan íntimos, muy trabajados y además el álbum tiene una cohesión sorprendentemente bien construida.

Ya desde el comienzo con la pieza que da título al disco, “Hot Thoughts”, podemos apreciar que no estamos ante un trabajo de Spoon más. La banda ha confesado haber escuchado mucho a los Talking Heads y a Bowie durante este período, y en cierto modo es notorio. Mucho ritmo, arreglos de cuerda, carillón, guitarras mucho más discretas y que contribuyen a la construcción del tema ofreciendo más ritmo que melodía y coros, muchos coros. Una canción inspirada según Britt Daniel por un chaval japonés que se paró a decirle a su pareja que tenía una dentadura increíblemente blanca y brillante mientras los dos paseaban por Shibuya (“your teeth shining so white, light up this side street in Shibuya tonight).

Lo que más me llama la atención de este trabajo, como ya he mencionado, es la conexión entre las canciones, dando la sensación a veces de estar ante un álbum conceptual, compuesto muy meticulosamente. Y es que temas como “WhisperI’lllistentohearit” (si separáis las palabras tiene sentido, de verdad) funcionan mucho mejor en conjunto que por separado, con un primer tramo mucho más calmado en el que la voz se mueve entre guitarras casi ambientales y un segundo en el que la batería rompe junto a los clásicos riffs del grupo, construyendo una pieza muy potente.

Esta vez el grupo ha querido ir más allá y salir de la zona de confort para arriesgarse con algo que, sin ser excesivamente rompedor, explora sonidos con los que la banda había coqueteado antes pero no se había atrevido a desarrollar.

Con la misma cohesión le sigue “Do I Have To Talk You Into It”, guiños a Devo incluidos. Los teclados y la batería se apoderan completamente del tema, con un Britt que aporta un toque de groove gracias a su voz, cuestionando si es necesario poner etiquetas a una relación después de tanto tiempo (“Do I have to talk you into it? Do we have to make sense of it? When I’ve known you such a long time and we never had to act polite). Y casi sin darnos cuenta entra “First Caress”, que parece una segunda parte del tema anterior, más acelerada y con un aire muy disco. Sigue sin haber rastro apenas de guitarras, salvo en momentos puntuales, pero quién se va a quejar con canciones tan redondas y con esos teclados que a veces parece que quieren romperlo todo. Una primera mitad impecable concluye con “Pink Up”, uno de los momentos más experimentales del disco, con ritmos y sonidos mucho más exóticos, subidas y bajadas constantes y juegos de voces y coros ambientales que a veces recuerdan más a Radiohead que a los propios Spoon.

Arranca la segunda parte con “Can I Sit Next To You”, uno de los temazos más claros del álbum (si es que los tiene en realidad). Se trata de otra pieza de ritmo bailable y más guitarrera que las anteriores, a pesar de tener un desarrollo pausado. El toque funky contrasta con una letra que habla sobre la dificultad de querer acercarse a una persona y no hacerlo por timidez y por complejo. Sería raro encontrar un disco de Spoon sin una balada, y ahí está “I Ain’t The One”, con un Britt lamentándose sobre no ser suficiente para nadie y decidiendo alejarse (“I ain’t the one so now I’m leaving you all behind me”). Nos acercamos al final y aunque los temas ya no están tan hilados como en la primera mitad, siguen sonando muy coherentes, como esa “Tear It Down” tan popera, quizás la canción más clásica del disco, con esos ritmos tan marcados y un estribillo bastante más diferenciado (algo que no es tan visible en el resto de temas), además de esos “nanana capaces de enganchar a cualquiera.

El resultado es muy positivo. A pesar de no tener temazos ni estribillos tan claros como sus trabajos habituales, es un disco muy bien hilado y que se disfruta mucho más en conjunto. Con “Hot Thoughts” han demostrado que todavía pueden hacer grandes discos y no encasillarse.

Shotgun” entra con mucha fuerza, siendo el tema más agresivo del largo, como unos Franz Ferdinand mucho más cabreados y herméticos (a veces de hecho pienso que este es el disco que llevan años queriendo hacer). Y para despedirse dejan “Us”, que casi parece un reprise de “Pink Up”, con un toque muy jazzero gracias a los instrumentos de viento y un final muy melancólico.

Para Spoon, lanzar un disco como “Hot Thoughts” es un golpe sobre la mesa, primero porque es un movimiento arriesgado con el que salen de su zona de confort, y por otro lado porque el resultado es muy positivo. A pesar de no tener temazos ni estribillos tan claros como sus trabajos habituales, es un disco muy bien hilado y que se disfruta mucho más en conjunto. Si con “They Want My Soul” demostraron que todavía eran capaces de hacer grandes canciones, con “Hot Thoughts” han probado que todavía pueden conseguir grandes discos y no encasillarse. Una buena jugada por parte de una banda más que asentada a estas alturas.

Spoon – Hot Thoughts

8.3

Spoon se lanzan a la piscina con un disco más introspectivo a la par que bailable, en el que las guitarras y los estribillos tienen menos peso para dárselo a los teclados y, sobre todo, al conjunto de las canciones. No sabemos si algún día bajarán el listón de su carrera, pero de momento siguen al pie del cañón.

  • En conjunto funciona muy bien.
  • Arriesgado, diferente al resto y con ideas muy bien ejecutadas.
  • A pesar de guardar gran cohesión, también ofrece variedad.

  • Quizá le falte algún hit más claro, algunos temas pierden por separado.
  • Que no seas fan del rock más maduro.

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