Hemos estado charlando con Amparo Llanos. La que durante más de dos décadas formase parte de una banda que fue santo y seña del grunge y el garage español, Dover, inicia nueva aventura al frente de New Day. En este proyecto, Amparo se pone al frente del micrófono. Junto a ella se encuentran Samuel, también ex-integrante del mítico grupo que nos regaló “Serenade”, “Devil Came To Me”, “Cherry Lee”, etc. y Jota, un magnífico batería curtido en mil batallas en esto del rock.

New Day representa un nuevo día, un proyecto que hace volver a empezar de cero a tres músicos que afrontan esta nueva etapa con enorme ilusión y ganas de demostrar que aún tienen mucho que aportar a la música.

New Day remite al comienzo de algo nuevo, a una etapa radicalmente nueva. ¿Qué elementos de vuestros proyectos pasados han tenido más peso para dar carácter a vuestra nueva formación?

Yo estuve veintitantos años en Dover. Samuel también estuvo diez años allí. Al grupo nuevo nos hemos traído a nosotros mismos, que ya es mucho. A la hora de componer las canciones yo notaba que estaba entrando en una etapa radicalmente distinta a la anterior, y que el paso de una a otra había supuesto una ruptura muy importante en mi vida. Noté que estaba componiendo algunas canciones de manera diferente a como las había compuesto en Dover. Imagino que habrá cosas mías que estén en New Day y que se puedan reconocer de Dover.

Noté que estaba componiendo algunas canciones de manera diferente a como las había compuesto en Dover.

Amparo y Samuel, vosotros ya os conocíais de Dover, pero, ¿cómo surge la unión con Jota?

Yo le propuse a Samuel: “¿oye, quieres hacer un grupo conmigo?”, y él dijo que sí. A Jota le conocemos desde hace muchísimos años; desde 1995. Jota ensaya en los mismos locales en los que hemos ensayado con Dover en los últimos años, así que le propuse si quería tocar la batería con nosotros, y respondió que sí.

Vuestro primer single se llama “Stay”. ¿Es éste un proyecto con vistas al futuro o algo que simplemente os apetecía hacer ahora?

Lo que yo tenía claro es que a mí me apetecía mucho seguir en la música. Sentía que todavía tenía mucho que expresar y que decir en la música. Entonces montamos New Day como manera de expresarnos. Pero, también, lo que he aprendido a pensar a lo largo de los años es que es imposible saber lo que va a pasar en el futuro, lo que vas a estar haciendo de aquí a dos años. A mí me gustaría pensar que sí, que haremos discos, pero decir cuánto tiempo va a durar es imposible. Si a mí me llegan a decir hace dos años, un día como hoy, que yo iba a estar dos años después cantando en un grupo con Samuel y con Jota no me lo hubiera creído. Parte de la gracia de la vida es que uno no tiene ni idea de lo que va a ser el futuro. Lo que sí es cierto es que le ponemos muchísimas ganas. A este disco le hemos dedicado muchísimo tiempo Samuel y yo en el local poniendo, quitando teclados, haciendo cosas muy divertidas, pero sin saber cómo iba a ser el futuro ni siquiera a tres meses vista.

Vayamos a las canciones del álbum. ¿Tenéis preferencia especial por alguna?

Como yo he escrito las canciones, las quiero a todas como a hijas. Pero particularmente estoy muy contenta con la letra de “Jupiter And The Farmer” y con la de “One Day”. Me gustan mucho esas dos letras. Lo que expresé y cómo lo expresé.

Personalmente me ha gustado en especial “Say Yeah”. Esa repetición tan hogareña que dice “I wanna go home” me ha hecho pensar en quienes se ven obligados a buscarse una vida mejor lejos de los suyos. ¿Van por ahí los tiros o es simplemente una interpretación mía?

Pues es una interpretación tuya. Muy bonita, he de decirte, pero la verdad es que estaba pensando en mí y en mis experiencias vitales. Como yo he tenido la suerte de no pasar por la experiencia de no poder volver a casa, esa frase concreta va más encaminada a una interpretación metafórica.

Hablabas antes de “Jupiter And The Farmer”. Esta es una de las canciones con más elementos para el directo. ¿Tenéis gira a la vista? ¿Os centraréis más en salas o en festivales?

Vamos a hacer unos cuantos conciertos ahora. Empezamos el 21 creo. No lo recuerdo exactamente. Sé que empezamos en Valencia y en Castellón, y vamos a hacer varios fines de semana de salas. Como ya se echa encima el buen tiempo, nuestro management está cerrando festivales para este verano, para poder tocar al aire libre que es lo que toca. La gira más gorda de salas la haremos después del verano.

Entre el canto a la libertad y el rollo de los sintetizadores que recuerdan un poco a “Do Ya”, a “Madrid”, etc. “Free” me ha hecho volver a tener 15 años, cuando “Follow The City Lights” era número 1 en ventas, radios… ¿Será uno de los singles del disco?

Es curioso porque era una canción que nosotros teníamos pensado que fuera, si no el primer single (teníamos claro que queríamos que fuera “Stay”), sí el segundo. Pero, de repente, empezó la gente a hablar más de “Say Yeah”. De todos modos yo creo que sí, que tarde o temprano la tendremos como single, porque es una canción con la que estábamos muy contentos cuando la terminamos Samu y yo. Cuando estábamos haciendo cosas con ella para arriba y abajo en el local nos gustaba mucho cómo quedaban los coros, que parecen casi coros infantiles en ese “We are free, la verdad.

De lo que no cabe duda es de que hay mucha variedad estilística. Cuando llevas apenas cuatro canciones escuchadas te das cuenta de que ninguno de los temas tiene que ver ni en forma ni en ritmo con los anteriores. ¿Este contraste es algo que habéis buscado a propósito?

Curiosamente, creo que se pueden intentar programar ese tipo de cosas, pero en mi opinión no terminan de salir nunca bien si dices “vamos a hacer el disco todo por allí o todo por allá”. Al final las canciones salen como ellas quieren. Cada una te pide expresarla de una forma diferente. Mandan ellas y no tú. A mí me salía una canción, y si me gustaba y a Samuel también la trabajábamos como pensábamos que le pegaba mejor.

Cuando mejor me expreso creativamente es cuando estoy haciendo lo que de verdad me sale del corazón y me emociona.

¿Qué música habéis escuchado últimamente, que haya influenciado esa variedad de estilos?

Yo personalmente llevo unos años escuchando norteamericana de los años 20, 30, música muy de raíces, que en principio no es una cosa que encaje ahora con nada en absoluto, pero es una pasión musical que tengo. Me gustan muchísimo cantantes country y blues, pero del año 19-20 con su guitarrita desafinada y nada más. Cuando estaba empezando a componer las canciones recuerdo que escuchaba mucho Elvis Presley, Chuck Berry, clásicos como Bob Dylan… No sé si se habrá notado en las canciones. Y yo personalmente, y creo que Samuel también, nada actual. Cuando salimos de Dover no teníamos ganas de escuchar nada actual. Además de que cada uno tiene un cajón de sastre por dentro. Lo tienes o lo eres. A mí los Beatles me han gustado muchísimo siempre, y yo creo que en este disco, como estas canciones iba a cantarlas yo y siento esa admiración por los Beatles, y muy en especial por como canta Paul McCartney, creo que han sido una influencia en canciones como “Say Yeah” o “Painting In The Sky”.

¿Cómo percibís el circuito festivalero y de salas actual en España a la hora de enfrentaros a él como una nueva marca?

Como grupo nuevo que somos estamos pasando por una etapa de comienzo que nos está costando. Pero tiene que ser así. Está bien que nos cueste y que no sea fácil. El establishment musical nunca nos lo ha puesto fácil, pero lo trabajas todo con más ilusión, con más ganas… Yo tenía clarísimo que esto era empezar de cero, aunque haya gente que sepa de dónde venimos y le inspire cierta curiosidad, pero esto era pico-pala como todo el mundo, y eso está bien.

En los 90 el castellano era casi un impedimento para que una banda de rock, garage, indie… llegase al gran público. En la última década eso ha cambiado. Vosotros apostáis por el inglés. ¿Hay alguna razón musical, sentimental, inercia…?

Todo mezclado. Hay una razón sentimental, una razón creativa… Es así como artísticamente nos expresamos mejor. Puede ser que alguna vez se me ocurra hacer una canción en español y me guste mucho. Pero yo disfruto mucho con el inglés porque es un idioma que me gusta. Es una pasión personal mía. Eso hace que sea más difícil porque yo creo que estamos en un momento musical en España parecido al de los 80. En los 80 había un montón de artistas y de grupos que el público conocía y que cantaban en español. Durante los 90 se abrió un poco la mano con el idioma pero tampoco mucho, porque lo que nos pasó en Dover tampoco le ocurrió a otro grupo. No es que ocurriera que si cantabas en español no te quería nadie y si cantabas en inglés todo el mundo, pero sí es cierto que el inglés quizá era más fácil. Ahora llevamos unos cuantos años que se ha vuelto al español. Yo veo un lazo de unión con los 80 en la escena musical de ahora. Puede que para los grupos que cantamos en inglés vuelva a ser más difícil pero eso particularmente me da igual, porque yo hago las canciones como a mí me gustan. Cuando mejor me expreso creativamente y cuando pienso que estoy haciendo algo de valor es cuando estoy haciendo lo que de verdad me sale del corazón y me emociona.

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