Fogbound son una de las bandas más prometedoras de la escena psicodélica española. Este grupo gallego mira al pasado para traernos al presente una propuesta fresca y personal con la que han logrado encandilar a un público que esperaba con gran interés su debut en largo. Un álbum homónimo que presenta diez cortes cargados de psicodelia y freakbeat que hacen las delicias de los aficionados al estilo. Hablamos con Fabio Mahía (cantante, compositor y guitarrista) y Fernando Vilaboy (teclista) para conocer mejor a un grupo cuyos seguidores, en la era digital, les quitan las copias en soporte vinilo de las manos.

¿Por qué Fogbound como nombre del grupo?

Fabio: El nombre vino por verlo en una película. El típico estado de aeropuerto en el que las pistas están rodeadas de niebla y los aviones no pueden aterrizar. Surgió un poco de ahí, y de que donde vivimos, en La Coruña, siempre tenemos bancos de niebla matinales. Son esas dos cosas las que hicieron que nos decidiéramos por ese nombre.

¿Cómo se formó Fogbound?

Fernando: La Coruña no es muy grande, somos pocos. Conocía a Fabio, le comenté la idea de formar un grupo sólo para hacer versiones de freakbeat, y empezamos. Él conocía a Borja y también era muy amigo del primer batería, de Adrián. Fabio traía temas propios al ensayo y yo siempre decía: No, sólo versiones. No, sólo versiones”. Y al final sus temas propios fueron para adelante. Ahí en medio yo me fui para Inglaterra, y él cogió y montó todas sus canciones. Cuando volví quería ser parte de Fogbound, y me aceptaron. No soy tan malo entonces. [Risas]

Bueno, está bien, ¿no? Una vez más se impone la originalidad.

Fernando: Sí, sí. Triunfan las buenas ideas.

Fabio: La verdad es que seguimos manteniendo alguna versión, porque nos hace coña versionar alguna canción que nos guste a todos. Y también el público al que nos dirigimos lo agradece, en cierto modo. Entonces, seguimos tocando alguna versión en directo.

¿Cuándo os surge el interés por la psicodelia?

Fernando: Yo voy a cumplir 40 años, y creo que a los 15 o 16 empecé con toda esta tontería del rollo sixty, mod… hace muchísimos años ya. Tenía otro grupo que se llamaba Elephant Band. Todos los grupos en los que he estado siempre han tenido ese rollo de freakbeat, o quizá un poco más años setenta. Tenía otro grupo que se llamaba Mega Purple Sex Toy Kit, en el que también hacíamos todo este rollo freakbeat de finales de los sesenta. Para mí es casi una enfermedad.

Fabio: Por mi parte, viene un poco por los garitos por los que salíamos tanto Adrián como yo. En La Coruña siempre hubo determinados pubs en los que sonaban, sábado sí, sábado también, las canciones que terminamos versionando después en el local de ensayo. La verdad es que a los cuatro miembros del grupo nos gustan infinidad de estilos diferentes, pero sí que nos hemos focalizado en ese en particular.

En 2013 ganasteis la II Batalla de Bandas del Euroyeyé, lo que os dio la oportunidad de grabar vuestro primer single. ¿Cómo vivisteis aquello?

Fabio: Por aquel entonces no estaba Fer.

Fernando: Yo aún no era de Fogbound.

Fabio: Después entró y se grabó con el órgano Hammond. Pero lo vivimos como un impulso, porque costearse hoy en día un estudio analógico, como puede ser Circo Perrotti, es complicado. Si no te dan un impulso mediante un premio, o te lo curras en los conciertos y ahorras, no tienes acceso a él. Surgió de esa manera, y para nosotros fue un punto decisivo en nuestra carrera como grupo.

Costearse hoy en día un estudio analógico como Circo Perrotti es complicado. Si no te dan un impulso mediante un premio, o te lo curras en los conciertos, no tienes acceso a él.

Los singles que habíais lanzado previamente tuvieron una acogida estupenda. Estabais empezando y ya teníais muchos seguidores fieles. Algunos, incluso, que ya concebían y buscaban vuestras obras como piezas de colección. ¿Eso añadía presión a la hora de lanzar el LP o era una motivación extra?

Fabio: Era una motivación extra, ¿no?

Fernando: Sí. Bueno, el LP es algo así como natural. No sé si por desgracia o no, tienes que sacar el LP. En mogollón de sitios necesitan el LP. El formato single no funciona, y parece que no eres una banda consolidada hasta que no tienes X elepés. Yo creo que es una evolución natural. Las canciones están, muchos de los temas del LP son nuevos, pero otros ya los veníamos tocando en directo hace tiempo. Sí, a la gente le gusta.

Fabio: Al final el LP, como dice Fer, es una evolución natural, y no descartamos seguir sacando entremedias singles, epés o lo que surja. Pero también nos apetecía vestirnos de largo e intentar cerrar esas 10 canciones y convertirlas en un LP.

¿Vosotros sois más de singles, de epés o elepés?

Fernando: Depende.

Fabio: Hay etapas.

Fernando: A mí el single me gusta mucho. Son dos canciones. Es algo fresco. Con un LP tienes que esperar más tiempo para volver a sacar otra cosa. Sin embargo, el single para mí es más dinámico. Puedes sacar un par de ellos al año y no es para nada abusivo.

Fabio: De hecho, actualmente, lo que hace mucha gente en cualquier género es estrenar singles del elepé. Cada semana estrenan un single, y así lo hace hasta seis, siete u ocho veces. Y yo creo que, en cierto modo, no deja de ser una colección de singles dentro de un disco. A no ser que hagas un LP conceptual, claro, eso ya es otra historia.

Hablabais antes del público al que se dirige la banda. En general, parece que vuestro público objetivo es aquel con querencia por el sonido de los grupos británicos de finales de los sesenta. ¿Os preocupa que Fogbound se convierta en un proyecto para nostálgicos?

Fabio: No es que nos preocupe. Lo enfocaría al revés. Nos preocupamos más de que Fogbound se convierta en un proyecto que trascienda, aparte de ser un proyecto para nostálgicos, ya que en principio surgió realmente por eso; y que personas de otros estilos musicales sepan apreciar nuestras canciones y consuman nuestra música, al igual que lo hace la gente que nos ha apoyado desde el principio. Esa es la línea que estamos trabajando ahora.

Fernando: Conozco gente que ha pagado pasta gorda por el primer single, por ejemplo. Si es eso bueno o malo, no lo sé. Pero te hace pensar que realmente hay gente a la que le gusta de verdad. Es un poco raro, pero me gusta que esta gente se involucre de esta manera. No sé cómo explicarlo muy bien, la verdad. Pero lo realmente ideal, para nosotros y para vivir como grupo, sería llegar a más gente y que a todo el mundo le gusten las canciones.

Fabio: Sí, con indiferencia de que sean amantes de los sonidos sixties o no.

Fernando: Y lo vemos. Por ejemplo, en el último concierto en La Coruña había gente a la que le gusta el trash, que estaba allí y les gustó. No estamos cerrados.

Fabio: A mí me gusta que a gente de otro palo, de otro estilo, le guste nuestra música.

Fernando: Claro. Es como un reconocimiento como artista. Eso es estupendo.

Es un poco lo que le pasó a Los Flechazos. Recuperaron el sonido y la estética mod de los sesenta, pero en sus conciertos había heavys, punkis…

Fernando: Sí. Los Flechazos vivieron esa época de los ochenta y los noventa en la que había realmente música independiente, y al tener un grupo mod podías estar dentro de esa independencia o tribu urbana. Y al final Los Flechazos es un pop bastante sencillín, muy accesible.

Fabio: Sí, no porque sea fácil hacerlo. Es accesible y entra bien a la gente.

Fernando: Claro. Al oído es sencillo. No es nada complicado y puede llegar a más gente que sólo a nostálgicos o a mods.

La década de los sesenta fue tan rica y amplia, musicalmente hablando, que parece que su influencia es inagotable. Sois muchos los grupos que miráis a los sesenta para construir vuestro sonido.

Fabio: Sí. Al final, los discos de cabecera de grupos que también nos gustan de otras décadas posteriores, casi siempre son de la década de los sesenta. Hubo una explosión en los cuatro últimos años de los sesenta que es innegable, y melódicamente, para mí, es insuperable. Entonces, como punto de partida, si tienes eso, lo que hagas va a funcionar bien. Si tienes un poco de talento, de gusto y ganas, sabes que va a funcionar. Es lo que hemos decidido, y partir desde ahí es lo que hemos hecho desde el principio.

Fernando: Los sesenta son como un coctel mágico. Se juntan drogas con revoluciones, con Vietnam, América, Inglaterra… es una década con mogollón de movimiento cultural, y en la música, sobre todo, es donde realmente se aprecia. Y por eso admiro y me gusta tanto esa década. Es una revolución musical en todos los aspectos.

Queríamos recrear el sonido del directo en el disco porque pensamos que los singles no eran del todo fieles a lo que dábamos en directo.

No sé si habéis leído “Retromanía”, el libro en el que Simon Reynolds habla sobre cómo, desde la década de los ’00, la música parece estancada. No se percibe un desarrollo en la música popular como lo hubo en décadas pasadas. La nostalgia es un negocio lucrativo, y la industria se aferra a reediciones, remasterizaciones, reuniones de viejas glorias… y plantea una pregunta: “¿la retromanía llegó para quedarse o resultará ser una fase histórica más?”. ¿Qué pensáis vosotros?

Fabio: Yo creo que todo está inventado.

Fernando: Sí, en cuestión de rock o de pop, desde el momento en el que un grupo tiene una batería, una guitarra, un bajo y un teclado, es algo que está ahí. A lo mejor en un futuro, con los sintetizadores… pero, por ejemplo, electrónica ya había en los sesenta. Y antes, en los cincuenta, está Jean-Jacques Perrey haciendo experimentos. Walt Disney le pagó una pasta para montar un estudio de electrónica. Está el Moog… Es muy difícil avanzar cuando hay algo tan grande y gordo como lo que pasó en los sesenta y en los setenta. En música, me refiero. En los cincuenta fue la explosión del rock and roll, viene todo de ahí, pero también había batería en el swing, en los veinte y los treinta. Es muy relativo. Nosotros no lo hacemos por ganar dinero [Risas].

Fabio: Al final se trata de hacer canciones y que sean lo mejor posible.

¿Fogbound, ahora mismo, vive de la música?

Fernando: No. Malvive. [Risas]

Fabio: Sobrevive, a lo mejor. Pero no como para dedicarnos profesionalmente a ello. No es un trabajo regular ni un trabajo que te asegure un salario mensual regular. Entonces, desde esa premisa, no podemos dedicarnos a ello profesionalmente.

Fernando: Yo toco en mogollón de bandas, y Pibli, el batera, en más todavía.

Entonces, Fogbound, como banda, no puede vivir de la música. Pero, ¿los integrantes de Fogbound viven de la música?

Fabio: Algunos más que otros, sí.

Fernando. Claro. Pibli, por ejemplo, el batería, vive de tocar.

Fabio: Los más pluriempleados, en este caso el batería, sí que vive de ello.

Fernando: Yo soy un poco niño mimado, entonces también. Mis ingresos, realmente, son de tocar en bandas. Pero vamos, café y tabaco, tampoco necesito mucho más. [Risas]

¿Cuáles son vuestras principales influencias? ¿Qué grupos os inspiran?

Fabio: Mi principal influencia son los Beatles. Y a partir de ahí ya viene todo: los Zombies, la primera época de Pink Floyd, actualmente me gustan mucho los Temples, Foxygen… muchos grupos, pero esos serían los parámetros de Fogbound.

Fernando: Yo te puedo hablar de mí, de teclistas, pero es que es como el Padrenuestro. Es como si tocas la guitarra y te gusta Jimi Hendrix. Es lo normal. Para mí son: Brian Auger, Jon Lord o Keith Emerson. Ese salvajismo en el órgano siempre me flipó. Es por lo que siempre quise ser teclista.

En España han surgido muchas bandas influenciadas por el rock psicodélico en los últimos años. ¿Cómo veis la escena?

Fabio: La verdad es que hay muchos grupos, que además nos gustan y que hemos tocado con ellos, incluso. Por citar uno que es de amigos, Melange nos parece una banda increíble en directo, en disco y en todos los formatos habidos y por haber. Y, aparte, es muy personal lo que desarrollan. Es un discazo el que han sacado. Y a nivel gallego tenemos muy buena relación con un grupo que se llama Puma Punku, que ahora han vuelto y supongo que estarán componiendo temas, por lo que me han contado, e intentarán sacar ya el segundo LP. Habrá muchos más grupos, pero que nos gusten y tengamos buena relación con ellos, esos podrían ser dos de las bandas.

Decías que Melange tienen una propuesta muy personal, pero llama la atención que los grupos que están saliendo ahora influenciados por el rock psicodélico, todos tienen unas propuestas muy interesantes que los diferencian, empezando por vosotros, Melange, My Expansive Awareness o Quentin Gas & Los Zíngaros, por ejemplo. Hay una diversidad que aporta riqueza a la escena.

Fabio: Sí. Aunque tengamos influencias comunes, cada uno lo expresa de una manera muy diferente, porque tú escuchas a Melange, a Fogbound o a My Expansive Awareness y no tienen nada que ver. La escena es muy amplia. Cada uno entiende la psicodelia como la entiende y la expresa como la expresa. Ahí está uno de los encantos de la psicodelia. Como es un concepto tan grande y tan personal, cada uno sale por donde quiere.

Como la psicodelia es un concepto tan grande y tan personal, cada uno sale por donde quiere. Es uno de sus encantos.

Habéis grabado el disco en condiciones de directo, de forma analógica y totalmente artesanal, incluso utilizando métodos de la época a la que miráis para conseguir determinados efectos, como el ‘Tape Flanging’, por ejemplo, en “Edward Devine”. ¿Es una forma de acercaros a vuestros referentes? ¿Buscáis una aproximación a la esencia de aquellos sonidos o es una manera de mantener la fidelidad a una forma concreta de concebir la música?

Fabio: Yo creo que es más porque nos gusta, y la manera de alcanzar ese efecto que nos gusta y que está grabado de esa manera es haciéndolo como lo hacían ellos. Sí que puede haber plugins digitales que intenten recrear ese efecto, pero nunca va a ser lo mismo, y por eso nos centramos en esas técnicas de grabación. Es por estilo, vamos.

Fernando: Y a la hora de tocar en directo, en nuestro caso, creo que es mejor para nosotros, porque es algo más fresco. Tocar todos a la vez es más real. Es como si vas a un concierto de Fogbound y ves a la banda. No porque así se hiciera antes, sino porque es más rápido y conectas.

Fabio: Se capta mucho mejor la dinámica entre nosotros que si lo grabas por pistas separadas.

Fernando: A mí me ha pasado otras veces, en otros grupos, que ha grabado el grupo y luego he tenido que meter los teclados. Para mí es muy frío estar escuchando a mis compañeros por unos auriculares y yo tocando por encima. No consigues ese feeling que notas cuando de repente estás en directo y habéis dado todos la misma nota a la vez. Es como debería de ser, creo.

Fabio: Sí. Intentábamos recrear el sonido del directo de Fogbound en el disco, porque habíamos pensado que en los singles no estaba del todo fiel a lo que dábamos en directo. Y creo que lo hemos captado, por lo menos, mejor que en los singles anteriores. Y por esa parte estamos contentos.  

“Emotional Blackmail” es una de las piezas que más llaman la atención del álbum. Primero, porque empieza con un riff de guitarra que rápidamente nos trae a la mente a Jimi Hendrix; y después, porque parece situarse en un punto intermedio entre “We Can Work it Out” y “Being for the Benefit of Mr. Kite!”, de los Beatles. ¿Había intención de acercarse a esas canciones?

Fabio: La verdad es que no y, de hecho, cuando citaste esas dos de los Beatles me hizo gracia, porque no lo había pensado. A Jimi Hendrix sí se puede parecer mucho, porque es el típico acorde de Mi de Jimi Hendrix, pero ni siquiera es un Mi, es una afinación diferente. El guiño, en realidad, estaba hecho para los Blossom Toes, pero claro, lo más cercano es Jimi Hendrix y, es más, los Blossom Toes seguro que, cuando componían, habrían hecho un guiño a Jimi Hendrix, por eso la gente piensa en él. El tema va del chantaje emocional familiar, que yo creo que todo el mundo lo ha sufrido en algún momento.

Fernando: Y ahora que dices eso, por lo del arreglo del teclado, a lo mejor, se parece a los Beatles, ¿no? Pues esa parte no estaba pensada, la verdad, me salió del corazón.

Claro. Además, justo en esa parte, el compás pasa del 4/4 al 3/4, y la primera sensación que me dio es que combinaba esas dos canciones de The Beatles.

Fernando: Sí, siempre pensé que ahí es donde te sube el ácido, por eso es la parte ‘circo’, o algo así. Sí, pero totalmente cierto, ni me había enterado.

Fabio: Claro, ya te dije antes que me llamó la atención al leer la crítica. Me hizo gracia porque, si lo piensas, dices: hostia, pues tiene razón”.

Sin duda alguna, “Whimsical Girl” es mi canción favorita del álbum. Cuando estaba escuchando el disco por primera vez no dudé en volver a reproducirla al instante. ¿Qué me podéis decir de ese tema?

Fabio: Pues nunca me había pasado que a partir de un riff de guitarra surja toda la canción. Normalmente tengo una melodía en la cabeza y la voy arreglando con los acordes, pero esa canción surgió del riff principal de la canción. Y va en la línea típica de enamorarse de una chica. Es sobre amor no correspondido. Va un poco por ahí.

¿Os podremos ver este verano por la península, aparte del norte y de la capital, que sé que la frecuentáis? ¿Por salas y festivales del sur o del levante?

Fabio: Pues estamos trabajando en volver a tocar en Valencia y Alicante, porque ya habíamos tocado, tuvimos buena acogida y nos trataron genial. Y estamos trabajando en que salgan unas fechas un poco a cuento. Porque claro, si vas una fecha a Valencia, tenemos que cruzar desde la esquina superior izquierda hasta…

Fernando: Vivimos en Finisterre. Los romanos le llamaron Finisterre por algo. No es casual. [Risas]

Fabio: Claro. Entonces, el tema logístico para ir tanto a Andalucía, Murcia o Valencia es el mismo que para ir a Barcelona. Es un poco difícil a nivel logístico. Tenemos que concatenar como tres conciertos seguidos para poder ir a cualquiera de esos sitios.

Fernando: Para poder comprar café y tabaco a la vuelta. [Risas]

Fabio: En Andalucía nunca hemos tocado. Es lo que nos falta.

Fernando: Ahora seguro que me matan porque he tocado en algún lado, pero no me acuerdo.

Fabio: Pero sí que tenemos muchas ganas, porque tenemos algunos fans que nos escriben y nos preguntan por Facebook: Oye, ¿cuándo vais a tocar en Sevilla?”, o en Andalucía en general; y siempre les decimos que estamos intentando juntar algunas fechas para ir hasta allí, pero, al final, nunca ha surgido. Pero tenemos muchas ganas, porque nunca hemos tocado allí. A ver si surge.

Fernando: Mi padre es de Algeciras, debería ver la tierra paterna, o algo. [Risas]

Y antes de terminar, ¿algún disco imprescindible en relación al estilo que tenéis, de rock psicodélico o freakbeat?

Fernando: Para mí, el primero de Pink Floyd, por ejemplo, es disco de cabecera. Lo tengo en la mesilla.

Fabio: Que sea del estilo freakbeat de librillo, el “Complete Recordings” de los Attack, por ejemplo, que no es un LP al uso, sino una recopilación de todos sus singles. Es como La Biblia de los sonidos freakbeat: guitarras crudas, fuzz, y ritmos de batería y bajo que son las señas de identidad del estilo.

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