¿Qué hace una chica como Rosalía, estudiante de flamenco de la mano de Chiqui de la Línea, colaborando con C. Tangana? Esta pregunta, que tantos se están haciendo, quizá no tenga una respuesta clara… porque no hace falta que la tenga. Si algo desprende esta joven barcelonesa de 23 años es libertad para hacer lo que le venga en gana. Si se ha dirigido a todos con su incursión en el hip-hop junto al rapero madrileño con ese temón que es “Antes de morirme”, todos nos quedamos de piedra cuando descubrimos que, más allá de lo que estábamos viendo de Rosalía, se encontraba una cantaora en ciernes que nos dejó petrificados con su “Catalina”.

Esta libertad de la que hablaba viene construida a través del respeto por la tradición pero también por las ganas de experimentar, todo ello influido por sus referentes, que pasan desde el clásico programa cañí Cine de barrio hasta artistas como Chicuelo, Niño de Elche, Kendrick Lamar… y su imprescindible acompañante en esta cruda aventura, un Raül Refree que se encarga de la producción y los arreglos de guitarra española en estos doce cortes de Los Ángeles que vienen a continuación, los cuales se disponen a atraer hasta a aquellos que jamás se veían escuchando flamenco.

Fotografía: http://www.rtve.es/

“Los Ángeles”: 50 minutos con la piel de gallina

“Los Ángeles” no es un simple disco de flamenco, sino que se aprovecha de toda una tradición clásica, casi ermitaña en ocasiones, para sacar a relucir sus diferentes sonoridades y filtrarlas bajo la voz de Rosalía, que sabe adaptarse a todo lo que se le eche encima.

Entramos poco a poco en estos ángeles con la excelente “Si tú supieras compañero”, donde los elementos cruciales del tema van llegando paulatinamente, orgánicamente, llevándonos a sus momentos más climáticos con los altos de Rosalía y con un juego de cuerdas final absolutamente sobrecogedor, que eleva el corte a niveles escalofriantes. Estas tensas cuerdas parecen dar paso a una frenética “De plata”, que apunta muy alto nada más comenzar y que va viviendo dentro de sí misma una serie de subidas y bajadas vertiginosas, marcadas por la tremenda unión de Rosalía y Refree, que aquí van de la mano y se envalentonan juntos, como si fueran sólo uno. Algo mucho más íntimo y recogido se gesta en “Nos quedamos solitos”, una nueva manera (quizá más espantosa incluso al tratarse desde una perspectiva infantil) de enfocar la muerte, tema troncal de todo el álbum que viajará por diferentes tesituras y tempos, siendo el corte que nos ocupa uno de los más relajantes.

¿Y qué decir de Catalina? La que fuera para un servidor una de las mejores canciones de todo 2016 suena absolutamente coherente dentro del conjunto, reuniendo esos guitarrazos agresivos que son camuflados rápidamente con las armonías más hijas del tango. Una pieza digna de recordar y que no se puede pasar por alto. ¿Cómo es posible que algo con un aroma tan añejo suene tan rompedor? Con Día 14 de abril”, canción un tanto irregular, podemos observar que “Los Ángeles” no es un simple disco de flamenco, sino que se aprovecha de toda una tradición clásica, casi ermitaña en ocasiones, para sacar a relucir sus diferentes sonoridades y filtrarlas bajo la voz de Rosalía, que sabe adaptarse a todo lo que se le eche encima.

Entre tinieblas y con una voz envolvente, camaleónica, Rosalía nos da todo lo que tiene dentro en un ejercicio de humildad y disciplina. “Los Ángeles” es uno de los debuts nacionales más importantes con los que nos vamos a topar en este 2017.

Que se muere, que se muere” es un breve fandango que bien podría servir como interludio pero que más vale entenderlo como un impás, tan delicado en la forma como escalofriantemente desgarrador en el fondo… tremendo. “Por mi puerta no lo pasen abre una nueva vía, más experimental en su figura, que suena a tensión constante, casi a duelo de western. Todo está tan bien integrado que nunca chocan los diferentes cambios precedidos por esos necesarios silencios (siempre escalofriantes) que dan paso a las nuevas tesituras del propio corte.

Un punteo constante abre Te venero, muy básica en su estructura, pero aun así preciosa en su forma, repleta de melodías que parecen cambiantes pero que recurren a un camino común, sencillo, el cual resume la esencia de “Los Ángeles”: un homenaje a una época pasada que ha vuelto de la mano de Rosalía (entre otros) sin sonar desfasada, casi como un movimiento revolucionario. A continuación, una pura batalla es lo que evoca Por castigarme tan fuerte, tanto por la agresividad de las guitarras como por los quejíos de Rosalía, que rodean este escueto tema terriblemente intenso.

Hay quien dice que el verdadero mérito de un artista reside en hacerte escuchar aquello a lo que jamás te imaginabas dando una oportunidad. Quién sabe si Rosalía ha abierto una senda mediante la cual es capaz de llegar a un público que nunca había oído ni una pizca de flamenco.

MientrasLa hija de Juan Simón, trágica en el fondo como todo el elepé, se muestra pausada y tranquila,El redentor vuelve a sonar a puro desafío gracias a su aura de saeta, que como tal está bien gritada y, sobre todo, bien intencionada. Pero ojo, porque no hablamos de una saeta cualquiera. Este penúltimo corte del disco suena a tinieblas, a saeta electrificada y que puede rememorar incluso a Triana y a sus momentos más oscuros… Otra joya. Cerramos con el islote I See a Darkness, que a lo mejor no suena tan flamenco (no todo es ‘flamenco’ tal y como lo entendemos en este disco) pero que no desentona por mucho cambio de idioma que haya. Un guiño al propio viaje que Rosalía y Refree han emprendido con estos “Ángeles”, un trayecto que habla sobre la muerte a través de temas del cancionero español procedentes de siglos atrás que traen de nuevo vivos.

Es en este objetivo (implícito o no), el querer traer de vuelta aquello propio de otra época, donde radica el mérito de una voz tan joven como la de Rosalía. Hay quien dice que el verdadero mérito de un artista reside en hacerte escuchar aquello a lo que jamás te imaginabas dando una oportunidad. Quién sabe si Rosalía, con este movimiento tan orgánico y con unas raíces tan marcadas, ha abierto una senda mediante la cual es capaz de llegar a un público que nunca había oído ni una pizca de flamenco (sin ser “Los Ángeles” sólo flamenco). Con este trabajo realmente importante que tenemos entre manos sólo queda preguntarse cuál será el siguiente paso de esta joven cantaora (¿acaso es sólo una cantaora?), tan inspirada por aquellos niños y niñas prodigio que un día se hicieron mayores y revolucionaron un arte tan (supuestamente) casto y arcaico como el flamenco. Nombres como Jesús de la Rosa Luque, Enrique Morente, Camarón de la Isla o Sílvia Pérez Cruz han conseguido, cada uno en su momento, que la buena música no entienda de modas ni de anacronismos. Estemos atentos con Rosalía… por si también hay que apuntarla en un futuro próximo a esa lista.

Rosalía – Los Ángeles

8.3

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

Rosalía presenta un álbum debut notabilísimo y arriesgado, lleno de matices que van más allá del flamenco, que va camino de convertirse en uno de los trabajos más importantes de este año y que conecta con una tradición longeva que pretende (y debe) ser traspasada a un nuevo público.

Up

  • La voz de Rosalía, capaz de vertebrar a partir de sus múltiples registros todas las idas y venidas musicales que hay en “Los Ángeles”.
  • Instantes estremecedores y que merecen una escucha profunda, como “Catalina” o “Te venero”.
  • El riesgo que supone para una artista tan joven presentar un debut así. Siendo más conservadora podría haber llamado la atención de igual forma pero se ha decidido por el camino más osado (y audaz).

Down

  • Momentos como “Día 14 de abril” y “La hija de Juan Simón” bajan el ritmo y pueden desenganchar.

Compartir