Cuando el pop y el punk ligan entre sí crecen los puños en alto en las primeras filas y la gente se mata por cantar los estribillos de las canciones a grito pelao. Si tienes la escena en la cabeza, no la sueltes, porque esa estampa representa exactamente el rollo que lleva la banda que hoy presentamos en nuestra caverna: La Plata.

Hace poco más de un mes, la noticia de la incorporación de Miguel Carmona (batería), Salvador Frasquet (guitarra), María Gea (bajo), Patricia Ferragud (sintes) y Diego Escriche (guitarra y voz) a las filas de Sonido Muchacho junto a la confirmación de que la novísima banda tocará en el Fuzzville!!! este mismo año nos hizo presagiar que la movida que debían traerse entre manos los cinco valencianos no era peccata minuta. Tras escuchar su EP (“Un Atasco”), confirmamos nuestras sospechas y doblamos la apuesta.

La apatía que invoca las letras de “Un Atasco”, “Esta Ciudad” y “La Luz” se va diluyendo conforme pasan los (escasos) minutos de los temas, que revientan con estrofas de esas que no dejan de perseguirte tras la primera escucha. La Plata han conseguido que sus canciones den ganas tanto de bailar como de romper cosas, y eso está de puta madre.

Entrevistamos a Diego, cantante, cabeza pensante y fundadora del conjunto valenciano:

Cuéntame un poco todo [Risas].

El grupo lo empecé yo en casa, como un proyecto en solitario (soy técnico de sonido y me grabo cosillas). Entonces grabé “Un Atasco”, le hice un vídeo casero bastante feo adrede con los subtítulos esos rollo ‘feísmo’ y lo subí pero con otro nombre para que no lo viera nadie porque me daba un poquito de vergüenza al principio; lo tenía un poco escondido [Risas]. Al cabo de un año o así, con las críticas de mis amigos que me decían que estaba bien, que les gustaba, que tal… cogí un poco más de confianza y lo publiqué en mi muro de Facebook para decir que buscaba banda, que quería convertirlo en un proyecto serio. Ahí ya contacté con el batería [Carmona], quedamos unas cuantas veces y compusimos los temas que yo tenía hechos con la guitarra, escribimos un par más y nos pusimos a buscar al resto de la banda que, bueno, coincide que en Valencia tenemos bastante buena escena musical y había bastantes músicos para formar el grupo. Encima amigos y tal y ya enseguida nos pusimos a tocar.

Entonces, ¿todas las canciones del EP son tuyas?

Cada vez estamos componiendo más entre todos pero sí, las canciones del EP son en su mayoría temas que tenía yo ya hechos. Lo próximo sí que estará compuesto entre varios, pero en este primer EP las bases de las canciones, la melodía de voz y un poquito toda la estructura y tal viene más de mí.

No me atrevería a enseñar un tema que sé que es mediocre.

Llama la atención que es mucho más popero de lo que estabas haciendo en tus otras bandas.

Yo nunca le había prestado atención especial al pop así en general más que lo típico de chaval de 15 años que está descubriendo géneros. En el bar en el que trabajo, un local de rock and roll, siempre están poniendo punk, psicodelia… y me encanta, ¿eh? Pero tenía ganas de hacer otra cosa un poco menos ‘macho’, no sé cómo decirlo [Risas]. Empecé un poco por eso y me puse a escuchar pop por mi cuenta, que como te decía no conocía mucho.

¿Qué grupos?

Sobre todo empecé a escuchar muchas bandas que pasaban por el Maga [Magazine Club], como Futuro Terror, Morenas, Juventud Juché… También empecé a escuchar más bandas que cantan en castellano porque yo siempre había hecho música en inglés, igual que los demás de La Plata (menos Carmona con Teletexto). Vamos, que casi para todos es lo primero que hacemos en castellano, así con letras que se entienden y todo eso.

¿Y seguís con los otros proyectos?

Por supuesto, a tope. Todos nos dedicamos a la música: ni estudiamos ni trabajamos.

En España, cada vez que le decimos a alguien que una banda hace ‘pop’ hay que añadirle corriendo un ‘del bueno’ para evitar la connotación negativa que parece que se ha instalado en el género. ¿Tiene eso algo que ver con que te costara enseñar los temas más poperos?

No, qué va. No tengo ningún tipo de problema con hacer pop. Fue más porque cuando hago algo me gusta que esté bien hecho y no me atrevo a enseñar lo primero que se me ocurre, algo que no cumpla unos requisitos musicales básicos. No me atrevería a enseñar, por ejemplo, un temilla que sé que es mediocre. No creo en la mediocridad, vamos.

Fotografía: Ferran Rausell
Los Bengala nos contaban en una entrevista que cada vez se ven más grupos de dos o tres personas porque es el ‘formato anti-crisis’ pero vosotros os la habéis jugado al quinteto.

Sí. Es que Teletexto eran dos, en Acapvlco fuimos tres durante mucho tiempo… Hemos tenido bandas casi todos de muy pocos miembros y a mí siempre me han gustado las bandas grandes con muchos miembros; que tengan un teclado, dos guitarras, un bajo, dos cantantes… así, como mucho de todo, que haya movimiento, que haya sustancia. Entonces este proyecto fue un poco de: venga, ¿que estoy haciendo pop? Pues la casa por la ventana. Voy a cantar en castellano, voy a hacer letras poperas, voy a hablar de amor, no sé qué, no sé cuantos, y ya que estoy pues vamos a ser cinco, va. [Risas]

¿Ser cinco es un obstáculo para hacer punk?

Hay bandas muy buenas de punk que tienen sus cinco miembros. Estamos acostumbrados a que el punk sean tres chavales haciendo tonterías y el punk no es eso. No creo que ser cinco conlleve que algo no sea punk. [Risas]

En directo os imagino de un rollo ‘pop poguero’.

Claro. La idea que teníamos era hacer pop de primera fila y puño en alto. Como Cuello, que son colegas.

“Un Atasco” me ha sonado un poco a Disco las Palmeras!, que también son de ese estilo.

Me fui con Carmona a un bolo de Disco las Palmeras! Yo no los había escuchado en la vida y me dijo: “es una movida popera que está de puta madre, tal…”. Fuimos para allá y hostia, me gustaron muchísimo, y pensé: mira, no me importaría hacer una movida así. Aunque he de decir que creo que ellos son más cañeros en cuanto a guitarras, nosotros no llevamos ni una distorsión.

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