Corren buenos tiempos para el rock psicodélico facturado en España. Este año en particular ya hemos podido disfrutar de propuestas tan atractivas y variopintas como las que presentan My Expansive Awareness, Quentin Gas & Los Zíngaros o Rufus T. Firefly, haciendo gala de unos estilos personalísimos que dotan a la escena de una gran riqueza musical y sonora. Grupos a los que es  preciso sumar a Fogbound y su homónimo debut. Estos gallegos no son unos recién llegados. El grupo está integrado por el cantante, guitarrista y compositor Fabio Mahía, el bajista Borja Fernández, Fernando Vilaboy a los teclados (también miembro de bandas como Elephant Band y Mega Purple Sex Toy Kit) y el incansable Pablo González ‘Pibli’ (The Cynics, Feedbacks, Peralta, Dr. Explosion…) tras la batería. Músicos experimentados e inquietos con gusto por los sonidos añejos.

“Fogbound”: el maravilloso arte del revival

“Fogbound” hace gala de una sonoridad exquisita, de la que destacan sus grandes voces y sus extraordinarios teclados. Un trabajo en el que se aprecian influencias de The Attack, Open Mind, The Fleur de Lys o los Small Faces más lisérgicos

Desde que lanzaran sus primeros demos en 2013, este grupo formado en La Coruña ha conseguido hacerse un nombre propio en el circuito dadas sus genuinas creaciones, registrando unos singles repletos de rock psicodélico y freakbeat, inspirado en el sonido británico de la segunda mitad de los sesenta, que ya son codiciadas piezas de coleccionista para los melómanos más fetichistas. Había interés, por tanto, ante esta puesta en largo y, desde luego, han cumplido las expectativas. Lo digo ya. Fogbound” es un disco excelente que hace gala de una sonoridad exquisita, de la que destacan sus grandes voces y sus extraordinarios teclados. Un trabajo en el que se aprecian influencias de The Attack, Open Mind, The Fleur de Lys o los Small Faces más lisérgicos; grabado en directo y de forma analógica, para jugar y disfrutar con la forma más artesanal y romántica de concebir un álbum.

Y no hablo sólo de la grabación, sino también de la edición del disco (respecto al soporte físico, sólo en vinilo) y de la portada del mismo, recuperando los coloridos collages tan característicos del período 1966-1969. Obras de arte que presentaban álbumes sempiternos como “Face to Face” de The Kinks, “Odessey and Oracle” de The Zombies o “Contrabando” de nuestros Brincos. Fogbound saben lo que quieren y cómo lo quieren. Tienen perfectamente asimiladas las formas, y así han conseguido editar un LP sensacional que recupera y actualiza lo mejor de otra época, exhibiendo un carácter propio que infiere frescura, valor y entidad a la banda. Por eso, y no por capricho, se han erigido desde su misma constitución como unos de los abanderados del estilo en nuestro país.

Fotografía: http://thejohncolbysect.com/

Fogbound saben lo que quieren y cómo lo quieren. Han conseguido un LP que recupera y actualiza lo mejor de otra época, exhibiendo un carácter propio que infiere frescura, valor y entidad a la banda.

El órgano y unas voces corales rebosantes de épica serán las encargadas de darnos la bienvenida en lo que es un escueto pasaje que hace de preludio al cuerpo de Gazing at My Grave. Potencia a raudales, melodías pegadizas, teclados tan electrizantes como vigorosos y una batería arrolladora serán los ingredientes esenciales del corte y, por extensión, de la totalidad del álbum. El tema pasa por nuestros oídos como un tiro para bajar las revoluciones en Feeling Like a Greyhound. Espectacular y compleja ejecución de la batería en un corte de buenos estribillos, donde la guitarra y el bajo cuentan con algo más de presencia, pero será en Eternal Promisedonde aparezca el primer gran riff de guitarra. Una pieza que rebosa ímpetu por todos sus costados, especialmente en las explosiones melódicas y sonoras de los estribillos.

Qué duda cabe. Musicalmente son hijos del 67. El bendito 1967. El año en el que los Beatles lanzaban su emblemático “Sgt. Pepper‘s Lonely Hearts Club Band”, el que es, seguramente, el disco más influyente de todos los tiempos. No se puede hablar del rock de los sesenta sin mencionar al famoso cuarteto liverpuliano, y por supuesto Fogbound no son impermeables a su obra. Así lo muestran enJane in the Shade”, un tema de extraordinaria sensibilidad pop que bien podrían haber firmado, una vez más, mano a mano, John Lennon y Paul McCartney. Una de las joyas de este larga duración. Pero si hay una canción perfecta para el arriba firmante esta lleva por título Whimsical Girl”, que viene a cerrar la cara A del plástico. Una línea melódica sensacional en una guitarra tan lánguida y onírica como la voz, unas notas ligeras e hipnóticas a cargo del hammond que caen en espirales descendentes en el estribillo y un puente inspiradísimo que nos muestra una nueva faceta vocal de Fabio Mahía hacen de esta composición, desde ya, un clásico atemporal del grupo.

Una asimilación certera de un rico e interesantísimo legado del que estos gallegos se han empapado a conciencia para enriquecer, como tantas otras bandas del subgénero actualmente, la historia de nuestro rock psicodélico.

Suben las revoluciones en Edward Devine, cuyas estrofas desprenden cierto aroma castizo. Una particularidad que funciona, de alguna manera, a modo de denominación de origen, y dota al que fuera el primer single del presente trabajo de una impronta singular y reconocible en el sonido típicamente british que muestra el grupo. Un recurso recurrente, además, de entre algunas de las expresiones psicodélicas que han aparecido en los últimos meses, véase “Melange” del grupo homónimo, “Never Got What You Wanted” incluida en “Going Nowhere” (el álbum más reciente de My Expansive Awareness) y, especialmente, “Caravana”, de los sevillanos Quentin Gas & Los Zíngaros, que se alza como obra paradigmática a este respecto. Tradición y modernidad unidos una vez más, como tantas otras veces ha ocurrido en la historia de nuestro rock.  

Continuamos nuestro lisérgico viaje con la jovial Arrogant Splendour. Una atractiva melodía y gran solo de guitarra, con el siempre certero acompañamiento del órgano, para constituir un tema sencillo, agradable y directo que no tarda en llamar nuestra atención. Con un riff de guitarra que fácilmente nos evoca la obra de otro grande de la segunda mitad de los sesenta como fue Jimi Hendrix, Emotional Blackmail nos sorprende a continuación con una voz lánguida y onírica que nos trae a la mente al Lennon más psicodélico. Un tema donde se integran, además, cambios de ritmo en pasajes de vagos aires circenses a cargo del órgano. Y es que esos fragmentos, inmediatamente, nos traen a la memoria una mezcla musical abstracta donde se funden diversos elementos que remiten a algún punto intermedio entre “We Can Work it Out” y Being for the Benefit of MrKite!”.

EnRun off the Grooveencontramos el corte más pop de la colección. Una composición donde Fernando Vilaboy se pone a los teclados de un piano furtivo que no sienta nada mal al conjunto, obteniendo una destacada sonoridad instrumental que brilla por su suavidad, percepción a la que contribuyen, asimismo, unos coros cálidos y envolventes que no podemos obviar. Por su parte, Imagine the End despliega la que es una de las mejores bazas del álbum. Potencia, contundencia y buenos ganchos, tanto instrumentales como melódicos, que nos hacen augurar un gran futuro para Fogbound (siempre que los proyectos paralelos de cada uno de sus integrantes no lo impidan). Aquí, además de ganas, hay talento y trabajo, que da lugar a una asimilación certera de un rico e interesantísimo legado del que estos gallegos se han empapado a conciencia para enriquecer, como tantas otras bandas del subgénero actualmente, la historia de nuestro rock psicodélico. Porque en España también hay propuestas frescas e interesantes.

Fogbound – Fogbound

9.0 HOT RECORD

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Fogbound debutan con un álbum homónimo repleto de rock psicodélico y freakbeat importado directamente desde la escena musical británica de la segunda mitad de los sesenta del siglo pasado. Tienen perfectamente asimilado el estilo, y con él nos deleitan a lo largo de diez cortes con los que recuperar y actualizar el sonido de una época.

Up

  • “Fogbound” es diferente a otras propuestas del subgénero editadas recientemente.
  • Suena fresco, pegadizo, contundente y enérgico.
  • El órgano de Fernando Vilaboy.
  • “Whimsical Girl”. Cuenta con todos los elementos necesarios para erigirse en una de las canciones emblemáticas de la banda.

Down

  • Sin ser un mal tema, “Run off the Groove” rompe un poco el desarrollo del álbum.

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