¿Quién no recuerda haber leído sobre esas encarnizadas batallas suburbanas entre mods y rockers, haber visto a los Who en plena acción o a los hermanos Gallagher pavoneándose en sus scooters por el centro de Londres tras un número uno queriendo rescatar el espíritu de los sesenta veinte años después de morir? Sin embargo, mucho de eso desapareció. Es cierto que el movimiento mod parece revivir en muchos lugares, aunque reinventado y readaptado a los tiempos que corren estos inicios del siglo XXI.

Nuestros protagonistas de hoy decidieron bautizarse como el nombre de los zapatos con los que dio sus primeros pasos toda una subcultura que cambió la música y la moda de la segunda mitad del siglo XX. Chelsea Boots surgieron el año pasado recogiendo el testigo de todas estas influencias, pero con el objetivo de no ser unos nostálgicos de ellas. La banda encabezada por Santi Isla aflora de los restos de Sin Blanca, grupo con el que Isla entró en esto de la música y llegó a grabar un LP, pero que concluyó su etapa en 2015.

A día de hoy, este conjunto madrileño formado por Martín Mosquera, Dani Núñez, Dani Ferrandis y el ya citado Santi Isla sólo cuenta con algunos singles en su colección, pero les ha sido suficiente para ser elegidos entre casi mil grupos para formar parte de la segunda edición del festival Mad Cool de Madrid y dar su primera gira por nuestro país.

Desde El Quinto Beatle hemos podido hablar con su cantante y frontman de cara a este prometedor 2017. Un año en el que, según Santi, podremos escuchar el primer larga duración de los Chelsea Boots y disfrutar de más temas aparte de los ya conocidos “Natalie” o “Pop Star”.

Chelsea Boots no es tu primer proyecto musical. Hasta hace poco has estado en Sin Blanca. ¿Qué recoge este nuevo proyecto del anterior?

No recoge mucho, la verdad. No sé si será por el paso del tiempo, pero el estilo de las canciones es bastante diferente entre un grupo y otro y pienso que Chelsea Boots está creciendo con una perspectiva a largo plazo.

¿Hay algún miembro que continúe contigo desde Sin Blanca? ¿Quiénes estáis ahora?

Pues el único miembro que estaba junto a mí es Martín, el batería. Además se nos han unido Ferri [Dani Ferrandis] como guitarrista y Daniel Núñez como bajista. En este cuartero titular yo sólo canto y toco la guitarra.

Nos encanta que nos pongan etiquetas porque tenemos muchísimas.

¿Y eres únicamente tú quien aporta las letras y canciones o es más un trabajo en equipo?

La verdad es que tanto la melodía como la letra las suelo llevar yo al local de ensayo, pero procuro que estén lo más desnudas posibles para facilitar que al entrar en contacto con el resto de la banda tomen una forma definitiva. Hay que tener en cuenta que cada uno tiene una personalidad y estilo de tocar diferente e imponer mi estilo no sería algo positivo. El estilo Chelsea Boots nace de los cuatro a la vez.  

Hasta ahora sólo habéis sacado singles sueltos. ¿Preferís seguir así o pensáis aventuraros al formato de álbum próximamente?

Nuestra idea es sacar un nuevo single próximamente, pero nuestro objetivo de aquí a que termine el año es sacar un LP. Tenemos material de sobra pero no hemos querido precipitarnos y decidimos ir perfilando el futuro álbum antes de dar el gran salto. Una de nuestras dudas es si incluir todos los singles que hemos sacado durante estos meses porque son parte de Chelsea Boots y los últimos que hemos publicado se aproximan mucho al sonido que tendrá nuestro futuro disco.

¿Es más rentable para una banda como vosotros este método del single?

Depende. Es verdad que todos los que somos unos amantes de la música y unos melómanos empedernidos tenemos una especie de adoración a la figura del larga duración, pero la realidad es que a día de hoy la música se consume de otra forma en Spotify o plataformas como esa. Por eso, creo que lo más sensato es hacerte un nombre con los singles y una vez tengas una base técnica, artística y de fans aventurarte a grabar el LP.

¿Qué intentan transmitir las canciones de Chelsea Boots a sus fans?

Cuando compongo el objetivo fundamental es escribir algo que me importe personalmente. Hay variedad en las letras de Chelsea Boots, tocamos temas que tienen que ver con el aspecto sentimental en todas sus variantes y temas que hablan de la vida, en general, de gente joven como nosotros. Hoy en día, debido a lo rápido que se consume la música hay infinidad de canciones que tienen un contenido vacío y sólo tienen ritmo. En mi caso eso es inviable porque para mí sería una pérdida de tiempo tocarla en un concierto, por ejemplo.

El próximo single que vamos a editar, por ejemplo, habla de lo absurdo y surrealista que puede ser el mundo de la noche en Madrid.

Vuestro cover “These Boots Are Made for Walkin’” de Nancy Sinatra es de las canciones con más éxito que habéis sacado hasta ahora. ¿Tocáis más covers de este estilo en vuestros directos?

Sobre todo al principio, pero a día de hoy ya casi no tocamos versiones. En los próximos conciertos sí que habrá alguna sorpresa, pero no somos una coverband, así que este tipo de temas pasarán a un segundo plano de manera progresiva. Pero lo cierto es que “These Boots Are Made for Walkin’” fue algo que nos apeteció. Cogimos una canción pop y la transformamos por completo, añadiéndole un toque gamberro y rockandrollizándola.

Y siguiendo por esa vía, ¿quiénes son vuestras principales influencias?

Empecé a tocar y escribir canciones por los Beatles y los Rolling Stones, pero a partir de ahí el mundo se abrió mucho e intento no pecar de tirar del sonido de clásicos. A mí me influyen y gustan géneros tan dispares como el hip-hop o la música de los 80. Y no me tiembla la voz al decirte que el mejor disco del año es el de Beyoncé por todo lo rockero que me considere.

¿Entonces en qué estilo os encuadraríais? Lo digo porque últimamente, con el movimiento indie, es cada vez más difícil diferenciar esa línea que divide al pop del rock. ¿Queréis evitar esa etiqueta de banda indie o pop-rock o la buscáis?

Dentro de lo ambiguo que es el término rock y lo amplio que es su espectro, pero sí que es verdad que nuestro estilo está tomando cada vez mas sonidos de la música negra, que van desde el soul al rhythm & blues.

Me da igual que nos etiqueten. Es más, nos encanta que nos pongan etiquetas porque tenemos muchísimas. Como te decía antes, la música se consume de otra forma y no tenemos ningún tipo de prejuicio ni complejo.

¿Crees que el estilo que tenéis Chelsea Boots sería inviable si se cantase en español?

La elección del inglés surgió de lo más natural porque tanto el rock como el pop están concebidos en ingles y nos sale de manera más natural cantar en este idioma. Pero eso no quita que con nuestro estilo de sonido se llegue a cantar en español.

Hoy en día, debido a lo rápido que se consume la música, hay infinidad de canciones que tienen un contenido vacío y sólo tienen ritmo.

¿Por qué ambientes musicales madrileños podemos encontrar a Chelsea Boots? ¿Habéis dado el paso de tocar en otras ciudades?

La zona de Malasaña es la zona donde más veces hemos tocado y donde parece que ya empieza a haber gente que nos conoce dentro de Madrid. Y ahora nuestro objetivo es darnos a conocer en España y estamos haciendo lo que se podría describir como nuestra primera gira. Ya hemos pisado ciudades como Barcelona, A Coruña o Valencia.

¿El hecho de cantar en inglés os hace tener la perspectiva mirando hacia el extranjero o es un impedimento que un español cante en inglés?

Nuestro proyecto a largo plazo está ahí también. Es cierto que por mucho que me esfuerce no voy a hablar nunca como un tío de Brighton, pero a lo largo de la historia hemos visto como personas con acentos muy diferentes a los convencionales han triunfado en Inglaterra y Estados Unidos. Ahí tienes los ejemplos de Scorpions, ABBA o Bob Marley.

Bueno, tenéis el festival Mad Cool, entre otros, en el horizonte. ¿Qué supone para una banda de reciente creación el hecho de tocar en un evento de tal magnitud?

Para nosotros es algo grandioso el hecho de que se te reconozca y figures junto a bandas tan históricas. Es sólo la segunda edición del Mad Cool y ya son todo un referente a nivel nacional en festivales. Todo esto lo vemos como una gran oportunidad para nosotros a pesar de que somos conscientes de que posiblemente no toquemos a la mejor hora ni en el mejor escenario, pero así empezaron todos. Una serie de jueces y expertos musicales nos eligieron entre las cincuenta mejores bandas de las casi mil que se presentaron, y luego el voto popular nos alzó a poder estar entre las bandas que conforman el cartel.

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