Dos placas tectónicas en tensión, a punto de quebrarse, filtrando entre sus grietas un flujo de ardiente lava musical. Una explosión de puro magma post-rock, brillante como la poesía bañada por un diluvio del más puro oro flamenco: el que sale del corazón. Exquirla es un volcán inesperado, producto de la colisión de dos grupos indispensables para entender el panorama musical español actual. Por un lado, Toundra, estandarte reivindicador de una casi inexistente escena post-rock (post-metal para los quisquillosos) nacional; por el otro, Niño de Elche, probablemente uno de los poetas / escritores / cantaores / loquesea más revolucionarios que haya parido España en la última década.

“Para Quienes Aún Viven”: la poesía no será televisada

“Para Quienes Aún Viven” es un flujo continuo de potencia musical, un alegato de pasión incontenible y un volcán de poesía y dolor. Exquirla es flamenco, duende y arte; pero también post-rock, metal y distorsión.

Partiendo de estas suculentas premisas, se entiende que era más que imposible no poner las expectativas por las nubes cuando a principios del año pasado conocíamos los primeros detalles de esta explosiva mezcla sonora que sale por fin de la incierta bruma que la rodeaba para presentar Para Quienes Aún Viven, un impecable debut discográfico que lleva el término ‘experimental’ a un nuevo nivel de altura en un género que bien puede ser considerado como único en su especie.

Antes de empezar a trazar con mis mejores palabras la crítica de este disco, he de advertir de que el logro de Exquirla es doble, al menos en mi caso. Mi posición con respecto al post-rock ha estado siempre anclada en el rechazo y el escepticismo más profundo. El post-rock siempre me ha parecido un género limitado y explotado hasta la saciedad. Un campo yermo. Sin embargo, este proyecto no sólo me parece único e inigualable, sino que también me ha demostrado que el género aún tiene muchos caminos por recorrer y explorar; caminos que andaré gustoso, sólo si es con Exquirla en mis auriculares.

Fotografía: http://www.circulobellasartes.com/

Niño de Elche es supremo. Toundra es extático. Muchos adjetivos caben aquí, pero al final todos dan igual, porque lo que este álbum transmite no se puede describir acertadamente con palabras.

Te abrieron la lengua con su pan encendido, la mitad de tu boca en el medio del mundo. Un poema ascendente de belleza críptica es el encargado de abrir con seguridad Canción de E”, tema introductorio que nos deja en una cumbre en la que se respira frío, se hablan reverberaciones y se observan lejanías. Es la tranquilidad que precede a la tormenta, el silencio que avisa del advenimiento de un caos que no tiene ninguna prisa por llegar, deambulando alrededor de nosotros como una presencia incierta que empieza a personificarse con el arpegio de Destruidnos Juntos”. El que fuera primer adelanto del conjunto gana fuerza y significado con su inmersión en la atmósfera del LP, contextualizando la letra inspirada por la obra de Enrique Falcón en un entorno de rabia y protesta; de amenazas sin rostros y regímenes de aislamiento expresados mediante alegorías infinitas.

Termina “Destruidnos Juntos” con dolor y ruido distorsionados en una unidad ecléctica que se prolonga hacia Hijos de la Rabiacomo si de una dolorosa sutura sangrante se tratara, uniendo los dos cortes para llegar a un poderoso llamado a la acción (“Avanzad con nosotros, hijos de la rabia) donde el conjunto llega a un punto sin retorno en el que la voz de Niño de Elche se convierte inevitablemente en un instrumento más de las tempestades reverberadas de Exquirla, haciendo casi que no nos demos cuenta de cuando empieza y cuando deja de cantar, añadiendo y quitando al conjunto la abrupta rabia de su voz enquistada de requiebros flamencos. Batería y bajo, no hace falta más para indicarnos que la rabia ya ha pasado de largo para convertirse en la tranquilidad contenida de un Interrogatorio que funciona como reflexivo y necesario interludio del trabajo, poético tanto musical como líricamente.

Pasarán los años, se sucederán las décadas… y aún entonces seguiré volviendo a las tormentas musicales de esta bendita unión para recordar por qué la música puede ser maravillosa. ¿Me preguntas qué es poesía? Poesía es Exquirla.

Del lirismo etéreo con interrogación pasamos al tribalismo flamenco de El Grito del Padre, tomando el conjunto a partir de este punto una senda más oscura y visceral, de letras alargadas en el tiempo y líneas de guitarra abocadas a un desenfreno cocinado a fuego lento y salpimentado por abruptos cambios de dinámica que desembocan finalmente en rasgueos de guitarra acústica y la voz lejana, casi robótica, de un onírico Niño de Elche que recuerda su amor perdido en el tiempo, como un eco cuyo origen es casi imposible de rastrear… como una voz perdida en la lejanía. Envuelta en sencillez lírica y musical, Contigose presenta así como una sentida pieza de introspección dramatizada que se hace con el podio en lo que respecta a sinceridad y sentimiento, captando magistralmente en sus tres minutos y pico el sentimiento del flamenco y la intensidad del post-rock. Niño de Elche tiene un recuerdo de haber dormido con ella y yo, los pelos como escarpias.

La recta final de “Para Quienes Aún Viven” se escurre como un líquido espeso, como la sangre de “un hombre que está muriendo y no hace ruido. Es la historia de “Un Hombre” de final programado, que no es estruendoso, porque ya lo es Exquirla por él. Un hombre de contradicciones, dividido entre la sumisión y la muerte, silencioso en el exterior, pero gritando con desesperación a unísono con los instrumentos de un final creciente que pavimenta el camino hacia esa luz en el horizonte que es Europa Muda. El apoteósico gran final del álbum habla de una Europa que sí hace ruido, pero sólo mientras mira hacia otro lado. Un “cementerio blanco donde puede terminar el ahogado sus cánticos dormidos”, cuyas costas se cubren de cadáveres mientras sus habitantes se mueren por dentro. Un poderoso alegato de los tiempos en los que vivimos, prediciendo un apocalipsis que no es aquí atómico, sino musical, distorsionado y sentimentalmente demoledor.

“Para Quienes Aún Viven” es un flujo continuo de potencia musical, un alegato de pasión incontenible y un volcán de poesía y dolor. Exquirla es flamenco, duende y arte; pero también post-rock, metal y distorsión. Niño de Elche es supremo. Toundra es extático. Muchos adjetivos caben aquí, pero al final todos dan igual, porque lo que este álbum transmite no se puede describir acertadamente con palabras. Pasarán los años, se sucederán las décadas… y aún entonces seguiré volviendo a las tormentas musicales de esta bendita unión para recordar por qué la música puede ser maravillosa. ¿Me preguntas qué es poesía? Poesía es Exquirla.

Exquirla – Para Quienes Aún Viven

9.2 HOT RECORD

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Exquirla es la música que no sabías que querías, pero sin la cual no podías vivir. Poesía, flamenco y post-rock. Parecía imposible, pero aquí está, enfrente de ti, haciéndote temblar como un desconsolado niño pequeño ante la inmensidad de tu propio vacío. Si esto te suena duro, espera a escuchar “Para Quienes Aún Viven”.

Up

  • Preciosismo musical y producción muy cuidada, con un sonido envolvente.
  • Genial adaptación de la obra de Enrique Falcón a música.
  • Magnífica fusión que evita con maestría la heterogeneidad.

Down

  • La voz se hace difícil de entender en algunos momentos.
  • Sólo tiene ocho temas.
  • Se echan en falta más temas con menos artificio, como “Contigo”.

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