De qué es Cala Vento se ha hablado ya, y la premisa es bien sencilla. El año pasado, el dúo de guitarra y batería compuesto por Aleix Turon y Joan Delgado debutó con un elepé homónimo de los que quitan el hipo, de letras agudas y riffs chirriantes, evocadores de sonidos británicos y estadounidenses que fusionaron para dar lugar a un álbum basado en la simplicidad y la emoción.

Su nuevo trabajo, sin embargo, hace algo más que perfeccionar una fórmula, y demuestra la exitosa viabilidad de su apuesta dando un paso más en la definición de su sonido. Con “Fruto Panorama”, Cala Vento pretenden “poner por delante el sentimiento”, y su soberbio segundo elepé da un golpe en la mesa para reivindicarse en la vanguardia de un indie español que puede dar mucho más de sí en esta nueva ola.

Cala Vento: a la vanguardia del nuevo indie

Todos estos temas increíbles carecen por completo de artificio musical, y sólo permanece la unidad mínima entre percusión y batería.

Historias de bufanda” se toma un par de segundos calmados para acomodar al oyente antes de abofetearlo con letras inteligentes y golpes de distorsión. Prácticamente, el tema nos estalla en la cara, y el dúo no necesita poner cara de póker cuando sabe que tiene una mano ganadora. Se aprecia el trabajo de producción (de nuevo a cargo de Eric Fuentes, ex de The Unfinished Sympathy), que cuida más los detalles y la limpieza sonora. “Isla desierta” perpetúa sobre las distorsiones abrasivas con un deje más melancólico y casi rabioso, y vuelve a dejar claro que este trabajo no piensa hacer concesiones. Algo más calmada abre “Hay que arrimar”, y Aleix abandona los acordes aporreados para verter punteos algo más suaves y relajar un poco la distorsión, demostrando que Cala Vento tienen un amplio repertorio de texturas sonoras sobre las que trabajar, tanto desde la melodía como la percusión. Tal vez sea un buen momento para hablar de las letras, que hacen justicia al apelativo ‘indie’, abandonando toda pretensión popera para incidir en una emotividad más mundana, más tangible, la clase de cosa que te llega porque hace clic en el pequeño interruptor que conecta con la frase “esto lo he vivido”.

Las letras hacen justicia al apelativo ‘indie’, abandonando toda pretensión popera para incidir en una emotividad más mundana, más tangible, la clase de cosa que te llega porque hace clic en el pequeño interruptor que conecta con la frase “esto lo he vivido”.

La sorpresa nos la pega aquí la sección de cuerdas sobre percusión que abre “Antes de él”, un tema originalmente creado para el disco anterior pero que fue remodelado en letra y estructura, creando una atmósfera más ominosa que retoma la distorsión iracunda y las letras chilladas que hicieron poderoso a su debut. Mucho más buenrollista se nos muestra “El mejor momento de mi vida”, que vuelve a dejarse caer por la vertiente de los punteos suavecitos, esos atisbos de escena emo resucitada a la catalana que le sientan tremendamente bien a este álbum. Uno podría quejarse de los “uuuuhs” del final que acentúan ese toque playero y un poquito hipster, pero es tontería. “En cueros”, por su parte, se acerca a esos Arctic Monkeys de la vieja era, con esa batería totalmente ida de olla y los punteos tranquilitos en contraposición a los acordes machacadísimos. La historia vuelve a ser personal y honesta, narrada por un letrista que, como dice la propia canción, se desnuda para descubrirnos la verdad sobre sí mismo.

6.000.000.000” echa un vistazo a los Love of Lesbian de “Cuentos chinos” con las transiciones de ritmo e intensidad de “La noche eterna”, pero con una identidad 100% Cala Vento. Este es uno de los pilares principales del disco, y el dúo catalán pone toda la carne en el asador para demostrar que un nuevo indie español es posible. “Sin apenas conocernos”, más sencilla y directa, sigue apelando a esa emotividad juvenil y desinhibida, pero no deja caer la calidad ni por un segundo con su derroche energético. Sólo por hacer una breve mención al apartado lírico, quiero citar estos versos: “Sin pedirte que vengas al concierto/ puedo saber si te intereso / si tu cama está libre/ y si todos mis secretos / podrían ser los nuestros”. Ahora veis a qué me refiero, ¿verdad?

“Fruto Panorama” es, a mi parecer, una luz de esperanza para el indie español, porque lleva esta identidad con determinación y personalidad, y no tengo reparos en decir que es una banda de la que muchas otras tienen que aprender.

Con “Nueve toros”, el grupo vuelve a acercarse al sonido emo y poderoso de “Historias de bufanda” para hablar de su propia historia, de crecer como banda en la carretera. En momentos como este es cuando conviene pensar en cómo todos estos temas increíbles carecen por completo de artificio musical, y sólo permanece la unidad mínima de percusión y melodía. Acercándonos al final aparece “Fetén” que, curiosamente, comparte minutaje con el corte anterior, y aunque resultan bastante parecidas entre sí, esto no desmerece su calidad sonora y lírica, que esta vez se vuelve un poco más personal. A destacar el soberbio crescendo del final de la canción. Por último, y para despedirse, “Bosques y desiertos” vuelve a falsear un comienzo suave y ligero para romper con su agresividad característica. Esta vez, sin embargo, retoma los interludios suaves y perfectamente medidos que dan talla del perfeccionamiento de la estructura de su primer elepé. En este disco no encontramos agresividad desmedida en intervalos breves, sino golpes de tensión que marcan picos y valles en la intensidad sonora y lírica de los temas. Con un par de notas suaves y mantenidas, igual que al inicio, la música calla.

“Fruto Panorama” es, a mi parecer, una luz de esperanza para el indie español. Mientras que los grandes grupos como Love of Lesbian o Vetusta Morla ya han encontrado su propio sonido, muchas bandas más recientes dan fe del agotamiento de la fórmula, abusando de manierismos pop o volviendo a la siempre socorrida década de los 80 para intentar apostar sobre seguro. Cala Vento es, definitivamente, un grandísimo grupo de indie, porque lleva esta identidad con determinación y personalidad, y no tengo reparos en decir que es una banda de la que muchas otras tienen que aprender. Este nuevo disco es un valiente paso adelante para un grupo al que apuesto que le aguarda un gran futuro. El que no lo crea está tardando en escucharlo.

Cala Vento – Fruto Panorama

8.2

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El “Fruto Panorama” de Cala Vento es el perfeccionamiento de una fórmula, la confirmación de la apuesta y el gran salto hacia delante de una de las bandas más prometedoras del panorama nacional. Su estilo abrasivo pero cálido y sus influencias reconocibles hacen de este segundo elepé un disco que dará que hablar.

Up

  • Producción mucho más cuidada, especialmente en el apartado vocal.
  • Aleix y Joan se mantienen en sus trece y perfeccionan un sonido que exhibe con orgullo sus influencias pero es indudablemente propio.
  • La calidad lírica destaca por su emotividad y cercanía.
  • “6.000.000.000”, “Sin apenas conocernos” y “Nueve toros” son una tríada perfecta.

Down

  • Hacia el final del disco las canciones pueden resultar un tanto similares entre sí.

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