La resaca tras la juerga que se montaron para celebrar la fiesta del rock ya estaba prolongándose excesivamente. Han pasado cinco años desde que Japandroids pusieran en el mercado su exitoso “Celebration Rock”, el álbum que los llevó por una extenuante gira que duró dos años. Doscientas actuaciones tras las cuales acordaron que se habían ganado un merecido descanso. Ahora, el dúo de Vancouver regresa con más experiencia, nuevas inquietudes y perspectiva. Saben que lo que hacen lo hacen bien, y tienen un público deseoso de nuevas canciones cargadas de la energía, intensidad, euforia y contundencia que determinan sus dos referencias anteriores. Pero también son conscientes de que la fórmula puede agotarse. El impacto de la novedad puede diluirse, al igual que la motivación del músico cuando la creación se vuelve mecánica y repetitiva.

Es por esta razón por la que Brian King y David Prowse han decidido derribar las barreras que encorsetaban su estilo para abrirse a nuevos sonidos y formas de proceder. A una nueva manera de entender su música. EnNear to the Wild Heart of Life al combo característico de guitarra y batería le suman una guitarra acústica y un discreto sintetizador que dota a muchos de los temas de cierta épica, lo que evidencia un recurso muy agradecido. Lo interesante de todo esto es que la integración de otros instrumentos aleja el trabajo de la característica instantánea del directo que suponían sus dos registros precedentes. Japandroids conciben el álbum como un objeto artístico autónomo en el que jugar con nuevas posibilidades sonoras, signo de ambición e inquietud por expresarse en otros términos. Falta urgencia, pero el experimento no les ha salido nada mal.

Fotografía: Leigh Righton

“Near to the Wild Heart of Life”: del garage punk al rock de estadio

En “Near to the Wild Heart of Life” al combo característico de guitarra y batería le suman una guitarra acústica y un discreto sintetizador que dota a muchos de los temas de cierta épica, lo que evidencia un recurso muy agradecido.

Aunque este LP se presenta menos impetuoso que su predecesor, logra mantener la intensidad de aquel. No obstante, el disco se inicia con una exquisita excepción. Manteniendo los parámetros musicales que configuraban el estilo de “Celebration Rock”, el dúo canadiense nos presentaNear to the Wild Heart of Life. Rápido, enérgico y pegadizo, este primer corte actúa de puente entre aquel estilo, que años atrás nos embaucó con su rotundo vigor, y la nueva propuesta que atesora el registro que nos ocupa, más comedida. Esta canción, con sintetizador incluido, nos da la certeza de que estamos ante un disco de Japandroids, y de que su habilidad para hacer grandes canciones continúa intacta. No en vano, fue la elegida como carta de presentación para su regreso. La anunciada reinvención estilística del grupo se deja escuchar en North East South West. La guitarra acústica aparece por primera vez en el disco, y nos percatamos de que de aquel garage punk que atrajo a miles de incondicionales no queda mucho. Japandroids se han convertido en una banda de rock de estadio, “oooohs” incluidos. Pero que nadie se lleve las manos a la cabeza, sigue siendo un gran material.

La intensidad continuada y creciente será la principal aliada enTrue Love And A Free Life Of Free Will”, un tema que gana magnitud según van pasando los minutos, y muy especialmente cuando el sintetizador hace acto de presencia, llevando la tensión a nuevas cotas y abrazando una favorecedora epicidad. El cambio de dirección estilística da nuevas posibilidades a la batería, y David Prowse no duda en aprovechar esta ventaja al jugar con patrones más complejos que aportan interés a las composiciones. Así sucede en esta y en I’m Sorry (For Not Finding You Sooner), la pieza más experimental del conjunto. Saturada por un fuzz desmedido y repetitiva tanto lírica como instrumentalmente, en origen no era más que un escueto interludio (posteriormente venido a más) con el que cerrar la cara A del vinilo. Una composición que casi funciona como preludio del corte sucesivo.  

Japandroids conciben el álbum como un objeto artístico autónomo en el que jugar con nuevas posibilidades sonoras, signo de ambición e inquietud por expresarse en otros términos. Falta urgencia, pero el experimento no les ha salido nada mal.

Japandroids no sólo se abren a nuevos sonidos, sino que juegan con otras formas de composición. Así lo han hecho en Arc Of Bar. Inspirado por el proceder compositivo de “Sympathy For The Devil”, la popular canción de los Rolling Stones, Brian King se retó a sí mismo a construir un tema a partir de su letra, y no al contrario, como es habitual en su proceder musical. De este desafío saldría un texto extenso que pondría a prueba la capacidad creadora del guitarrista, y la pieza resultante nos deja un regusto ligeramente agridulce. Es un gran tema, poderoso y pegadizo, que exhibe un uso de la electrónica más desarrollado del que se ha mostrado hasta el momento; la batería sigue siendo exquisita, y la apuesta por las voces femeninas para los coros (hechos por las parejas del dúo) aportan un matiz original y novedoso en la obra de los de Vancouver. Sin embargo, la estructura no deja de ser simple y los recursos repetitivos, lo que en una canción que sobrepasa los siete minutos de duración no deja de ser un tanto tedioso. Aun así, es preciso reconocer la ambiciosa valentía del conjunto.

En Midnight To Morning encontramos el primer corte en la discografía de Japandroids que ha sido cantado por David Prowse, empeño del que sale airoso. Gran trabajo instrumental y melódico para un medio tiempo que como “True Love And A Free Life Of Free Will”, antes, yNo Known Drink Or Drug, después,  juegan con la intensidad sin perder de vista el objetivo de alcanzar cierta épica, apoyados principalmente en el uso del sintetizador. Épica que en este segundo caso resulta especialmente emocionante por su melancólica melodía. Un inicio atmosférico generado electrónicamente nos introduce en In A Body Like A Grave, la última canción del largo. Optimista y de apariencia sosegada, irá acumulando energía y contundencia según vamos avanzando en el track, para llegar a un grandioso final que nos deja con ganas de más.

Japandroids se reinventan, y lo hacen entregando una buena colección de canciones con las que muestran sus ambiciones e inquietudes musicales. El dúo no tiene deseos de estancarse en un proceder musical determinado, y en “Near to the Wild Heart of Life” apuestan por un camino alternativo que los aleja de los sonidos a los que nos tenían acostumbrados y que tanto nos gustaban. A cambio, ganamos una banda con gusto por la innovación, con ganas de ir más allá de los límites que acotaban su estilo. Es cierto que, en ocasiones, la ambición les supera y caen en lo simplón y repetitivo, pero en su mayor parte el registro goza de unas nuevas formas que no lo hacen desdeñable en absoluto.

Japandroids – Near to the Wild Heart of Life

7.8

Tras media década desde la edición del aplaudido “Celebration Rock”, Japandroids regresan con “Near to the Wild Heart of Life”. Este tercer trabajo supone una reinvención del estilo del dúo de Vancouver en la que se abren a nuevos sonidos y nuevas formas de proceder. Perdemos a la ruidosa banda que nos sedujo con su eufórica propuesta, pero ganamos otra con ambición y gusto por la innovación.

  • Japandroids rompen las barreras que encorsetaban su estilo para abrirse a nuevos sonidos y formas de proceder. A una nueva manera de entender su música.
  • La ambición y la inquietud por acercarse a otros recursos y formas de hacer música.
  • Los complejos patrones rítmicos de la batería aportan un nuevo interés a las composiciones.

  • En ocasiones echamos en falta la urgencia de sus trabajos anteriores.
  • La ambición les supera en temas como “Arc Of Bar”.