Siempre es una buena noticia estar descubriendo nuevos grupos. El pasado 2016 fue un año de grandes debuts en el panorama patrio. Además, recibimos un buen puñado de nuevos artistas de muy diferente índole. Los amantes del garage rock gozaron con Los Nastys, los del  el garage más lo-fi con Hinds, los seguidores de las melodías frías y el shoegaze con Viva Suecia, los más psicodélicos con los hipnóticos The Purple Elephants, los más relajados con Siloé… Podemos colegir que 2016 fue un buen año para la música hecha dentro de nuestras fronteras. Y sinceramente, escuchando “Vendetta”, el primer larga duración de Presumido, podemos decir que 2017 empieza igual de bien.

Detrás de Presumido, este nombre tan corriente y extraño a la vez, se esconde el músico gallego Tarci Ávila, quien ya tuvo su papel como guitarrista en los directos de bandas como Igloo o Eladio Y Los Seres Queridos. Ya en su propio proyecto, junto a Nacho Dafonte, publicó un primer EP, “Ahora Mejor”, que supuso un cambio radical en lo que Ávila había hecho hasta aquel momento con formaciones más folk e indie rock.

Presumido irrumpen con un primer larga duración vibrante y brillante

El propio nombre de Presumido nos dice mucho. Ante nosotros se quiere postrar un sonido galante, coqueto pero elegante. No hablamos de algo desenfadado como la locura de Papa Topo ni de producciones puramente minimalistas a lo Jamie xx, sino de un abanico de teclados, sintetizadores y bajos perfectamente medidos, expuestos al milímetro para enganchar desde la primera escucha porque saben que pueden hacerlo. Así, es sencillo presumir. A lo largo de “Vendetta” hallaremos voces y melodías cerradas, en la línea de formaciones como Viva Suecia o Mirémonos pero en un plano bastante más electrónico, sonidos envolventes, minimalismo y colorismo combinados como lo hacen Moderat, estribillos pegadizos como los de M83 o Zoot Woman, fragmentos ambientales al estilo de Air e incluso sucesiones más experimentales como las de Aphex Twin. “Vendetta” es un disco para disfrutar en un sinfín de momentos. Hay canciones para estar tranquilamente sentado en casa, otras para motivarse haciendo deporte y creerse un poco más Miguel Indurain; las hay para disfrutar de una copa con los amigos una noche cualquiera en un bar urbano y para conducir por las carreteras más verdes y estrechas posibles.

Fotografía: http://www.creandotuprovincia.es/

Un abanico de teclados, sintetizadores y bajos perfectamente medidos, expuestos al milímetro para enganchar desde la primera escucha porque saben que pueden hacerlo. Así, es sencillo presumir.

Damos al play y aparece “Necrotú y Yo”, con un sintetizador que nos lleva al synth-pop de los 80 de OMD o A-Ha (que tienen muchos más temazos aparte de “Take On Me”). Con una melodía emocional y un estribillo como una apisonadora ya nos han ganado. “Te espero en el jardín de mi habitación plantando rosas negras en mi colchón” me recuerda, y mucho, por tener un ritmo similar y por ser un rompepistas al estribillo de “La Tormenta de Arena” de Dorian.

Hemos empezado, por tanto, con un tema de esos para salir una noche y tomar una copa (o dos, o diez) y darlo todo. El corte que da título al disco, “Vendetta”, tiene un rollo al principio que me recuerda mucho a Ladytron. Zoot Woman o Glass Animals pueden tener mucho que ver en ese sonido perfectamente pulido en el que la voz se cierra sobre un teclado con mucha potencia. Por primera vez nos encontramos una base que nos desconcierta como lo haría Björk en, por ejemplo, “Crystalline”. Y si los dos primeros tracks son para la noche del sábado, “Autismo Contigo” es para ese domingo lluvioso, frío y casero, para escucharla con los ojos cerrados y perderse en una base que comienza con el misticismo de Air y rompe de una manera que me recuerda a temas del “Saturdays=Youth” de M83 como “Up”, “We Own The Sky” o “Graveyard Girl”.

A lo largo de “Vendetta” hallaremos voces y melodías cerradas, sonidos envolventes, minimalismo y colorismo combinados, fragmentos ambientales e incluso sucesiones más experimentales.

Es probable que por la tarde, ese domingo, haya dejado de llover, haya salido el Sol y la casa se nos caiga encima. ¿Salimos un rato con la bici? Entonces “Caigo y Me Levanto” es perfecta. En la base de las estrofas hay un minimalismo a lo James Blake, que de repente estalla en una nube de color eufórico en el estribillo la cual me ha hecho pensar en nombres internacionales como Telefon Tel Aviv y en otros más cercanos como Grises o WAS (We Are Standard). El Sol se va poniendo y nos damos cuenta de que el fin de semana expira. Mañana será otra vez lunes. Nada mejor que “D.E.P.” para ese momento; un tema cuya primera parte tiene muchas similitudes con “El Sueño Eterno” de Dorian, aunque en este caso los barceloneses ganan la partida a la hora de hacer emerger sentimientos. Es cierto que la riqueza instrumental, con lo que parece ser un sitar y xilófonos, es un cambio respecto a lo anterior, pero quizá le falta algo de fuerza hasta que llega la segunda parte y nos descoloca. Ávila deja de cantar y todo el espacio es ocupado por una base extraña, cien por cien electrónica, atonal y en la línea de los últimos trabajos de Aphex Twin.

Animal Collective” es la canción de ritmo más semejante al indie convencional en su estribillo. Ácida como cualquiera de “Detroit” de Miss Caffeina se pega al igual que temas de los 80 como “El Eterno Femenino” de La Mode o “Hablemos de Nosotros” de Oviformia Sci. Es un tema perfecto para llenarse de vida y disfrutar de un paisaje embriagador mientras uno conduce. A pesar de ello, la letra no es especialmente alegre: “En el cementerio hay una procesión y un nicho cinco estrellas para los dos. Sin embargo, la colorista melodía nos hace creer lo contrario, como ocurre en temas de New Order o en clásicos del pop español como “Tenía Tanto Que Darte” de Nena Daconte. “El Naufragio de la Girona” es, sin embargo, una pieza mucho más oscura. Ideal para una rave en una nave industrial o un antro siniestro y a ser posible en un bajo. Hay algo en ella de “El Laberinto del Nuevo Minotauro” de Aviador Dro, de “Disfraz de Tigre” de Hidrogenesse y de la dureza synth-punk de los Crystal Castles de “Frail” o “Concrete”.

El de Presumido es un álbum en el que cada tema parece diseñado para un momento diferente y todos juntos encajan a la perfección.

El que ha sido elegido como single para coincidir con el lanzamiento, “Ahógate”, tiene la misma mística que “Eres Agua” de Miss Caffeina. Con metáfora acuática incluida, al igual que el tema de los madrileños, se perfila como la canción synth-pop perfecta. Estribillo simple pero efectivo: “ahógate, ahógate, húndete, déjame, déjame. Diviértete y piérdete. Vale, no es la letra más currada del mundo, pero me recuerda mucho, y en la misma temática, aunque más directo en este caso, al temazo “Aire” de los leoneses The Bright. Estamos en la zona del disco de resentimiento, pues llega “Bla Bla Bla”, que refleja la desidia perfecta de una relación con alguien que nos causa hastío con cada palabra que escupe. Los sintetizadores y los bajos del final, aunque pueden recordar de nuevo al Blake más electrónico, nos llevan a altas horas de la madrugada en un festival, en ese momento en que el cansancio no importa nada.

No es ni mucho menos la mejor canción, pero es lógico que “Vendetta” termine con “Desde Aquí”, un tema tranquilo y guiado por un piano profundo, para ser escuchado en la calma más absoluta. Va de menos a más, con un final entre cuerdas y distorsión que confirman lo que venimos barruntando durante 43 minutos: el de Presumido es un álbum en el que cada tema parece diseñado para un momento diferente y todos juntos encajan a la perfección. Es un debut impresionante, estamos a mes de enero y hablamos de uno de los que estarán a buen seguro entre los mejores de 2017.

Presumido – Vendetta

8.2

“Vendetta”, el debut de Presumido, es un disco plagado de synth-pop de la mejor calidad, con influencias que van desde las versiones más festivas del género hasta sintetizadores oscuros, experimentales y atonales. Un compacto en el que cada canción parece encajar con un momento totalmente diferente y que no tiene nada que envidiar a producciones internacionales.

  • Esas bases que recuerdan al James Blake de su debut.
  • Los estribillos de “Necrotú y Yo”, “Caigo y Me Levanto” o “Ahógate” (a pesar de la simpleza de su letra).
  • Los sintetizadores duros de “El Naufragio de la Girona”.
  • La enésima demostración de que en España hay una escena viva y muy variada.

  • Los temas más tranquilos, como la primera parte de “D.E.P.” o “Desde Aquí”, están por debajo del resto.
  • Que no hayan aprovechado esa variedad sonora con sitar, xilófonos o cuerdas en temas con más fuerza.

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