Una grieta recorre El Quinto Beatle de arriba abajo, grieta que representa no sólo dos Españas, sino dos mitades de un mundo dividido a costa de “I See You”, el esperado nuevo álbum de The xx. Que no os engañen las críticas positivas y las palabras bonitas, ya que detrás de cada uno de nuestros defensores de “I See You” hay un crítico deseando dar la vara sobre por qué este álbum no merece su aprecio. ¿Cumple “I See You” las expectativas después de cinco años sin The xx? Echamos a dos de nuestros redactores al barro para averiguarlo:

Pues sí, que The xx están de vuelta. THE XX. Brillando en lo más alto del cartel de cualquier festival global. Sabemos que en estos regresos poco importa lo que publique la banda, el hype ya está sentado desde las primeras noticias de vuelta, y ese mismo hype se come el propio concepto del regreso. ¿Pero son esas expectativas culpa del grupo? ¿Tienen que acatarlas? En mi opinión, el hype alrededor de algo suele estar muy medido por la nostalgia de aquello que hicieron, y a veces nos cuesta comprender que las cosas no van a volver a ser como las recordamos. Todo evoluciona. The xx recorrieron un camino, vivieron ciertas aventuras y ahora, regresan. Normalmente cuando uno regresa después de unos años ha cambiado, eso es lo que esperamos todos cuando nos vamos para volver, ¿no? Vale, entiendo que todos conocemos bastantes casos de cambios que han acabando siendo un absoluto desencanto, pero me niego a pensar que eso pasa con The xx y “I See You”.

La primera vez que escuché el disco me sorprendió, hay que admitirlo: solamente con los primeros segundos uno se da cuenta de que The xx se han movido hacia una grandilocuencia mucho más festiva que en aquel “Coexist” con el que nos dejaron. Pero yo sigo escuchando ese “Coexist” e incluso sigo escuchando ese “The xx” con las guitarras y bajos, los silencios, la melancolía y el sentimiento etéreo que planea por cada una de las canciones. Creo que The xx han ganado en confianza, que hacer otro disco ligero hubiera sido una redundancia totalmente fuera de lugar. Pero, a la vez, han sabido germinar su minimalismo junto a un balance perfecto con “In Colour” que, por cierto, muchos consideraban demasiado pegado a la banda original. Así pues, “I See You” da un paso firme hacia nuevas trayectorias y horizontes del trío británico como banda e incluso a nivel personal. Sé que igual no es un disco que nos sacuda o nos haga parar todo lo demás al descubrirlo, pero es una pequeña joya, con detalles escondidos en sus canciones que consiguen poner la piel de gallina. Sólo hay que dejarse llevar.

Más allá de todo eso, creo que “I See You” es un disco que transmite. Decían ellos en su Instagram que, pese estar en un mundo disparatado, esperaban poder contagiar la alegría con la que lo concibieron, y realmente así se siente. Sus letras y melodías transmiten sensibilidad, emoción y, por otra parte, los beats de Jamie consiguen impregnarnos de optimismo, felicidad y vida. Con sus contrastes, resulta reconfortante;  “I See You” es como una pequeña cápsula de aire en un momento en el que la música global parece obstinada en los beats agresivos. Un disco lleno de luz, amistad y, sobre todo, amor.

En contra: Fran Palma

Que sí, que nos volvemos todos locos porque The xx han retornado de su largo hiato y toca mojar nuestra ropa interior al son de su música de plástico y su renovado estilo radio-friendly, pero vamos a ponernos serios por un momento. Imaginemos que este disco fuera su debut. Imaginemos que en vez de The xx, el autor de esta obra menor fuera cualquier productor emergente de música electrónica con cuenta en Soundcloud… ¿Qué pasaría? Que no le haría caso nadie en absoluto, que Pitchfork le pondría un cinco y pico o un seis y que a la semana el disco estaría más olvidado que el “Gangman Style”. No estoy, ni de lejos, diciendo que la banda haya hecho mal en aprovechar el tirón que su marca ha adquirido a lo largo de estos últimos años. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo que casi todo grupo o artista con cierto renombre hace? Desde Radiohead hasta Frank Ocean, existen diversos ejemplos recientes en el panorama actual que demuestran que la música es un mercado como otro cualquiera y que, al final, una gran parte de tener éxito se basa en el marketing y la creación de marcas que el público reconozca y quiera consumir. Lo que sí que me molesta es que esto se aproveche para publicar cualquier cosa con la confianza de que la gente va a consumirlo sólo por el hecho de pertenecer a un nombre reconocido. A mi manera de entenderlo, “I See You” es como si McDonald’s sacara una hamburguesa de lentejas con chorizo: ¿La probarías si no viniera en una bonita caja con una M en fulgurante amarillo? Pues eso.

En resumidas cuentas, mi mayor problema con este álbum es que me suena a un chicle que ha perdido el sabor, de esos que masticas por costumbre, por pereza a sacártelo de la boca, pero que en el fondo no se disfruta. Al fin y al cabo, si el disco fuera malo no tendría motivos para escribir estas líneas, no habría cabreo ni decepción; tan sólo una firme y determinada indiferencia. Pero ahí está el quid de la cuestión, este trabajo no es horrible, sino algo mucho peor: “I See You” es, en definitiva, una sosez, un doloroso meh directo al corazón de un ensimismado seguidor que, en su inocencia, llegó a creer que después de toda esa campaña de hype llevada a cabo por Jamie y los suyos, los británicos serían capaces de presentar algo que fuera más allá de limitarse a coger el repetitivo estilo de sus dos primeros trabajos y ponerles un ritmo más bailable y ameno. Y es que no nos engañemos: las cosas hay que decirlas como son, y si hay que decir que “I See You” casi parece un disco de remixes, pues se dice y no pasa nada. Vale que hay buenos momentos, vale que temas como “Performance” o “Test Me” conforman picos emocionales a los que es difícil no concederles crédito, pero es que estas excepciones se quedan deslucidas por un conjunto en el que temas tan genéricos como “Say Something Loving”, “On Hold” o “Dangerous” simplemente hacen bostezar. Por supuesto que tienen gancho y que son pegadizas, pero es que para hacer música de piscina ya están Avicii o Calvin Harris. Personalmente, creo que nadie necesitaba que vinieran The xx con “Violent Noise” para ponerle música a un anuncio de colonias. Llámenme loco.

Para no alargarme, diré poco más. Solamente que “I See You” me parece un disco ciertamente olvidable, que creo que demuestra la desesperación de una banda que da coletazos en un intento de reinventarse, pero que se encuentra limitada por un estilo que no da más de sí y que, de hecho, dejó de resultar innovador desde que lo reciclaran en su segundo álbum allá por 2012. Está bien mantener la línea musical que hace a un grupo único pero… ¿A qué precio?

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