Se cumplen ahora casi cuatro años desde que Killer Mike y El-P unieran sus esfuerzos creativos para dar lugar a Run the Jewels, probablemente el conjunto hip hop más aclamado de la década. En su primer álbum, homónimo, el dúo mostraba en la portada el que pasaría a ser su archiconocido icono: una mano esquelética con los dedos en forma de pistola apunta a la otra, que sujeta en un puño una cadena de oro. El gesto simboliza un atraco, haciendo referencia al nombre del propio dúo, que te pide sin tonterías que le entregues tus joyas. Un año después, “Run the Jewels 2” volvía a afirmar con energía y seguridad los elementos que habían hecho a su predecesor tan impactante, añadiendo más leña a su ya de por sí explosiva mezcla, que no sólo contaba ahora con el apoyo de apariciones tan memorables como la del mismísimo Zack de la Rocha, sino que también se veía enriquecida por una clara mejoría en la densidad musical de sus beats y una mayor complicidad musical entre sus componentes, algo que se reflejaba también en una portada donde las manos que antes eran puro hueso ahora se mostraban cubiertas de vendajes, como si se hallaran en medio de un inacabado proceso de curación.

“Run the Jewels 3”: El blockbuster definitivo

Tras dos álbumes de calibre ascendente, el dúo más felinamente salvaje ha vuelto ahora para dejarse de pistolitas y pasar directamente a los cañones, que no son de fuego, sino más bien de adrenalina pura.

El paralelismo de la música de Run the Jewels con la evolución de su icono no es para nada accidental. De experimento a proyecto y de proyecto a nombre de reconocido culto. El-P y Killer Mike son esos dos raperos que fueron del frágil hueso sobre sórdido negro al sólido oro sobre azul profundo en apenas cuatro años. Tras dos álbumes de calibre ascendente, el dúo más felinamente salvaje ha vuelto ahora para dejarse de pistolitas y pasar directamente a los cañones, que no son de fuego, sino más bien de adrenalina pura. Run the Jewels 3 es algo parecido a ver la última secuela de Star Wars: Probablemente no sea una experiencia súper profunda y poética en la que te redescubras a ti mismo, ahora, eso sí, puedes tener por seguro que con todos esos tiros y explosiones vas a pasártelo como un niño pequeño en un parque de atracciones, porque la tercera entrega de Killer Mike y El-P es básicamente eso: un rebelde blockbuster musical de 51 minutos a rebosar de pura adrenalina hip hop.

Fotografía: http://www.rollingstone.com/

El ambiente punkarra de RTJ ha ganado en grosor. Sus instrumentales tienen una potencia casi dubstep, un sonido envolvente, gordo como él solo y una potencia insanamente continua que se releva de un track a otro como una corriente eléctrica imparable.

“RTJ 3” empieza dejando bien claro que sus componentes saben perfectamente de donde vienen con una introspectiva Down en la que un ruido de interferencias abre lentamente dando paso a una pausada instrumental sobre la que las rimas del duro pasado se entremezclan con las de un esperanzador presente. Run the Jewels no fueron siempre de oro. Tanto El-P como Killer Mike vendieron drogas, pasaron penurias y perdieron la esperanza en algún momento de sus vidas, pero ya lo dicen en el estribillo: “even birds with broken wings want to fly”. Y vaya si han volado, directamente del mate hueso al brillante oro como ya hemos dicho, así que basta ya de sentimentalismos, porque Killer Mike más claro no te lo puede decir en Talk To Me, el verdadero primer tema del álbum: “I told y’all suckers, I told y’all suckers. I told y’all on RTJ1, then I told ya again on RTJ2, and you still ain’t believe me. So here we go, RTJ3”. Están aquí los verdaderos RTJ con su heavy metal hip-hopero, cargados hasta los dientes de referencias asesinas y punchlines diabólicos en los que todo cabe, desde Donald Trump hasta Rick Rubin pasando por el 11-S y la guerra de Vietnam.

El ambiente punkarra de RTJ ha ganado en grosor. Sus instrumentales tienen una potencia casi dubstep, un sonido envolvente, gordo como él solo y una potencia insanamente continua que se releva de un track a otro como una corriente eléctrica imparable. Si “RTJ 3” es un blockbuster, Legend Has Ites el perfecto tráiler. Tres minutos y medio de dientes apretados y neuronas rebotando que te hacen desear el resto del álbum como no has deseado nada en tu vida, con unos samples de voces que recuerdan a aquella explosiva “Close Your Eyes (And Count to Fuck)” y unos 808’s que apenas caben en tus auriculares. ¿No te convence el ritmo pesado? No te preocupes, que ya viene por ahí la frenética Call Ticketroncon su perforante drum and bass para sacudirte como un muñeco de paja en una tormenta de rimas demoníacas. El-P y Killer Mike no dejan ni un respiro. Esto no es una cuesta ascendente, sino una eterna cúspide de flows frenéticos en los que líneas como tan inhumanas como “It’s a daily lick, I slit throats with a grin that reek of pure shit” constituyen la norma en vez de la excepción.

Los dos raperos siguen demostrando que están en el punto álgido de su carrera musical, no sólo en cuestión de rimas, sino también en lo que se refiere a una producción que ha llegado a una potente madurez de la mano de un curtido El-P cuyos sintetizadores actúan ya casi como un componente más del grupo.

En definitiva, cuatro puñeteros cortes de introducción, una ráfaga de balas de cobertura para recordarte por qué amas a Run the Jewels, que en esta ocasión vienen armados no sólo para crear el caos, sino para acabar de una vez por todas con unos caricaturizados amos opresores del mundo sobre los que empiezan a despotricar a partir de este punto, no sin antes advertir a los niños de lo que viene con unHey kids (Bumaye) en el que el cabreo empieza a notarse desde las primerísimas rimas de Killer Mike: “Lift up our glasses and watch your palaces burn to ashes / Fucking fascists, who the fuck are you to give fifty lashes”. Por si el nivel no estuviera ya lo suficientemente alto en este tema, donde la cosa empieza a ponerse seria, contamos aquí con los chillidos torturados de un Danny Brown en plena forma que cierra el tema de manera magistral, como sólo él sabe, para conducirnos a Stay Gold, probablemente uno de los temas menos memorables del álbum que sirve, no obstante, como puente hacia la siguiente traca del álbum, que introduce Don’t Get Captured con sus críticas a la corrupción policial.

Fears been law for so long that rage feels like therapy”, nos dice El-P en la escalofriante Thieves! (Screamed the Ghost), una violenta historia sobre rebelión popular. El mensaje de Run the Jewels es radical. Radical hasta el punto de ser peligroso, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de adolescentes que estarán coreando sus violentas máximas en contra de un sistema que caricaturizan como fascista, opresor y dividido entre siervos y dueños (cualquiera diría que hablan de los Estados Unidos). Uno puede estar más o menos de acuerdo con un mensaje que, en mi opinión, se pasa de simplista en muchas ocasiones. Eso sí, que su manera de avisarnos sobre lo que se nos viene encima es increíble no lo puede negar nadie, y menos después de escuchar las sincopadas rimas de 2100, el reflexivo tema post-electoral que cuenta, cómo no, con la ya tradicional participación de BOOTS. Sin embargo, mientras que ese distópico año 2100 llega, mejor entretenernos en desgranar las intrincadas rimas de Panther Like a Panther (Miracle Mix)”, un banger tan descaradamente destinado a reventar sus conciertos (“Run the Jewels’ll arrive at arenas, bunch of blood thirsty hienas”) que le dan ganas a uno de comprar una entrada a donde sea sólo para lanzar al aire las manos en forma de puño y pistola envuelto por este torbellino de egotrip justificado en el que seguirle el ritmo a la memorable entrada de El-P se antoja, como poco, improbable.

La tercera entrega de Killer Mike y El-P es básicamente un rebelde blockbuster musical de 51 minutos a rebosar de pura adrenalina hip hop. Producción envolvente, rimas asesinas y ritmo incesante para dar lugar a su álbum más maduro, homogéneo y violento hasta la fecha.

Nos pide el dúo calma con Everybody Stay Calm”, título que demuestra ser más que engañoso conforme avanza un corte en el que la rabia contenida sigue patente en cada una de las imposibles rimas de dos raperos que siguen demostrando que están en el punto álgido de su carrera musical, no sólo en cuestión de rimas, sino también en lo que se refiere a una producción que ha llegado a una potente madurez de la mano de un curtido El-P cuyos sintetizadores actúan ya casi como un componente más del grupo. “Ain’t no chilling in the land of the villains, o eso dicen Run the Jewels para terminar antes de sumergirse en la rockera instrumental de Oh Mama”, otro tema puente (para los estándares de RTJ, por supuesto) que nos conduce a Thursday in the Danger Roompara comenzar con la recta final del álbum. El valor de este tema radica en el tono personal que adquieren tanto El-P como Killer Mike para entregar uno de los cortes más sinceros de todo el LP. Una canción sobre pérdida y perdón, aderezada por el saxofón superdotado de Kamasi Washington, que sacrifica el virtuosismo para entremezclarse con el electrónico beat en una fusión tan homogénea que parece mentira.

A Report to the Shareholders/Kill Your Masterses el doble tema que pone el broche de oro a un álbum violento, pero profundo. Salvaje, pero con buen gusto. Envuelto por un sample con un toque casi flamenco, El-P nos deja otra de sus perlas de sabiduría: “You talk clean and bomb hospitals / So I speak with the foulest mouth posible”. Las buenas citas son incontables y es que RTJ saben despedirse como se merece en un álbum donde si bostezas te pierdes cinco punchlines. El tema, de tono conclusivo, se rompe abruptamente para dar paso a una pesada percusión que prepara el ambiente para, por fin, matar a nuestros amos en una segunda parte que se escucha como una pequeña perla que, a modo de coda, pone punto final con una magistral aparición sorpresa de Zack de la Rocha, con el que repiten tras haber firmado aquel magistral ya citado bombazo perteneciente a “RTJ 2”: “Close Your Eyes (and Count to Fuck)”. Un maravilloso guiño final.

No hay nada más que decir. Run the Jewels están más vivos que nunca. Compruébalo tú mismo. Espero que sobrevivas a la experiencia.

Run the Jewels – Run the Jewels 3

8.8 HOT RECORD

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Killer Mike y El-P vuelven a la carga con la tercera entrega de su proyecto conjunto, presentando su álbum más maduro, homogéneo y violento hasta la fecha. La producción es envolvente, las rimas asesinas y el ritmo incesante… ¿Qué más se puede pedir?

Up

  • La calidad lírica apenas decae, algo extraño considerando el nivel avanzado de estas dos fieras.
  • La producción es envolvente y te golpea sin dejarte K.O. El-P demuestra buen gusto, no pasándose con los toques electrónicos.
  • La variedad musical no resta homogeneidad a un álbum indiscutiblemente redondo.

Down

  • La temática simplista y la tendencia a mirarlo todo en blanco y negro puede llegar a incomodar a un oyente con un nivel medio de análisis crítico.
  • La justificación de violencia y el mensaje de odio y confrontación, en mi opinión demasiado llevado al extremo.
  • Se echan en falta más bangers en una recta final que, aunque profunda, deja con ganas de más adrenalina de esa que vimos al principio.

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