Cuesta decirlo, a mí me da vértigo recordarlo, lo reconozco, pero todavía no me creo que The xx ya hayan sacado nuevo disco. Desde luego… las esperas son eternas, sobre todo cuando un grupo con el que has madurado desde la adolescencia lleva sin sacar nuevo material cinco años. Llegas a la edad adulta y quieres saber cómo les va, como aquel amigo que te abandonó sin ni siquiera recordarte que había cambiado de número de móvil. Puede que eso sea falta de amor, pero en el caso de los londinenses es una clara generación de nostalgia que al final se agradece. Y a la par que nosotros, ellos, en su tercer disco, se han vuelto muy agradecidos. Tanto a su público como a su evolución musical.

“I See You”, la epopeya definitiva

“I See You” ofrece más optimismo y oportunidades de contonear en vez de caernos en la cama, rendidos después de un día de mierda.

Después del sorprendente paso de Jamie xx por 2015, “In Colour” ya se había convertido en el disco de vanguardia para la sociedad millennial y los adolescentes indecisos. Electrónica apabullante, ritmos caribeños (antes de que se pusieran de moda), samples y voces en vocoder con lo que partió la pana hasta en el merchandising, que acabó con todo el stock de su pequeña tienda de Londres. El productor invisible fue quien nos dio un aviso de que seguía vivo, entonces tres años después de “Coexist”. En octubre volvimos a saber de él, pero ya en conjunto después de la incertidumbre generada por sus últimas publicaciones anónimas en Spotify. Estaban en el estudio, terminando de grabar su nuevo proyecto que, como bien aclaró ‘el maquinitas’ en las redes sociales, iba a sonar más luminoso y con una influencia más cercana a “In Colour” que sus anteriores discos como grupo. Pero no hubo nada más desconcertante en 2016 que verles las caras otra vez en su nuevo single, “On Hold”, primer signo de que las cosas en la banda iban a cambiar. Se notó ese cambio de tornas, desecharon el sonido dark-pop para dar pie a una pista más onírica, con sample de “I Can’t Go for That (No Can Do)” de Hall & Oates y un estribillo on-repeat irresistible para bailar. Este producto procedente de Texas, como gran parte de la grabación de este álbum, supone la ruptura oficial de un grupo que abandona los cauces del guitarreo melancólico para otorgar más protagonismo a los sintetizadores. Esta vez no es un mero fondo atmosférico. Tras la llegada de “I Dare You” en su presentación oficial en Saturday Night Live, aterrizó “Say Something Loving”, otro ejemplo del haz de luz que irradia dulzura en las voces de Romy Madley Croft y Oliver Sim.

I See You” (Young Turks, 2017), producido entre Jamie xx y Rodaidh McDonald, se ha ido asomando desde noviembre para dar el cante con una entrada triunfal a principios de este 2017. Bien empezamos, osaría decir, porque además de ansiado por su público, prometen con ese cambio de tercio, ofreciendo más optimismo y oportunidades de contonear en vez de caernos en la cama, rendidos después de un día de mierda. También nos regala momentos de enfrentamiento contra el desamor, la autodestrucción personal y las falsas ilusiones. El trío inglés está dispuesto a acabar con la pesadumbre y a motivar al oyente; no es oro todo lo que reluce, pero mejor eso que consumirse en la rutina.

Fotografía: Shawn Brackbill (http://pitchfork.com/)

También nos regala momentos de enfrentamiento contra el desamor (no como una causa perdida, sino como una oportunidad de seguir adelante), la autodestrucción personal y las falsas ilusiones. El trío inglés está dispuesto a acabar con la pesadumbre y a motivar al oyente; no es oro todo lo que reluce, pero mejor eso que consumirse en la rutina.

Cuando pensábamos que “On Hold” iba a ser la muestra consolidada de este cambio de estilo, resulta que el comienzo del disco, marcado por Dangerous”, produce un cataclismo en lo ya fundamentado por el grupo. Vemos a Jamie en su faceta más underground y clubera de “In Colour” y en él se enfocan todos los momentos de gloria dentro de este tema tan apabullante, fuera del tropicalismo establecido, con un principio triunfal de trompetas y un fondo dance que juega con momentos de apagón para recordar al dúo de cantantes interpretar un deseo peligroso, ardiente y atrevido: But you’ve had faith in me / So I won’t shy away / Should it all fall down / You’ll have been my favorite mistake”. The xx han sobrevivido a la historia lacrimógena introduciendo un final epiléptico con el sonido de 2017: ellos mismos. La incertidumbre de este nuevo estilo no cesa con Say Something Loving. Es un juego a tres bandas entre Romy, Oliver y los Alessi Brothers, que acaban siendo sampleados. “Do You Feel It?” se convierte en una excusa para que vuelvan a estallar las texturas luminosas, los teclados, el clásico riff de guitarra antes de dar paso a las voces y un “Don’t let it slip away!” revitalizante en homenaje a Sade. Si siempre habían hablado de desamor, esta vez se dedican a musicalizar una fase de estancamiento, un tira y afloja que no consigue florecer, muy a diferencia del resultado de esta canción, casi susurrada y ajustada con más delicadeza de lo habitual tratándose de un corte claramente pop.

Lipssigue esta línea de innovación con un sonido más étnico y reflexivo, simplista y comercial como el “Stranger in a Room” del productor en solitario, pero tan íntimo como en sus andaduras allá por 2009; obviamente, este tema va a dar paso a varias piezas de enfoque más nostálgico, con diferentes llamadas al ayer. La primera de ellas es A Violent Noise, en la que desde el primer momento la guitarra eléctrica vocifera y marca el destiempo entre la electrónica ambiental y Oliver Sim ofreciendo su voz aterciopelada, apelando al conflicto existencialista por antonomasia (With every kiss from a friend / With everything I pretend not to feel / Am I too high? Am I too proud? / Is the music too loud… for me to hear?”) mientras Romy, como fiel compañera en su camino, intenta proporcionarle una vía de escape (“You’ve been staying out late / Trying your best to escape / I hope you find what you’re looking for”). Un apoteósico puente ofrece el éxtasis de la canción. Se echaba de menos. Tanto como la soledad y la inseguridad que Performanceirradia. Bebe de referencias como “Angels” en la desnudez instrumental y de “Together” a la hora de introducir violines al final que regalan momentos de dramatismo e intriga sobre los intentos de Romy para expresar sus sentimientos. Replica cumple la misma función que “Lips” como pista de transición a las nuevas aportaciones del grupo inglés, pero no por ser una intersección pierde un ápice de importancia. Oliver murmura sobre cómo la noche nos embriaga, intentando repetir la hazaña de un instante y volver atrás de manera estrepitosa (“25 and you’re just like me / Is it in my nature to be stuck on repeat?”). Un claro llamamiento al alcoholismo, sus consecuencias a largo plazo en una historia en la que Oliver cobra protagonismo, contando su propia desventura y, por ende, cómo conseguirá salir de ella, en clave dream-pop preciosista con increíbles aportes al teclado.

Porque ellos sí estarán aquí para hacernos sentir más aliviados mediante la terapia de choque, recordando de nuevo el problema e intentando superarlo aun teniendo todas las de perder en soltar una lágrima.

Volvemos al nuevo sonido xx, ¿y qué decir de On Hold que no se ha dicho ya? Es el claro ejemplo de que, con el uso del sample y una base claramente dance (sin perder de vista las guitarras), podemos disfrutar toda la noche. La diferencia, por otro lado, la marca la intención del grupo en generar una ‘euforia triste’ sobre el proceso de maduración en una relación y de cómo se tambalea hasta que aparece el pilar ajeno con el que sostener a uno y dejar caer al otro (“Now you’ve found a new star to orbit / It could be love / I think you’re too soon to call us old”). Sin saber que iba a pertenecer a este conglomerado de canciones, diríamos que al trío le ha dado la neura por marcarse un hitazo que desentone con sus características (culpa de Jamie, claramente). Pero gracias a este primer single encontramos esperanza en ese nuevo sonido que les singulariza en la actualidad. Tanto es así que hasta I Dare You” funcionaría en la radiofórmula, eso si nos lo permiten los fans más clásicos y quisquillosos. Paralela en cuanto mensaje a “On Hold”, si por algo brilla es por esa amalgama de pequeña percusión, beat bailongo y sobre todo por cómo las guitarras interpretan sencillas y directas melodías junto con la voz de sus dueños. Una pista ochentera cumbre para The xx que con diferencia ha conseguido el beneplácito de los fans desde su primera aparición en televisión, una señal de que su disco estaba ya al caer, de que por fin íbamos a disfrutar de este “I See You”.

“I See You” es un disco que, a fin de cuentas, rinde un homenaje a la evolución de Romy y Oliver. No en cuanto a lo musical, porque se nota que ha sido un producto elaborado tanto por ellos como ‘el maquinitas’, sino por cómo los dos vocalistas afrontan sus mayores temores y problemas con mucha más confianza en sí mismos. “Brave For You, la obra catártica de Romy, nos habla de la muerte de sus padres y de cómo lo afronta con valentía, sin que esto le sea un impedimento para seguir en los escenarios (“So I will be brave for you / Stand on a stage for you / Do the things that I’m afraid to do / I know you want me to”). En la última del disco, Test Me, podríamos encontrar a Oliver consiguiendo su objetivo: dejar el alcohol, mediante un diálogo entre todo el grupo donde se consolidan como una banda que, por encima de todo, funcionan como una familia. Después de prácticamente ocho años, sería complicado negar una realidad como esta, sobre todo cuando, a diferencia de los artistas actuales de nuestra esfera, se dedican a leer la mente de muchas almas en pena, a abrir sus corazones y ser recibidos sin ningún tipo de prejuicio por lo que les define: su música. Porque sonar lúgubres, lánguidos, desesperantes o nocturnos nunca ha sido un problema para ellos. Porque ellos sí estarán aquí para hacernos sentir más aliviados mediante la terapia de choque, recordando de nuevo el problema e intentando superarlo aun teniendo todas las de perder en soltar una lágrima. Porque The xx se esfuerzan, a fin de cuentas, en componer sin atender a las modas y sin caer en la impersonalidad.

The xx – I See You

9.0 HOT RECORD

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Tras cinco años de espera, The xx publican “I See You”, su tercer álbum de estudio que supone una ruptura, muy favorecedora, con su estilo musical visto hasta el momento. Es, a la par, su obra de maduración, en la que encontramos a un trío mucho más racional y humano. Con este disco los ingleses marcan, con diferencia, el sonido de un 2017 que espera ser tan sorprendente como este mismo compacto.

Up

  • La nueva estética del grupo, mucho más luminosa.
  • Jamie xx consigue producir su mejor disco hasta la fecha, por encima de “In Colour”.
  • La temática cambia de tercio, ya no se centra tanto en el desamor como una causa perdida, sino como una oportunidad de seguir adelante.
  • El dúo Romy-Oliver nunca falla.
  • La portada es tan diferente como su estilo musical, y eso gusta.
  • La sinceridad en temas como “Replica” y “Brave For You” y los temazos made in Jamie como “Dangerous” y “I Dare You”.

Down

  • Que haya sido tan corto. Pero bueno, siempre nos quedan los bonus tracks.

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