Hace siete años desde que Gorillaz sacaron su último álbum, “The Fall”, pero tampoco se nos ha hecho largo porque Damon Albarn no ha parado quieto desde entonces. El hiperactivo frontman de Blur ha realizado un buen puñado de lanzamientos estelares desde entonces, ha hecho cientos de colaboraciones, se ha pasado muchos meses de gira y, en general, ha sido una época movida. Sin embargo, durante todo este tiempo ha pesado sobre todos estos agradecidos trabajos la sombra de una duda: ¿y Gorillaz, qué?

En todos estos años se han hecho muchas conjeturas, ha habido indicios, esperanzas y decepciones casi por igual, pero de un tiempo a esta parte sabemos que esta vez es cierto. Que la mejor banda virtual de todos los tiempos tiene preparado algo muy especial que está a punto de lanzar este 2017. Pero antes de saber esto, ha ocurrido de todo. No viene mal echar la vista atrás para entender qué ha ocurrido con Hewlett y Albarn durante todo este tiempo.

Gorillaz: pronto entre nosotros

En 2010, Gorillaz también lanzaron el que algunos consideran su último disco de estudio, “Plastic Beach”. Digo lo de ‘algunos’ porque durante la gira del álbum por los Estados Unidos, Damon Albarn se dedicó a juguetear con las aplicaciones de sintetizadores de su iPad y creó “The Fall”, un disco eminentemente electrónico de temas totalmente nuevos, grabado durante un mes y que sirve de “diario musical” del paso de la banda por el país. A pesar de que al principio fue lanzado sólo digitalmente como regalo de Navidad en su página web, terminó por ser publicado en físico. Ninguna de estas canciones fue después tocada en directo, y fue la última señal de la actividad de Gorillaz ‘en estudio’, por llamarlo de alguna forma.

En 2011, mientras todo esto parecía bastante parado, salió a la venta “The Singles Collection”, un recopilatorio de los sencillos del grupo conmemorando su décimo aniversario de vida. También se esperaba más de esto, alguna declaración, una sugerencia de que Albarn estaba de nuevo en el estudio, pero no. Tuvimos que esperar hasta febrero del año siguiente para que se publicara “DoYaThing”, un single para la campaña de Converse “Three Artists, One Song” en el que colaboraba con André 3000, de OutKast, y James Murphy, de LCD Soundsystem. El vídeo promocional volvió a correr a cargo de Jamie Hewlett, quien no había podido realizar más que un pequeño montaje para una canción de “The Fall”, y pudo explayarse con un videoclip visualmente espectacular y tremendamente Gorillaz que combinaba animación 2D, modelado digital y acción real. A pesar de que la canción en general tuvo buenas críticas, el vídeo fue lo que recibió mejor acogida: estaba plagado de detalles y referencias del universo de Gorillaz, ahondaba en el ‘lore’ (esto es, la ‘historia’ detrás de los álbumes sobre Murdoc, 2-D, Noodle y Russel) de la banda, y volvía a traer de vuelta ese espíritu gamberro y absurdo de las Fases 1 y 2.

Esta alegría, sin embargo, duró bien poco, porque resulta que Albarn y Hewlett se habían mantenido bastante separados durante el proyecto, y tuvieron serias desavenencias. El dibujante estaba descontento con la forma en la que su compañero se volcaba masivamente en otros proyectos, y Albarn, por su parte, desaprobaba su estilo de vida excesivamente fiestero. Eventualmente arreglaron sus diferencias, pero parecía evidente que no iba a haber proyectos nuevos de la banda en un futuro próximo. De hecho, poco después del lanzamiento de “Plastic Beach”, se dijo que Gorillaz no vería un nuevo álbum hasta, al menos, 2013, pero esta declaración se perdió en el limbo. No obstante, en ese año, tanto Albarn como Hewlett respondieron que sería posible que volvieran a trabajar juntos en el futuro.

Desde 2014, sin embargo, la cosa empezó a ponerse interesante. Dibujante y músico empezaron a hacer inferencias mucho más directas sobre el futuro de la banda, y Damon, durante la gira de su disco en solitario, “Everyday Robots”, afirmó que tenía preparadas nuevas canciones para Gorillaz que podrían salir en unos años. Apenas un año después, Damon estaba lanzando “The Magic Whip”, el octavo álbum de unos Blur cuyas demos habían grabado dos años antes en Hong Kong. A pesar de esta actividad, a finales de año declaró que había empezado a grabar los nuevos temas de Gorillaz, que se alejaban del piano off Broadway que había marcado su estilo musical más reciente en beneficio de unas canciones, decía, llenas de energía. Afirmó también que la discusión y posterior reconciliación con Jamie Hewlett había terminado por fortalecer su relación y había dado lugar a algo más fuerte. Y cuando todo iba de puta madre y parecía que no quedaba nada por llegar, Hewlett terminó de liarla subiendo a su cuenta personal de Instagram un dibujo de Murdoc, el bajista de la agrupación virtual de la banda, con una exigua frase que ya ha pasado a la historia: Yes, Gorillaz returns (“Sí, Gorillaz vuelven”). Y con esto, Internet estalló. Por fin era real.

Si 2015 fue el año de las revelaciones, 2016 se convirtió indudablemente en el año del hype. Jamie iba actualizando regularmente su página con nuevas ilustraciones de la banda, y subió un par de vídeos (aquí y aquí) muy significativos de las sesiones de grabación en las que aparecían colaboradores habituales, como Remi Kabaka, y otros aún más sorprendentes como Jean-Michel Jarre, el padre de la electrónica francesa, o la banda Massive Attack. En teoría, se decía que el álbum estaría listo para finales de ese año, pero meses antes Hewlett declaró a la agrupación fan Gorillaz North America que lo que se estaba cociendo en el estudio era “jodidamente especial” y que no querían meterle prisa, por lo que sería lanzado en 2017.

Pero si hay algo en toda esta campaña de expectación que ha jugado agresivamente con los sentimientos de los fans, esto ha sido sin lugar a dudas su vertiente más ‘social’. Después de años de inactividad total, la página web y el Twitter oficial de Gorillaz sufrieron un rediseño total, y la actividad en esta segunda red ha sido determinante. Desde el rediseño, dedicaron cada día a hacer una retrospectiva de cada uno de sus álbumes, y después lanzaron cuatro historietas con ilustraciones y música exclusivas sobre qué había pasado con los cuatro personajes desde los eventos de “Plastic Beach” y la Fase 3. Estos “The Book Of…” concluían afirmando claramente que la banda estaba reunida de nuevo.

La expectación se relajó un poco después de esto, pero la cosa no paró. Hubo apariciones en diversos medios, como una entrevista con Murdoc Niccals en Noisey, la presentación de Noodle en la revista japonesa de moda Numéro (que tradujo la NME), o el anuncio de una playlist navideña y otra de las artistas que más habían influido a la guitarrista de la banda virtual (entre las que se encontraban Empress Of y Grimes). A día de hoy sigue sin haber una fecha de lanzamiento oficial, y estos pequeños repuntes de tensión se mantienen cada cierto tiempo con estos nuevos anuncios, pero es evidente que ya toca sacar la artillería pesada.

Todo parece indicar que el quinto disco de estudio de Gorillaz estará pronto entre nosotros, y no tenemos ni la más remota idea de cómo va a ser, pero visto el buen nivel de los dos últimos trabajos de Damon y la aclamación del nuevo estilo gráfico de Jamie, es posible que estemos cerca de uno de los grandes lanzamientos del año. La maduración de los dos artistas ha dado resultados prósperos, y esperamos con ansia qué nos deparará este nuevo álbum. Hasta entonces, toca esperar.