El nuevo grupo más en boga de la escena neoyorquina actual se llama Sunflower Bean, y si no les conoces, te los vamos a presentar. Como ya dije en su día, los Sunflower tienen pinta de niños buenos recién salidos de una revista de moda (literalmente de hecho, teniendo en cuenta que su cantante Julia Cumming es la nueva musa del gurú de la moda Hedi Slimane). Pero a diferencia de muchas bandas más preocupadas por la apariencia que por el sonido, su música les respalda.

Julia Cumming (voz y bajo), Nick Kivlen (guitarra y voz) y Jacob Faber (batería) llevan poco más de tres años tocando juntos, pero ya se han ganado a pulso el derecho a ser considerados una de las bandas más prometedoras de los próximos años. Describir su estilo es prácticamente imposible, pues sólo hay que escuchar algunas canciones sueltas de sus dos EPs y su notable disco debut (publicado este pasado año) para descubrir un pozo casi infinito de influencias y pinceladas estilísticas. La psicodelia, siempre presente, y el gusto por el ruido y las guitarras casi siempre desde melodías limpias es la base, pero a partir de ahí lo mismo pueden tirar por el rock espacial (“Space Exploration Disaster”), por el post-punk (“Wall Watcher”), por el pop barroco (“Oh I Just Don’t Know”) o, como en la mayoría de casos, por una vía intermedia que recorre todos esos caminos.

Hace un par de meses el trío neoyorquino nos demostró que las apariencias engañan en su concierto de Siroco. Ese día, además, tuvimos la oportunidad de hablar con ellos largo y tendido, y aquí os dejamos esa entrevista.

Si no me equivoco esta es la primera vez que os entrevista un medio español. ¿Cómo de surrealista es para vosotros ser escuchados y conocidos tan lejos de casa?

Julia: Es extraño.

Jacob: Es una locura.

Julia: Fuimos a China y Japón en verano. Y en China no pueden usar Google ni Facebook ni ninguna de nuestras redes sociales, así que me dio la impresión de que estaban desconectados. Por eso el hecho de que hubiese gente allí que quisiese vernos fue alucinante. Así que todo para nosotros es como una nueva experiencia, y mola un montón.

Tame Impala tiene una canción titulada “Led Zeppelin”, y vosotros otra que se llama “Tame Impala”. ¿Los veis como la banda más preponderante de nuestros días?

Jabob: Sí, yo creo que son muy importantes. Están haciendo avanzar el rock actual de una manera guay e inteligente.

Nick: Gente como Kevin Parker sale una en un millón. Grabamos esa canción en el sótano de Julia, y nunca pensamos que tendríamos que hablar de ella a la gente. Y acabó siendo uno de nuestros primeros singles. Empezó como una simple broma, teníamos otro nombre para la canción pero la llamamos así por las risas, y porque a mí me encanta su canción “Led Zeppelin”. Además, ya no sonamos como esa canción en absoluto y cuando la tocamos en directo suena muy diferente. Antes sonaba más suave y ahora es más punk, así que ya no suena a Tame Impala. Pero cuando la tocamos por primera vez, en su origen sí sonaba un poco como todo aquello. Y ellos eran mucho menos conocidos que ahora, eran famosos pero no como en la cima en la que están tras “Currents”. Eran grandes, pero como una banda indie grande, no como hoy en día.

Habéis sido muy comparados con bandas como DIIV, Real Estate, Surfer Blood…

Nick: DIIV son como la banda número 1 en nuestras influencias, eso es innegable. De hecho yo estuve en el primer ensayo de DIIV, porque el guitarrista de mi antigua banda iba a ser el de DIIV. Tenía como quince años.

Jacob: Eran las bandas que veíamos cada semana, eran colegas. Probablemente una de nuestras bandas amigas más cercanas. Posiblemente volvamos a girar con ellos por aquí.

¿Cuáles son vuestros verdaderos referentes, aparte de estas bandas contemporáneas? ¿Sois más nostálgicos o de bandas de ahora?

Jacob: Estamos abiertos a todo.

Nick: La verdad es que nos gustan de todo tipo. Nos pasa bastante que salimos, vemos a una banda y al día siguiente en el ensayo estamos como: “¿os acordáis de eso que pasó anoche?”. Estamos inspirados por lo que vimos literalmente la noche anterior.

Jacob: Lo hacemos con toda banda que vemos. Creo que una gran parte de las cosas que nos inspiran es el ver música en directo. Es importante mantenerse al día con música nueva y buena.

Julia: Por otro lado todos crecimos escuchando cosas más antiguas. Creo que todos nuestros padres eran grandes melómanos, y de alguna forma han proyectado eso en nosotros.

Nick: De hecho, todas mis bandas favoritas de todos los tiempos son bastante antiguas. No sé por qué, sin embargo. Quizás porque su discografía está ahí al completo.

Jacob: Nada de lo que somos hoy hubiera ocurrido sin ellos. Así que hay que reconocerles el mérito a los que lo hicieron primero.

Nos enamoramos de un sonido diferente cada mes, por eso todas las canciones tienen algo distinto. Creo que lo más duro del mundo sería asentarse en un solo sonido.

Esta es para Julia, que ha tenido incursiones en el mundo de la moda, apoyada por Hedi Slimane. ¿Esta experiencia te ha inspirado artísticamente de algún modo? ¿Ves relación entre ambos mundos, el de la música y el de la moda?

Julia: Sí, los dos mundos son muy, muy diferentes. A veces se pueden superponer de un modo positivo, y creo que eso es en lo que Hedi Slimane es bueno, dando a gente que era desconocida un tipo diferente de plataforma, y eso está muy bien. Todo ha sido en su mayor parte muy positivo. Pero bueno, yo llevo haciendo música y estando en bandas desde que tenía 13 años, y no he entrado en el mundo de la moda hasta hace poco.

Julia, en una entrevista con i-d dijiste: “Ahora es distinto de antes: en la era digital todo lo que publicas vive para siempre y todo es accessible. No es como cuando Bowie pasaba por distintas fases y después las podia enterrar”. ¿Tenéis esto en mente al componer?

Jacob: La verdad es que tienes que pensar en todo, aunque tampoco puedes dedicarle demasiado tiempo. Lo que pasa es que la gente no olvida.

Nick: No tienes tantas oportunidades.

Jacob: Sí, por ejemplo no puedes hacer como el primer álbum en solitario de Lou Reed y luego fingir que nunca ocurrió.

Nick: Ha habido tantas veces en las que algunos cometían errores y luego esporádicamente regresaban… Lou siendo uno de los grandes, tiene un montón de álbumes que a la gente no le gustan.

Julia: Pero tienes otras ventajas: todo el mundo tiene un ordenador y acceso a música de todo el mundo, y puedes grabar tu propia música. Y puedes subirla a Soundcloud y que la gente a la que le guste pueda encontrarte en vez de tener que convencer a una discográfica para que publiquen tu álbum y se la jueguen por ti. No lo necesitas, lo puedes hacer por ti mismo. Y nosotros estamos a cargo de todo, quiero decir, tomamos nuestras propias decisiones, llevamos nuestras cuentas en redes… Creo que vivir en esta era significa ser capaz de tener el control, para bien o para mal. A veces para mal, pero al menos no puedes culpar a nadie más si te va mal. No puedes tener miedo de salir ahí fuera, y esta forma de arte involucra comunicación de manera que cuando saques algo, la gente lo vea e intentes llegar a más personas.

Fotografía: http://fatpossum.com/
Por ahí iba mi siguiente pregunta: ¿en qué otras maneras creéis que ha cambiado más la industria de hace unas décadas a ahora?

Julia: Sólo con imaginar la diferencia entre, por ejemplo, Fleetwood Mac siendo la banda pop nº 1 y ahora… No sé, las cosas son totalmente distintas, pero es que el mundo tiene que seguir adelante.

Jacob: Creo que el rock se ha ido a pique… pero tiene que volver.

Julia: Yo también creo que es responsabilidad de la gente que lo toca hacer que mole, porque de otro modo va a sonar como lo que tus padres escuchan. Ese es el caso de Kevin Parker por ejemplo.

Nick: Hay algo tan, tan indómito en la música rock… Creo que resistirá, aunque sea más minoritario.

Jacob: Somos optimistas. Hay que serlo.

¿Cómo es trabajar con Fat Possum Records?

Nick: Son los mejores. [Risas] Tienen los pies en la tierra.

Julia: Les queremos, y son tremendamente serviciales. Tengo la impresión de que podría llamarles a cualquier hora del día y allí estarían.

Jacob: Y son extremadamente apasionados. Les importa de verdad.

Nick: Son como una de esas empresas en las que gente como Mark Zuckerberg iría al trbajo en sudadera en vez de con corbata. En Fat Possum la gente va a trabajar medio pedo, llevando sólo ropa interior… Pero molan un huevo. [Risas]

Julia: Y hacen un gran trabajo sacando adelante la mejor música. Pensamos que son geniales, con cada una de sus publicaciones quieren que sus artistas sean felices. Nunca tratan de interferir en lo que realmente quieres hacer, que es lo único que de verdad pido.

Nick: Son lo contrario de una compañía malvada. Los acuerdos de discos que hacen se basan en sus valores personales, que son básicamente nunca joder a una banda, así que hacen contratos de un solo álbum, reparten todo en partes iguales, de manera justa… Son verdaderamente buena gente.

Hay algo tan, tan indómito en la música rock… Creo que resistirá, aunque sea más minoritario.

Este año pasado habéis lanzado vuestro álbum debut “Human Ceremony”, pero no contentos con eso habéis publicado otro EP titulado “From The Basement” en septiembre.

Jacob: Hicimos ese EP porque Rough Trade nos nombró ‘Álbum del Mes’ en febrero y nos pidieron material adicional, pero como nadie nos lo había dicho mientras estábamos grabando no teníamos nada. Así que a la vuelta de una larga gira, cuando el álbum ya llevaba varios meses publicado, quisimos hacer algunas canciones más.

Nick: Había tenido una tirada tan limitada [“Human Performance”, NdA] y tuvimos tan buena respuesta que todo el mundo estaba como: “¿por qué no hacéis otro puñado de vinilos?”. Y nosotros: “¡claro, por qué no!”.

En “Old World”, de este último EP, rebajáis ese pop ensoñador y os ponéis más directos y crudos. Por otro lado en una canción más vieja como “The Stalker” sonáis casi a heavy metal psicodélico. ¿Cuál es la dirección que podríamos esperar de los futuros Sunflower Bean? ¿Es esta mezcla de sonidos y géneros parte de vuestra identidad?

Nick: Nos enamoramos de un sonido diferente cada mes, por eso todas las canciones tienen algo distinto. Creo que lo más duro del mundo sería asentarse en un solo sonido, así que no sé qué podríais esperar.

Julia: Queremos seguir aprendiendo sobre el estudio y usarlo como un instrumento, lo cual hicimos más adelante, después de “The Stalker” y esa época. Creo que la idea era un poco salir de esta cosa tan directa y pasar página, y pienso que lo hemos conseguido.