Mejores Discos Debut 2016

Seguimos sumergidos en nuestro Staff Picks 2016. Tras seleccionar los que han sido para esta casa los 50 mejores discos internacionales y los 25 mejores discos nacionales del año, toca dar paso a los mejores álbumes debut del 2016, recopilación en la cual fundimos talento nacional con foráneo, porque como veréis a continuación hay óperas primas surgidas desde dentro de nuestras fronteras que no desmerecen al lado de placas internacionales. Así pues, disponte a leer y escuchar la siguiente selección con la correspondiente lista de canciones.


 

25Kadhja BonetThe Visitor

Hay quien encuentra la belleza en lo que le rodea día a día. Sin embargo, hay otras personas que prefieren evocar tiempos pasados para ello. Ubicada en los años 20 es donde encontramos a Kadhja Bonet en “The Visitor”: una época elegante, de esplendor artístico donde el art decó se apoderaba de la estética social y de los salones de baile. ¿Por qué esta referencia? Basta echar un vistazo a este debut, a la calidad que atesora y a la destreza con la que se ejecuta. Se trata de un trabajo que juega con lo añejo añadiendo algún que otro arreglo de sintetizador ligero aquí y allá para acercarlo a nuestros días, como sucede en “Gramma Honey”. La voz cálida de Bonet se fusiona a la perfección con los delicados pasajes de cuerda y con las guitarras eléctricas suaves de tintes soul en lo que podría haber sido una Adele primigenia apostando por el lo-fi. “Honeycomb” y su dulzura es un maravilloso ejemplo de lo que se cuece a lo largo de los temas que conforman este delicioso elepé de texturas aterciopeladas con el que viajamos al pasado.

24PacíficoMuévete

¿La Movida ha vuelto? Pensamos cuando escuchamos lo nuevo de Pacífico. La banda catalana abraza esta prolífica época musical para grabar su primer largo de la mano de El Genio Equivocado, que ya tiene experiencia descubriendo diamantes en bruto dentro del panorama nacional. En “Muévete”, el grupo se coge el puente aéreo para apropiarse debidamente del sonido más pegadizo y divertido de la Movida y vestirlo con un traje lo-fi tan de moda por estos lares en 2016. Temas como el propio “Muévete” recuerdan al pop más desenfadado de Fresones Rebeldes o Los Nikis y otros más oníricos como “Cerca del campo de batalla” o “La casa del lago” nos trasportan en un viaje de vuelta a los 80. Un disco para escuchar del tirón y disfrutar más de una vez y uno de los debuts más frescos y prometedores del año. ¿Se nota mucho que somos fans?

23beGunAmma

Desde Barcelona nos encontramos con uno de los mejores debuts de 2016, y llega en un género que en España no acostumbra a aportar demasiados nombres: la electrónica. “Amma” es un disco precioso, en el que la naturaleza es la protagonista a través de un sonido envolvente que recoge influencias que van desde la música étnica hasta el minimal, pasando por el dream pop. BeGun refleja con esta producción una celebración de la vida desde su elemento más sencillo y a la vez más complejo: el agua, cuyo sonido aparece en muchos de los cortes, compartiendo protagonismo con pistas de audio extraídas de documentales del National Geographic y posteriormente mezcladas. El futurismo, la vanguardia europea y la tradición africana se entremezclan en un trabajo cuya escucha es toda una experiencia. En algunos momentos, en los que las marchas animales se combinan con los bits del techno y el trance más actual, tenemos la sensación de encontrarnos en una rave perdida en medio de un safari. Magistral y muy recomendable la ópera prima del barcelonés.

22Margaret GlaspyEmotions and Math

Empezó pagándose sus clases de música en el prestigioso Berklee College of Music de Boston y ahora cuenta con un contrato en la compañía del mismísimo Dave Matthews. El esfuerzo ha llevado a esta artista a publicar su debut en largo, “Emotions and Math”. En una primera escucha puede que te recuerde a alguna de las cantautoras típicas de los 90 como Alanis Morissette, y es que, como ellas, Margaret Glaspy se basta con una guitarra para mostrar su más variopinta visión de la realidad sobre relaciones a distancia, rupturas y reconciliaciones fallidas mientras su particular y rasgada voz da tono a los acordes. Consigue apartarse de la radiofórmula con un repertorio que acaricia diversos géneros como el blues de carretera (“Anthony”), el garage-rock más adolescente e ingenuo (“You and I”) y el grunge en sus piezas más oscuras como “Parental Guidance”, en recuerdo a las víctimas del atentado en el instituto Columbine en 1999. Quizás algún día llegue a convertirse en un icono como los que habitan en su interior; puede que Cat Stevens (ahora Yusuf) o Norah Jones levanten la mirada, se fijen en su torrente de voz y finalmente acaben trabajando juntos en una maqueta.

21The Purple ElephantsDanza Funeral

The Purple Elephants el año pasado ya formaron parte de la selección de los grupos más punteros que pasaron por nuestra sección The Cavern, y por tanto este año esperábamos grandes cosas de ellos. Los murcianos han debutado en el formato largo y no nos han defraudado en absoluto. Por el contrario, con su paso al castellano y el perfeccionamiento de su blues-rock psicodélico, los murcianos han ganado enteros y se han convertido en una de las bandas más interesantes de la nueva generación. El denso barniz oriental que cubre este “Danza Funeral” es probablemente el factor que asciende de categoría a los elefantes, que no repudian a sus reverenciados The Doors pero adquieren una luz propia con la que brillar. Reinventando su anterior EP y renaciendo de la mano de Paco Loco, su sonido retro ha ganado en solidez, distorsión y potencia. En el año de la muerte de Prince toca reivindicar el morado, y estos elefantes saben cómo hacerlo.

20Papa TopoÓpalo Negro

Papa Topo es de esos grupos a los que o amas u odias. Los sentimientos que despierta su música son contradictorios y viscerales, al igual que lo son las canciones que componen “Ópalo Negro”, su primer largo. Tras pulsar el play comenzarás un viaje de 14 temas a través de una obertura de estilo clásico-romántico que te hará llegar a hits rompe pistas fuertemente influenciados por Fangoria y La Casa Azul, baladas cantadas en mallorquín, temas de carácter rebelde y aire infantil y otras canciones que se trasladan hasta el surf-pop y el synth-pop. Todo esto, además, envuelto en un aura de italodisco que abarca casi todos los temas de “Ópalo Negro”. Bizarrismo y eclecticismo se dan cita en el primer álbum de Papa Topo, el cual nos proporciona temazos como “Ópalo Negro”, “Akelarre En Mi Salón” o “Quédate Cerca de Mí”, cuyas melodías no olvidarás.

19Meilyr Jones2013

Meilyr Jones debuta en solitario con un trabajo ambicioso, original, inspirado e inspirador. “2013” no exhibe un pop barroco al uso, sino que el ex miembro de Race Horses va algunos pasos más allá, sacando de la mayoría de sus composiciones la guitarra, el bajo y la batería para aferrase a la orquesta casi exclusivamente, estableciendo, de esta manera, una dialéctica con los sonidos del pasado de la que sale airoso. Lejos de un pop arreglado, Meilyr Jones nos muestra un conjunto de canciones que casi podríamos definir como ‘barroco pop’. Una estética que nos evoca con mayor ímpetu la música de compositores como Händel o Vivaldi. La sonoridad del barroco tardío hecha pop en la que domina el clavicordio, así como las suntuosas orquestaciones de cuerda y viento para las que Jones ha contado con 30 músicos en el estudio. Un espejismo con forma de arias operísticas que conforman una identidad distintiva y diferenciadora de este LP con respecto a otros trabajos de similar tendencia orquestal, y ese es, a buen seguro, el mayor atractivo de este álbum.

18Brian FallonPainkillers

El líder de los separados The Gaslight Anthem no es precisamente un rookie en el mundo de la música, pero lo cierto es que hasta este año no había publicado nada en solitario, y eso nos permite añadirle en esta lista de debuts. Y lo hace con un heartland rock lento y sentido a lo Tom Petty, impregnado de esa melancolía que el de Nueva Jersey le imprime a todas sus letras y canciones. Un suspiro de alivio de todos los fans a los que “Get Hurt” (el último trabajo de su banda principal) decepcionó, y que se reencontrarán en este disco con la intensidad de los Gaslight, aunque más pausada y con un lógico mayor protagonismo de Fallon, alejado ya de las raíces punk y hardcore de sus comienzos. Como siempre, letras emotivas que te abren el pecho como si fuese mantequilla, acompañadas esta vez de una producción muy lograda. Conseguida la redención, sólo nos falta rezar para que vuelva a reunir a los chicos.

17NxWorriesYes Lawd!

Anderson .Paak y Knxwledge aunaron virtuosismos polarmente opuestos y formaron este año NxWorries, encomendados en la noble misión musical de rescatar lo que fue bueno ayer y convertirlo en lo mejor de hoy. A tal labor la denominaron “Yes Lawd!”, y es infalible como el primer flechazo amoroso. El antagonismo de carácter que separa a sus dos estelares integrantes lo contraen dos valores, reinantes en éste su estreno como pareja creativa: la educación eclesiástica y la nostalgia por un pasado que, más a menudo que menos, parece sonar siempre intrínsecamente encantador. Y no es por malmeter pero, de alguna forma más circunstancial y azarosa que competitiva, Knxwledge acaba achantando el torbellinismo de .Paak durante la mayor porción de los 49 minutos que extiende este “Yes Lawd!”. Sucede muy subyacentemente, es casi imperceptible, al estilo del productor, pero tremendamente obvio cuando se contempla el conjunto desde lejos. En su proyecto iniciático, NxWorries sobresalen como retahíla de sublimidad, densidad, audacia y carácter instrumental, con una contrapartida vocal que, de tan potente, se queda sólo a escasas décimas de conseguir también la matrícula de honor. Ojalá todos los álbumes que sigan a su debut sean como este.

16SiloéLa Verdad

El vallisoletano Siloé sorprendía a todos con su disco debut “La Verdad”. Un trabajo con muchas reminiscencias al Dylan más místico o a la nueva hornada de indie nacional que cada vez cuenta con más adeptos. Así es este álbum que igual mezcla canciones acústicas de corte existencial con arpegios llenos de delays y efectos. En la parcela lírica, casi lo más importante al hablar de un disco de canción de autor, el contenido es de lo más complejo e interesante, abordando todo tipo de temáticas desde distintos ángulos y casi siempre con una posible interpretación a varios niveles. En lo musical, destacan los arreglos de tendencia alternativa que han contribuido a que el conjunto de su primera obra suene fresco y contemporáneo. Un prometedor inicio musical que habrá que ver cómo evoluciona en próximas entregas. De momento nos ha convencido.

15Los NastysNoche de Fantasmas con Los Nastys

El debut en largo de los Nastys se puede resumir en dos palabras: más y mejor. Todas las virtudes del cuarteto se ven aumentadas en su primer LP, lleno de garage psicodélico sucio y con melodías pop de bajísima fidelidad, como las que se cuelan en “Never Digas Never”, “No Hay Amor En Las Calles” o el tremendo himno callejero en el que se ha convertido “Baby”. Rock ‘n’ roll tóxico, algo de surf, litros de distorsión y gamberrismo en las letras son los ingredientes básicos de este “Noche de Fantasmas…”. Que no, que no, que no, que no me digas que este disco te va a aburrir, porque tendré que decirte que hay malas noticias para ti, amigo: o pasas de los 80 años, o pasas del rock que se hace en las calles de Madrid. O las dos a la vez. Y es que este disco es contundente, directo y revelador, como un chupito de tequila a las cuatro de la madrugada.

14The Goon SaxUp to Anything

Desde Brisbane, Australia, nos llega uno de los debuts más entretenidos y refrescantes del año. The Goon Sax es un grupo compuesto por tres jóvenes que apenas rondan los 18 años de edad, amantes del pop de The Go-Betweens y The Verlaines, además de clásicos como Bob Dylan y Talking Heads. Sus canciones son breves, sencillas, directas y pegadizas, con letras que giran en torno a temas típicos de la adolescencia y al yo como centro del universo, haciendo hincapié en el amor, la apatía, la angustia juvenil, el anhelo, la desidia, la madurez y la inmadurez. La propia forma de definir las canciones por parte del grupo es ‘microdramas adolescentes adornados con sofisticación pop’, frase que recoge y resume perfectamente las características principales que se pueden encontrar en canciones como “Sometimes Accidentally” o “Ice Cream (On My Own)”. Indie-pop sencillo pero efectivo, como tiene que ser.

13DMA’sHills End

Que un grupo de jóvenes músicos publicara un EP con influencias de Oasis y Blur era, cuanto menos, curioso. No obstante, tan marcadas divisiones resultan en difícil avenencia dadas sus definidas idiosincrasias, de manera que no sorprende que el equilibrio termine por vencer hacia un lado u otro de la balanza. Tal vez el eclecticismo sea una virtud, pero cuando nos encontramos en lances musicales que todavía hoy resuenan en la memoria colectiva de los más apasionados melómanos como fue la batalla del Britpop en el ecuador de la década de los noventa, resulta harto complicado no tomar posiciones. Y precisamente eso es lo que han hecho los muchachos de DMA’s en “Hills End”, su álbum debut. La banda australiana parece decantarse por los de Manchester, y amplían su abanico de influencias recurriendo a bandas de la misma ciudad como The Smiths y The Stone Roses. De tal síntesis no podía emerger más que un trabajo excelente, repleto de grandiosas melodías y exquisitas guitarras de sensibles punteos cristalinos que nos traen al presente lo mejor del ayer. Estos chicos han dado con la fórmula para hacer singles en serie, según se muestra en la presente referencia, trabajando sobre estructuras convencionales y melodías de fácil anticipación que hacen más disfrutable el trabajo de estos epígonos de la Cool Britannia.

12Big ThiefMasterpiece

Ciertos grupos tienen la capacidad de hacerte conectar con ellos a través de una sola canción, y Big Thief en su debut cuentan con un buen puñado que cumplen esta característica. No importa cuál escojas, ya sea la guitarrera y tarareable “Masterpiece”, la desgarradora “Real Love”, la popera “Humans” o sobre todo la increíblemente delicada y bella “Paul”, con todas habrás acertado y todas te dejarán con ganas de más. Amores fugaces e imposibles, problemas familiares, pérdidas y momentos efímeros pueblan un disco cargado de una emoción que se transmite no sólo mediante la parte instrumental, sino mediante la voz de Adrianne Lenker, tremendamente expresiva. “Masterpiece” cuenta con todos los elementos necesarios para enamorarnos y considerar a Big Thief uno de los debuts del año, y es que algunas de las melodías más bonitas que hemos podido escuchar en 2016 se encuentran aquí.

11JuveniliaJuvenilia

La sorpresa más gratificante del año en cuanto a pop patrio ha sido esta banda madrileña que ha traído de vuelta la movida neozelandesa o, dicho de otro modo, el Dunedin Sound, desde los 80 hasta nuestros días. Su primer disco homónimo es una mezcla de guitarras brillantes, melodías saturadas de hammond, un buen rollo que envuelve todo el álbum y una de las portadas más bonitas que hemos visto en 2016 para coronarlo. Los homenajes a bandas como The Clean o The Verlaines están por todo el CD y se nota en las melodías y los ritmos jangle, así como en el logrado sonido general del disco. Las letras no van a lo fácil y huyen de lugares comunes, mezclando humor con crítica social para aportar un toque más de originalidad y frescura a su desenfadado estilo. “La reina del Sol” o “Tu esqueleto” son buenos ejemplos de que existe otro pop ahí fuera. Un soplo de aire fresco para el sobresaturado mercado pop español y una luz de esperanza para este género en nuestro país. ¡Larga vida a Juvenilia!

10Viva SueciaLa Fuerza Mayor

Nunca un grupo encajó tan bien con su nombre como estos murcianos. Lo que destilan Viva Suecia en su debut no es otra cosa que melodías frías y espaciosas. Esto es fruto de las guitarras cargadas de reverb que coquetean con el dream pop y el post-rock gracias al juego entre punteos suaves y delicados con el riff que entra inesperado y te aprieta, pero no te ahoga. Este álbum es un viaje que empieza delicado, una apuesta que abre con “Efe Efe” y nos adentra en el mundo que han querido crear los murcianos; un mundo etéreo con momentos tan frágiles como la porcelana que se complementan con otros duros como el mármol. En todo este recorrido el cantante nos ofrece una voz cálida mientras esgrime versos crípticos. Su figura se alza como la única guía a la que no puedes hacer más que seguir en temas como “Bien Por Ti”, que resume a la perfección el álbum: matices, texturas y un halo de misterio más que embaucador.

9HindsLeave Me Alone

El de Hinds es el nombre que más ha sonado de esta lista en 2016, sin duda alguna. Abriendo camino hacia el mercado anglosajón, que parece acogerlas mejor que el de aquí, lo que las ciervas están haciendo no lo ha hecho ninguna otra banda española, al menos en la última década, así que como mínimo merecen nuestro respeto. Más allá de eso, su debut a comienzos de este año fue un resumen de las virtudes (y defectos) de Hinds, dando forma a un buen disco de garage-pop lo-fi, con el aire despreocupado que es marca de la casa de las madrileñas. Destaca la austera producción de Paco Loco, que maximiza la naturalidad de su sonido y pule las aristas estridentes que mostraban en sus primeros temas como banda. Un disco muy disfrutable, con un aire algo más melancólico de lo que se podría esperar a priori y que consolida al cuarteto como una de las bandas debutantes más destacadas del año, tanto en nuestro país como a nivel global. O hater o fan: con Hinds no hay término medio.

8Kyle CraftDolls of Highland

Puedo escribir visiones, puedo escribir sobre los fantasmas que habitan nuestra existencia, pero no ficción” nos decía uno de los mejores debutantes de este 2016, Kyle Craft, en la entrevista que nos concedió. Desde Shreveport, Luisiana, el americano nos regaló su manufacturado “Dolls of Highland”, grabado durante años en el cuarto de lavadoras de un amigo. Una ópera prima cargada de heroínas que, a base de glam rock, combaten cualquier tópico conservador sureño. Es decir: libertad hecha música que necesitaremos para combatir estos extraños tiempos ‘Trumpianos’. Así, siempre a mitad de camino entre el extravagante estilo de Marc Bolan y el lirismo de Bob Dylan, la indomable voz de Craft es capaz de invocar a la hija de un demonio y de un diablo en “Eye of a Hurricane”, a la muy sensual bailarina de “Berlin” o a la salvaje “Lady of the Ark”, imagen femenina rescatada de lecturas católicas para ponerla al servicio de la justicia carnal que exige la más terrenal de las relaciones humanas. Pondremos el oído alerta en este 2017 a la espera de escuchar el grito, casi concentración sonora de la luminosidad que Craft parece tener tras él, de esta estrella naciente.

7DrugdealerThe End of Comedy

El que busque en “The End of Comedy” algo trascendente o revolucionario se sentirá decepcionado con el resultado, ya que aquí no encontrará ese tipo de álbum. Sin embargo, creo que esa es una de las grandezas de este trabajo, que nunca deja de ser consciente de sus limitaciones y ofrece lo que Collins sabe hacer tan bien: canciones redondas, pegadizas y con el toque justo de experimentación que permite que el pop psicodélico vuelva a sonar de una manera fresca e interesante cuando parecía que no podía ir más allá sin perder su esencia. Temas tan nostálgicos como “Suddenly” o bailables como “Easy to Forget” reviven una ilusión infantil perdida tiempo atrás para muchos, poniendo una sonrisa en la cara y otra en el corazón. “The End of Comedy” es un disco de domingo, de disfrutar en una mañana soleada a modo de aperitivo, apreciando cada uno de los minúsculos detalles que ensamblan cada una de sus pequeñas piezas musicales.

6Hamilton Leith. + RostamI Had A Dream That You Were Mine

No vamos a mentir si confesamos que todavía seguimos apenados por la partida de Rostam de Vampire Weekend conociendo sus dotes como compositor y productor, y su debut con Hamilton Leithauser no hace sino dar más motivos para ello. Pero no es porque el disco sea malo, ni mucho menos. “I Had a Dream That You Were Mine” es un buen álbum de chamber pop; un trabajo que los dos músicos que lo componen llevaban tiempo deseando hacer y que por fin ven sus frutos con un resultado muy satisfactorio. Canciones que repasan una multitud de décadas y estilos musicales, desde el doo-wop hasta el indie pop más actual, pasando por el blues, el soul y el folk mediante una instrumentación y unos arreglos muy diversos a manos del propio Rostam y una interpretación vocal muy característica por parte de Hamilton. El sonido de Vampire Weekend se camufla entre canciones que beben del pasado sin reparo ninguno, regalando un disco íntimo y variado.

5Thomas CohenBloom Forever

Dicen que muchas de las mejores cosas de la vida llegan por casualidad, de forma inesperada, y algo así me pasó a mí con “Bloom Forever”, el debut en solitario de Thomas Cohen. Un debut que llega tras perder Cohen (de sólo 25 años de edad) a su esposa por sobredosis de heroína con dos retoños prácticamente recién nacidos. Es por tanto este “Bloom Forever” una placa que ha servido al artista para reflexionar de forma más o menos cronológica acerca del nacimiento de sus dos hijos, la pérdida de su mujer Peaches Geldof y el proceso evolutivo sufrido por el propio Thomas a partir de ahí, desde el abatimiento más absoluto hasta la aceptación final.

Musicalmente tenemos un disco que destila un sonido muy setentero, coqueteando con el blues, la americana, las baladas a piano e incluso serpentenando por terrenos jazzy, pudiendo encontrar ciertas similitudes en algunos parajes con el Lou Reed de “Berlin” de 1973, pero también dejando espacio para miradas a nombres como Scott Walker, Van Morrison, Elton John o Neil Young. Él mismo menciona su pasión por ciertos registros de los 70 que estaban concebidos con una honestidad brutal, citando como ejemplo “John Lennon/Plastic Ono Band” o música de Patti Smith, Mick Jagger y Nick Cave que le ayudaron a superar el dolor. En definitiva, un LP complejo en cuanto a sonido (no ha ido a lo fácil en la mayoría de canciones utilizando una instrumentación austera para reforzar el sentimiento de pérdida) y también en el apartado lírico.

4Public Access T.V.Never Enough

Public Access T.V. entregaban esta temporada uno de los debuts más interesantes y esperados de los surgidos en la ciudad de Nueva York desde que The Strokes debutaran con aquel “Is This It” en 2001. La banda ha recogido el espíritu de aquellos sonidos que desprendía la ópera prima de los de Julian Casablancas para erigirse como la nueva sensación del rock anglosajón, pues son escasos, por no decir inexistentes, los medios especializados que no se han hecho eco de su quehacer musical, elevando a los altares del rock a este joven cuarteto. “Never Enough” es un trabajo garajero que, si bien no aporta nada nuevo, sí nos entrega una docena de canciones divertidas, enérgicas y convincentes que suenan frescas, y es ahí donde radica su principal atractivo. Ahí, y en la habilidad compositiva de John Eatherly, alma máter del proyecto, quien ha sabido integrar, en determinados cortes, varias fórmulas de diversos subgéneros de forma tan natural que estos no desentonan en modo alguno y no comprometen en absoluto la personalidad de la banda. Muy al contrario, la hacen más atractiva y definida. Por su parte, las estructuras episódicas de algunas canciones las diferencian de las que habitualmente estamos acostumbrados a escuchar en este género, permitiéndose la licencia de jugar con las expectativas del oyente.

3MothersWhen You Walk A Long Distance…

Con su primer álbum “When You Walk a Long Distance You Are Tired”, Mothers (grupo de Atlanta capitaneado por Kristine Leschper) pretenden descorazonar, llegar a lo más profundo de nuestras entrañas y hacernos llorar con sus dejes a la mandolina, la eléctrica y la frágil actuación de la vocalista, que en momentos destaca sobre la parafernalia instrumental simplista y lenta. El desamor y la falta de autoestima son, entre otros, temas que tratan en este conmovedor recopilatorio de nueve canciones donde destacan “It Hurts Until It Doesn’t”, temas mucho más sentimentales (con interludios de guitarras incluidos) como “Hold Your Own Hand” y la estrella del álbum, “Too Small For Eyes”, una nana hecha joya que habla sobre lo perdido en una relación. Sin duda, uno de los comienzos más desgarradores de los últimos años, así como el resultado final de este grupo más que notable y con un futuro prometedor.

2ANOHNIHOPELESSNESS

¿Cuándo nos convertimos en un virus para la Tierra? Alrededor de esta pregunta orbita “HOPELESSNESS”, el debut de ANOHNI. Antes conocida como Antony Hegarty, al cambiar de nombre ha querido concebir un álbum con el que denunciar aquello que encuentra mal en nuestro mundo. Dedica palabras a Obama, al cambio climático, a las guerras… En este disco de canción protesta, ANOHNI se encuentra arropada por la producción de Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke, quienes aportan dosis de electrónica para dotar a los temas de energía y elegancia. Basta escuchar “Drone Bomb Me”, el tema que abre el largo, para darse cuenta. El elepé viene poblado de melodías destellantes y sintetizadores que adquieren cada vez más cuerpo mientras ANOHNI canta acerca del carácter parásito del ser humano. Su voz tan característica flota por las canciones desplegando críticas que consiguen, sin duda, penetrar en el público.

1WhitneyLight Upon the Lake

De cómo a Julien Ehrlich y Max Kakacek la experiencia del fracaso sentimental y el duro invierno de Chicago les sirvieron para componer la colección de canciones más cálida y reconfortante de 2016. La idea era crear una especie de colección perdida de clásicos de la música Americana que, en principio, debería tener un uso terapéutico en lugar de formar el eventual repertorio de un nuevo grupo pero, cuando tienes entre manos unas joyas de tal calibre, lo normal es aprovecharlo. Estos chicos lo hicieron, y con muy buen gusto. Incorporando una cuidada instrumentación que aumentó hasta siete el número de músicos que trabajan bajo el nombre de ‘Whitney’ dio como resultado el disco más bonito del año. Partiendo de unos pocos acordes de piezas folk, en un ejercicio de austeridad entrañable y sinceridad desgarradora, han conseguido elaborar todo un señor disco al que no sobra ni un minuto de metraje. Todo esto con el hándicap de ser unos debutantes. En resumen, un disco veraniego y fresco que ha demostrado saber acompañar al oyente también en las frías tardes de invierno en que fue concebido. Si te gusta el folk y el pop, y no se me ocurre ninguna razón por la que no habría de gustarte, “Light Upon the Lake” es para ti.