Azulada Navidad con el nuevo disco de The Rolling Stones

Ya estamos en diciembre, esa fecha en la que se permite utilizar indiscriminadamente la expresión ‘un día es un día’. La justificación es que se acerca la Navidad, una fiesta con un pasado religioso y un presente consumista en la que todo vale. No hace falta vivir en Nueva York para comprobarlo, basta con salir a las calles del centro de cualquier ciudad española para ver los apretones de consumo en los que vivimos. Colas interminables, bolsas con logotipos estampados y regalos correspondidos, esa es la Navidad. Pero seamos sinceros, esto es así porque es lo que queremos; nos estimula comprar, regalar y recibir, sin pensar en las terribles consecuencias que desencadena todo esto. Porque ser demasiado conscientes de la realidad haría que se perdiera el brillo mágico que desprende, así que mejor cubrirlo con papel de colores.

“Blue & Consumer”: nuevo disco de The Rolling Stones

No es nada nuevo que las marcas oferten productos durante la Navidad con la intención de incrementar sus ventas, pero parece que cada vez es más evidente. El día dos de este mes se puso a la venta el vigésimo tercer álbum de los británicos The Rolling Stones: “Blue & Lonesome”, y con él una campaña de ventas que se extiende más allá de la banda por marcas comerciales que también quieren aprovechar el tirón comercial. Sólo en la campaña de lanzamiento ya se desplegó la artillería pesada, el logotipo de la banda apareció proyectado sobre algunos edificios emblemáticos de varias ciudades.

El disco en cuestión es un conjunto de versiones de blues clásico de Jimmy Reed, Willie Dixon, Eddie Taylor, Little Walter o Howlin’ Wolf, entre otros. Ellos, ciertamente, defienden que es una vuelta a sus raíces, pero lo que también es cierto es que el nivel de presión que supone editar un disco de versiones es mucho menor que el que hubiesen sufrido con uno de canciones propias. Además, el blues es un estilo para toda la familia, apetece sentarse junto a la chimenea y disfrutar de la compañía.

Aunque la campaña es algo más que suposiciones subjetivas. Las pruebas son muy visibles y están ahí fuera, sólo hay que ponerse las lentes adecuadas. La edición deluxe del álbum incluye un CD, un mini libro de 75 páginas que explica el proceso de creación del disco y postales de la banda, todo ello dentro de una caja diseñada para la ocasión. Si les interesa deben darse prisa, Papá Noel está acabando con todas las existencias. Por otra parte, la carátula actúa como reclamo publicitario de una manera muy efectiva. ¿Para qué jugársela con una portada conceptual cuando el logotipo se conoce en todo el globo? En una campaña de grandes dimensiones todo debe estar en sintonía y, por lo tanto, debe ser reconocible hasta para una anciana con cataratas que prepare un regalo.

Algunas marcas comerciales también se han sumado a la promoción del disco de los británicos, como es el caso de Zara. La firma de Inditex ha presentado una colección de ropa de “Blue & Lonesome” compuesta por camisetas, cazadoras vaqueras y sudaderas con los vistosos labios azules. Por si esto fuera poco, con la compra de un producto se puede escuchar el álbum en streaming o adquirirlo mediante un código QR. Con esto, ya sólo faltaba la conexión con las redes sociales para generar la interacción digital tan apreciada en estos tiempos. Para ello, han abierto una dirección web desde la que se puede añadir el nuevo logotipo a una fotografía propia y compartirla posteriormente en el universo online. Como era de esperar, la campaña ya es un éxito. En la primera semana desde su publicación se vendieron 106.000 copias, y recientemente han alcanzado el número uno en Reino Unido, una proeza que no conseguían desde 1994 (sin contar las reediciones) con «Voodoo Lounge».

Aunque no es la primera vez que The Rolling Stones lanzan un álbum al mercado justo antes de Navidad. En la segunda mitad de la década de los sesenta cuatro álbumes fueron publicados en los primeros días de diciembre pero ninguno de ellos parece responder a una articulada maniobra de ventas. “Their Satanic Majestic Request”, lanzado en 1967, es considerado como la incursión en la psicodelia de Mick y compañía. La producción del álbum se vio afectada por problemas legales relacionados con el consumo y la posesión de drogas, y su lanzamiento no tuvo buena acogida. Al año siguiente publicaron “Beggars Banquet”, cuya fecha de salida estaba prevista para el mes de julio pero se retrasó hasta diciembre por la poca elegancia de la portada, que mostraba un baño en el que se podían leer frases como “Bob Dylan’s dream”. Sin duda, eran otros tiempos. En el caso de “Let It Bleed”, una de las obras maestras de la banda, no parece que fuese relevante su fecha de publicación. Después del éxito de su anterior trabajo, el público esperaba el nuevo disco con mucha expectación, por lo que probablemente hubiese sido un éxito en cualquier época del año. Además, hay que tener en cuenta que en la década de los sesenta el ritmo de consumo no era tan elevado y no se ideaban campañas de venta masiva tal y como las conocemos hoy en día.

No está de más decir que no pretendo con este artículo desestimar a una de las bandas más legendarias de la historia, pero sí arrojar un poco de luz sobre los intereses de la industria. Porque cuando un artista se convierte en una marca comienzan a sobreponerse los intereses económicos por encima de los artísticos. Esto no significa que el producto sea malo. De hecho, en “Blue & Lonesome” The Rolling Stones suenan a gloria, pero lo relevante es que la causa final no es otra que maximizar los beneficios, y no se alarmen si la noche del veinticuatro encuentran un tipo frondoso en trineo vestido de azul, quizás este año esté patrocinado por el famoso cuarteto de Londres.