LVL UP son la hostia, y ya está. En serio, no hay que darle más vueltas. No necesitas más explicación cuando estás hablando de un grupo que se queda contigo en cuanto lo oyes, porque cuarenta minutos después de la inyección de rock con dejes noventeros que es su tercer disco de estudio, “Return to Love”, es como si llevaras amándolos toda la vida. Y, ¿cómo no hacerlo? Tienen un sonido tremendamente propio, con una personalidad magnética y una piscina de referencias musicales enorme, y por si fuera poco, saben combinar todo esto para sorprenderte siempre una vez más. Y, mirad, si cuando veis que este grupo tiene una canción titulada literalmente “*-*”, que dura un minuto con cuatro, no saltáis corriendo a pinchar ese enlace para ver qué sale de ahí, entonces no sé qué ha pasado con vuestra curiosidad.

En este debut con la discográfica Sub Pop Records (que ha publicado a artistas desde Nirvana y J Mascis hasta Mogwai o Father John Misty), LVL UP se las han apañado para impregnar de lo-fi estilos tan aparentemente alejados como el rock alternativo estadounidense con influencias vagamente punk, el indie, detalles brit muy agradecidos y pulsiones de stoner y doom metal para lanzar un señor elepé con diez canciones inconfundibles que forman un conjunto sorprendentemente compacto y coherente.

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“Return to Love”: LVL UP tienen el poder

Si he dicho ya que LVL UP son un grupo increíble es porque no tienen el menor miedo en sonar extraños para hacer lo que ellos quieren mostrarnos, hasta las últimas consecuencias.

El disco abre con “Hidden Driver”, a base de guitarra acústica y poquito más hasta que llega la segunda estrofa. Empieza sin perder un segundo, con un ritmo bien marcado, pero cuando termina el estribillo pone toda la carne en el asador y vemos todo de lo que este grupo es capaz. El chirriante y engañoso solo de guitarra pone punto final a una canción enérgica que habla de Dios como un “conductor escondido” que pretende moldear a las personas desde el interior y que va por ahí, literalmente, “jodiéndolo todo”. O algo así.Pero entonces pasamos a “Blur”, que abre con un riff memorable digno de Graham Coxon (guitarrista del grupo llamado igual que la canción) y ya nos tiene agarrados. Sea un guiño a la banda o no, este breve tema de dos minutos evoca el giro que Blur dieron en 1997 hacia el rock alternativo estadounidense, a la vez que se acerca al indie de las canadienses Plumtree con su cálido solo de guitarra.

She Sustains Us”, por su parte, rebaja el ritmo pero no la calidad, enamorándonos con su rollo lento y acogedor. Pisa terreno del indie pero marca territorio con su bajo distorsionado y pequeños detalles como la grabación del inicio y el final lento, que se desliza perfectamente hacia “Spirit Was”. En este corte apreciamos elementos de la canción anterior, que se intercalan hábilmente con detalles que veremos más adelante como las guitarras graves propias del stoner rock. La letra cuenta con frases tan cojonudas como “You look the same but half dead and acting your age”, y qué queréis que os diga, yo a estas alturas del disco ya estoy enamoradísimo de esta gente. Y entonces llega “Pain”, que es, ya voy adelantando, uno de los puntazos del álbum. Y es una canción, como el título bien nos indica, dolorosa. Aquí la letra no se pone críptica, y nos escupe frases de dolor y rabia que se resumen en su estrofa final: “I hope you’re cold, I hope you grow old and never find love”. Y entonces llega el solo. Aunque sería ofensivo llamarlo ‘solo’, ya que es una integración de toda la banda en un grito catártico de distorsión. Este es un temazo de esos que marcan un ritmo ideal para saltar y gritar, y si alguna vez tenemos la suerte de verlos en este país, espero veros a todos haciéndolo.

LVL UP se las han apañado para impregnar de lo-fi estilos tan aparentemente alejados como el rock alternativo estadounidense con influencias vagamente punk, el indie, detalles brit muy agradecidos y pulsiones de stoner y doom metal para lanzar un señor elepé.

Saltamos a la segunda mitad del disco con “The Closing Door”, que esta vez hace más patente sus influencias stoner de guitarras machaconas y bajos distorsionados. Es un tema menor, pero no baja el listón ni por un segundo, tanto a nivel musical como lírico, que vuelve otra vez sobre los versos oníricos y cargados de simbolismo. De su cierre aparentemente apacible se levanta con fuerza “Five Men on the Ridge”, que coordina con destreza los pases al más puro estilo doom metal con los versos preñados de imágenes surreales acerca del encuentro con un “creador” al que se aludirá más adelante. Antes de eso, tenemos “Cut from the Vine”, un corte de tempo más lento y atmósfera más relajada, con cambios sonoros sutiles y haciendo un magistral uso de los puentes. Al igual que pasaba con “Five Men on the Ridge”, este tema nos va conduciendo con sus letras y su estructura musical hacia algo que, aunque no terminamos de comprender, podemos intuir como importante. LVL UP hacen aquí algo muy inteligente en su música y su lírica al hilar símbolos o figuras narrativas e incluso aspectos de las estructuras musicales para conducirnos a donde ellos quieren. Y no nos llevan de la mano, pero las huellas en la tierra están ahí por algo.

LVL UP hacen aquí algo muy inteligente en su música y su lírica al hilar símbolos o figuras narrativas e incluso aspectos de las estructuras musicales para conducirnos a donde ellos quieren.

Pero antes de eso llega “I”, que es, en resumidas cuentas, otro temazo: luminoso, potente, muy propio pero familiar al mismo tiempo. Su letra retorna a un enfoque de la temática amorosa muy particular, y a pesar de su brevedad, apreciamos esas contradicciones de odio y nostalgia, ese I hate myself too, but I can never hate you”. Y mira, eso lo entendemos. E incluso si pasamos de la letra, resulta que es un muy buen tema, porque si hay un terreno en el que LVL UP destacan sin esfuerzo es en las canciones cortas. Y vuelve a insertarse una grabación de voz. No entendemos ni qué dice ni nos importa, porque cuando empieza a sonar el órgano de “Naked in the River with the Creator”, el tema más valiente de todo el maldito disco, y oímos la voz entonando lenta y ceremoniosa entendemos que aquí hay mucho más de lo que esperábamos. ¿Qué es esto? ¿Es una liturgia? ¿No me hablaba la primera canción despectivamente sobre todo esto? Esto te lo planteas con mucha calma porque la voz pausada te sumerge en su vaivén, hasta que llega el momento doom y empiezas a alucinar. La letra empieza a llenarse de imágenes lanzadas como estertores, retazos entrecortados de naturaleza y vida entonados en un tono monocorde. Esto no va sobre Dios, como se le mencionaba en el principio, sino sobre “el creador”. Esta es una canción de naturaleza y trascendencia, va infinitamente más allá de dónde teníamos calculado. La frase que mejor resume estos siete minutos que ni con la menor voluntad podíamos imaginarnos es una que se repite como una letanía en el último tramo del álbum: Life rose from the water and ascended to the ground, to the sky, to the night and back down”; el ciclo de la vida transformado en una estrofa que tal vez no corearás en un concierto pero que sentirás vibrar hasta en la última fibra de tu cuerpo.

Si he dicho ya que LVL UP son un grupo increíble es porque no tienen el menor miedo en sonar extraños para hacer lo que ellos quieren mostrarnos, hasta las últimas consecuencias. Estamos ante un trabajo fascinante, digno de estudiarse con gran atención por su habilidad a la hora de estructurar la música y los temas, por su habilidad para evocar, por su poder para no quedarse quieto y siempre sorprender. Su estilo es dinámico y con un gran poder para la hibridación de estilos y géneros, y aun así se las ingenian para unificar todos esos elementos y conseguir un álbum sólido. ¿El resultado? Como una piedra de río.

LVL UP – Return To Love

7.9

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“Return to Love” es un álbum sin fisuras, que consolida todo lo que LVL UP han ido aprendiendo con los años y da un paso increíblemente valiente para el rock alternativo y el ‘indie’ estadounidense. Sus influencias familiares pueden llamar la atención de los más atrevidos, que sin duda van a encontrarse una enorme sorpresa al fijarse en sus recursos narrativos y sonoros.

Up

  • “Blur”, “Spirit Was” y “Pain” son tres temas clave que pueden convencer fácilmente a un oyente menos acostumbrado a estas licencias para dar una oportunidad al resto del álbum.
  • La cohesión temática y sonora incluso con semejante espectro de sonidos.
  • “Naked in the River with the Creator” es una masterclass en valor.
  • LVL UP sólo tienen aquí dos tipos de canciones: buenas y mejores.

Down

  • Que esto no se conozca lo suficiente en España.