The Radio Dept. – Running Out of Love

Ya lo dice un grupo murciano que nos ha hecho vibrar este año con su debut; ¡Viva Suecia! Y es que los suecos siempre han tenido un talento, que parece innato, para el pop, para los ritmos bailables creados desde la elegancia y para conectar con el público a base de melodías recordables y efectivas pero no facilonas ni machaconas. Es curioso que en un país tan frío, en el que el invierno abarca prácticamente nueve meses, el baile sea inherente a casi cualquier género musical que desarrollen. Acaso, ¿quién no ha bailado nunca con uno de los múltiples éxitos de Abba, de The Cardigans o de Ace of Base? Si hay un grupo sueco que detesto con todas mis fuerzas es Roxette, y sin embargo he sucumbido en numerosas ocasiones a “Sleeping In My Car” o “How Do You Do!”. Y si nos vamos a un plano más rock, irrumpe el glam rock bailable de Europe. Y eso por no mencionar el numeroso catálogo de artistas de radiofórmula que desde allí emergen con un dance de raíces tremendamente pop: Avicii, Zara Larsson, Loreen, Eagle Eye Cherry, Icona Pop… Como decía Manolito Gafotas, “científicos de todo el mundo han tratado de buscar una explicación sin ningún resultado”.

Hablo de Suecia y de música de baile, porque bien por nacionalismo y contagio de su entorno, bien porque lo ochentero está en 2016 más de actualidad que en los últimos treinta años, la banda de Lund, Radio Dept., ha dado un viraje a su sonido. Éste ha pasado de un dream pop amable y casi místico a una imitación magnífica de los grupos más electrónicos de la new wave.

Su cuarto álbum, “Running Out Of Love”, está más alejado que nunca de formaciones como Beach House, Nick Drake o My Bloody Valentine, dejando aquellos sonidos para el recuerdo, y adoptando nuevas y evidentes influencias como Orange Juice, New Order y, especialmente, Pet Shop Boys. Y es que los seis años que han pasado desde “Cleaning To A Scheme” han abierto un túnel en el tiempo, dando lugar a diez canciones que parecen situarse en un punto intermedio entre los New Order de mediados de los 80 y los Pet Shop Boys de la segunda época, de los 90, de temas como “Home And Dry”, “Somewhere”, “Miracles”, “Liberation”…

the-radio-dept-running-out-of-love-2
Fotografía: Aylin Güngör Dedeoglu

Los seis años que han pasado desde “Cleaning To A Scheme” han abierto un túnel en el tiempo, dando lugar a diez canciones que parecen situarse en un punto intermedio entre los New Order de mediados de los 80 y los Pet Shop Boys de la segunda época, de los 90.

Varios de los temas del disco presentan un relevante matiz pacifista, con una visión desangelada de un mundo que cae una y otra vez en el vicio de la guerra, y en el que la libertad es algo que todo el mundo anhela pero nadie sabe si conoce. Esta declaración de intenciones ya la intuimos con una de las mejores portadas de los últimos años, que no es sino un cuadro de 1976 del pintor soviético Gueli Korzhev. “Sloboda Narodu”, el primer corte, comienza menos rupturista de lo que luego será el álbum, y es quizá el único que se asemeja en cierto modo a canciones anteriores de The Radio Dept. El título traducido al castellano significa “muerte al fascismo; libertad para el pueblo”, y procede de la llamada a armas que realizaba el Partido Comunista de Yugoslavia. Es en cierto modo un recurso irónico, pues a través de la letra en la que se presenta un mundo en el que se pretende tener todo al alcance de la mano, y que está despojado del sentido de la paciencia, podría entenderse que el materialismo es ese nuevo fascismo que bloquea la libertad. Relacionandolo con el tema anterior, podría uno preguntarse si las armas de “Swedish Guns” son lo que entendemos como tal, o si es la retórica que traba esa libertad a la que se alude en el corte anterior. En cualquier caso, nos encontramos por primera vez ante lo que será “Running Out Of Love” en cuanto a sonido: un pop electrónico heredero de la new wave, triste y alegre a la vez, con matices de The Cure y sonidos más duros, de carácter casi industrial suavizados por cuerdas de forma muy neworderiana. “We Got Game” es un tema que, personalmente, me recuerda mucho a los Pet Shop Boys de principios del nuevo milenio, cuando se reinventaron por enésima vez en temas como “Flamboyant”. Esa atmósfera a la vez triste y alegre se refleja en una letra que de nuevo se refiere a la desazón y a la vida como ese juego en el que no se puede ganar, pero en el que se invita a abrir la mente.

La instrumental “Thieves Of State”, en la que se oye a gente gritar, golpes y lo que parece ser un disparo entre la melodía hipnótica de un piano sirve de punto de inflexión antes de embarcarse en “Occupied”, un tema que a priori puede parecer de amor, pero en el que enlazando ciertas frases con la temática bélica (o más bien antibelicista de “Running Out Of Love”) puede entenderse como el canto que alguien experimentado en sufrimientos hace a una persona más joven que no ha visto la guerra con sus ojos. “And the illusion of shared goals and values, armed with cigarettes and innocence; You were taken hostage with no war in sight. Sin embargo, a pesar de lo bien que había comenzado el álbum con los cuatro primeros temas, y de que el sintetizador principal es tremendamente resultón, nada justifica sus más de siete minutos de duración, pues no hay nada progresivo en él ni una variedad que mantenga la tensión de manera prolongada.

Si algo se les puede achacar es que no han elaborado un sonido propio, sino que han hecho un pastiche con el de tres o cuatro bandas pioneras en el género en el que se han enfrascado.

Entre Duran Duran y The Smiths se sitúa “The Thing Was Bound To Happen”, en la que encontramos el estribillo más colorista de todos, acompañado de un ritmo al que es imposible no sucumbir. A pesar del alto nivel que mantiene en general el regreso de The Radio Dept, éste es sin duda uno de sus momentos cumbre. “Can’t Be Guilty” regresa de nuevo a esa ensoñación de un mundo de paz, aceptando la maldad que integra al ser humano. Por ello, para no ser culpable de nada, evoca un mundo en el que se duerma permanentemente, ya que el que duerme y sueña será siempre inocente. Aunque como metáfora es indudablemente bonita, quizá se le puede achacar cierto victimismo rancio y derrotismo de boquilla. No puedo dejar de acordarme de la canción “Gloria” del excelente y reciente segundo largo de León Benavente, en la que un personaje algo déspota desgrana el mundo que está a su alrededor para reconocer después que lo único que ha hecho entre tanta queja es emborracharse y ser un cretino, frase que le da el broche de oro a la canción sobre aquél que alude a su superioridad moral para acabar cayendo en los mismo vicios que todo hijo de vecino. La metáfora que The Radio Dept utilizan me recuerda a ese personaje, pero sin la coda final que le desmonte desde sí mismo.

Committed To The Cause” empieza con un bajo muy funky, que me recordó en primera instancia a los Red Hot Chilli Peppers. Le sigue una base muy post-punk y una continuidad temática, con una lírica que recuerda que estamos aquí para trabajar y para dañar. La pista que da título al compacto, “Running To The Love”, es un precioso corte instrumental, de influencias muy post-rock y krautrock, que confluye a la perfección en la coda final: “Teach Me To Forget”. El mero título ya expresa lo que nos depara esta conclusión. Después de haber presentado a un ser humano muy en la línea del pensamiento de Thomas Hobbes de que el hombre es un lobo para el hombre, nacido para imponerse, para matar, para dañar, condenado a ignorar su propia libertad, a trabajar para causas ajenas que en la mayoría de casos no le importan lo más mínimo, lo único que queda es que alguien enseñe a olvidar, quizá la parte más difícil.

Después de darle varias vueltas al álbum, no cabe duda de que es un disco más que notable. Quizá no han hecho lo que se esperaba de ellos, pero han sabido adaptarse a las mil maravillas a un nuevo sonido. Si algo se les puede achacar es que no han elaborado un sonido propio, sino que han hecho un pastiche con el de tres o cuatro bandas pioneras en el género en el que se han enfrascado. A pesar de ello, “Running Out Of Love” cuenta con grandes composiciones, con una temática que hila los diferentes temas, y con una producción brillante, que hará disfrutar a cualquiera que sea fan de New Order o Pet Shop Boys.

The Radio Dept. – Running Out of Love

7.7

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

The Radio Dept han regresado dando un vuelco a su sonido hacia derroteros muy electrónicos, obteniendo como resultado un trabajo que gira en torno a la idea de Hobbes de que el hombre es un lobo para el hombre; un animal fabricado para la guerra y para la destrucción.

Up

  • Han reconvertido su sonido a las mil maravillas.
  • La temática, de rasgos filosóficos, da mucha consistencia al álbum.
  • Los dos temas instrumentales, con muchos tintes de krautrock, son magníficos.

Down

  • El sonido es un pastiche de varias bandas de referencia, como New Order, Orange Juice, Duran Duran o Pet Shop Boys, sin incluir detalles propios.
  • El derrotismo en ciertas canciones es excesivo, pudiendo pasar las metáforas de lo hermoso a lo caricaturizado.