Lady Gaga – Joanne

¿Habéis visto (500) Days of Summer? Voy a mencionar una escena que no supone ningún spoiler: chico escuchando a The Smiths en el ascensor, chica se da cuenta de lo que suena y empiezan a hablar de lo mucho que les gusta a los dos la banda de Morrissey. La cosa es que cuando vi esa escena me sentí altamente identificado porque yo hago lo mismo, utilizo la música para entablar conversaciones. ¿Cómo lo hago? Teniendo una lista de reproducción en el móvil que mezcla a Bon Iver con Kylie Minogue con Animal Collective y, por qué no, con Lady Gaga.

Antes de meterme de lleno en la crítica, quiero hacer un par de disclaimers. Por un lado no profeso amor por la música pop, pero soy capaz de reconocer que hay discos de este género muy buenos (sirvan Carly Rae Jepsen o Jon Bellion como ejemplos recientes). Por otro, a la hora de hacer una crítica, me adapto al género del que hablo; lo comparo con otros artistas o sonidos del mismo ámbito. Dicho esto, ¿desde qué perspectiva debo atacar “Joanne”, el álbum no-pop-bueno-sí-a-ratos de Lady Gaga?

“Joanne”: el álbum que quiso hacer pop y se quedó en flop

Tras escucharlo varias veces, aún no sé dónde encajarlo. Y esto, lejos de suponer algo admirable o un sinónimo de vanguardismo, denota la falta de cohesión melódica y lírica del compacto. Me detendré más adelante en todo esto, pero sirva como preámbulo del sinsentido global de un “Joanne” que parte con buenas intenciones, se presenta como el disco más personal de Lady Gaga, el más transgresor, el esperado regreso. Y, hagamos hincapié en que todo tiene su origen en el momento anímico más bajo de Gaga, por lo que un álbum mostrando sus flaquezas y su cara más desconocida debería ser interesante. ¿Quién no ha sentido curiosidad por saber cuáles son las sombras de una estrella que revolucionó el mundo del pop?

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Fotografía: https://www.yahoo.com/music/

Lady Gaga utiliza fórmulas ya explotadas en canciones que aspiran a ser pop pero con melodías que no tienen posibilidades de ser el nuevo éxito radiofónico.

Diamond Heart” es la encargada de enseñarnos esa primera época pre-estrellato de bailarina de bar con grandes ambiciones. Interesante declaración, pero no puedo decir lo mismo de la melodía. Abre con un piano de frecuencias altas capadas, una percusión con una mezcla que hace daño y unos crescendos carentes de originalidad. Hay guitarras y un puente que ya usó Kesha hace algunos años. Quedaos con esto último porque será algo recurrente en el álbum: Lady Gaga va utilizar fórmulas ya explotadas en canciones que aspiran a ser pop pero con melodías que no tienen posibilidades de ser el nuevo éxito radiofónico.

La historia de Gaga es la de una mujer en constante reinvención. Desde que a principios de 2009 conoció el éxito mundial con aquel “Just Dance”, la neoyorquina continuó forjando su imagen de diva del futuro: extravagante y constantemente llamando la atención con temas que forman parte de la cultura popular de este nuevo siglo. Sin embargo, llegó el bajón: “ARTPOP”. Ese álbum podía haber sido la lección con la que tomar un impulso para despegar con “Joanne”, pero al parecer se resbaló antes de saltar y lo que podía haber sido una revolución pop se ha quedado en nada.

Por lo tanto, si no está jugando al pop, ¿qué está haciendo? Parece ser una oda a Carrie Underwood, o al menos es lo que implica “A-YO”. Son tres minutos y medio que resultan larguísimos, con una melodía de country pop y palmadas que me dice más bien poco. Al menos, con un tema tan flojo se potencia “Joanne”, un track tranquilo, de guitarra acústica, toques de percusión y sección de cuerda al final. Resulta bastante simpático y una buena prueba de que, si quitamos todas las capas que envolvían a la Gaga esperpéntica, su núcleo aún irradia algo de talento. Mientras me invade la resaca de este corte sincero y directo al corazón, llega “John Wayne”, la vuelta al petardeo sin miramientos, con Gaga cantando lo mucho que le gustan los chicos malos (algo que ya ha hecho Lana del Rey a lo largo de toda su discografía). Aunque la cohesión sea inexistente, llegados a este punto lo que necesitaba el álbum era remontar con algo, y este tema lo consigue gracias a un estribillo intenso en su justa medida, con guitarras eléctricas firmadas por Josh Homme y una superposición vocal pegadiza. No se queda a la primera y cuando lo hace acaba por aburrir, pero aun así es el pildorazo del elepé.

Por más que lo intento, no consigo ver un lado positivo de “Joanne”. Ni desde la perspectiva del pop, ni desde la del country ni desde la de la alternativa.

Algo que me gustaba de Lady Gaga es que, de vez en cuando, sorprendía a nivel lírico. Tal vez en sus primeros álbumes, de pop pre-fabricado, había poco espacio para la lírica sincera, pero llegó “Born This Way”, la apología a aceptarse tal y como es uno mismo, o “Do What U Want”, esa oda al pensamiento libre. Y ahora, después de que en “Diamond Heart” hablara de sus inicios como bailarina y sus aspiraciones y en “Joanne” cantara a su difunta tía fallecida con 19 años, llega la apología a la masturbación con “Dancin’ In Circles”, el tema más horrible del disco y probablemente uno de los peores del año. Beck, ¿qué te ha pasado? En este tema (co-escrito por el cantante de “Loser”) el californiano se ha dejado llevar demasiado por su etapa actual pop y despreocupada. Una batería con un ritmo tropical es escoltada por una guitarra eléctrica que hace pensar en los veranos acompañados del Caribe Mix. Estribillos caóticos y ruidosos que no hay por dónde cogerlos y, en definitiva, un lastre.

Y me apena decir esto de “Dancin’ In Circles” al tratarse de una de las famosas colaboraciones del álbum, la forma con la que Lady Gaga buscaba abrirse a un nuevo público no-tan-mainstream y demostrar que el pop puede ser alternativo incluso. Lo que ha acabado por hacer aquí y en “Perfect Illusion” con Kevin Parker es justo lo contrario, dar fe de que los raros pueden hacer pop. Tenía ganas de un tema rock alternativo donde los sintetizadores de Parker se mezclasen con las guitarras de Homme y las bases de BloodPop y Ronson, pero sin suponerme una decepción. En cualquier caso ellos han salido ganando abriéndose a un público mayoritario que aunque no esté interesado en sus vaivenes musicales sabrán de su existencia. Si dejamos pasar rápido “Million Reasons”, una balada más a piano y guitarra con mayor ornamentación que aporta poco y con una letra bien genérica digna de decorar las futuras biografías de Twitter de todos sus seguidores, llegamos a otra de esas colaboraciones estrella del álbum: la de Father John Misty, el hombre que criticó al pop como herramienta de adormecimiento y que ahora firma una pieza del nuevo álbum de Lady Gaga: “Sinner’s Prayer”. Incluso a pesar de toda esta ironía, es el sinsentido más comprensible de todo “Joanne”. Lo que no entiendo es el motivo que ha llevado a Joshua Tillman a cederle un tema que le iba como anillo al dedo para su proyecto personal. Se trata de un medio tiempo algo oscuro y sin grandes variaciones, todo avanza muy suave con progresiones ligeras de guitarra acústica y bajo. Genial para Father John Misty, pero queda algo lánguido para Lady Gaga.

Lo mejor que podía hacer era, en lugar de superar un listón imposible y autoimpuesto por la que fue considerada heredera del pop, bordearlo explorando otros estilos. Pero desde luego con el country-rock-pop no ha funcionado.

Podría decir que hablar sobre la necesidad de amor entre las personas más allá de la lucha de sus intereses es lo que me hace admirar “Come To Mama”, pero esa reminiscencia a Meghan Trainor y la sensación de estar escuchando la banda sonora de un telefilme veraniego de fin de semana impiden que lo haga. Eso sí, no le quitemos el honor de ser una de las mejores producciones del álbum. Concreta, ordenada y Lady Gaga cantando en un tono en el que se encuentra cómoda para eclosionar en el momento justo. Aunque si hablamos a nivel vocal tenemos que mencionar a Florence Welch y “Hey Girl”. Aquí las guitarras quedan aparcadas para dejar paso a unos sintetizadores vintage que suenan bastante bien y podrían haber formado parte de la sección más azucarada del “Currents” de Tame Impala. El resto de instrumentación es más bien del estilo de Florence + the Machine, cediendo el protagonismo a la parte vocal con coros y gorgoritos y con un arpa suave y sutil. Decir que este es el mejor tema de la placa tampoco es un elogio atendiendo al nivel del resto, pero lo es. Y lo consigue con una Florence que eclipsa a Lady Gaga sin apenas esfuerzo.

Si tienes una voz rasgada que no da para muchos tonos altos (todo el álbum está confeccionado en tonos medios accesibles que me hace pensar en futuras interpretaciones en vivo), ¿qué haces colaborando con una de las mejores y más potentes voces de la música como es Florence Welch? Y otra pregunta que surge de cara a la recta final del LP: ¿por qué tanta baladita de relleno teniendo “Angel Down”? Es interesante en cuanto a instrumentación por los efectos entre estrofas con los que dota a la melodía RedOne, pero este corte no hace más que cerrar el álbum con la sensación de ‘esto lo he escuchado antes’. Si hubiese sido la única balada de “Joanne”, la percepción del tema habría sido la de cierre dramático y emocionante, pero no es el caso.

El peor enemigo de Lady Gaga es su carrera musical, ella misma en definitiva.

Hablemos de las letras del álbum más personal de Lady Gaga. Dejando a un lado la oda al onanismo en “Dancin’ In Circles” (desde luego una actividad del todo personal), sí es cierto que incluye pasajes introspectivos con los que repasa su vida. Los ejemplos más claros son “Diamond Heart” y “Joanne” que ya mencionaba antes. Siguiendo por esa línea de romanticismo lírico encontraríamos “Million Reasons” y la facilona “Come To Mama”. Me apena que estos dos tracks hayan tenido que explorar el amor con palabras que a veces pecan de inmadurez (¿nadie ha pensado en una joven Taylor Swift al escuchar el primer tema?). Por otro lado, me alegra que aparezca un tema más profundo como “Angel Down”, inspirado por el asesinato de Trayvon Martin en manos de un agente blanco y que daría pie al movimiento Black Lives Matter. Pero llega después de cantar sobre lo mucho que te la sudan las críticas en “A-YO” y lo mucho que te ponen los cowboys en “John Wayne”, haciendo perder seriedad al mensaje.

Por más que lo intento, no consigo ver un lado positivo de “Joanne”. Ni desde la perspectiva del pop, ni desde la del country ni desde la de la alternativa. Las producciones de Mark Ronson y BloodPop hacen lo que pueden para llevar a buen puerto este álbum pero quedan en un intento en vano. Desde que publicó “ARTPOP”, en la escena pop han surgido nuevas estrellas y productores que han renovado el estilo, así que lo más probable es que Gaga hubiese quedado relegada a ser una más de haber seguido por estas melodías. ¿Por qué no romper con todo y dotar a su sonido de una esencia country? Al fin y al cabo, a Taylor Swift y a Carrie Underwood les ha funcionado, pero la dura realidad es que con Lady Gaga no lo ha hecho. Las cosas claras para ir terminando: en “Joanne” no hay himnos que tanta falta le hacían, el toque pop es un quiero y no puedo, la vena country suena muy usada, la colaboración con Florence Welch salva los muebles pero suena desganada y todavía no me olvido de lo horrible que es “Dancin’ In Circles”. ¿Lo bueno de todo esto? Ahora tiene unas expectativas tan inexistentes que le va a resultar muy fácil superarlas con cualquier cosa que publique a continuación.

Lady Gaga – Joanne

2.0 CREEPY RECORD

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Lady Gaga ha vuelto con un álbum que deja mucho que desear. Sabe de dónde viene pero no a dónde va y lo demuestra con un compacto que juega con un country rock que de vez en cuando relega en sintetizadores. Todo ello con Mark Ronson sobrevolando el disco y dotándole de una producción que suena gastada desde el principio.

Up

  • “Hey Girl” es el mejor tema por la voz de Florence Welch y por el trabajo de sintetizadores.
  • El estribillo de “John Wayne” justo antes de que te aburra.

Down

  • “Dancin’ In Circles” es horrible. Sin más.
  • La falta de cohesión a nivel lírico y musical.
  • “A-YO” resulta eterna y el rollo Carrie Underwood está muy pasado.
  • Quien viera en Gaga la diva del pop se va a llevar una desilusión con este viraje al country power-rock/pop inabarcable.

5 Comentarios

  1. q fea critica, nociva y llena de mala leche….y sobre todo poco feliz…no se como cai aca pero por suerte nunca entro….critica aburridismamente copia de la rolling queriendose hacer el ciritico chistoso-inteligente, muy antigua formula…q obvio ni lei entera….suerte a este blog…

    • En realidad el disco es muy malo y lo mejor hubiera sido que gaga no sacara nada, me quedaré con el recuerdo de los primeros dos discos.

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