En torno a 1960 aparecieron las guerrillas vietnamitas comunistas en contra de la dictadura americana en Vietnam del Sur. Este conjunto de grupos políticos y militares que lucharon contra la hegemonía estadounidense en Vietnam fueron conocidos como Viet Cong. Medio siglo después, un grupo de rock canadiense decidió adoptar este nombre para su banda, y apareció Matt Flegel liderando a Viet Cong. En Estados Unidos consideraron ofensivo el nombre, llevando incluso al grupo a cancelar conciertos en aquel país. Es entonces cuando en 2016, un año después de publicar “Viet Cong”, aparecen como Preoccupations con un álbum de nuevo homónimo bajo el brazo.

Preoccupations: cambio de nombre y de actitud por algo menos agresivo y más reposado

La música que destilan los de Flegel parece ser la respuesta lógica a su origen, siendo “Viet Cong” una interesante elección que se encargó de representar la música oscura y algo agresiva de un grupo que se originó del parón y posterior disolución de Woman debido a la muerte de su guitarrista. Tocaba recomponer pedazos y Viet Cong fue el resultado. En este contexto entregaron en 2015 un álbum donde se conjugaban las baterías apabullantes, las guitarras afiladas y un mar sonoro oscuro que te engullía y sumergía en una dimensión en la que Ian Curtis está vivo y Joy Division, activos.

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La cuestión es que, con el cambio de nombre por algo menos polémico y agresivo, parece que han perdido ese embrujo, esa agresividad del primer disco que tanto encandilaba.

La cuestión es que, con el cambio de nombre por algo menos polémico y agresivo, parece que han perdido ese embrujo, esa agresividad del primer disco que tanto encandilaba. ¿Esto es positivo o negativo? Vamos a intentar responder a eso al final, de momento Anxietyabre con un minuto atmosférico que acaba en un tema algo arrastrado, con una batería simple marcando el compás, un bajo de fondo envolviendo todo, un toque de sintetizador que parece ser la única luz que entra al tema y la voz cavernosa de Flegel entonando una lírica oscura difícil de descifrar pero de la que no puedes huir, quedando ese “Encompassing, Anxiety” grabado a fuego. Está presente aquel ruido del primer disco, esas guitarras afiladas, pero todo más diluido. Para que os hagáis una idea, decir que Monotonypodría ser de Neuman; un corte de carácter más rockero y tintes shoegaze que suena espacioso, que no te mantiene ahogado y en tensión como aquellos primeros temas. Por suerte, los ánimos son recuperados con una agresiva Zodiac, de vocal rasgado, guitarra pronunciada y un bajo sintetizado constante que te mantiene en tensión hasta el final, añadiendo unos teclados interesantes y una batería más animada que en ocasiones tiene algo de industrial. Aquí vuelven a ser ellos, esa banda desordenada que se deja sumir en un bello caos.

Bajo un marco de letras algo sombrías se desarrollan melodías que ora juegan con la concreción, ora juegan con el esparcimiento insustancial.

Por si el tema anterior no servía como suficiente recordatorio de que Preoccupations son Viet Cong, llega Memory, el tema donde resumen todo su concepto lírico y melódico. Once minutos y medio que buscan ser la hermana de aquel “Death” con el que cerraba el debut de esta banda. La necesidad por demostrar que siguen siendo ellos les lleva a una mala ubicación de este tema y veréis por qué. Comienza interesante, con esa fórmula más ordenada que encontrábamos en los dos primeros cortes. Llegado el tercer minuto queda una batería modulada y ruido de guitarras en comunión con sintetizadores que dan ligereza y un cambio de vocalista que adopta tonos medios altos. Hasta aquí todo genial, es madurez e innovación, siendo esta segunda parte del tema de lo mejor de todo el álbum. Sin embargo, los cuatro minutos de instrumental atmosférico con los que cierra no aportan absolutamente nada y sólo ralentizan el ritmo del compacto. Tal vez sea una estrategia para potenciar Degraded, que se formula como el mejor tema del elepé y, probablemente, como uno de los mejores del año. Abre con sintetizadores y metales distorsionados en una progresión embaucadora y creciente que pasado el minuto rompe en un ritmo frenético con un bajo incesante, guitarras envolventes y una voz animada. El final es algo precipitado pero llega en el momento adecuado. Aquí sí han sabido jugar con los tiempos y la contundencia.

Preoccupations han dado un importante paso adelante, han perdido lo descontrolado de su álbum debut con el cual consiguieron enamorarnos para entregar una continuación algo más seria con la que mantenernos fieles en el futuro.

Después de este aluvión energético aparecen una oscuras y fácilmente olvidables Sensey Forbidden, ambas de apenas un minuto de duración que funcionan como interludios del álbum. La primera, oscura y con coros fantasmagóricos. La segunda es algo más contundente, pero si en “Memory” metían melodías que no importan, aquí desaprovechan la oportunidad de desarrollar el final de guitarrazos a los que aplican un fade y se desvanecen. De Stimulationtengo grabado ese “all dead inside, all gonna die” y lo único que señalaría en su detrimento es que el bajo es demasiado intenso y oculta el resto de instrumentación. Un tema caótico y frenético, justo lo que les hacía falta. Tiene algún toque de sintetizador digno de mencionar, pero éstos cobran más presencia y elegancia en Fever, un medio tiempo de batería concisa, con guitarra hacia el final pasada por un fuzz que podría ser la envidia de Tame Impala. Por otro lado, me resulta muy interesante la forma en la que transmuta hacia el final la melodía de guitarras y oscuridad en un mar de sintetizadores (algo Beach House, incluso) que te elevan y con el que se despiden.

Este final le sienta bien a “Preoccupations”, que ayuda a no tener tan en cuenta algunos momentos mediocres del álbum. La percepción global de este álbum es positiva. Es un post-punk que recoge el estilo sobrio y oscuro de Joy Division y lo ubica en la actualidad. Pierde agresividad con respecto al álbum que publicaron bajo el nombre de Viet Cong, pero esto no deja de ser una maduración y acercamiento a sonidos más concisos. Lo que pesa de este álbum, sin embargo, es su carácter algo contradictorio. Bajo un marco de letras algo sombrías se desarrollan melodías que ora juegan con la concreción, ora juegan con el esparcimiento insustancial. Los ejemplos más claros: “Degraded” y “Memory”. A esto hay que sumar los momentos altamente prescindibles, pero tal vez se hubiese solucionado con un cambio en el orden de los cortes o publicando un EP en lugar de un largo. A pesar de ello y de esa sensación de que hay aspectos a medio cocinar, han conseguido entregar un álbum notable. Preoccupations han dado un importante paso adelante, han perdido lo descontrolado de su álbum debut con el cual consiguieron enamorarnos para entregar una continuación algo más seria con la que mantenernos fieles en el futuro.

Preoccupations – Preoccupations

7.5

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Preoccupations vuelven con nuevo nombre y, de nuevo, un álbum homónimo. Continuando con el post-punk que destilaban como Viet Cong, el proyecto de Matt Flegel exploran un rock oscuro bañado de noise, pero en esta ocasión con melodías menos agresivas y más controladas con bastantes momentos insustanciales.

Up

  • “Degraded” y la progresión de acordes del comienzo.
  • “Anxiety” y la habilidad con la que queda su estribillo.
  • Melodías más accesibles y controladas.

Down

  • “Memory” y los cuatro minutos atmosféricos que rompen por completo el ritmo del álbum.
  • Se echa de menos algo de la agresividad tan bien traída en su anterior trabajo.
  • La primera mitad está poblada de momentos admirables, pero la segunda parte es altamente olvidable.