El nombre de Texxcoco ha sonado más en el territorio nacional en el mes de septiembre que en toda su trayectoria anterior. La combinación de dos factores ha sido la causa: a saber, su estelar participación en uno de nuestros festivales predilectos, el Fuzzville, y su mudanza a Madrid, con la firme intención de poner patas arriba la capital. Apenas un par de conciertos en la península y doce minutos de canciones disponibles para su escucha en la web han bastado a los canarios para conquistarnos y hacerles sitio en nuestra caverna.

Texxcoco son una banda originaria de Gran Canaria, compuesta por Adriana Moscoso (guitarra y voz), Joshua Delgado (bajo), Cristian Muñoz (batería) y el recién incorporado Héctor Pérez (guitarra). Con un garage pop alegre y potente por bandera e influencias oceánicas de psicodelia y surf, el ahora cuarteto tiene publicado hasta el momento tan sólo un EP, “Blu” (Clifford Records). Aunque sus futuras composiciones apuntan a mayor complejidad y variedad de tempos, mientras tanto nos han enamorado con su sonido desangelado. En “Fire”, el single, nos recuerdan a otra banda de The Cavern, Smooth Ends, con un punto más de furia, mientras que en la más cargada “Green Stranger” suenan a unos King Tuff pasados por un filtro subtropical y en “I Wanna Let You Down” nos ganan por su chicloso estribillo. Aunque es en “La Nueva” en la que quizá mejor comprimen todas sus virtudes en tres minutos de desenfreno que viven en esa difusa frontera entre la melodía del pop y la distorsión del rock.

Su camino no ha hecho más que empezar y habrá que seguirles la pista muy de cerca. Por el momento, aprovechamos su paso por la madrileña sala Siroco para captar un poco de la frescura ultraperiférica de Texxcoco y conocer sus primeros pasos de primera mano.

Contadnos un poco sobre el origen del grupo.

Joshua: Bueno, el proyecto empezó hace once meses, el EP de “Blu” se grabó al mes de empezar, en noviembre del año pasado y bueno, en los últimos meses hemos grabado el segundo ya. Está preparado pero aún no se sabe la fecha de publicación.

Adriana: Yo empecé realmente a tocar primero con Cristian, porque venía de una banda que era una mierda, y dije: “tengo un montón de canciones guardadas que quiero empezar a tocar a mi rollo”. Empecé con Cristian, pero claro, necesitábamos un bajista y a Joshua llegué por colegas. No nos conocíamos, fue por Facebook que le dijimos: “¿tío, quieres tocar?”. Y fue como: “bueno, venga…” [Risas]

Joshua: Sí, además veníamos de estilos diferentes, yo no sabía muy bien a lo que iban pero cuajamos rápido.

Pero ahora sois cuatro…

Joshua: Sí, el grupo original somos nosotros tres, pero luego está Héctor que es el otro chico. Se unió más bien como guitarrista de apoyo pero se ha quedado fijo. Aunque habrá conciertos que demos a trío, probablemente.

El nombre de Texxcoco es lo primero que nos llamó la atención de vosotros. ¿De dónde salió?

Adriana: ¡Porque mola, tío! Porque come cocos…

Joshua: No, es que es verdad, es porque mola. O sea en realidad es una palabra mexicana, es una ciudad de allí, era el lago donde estaba Tenochtitlán, la ciudad de los aztecas. Pero todo eso lo hemos sabido a posteriori [Risas]. En realidad no teníamos ni idea… Lo pusimos en el primer ensayo.

Realmente creo que no hay nadie que no haya recibido un correo nuestro. Ni en Estados Unidos, ni en Inglaterra, ni en ningún lado.

En el Fuzzville os descubrimos y dejasteis flipado a nuestro corresponsal allí, entre muchos otros que os conocieron en ese momento. ¿Cómo surgió la oportunidad de tocar en el festival?

Joshua: Surgió a través de nuestra discográfica, a quien le mandamos muchísimo amor desde aquí. Es una discográfica de Almería, Clifford Records, especializada en música de los 60. La lleva Laureano Navarra y fue él quien nos mandó la propuesta a varias bandas del sello y tuvimos la suerte de ser la que eligieron.

¿Y a Clifford Records cómo llegasteis?

Joshua: Enviando correos las 24 horas del día. Realmente creo que no hay nadie que no haya recibido un correo nuestro. Ni en Estados Unidos, ni en Inglaterra, ni en ningún lado.

Adriana: Canadá incluso. [Risas]

Vuestro EP debut, “Blu”, está teniendo muy buena acogida. ¿Cómo fue el proceso de grabación?

Adriana: De un día para otro. Súper rápido. O sea dos días, en uno los instrumentos y en otro las voces. Eran canciones que tenía yo de antes.

Joshua: Menos una, la de “La Nueva”.

Adriana: Sí, “La Nueva” salió más o menos la semana anterior a la grabación.

Joshua: Lo grabamos todo en This Grace Studios, en La Palma.

¿El hecho de vivir en Canarias complica la vida a las bandas que quieran entrar en el circuito nacional y darse a conocer por todo el país?

Joshua: Lo hace. Por eso nos acabamos de mudar a Madrid de hecho. Vinimos para el Fuzzville pero ya con la intención de quedarnos.

Adriana: Era el hándicap que nos ponían: “sois la polla pero estáis muy lejos”.

Joshua: Fíjate que en un solo concierto en la península ya se ha hablado mucho más de nosotros que en diez meses allí.

Tengo entendido que tenéis pensado sacar material nuevo pronto. ¿Va a ser un nuevo EP?

Joshua: Va a ser un LP, pero probablemente el formato en el que se edite va a ser de mini LP, de 10 pulgadas. No tiene fecha todavía, sólo está el teaser publicado. El disco está grabado pero no tiene fecha de publicación. No sabemos cuándo saldrá realmente, pero esperamos que en los próximos seis meses seguro.

¿Qué opinión tenéis de la actual ola garajera que está tan de moda en España? ¿Os inquieta el posible exceso de competencia de grupos del género?

Joshua: Competencia no hay porque todavía no nos hemos encontrado con nadie siquiera, y no venimos con ansia de competir.

Adriana: Lo único que nos hemos encontrado ha sido muy buen rollo, en el Fuzzville sobre todo.

Joshua: Sí, a los Mujeres les conocemos ya y son amigos… Sobre la ola garajera claro que nos beneficia, si estamos en Madrid es porque aquí es donde está la movida ahora, nos beneficia porque hay más público, no por otra cosa.

Adriana: Porque aquí está el público verdaderamente de la oleada que está habiendo. En Gran Canaria…

Joshua: En Gran Canaria no es sólo que no hubiera público sino que no había grupos. Éramos el único.

En Gran Canaria no es sólo que no hubiera público sino que no había grupos. Éramos el único.

A vosotros en Clifford Records os definen como garage surf con influencias grunge y psicodelia. Personalmente, a mí me sonáis como unos Wolf Alice a los que hubiera dado el Sol. ¿Cuáles son vuestros referentes más directos?

Adriana: Yo soy de una mezcla de clásicos y modernos, Joshua es más de clásicos.

Joshua: Sí bueno, nuestras influencias son una mezcla que va desde música sesentera a noventera, principalmente. Y los ochenta como que nos los saltamos un poco. Pero sí, la verdad es que hay un par de temas que son un poco más grunge, por tanto más oscuros, y otros más punk. La mezcla es básicamente de garage y punk, y un poco de grunge y psicodelia, pero un poco.

Adriana: Sobre todo en el segundo álbum ahora, va a ser un poco más oscuro. El primero ha sido más alegre.

¿Hay alguna canción de “Blu” de la que estéis especialmente orgullosos?

Joshua: Yo creo que “La Nueva” porque nos ha dado muchas alegrías.

Adriana: Y porque está guapa. [Risas]

Joshua: Fue la primera canción que se pinchó fuera de España, no sólo en Inglaterra, que fue donde primero, sino también en Estados Unidos la pincharon un par de veces. Cuando grabamos el disco no teníamos favoritas, y si la teníamos no era esa.

Adriana: Para mí era “I Wanna Let You Down”.

Joshua: Para mí era “Green Stranger”. Una vez tuvimos feedback nos inclinamos hacia “La Nueva”, pero es un poco condicionado por el feedback, por la buena acogida.

Y para terminar, ¿a quién queríais decepcionar con “I Wanna Let You Down”?

Adriana: [Risas] A alguien que me intentaba hundir a mí. Es como un “jódete, no lo has conseguido”.