Tiene gracia que me ponga a preparar la reseña de Allah-Las, el grupo con sonido más veraniego que se me ocurre en el panorama actual, justo cuando el verano está llegando a su fin y el cielo amenaza con tormentas por primera vez en muchos meses. Aún no había escuchado “Calico Review” y ya sentía que el disco me producía una nostalgia infinita. Pero ya sabemos que los Allah-Las siempre han jugado a eso. Sus compases lánguidos y su tono melancólico invitan a pensar en el paso del tiempo y el fin del verano y a mí a escribir sobre ello, puede que de modo casi terapéutico.

El caso es que no sé escribir, pero quiero que quede claro que la música de este grupo va de eso. Y no deja de resultar curioso que uno se ponga tan trascendental e intensito con una banda que, algunos pensarán, juega con unos ingredientes tan convencionales y manidos (sobre todo en esta segunda década del siglo XXI). Que sí, ya escribí sobre ello hace tiempo, etiquetar a Allah-Las en el simple revivalismo sería un ejercicio injusto y reduccionista (las etiquetas casi siempre lo son). Los californianos han adaptado sonidos sixties de diversa procedencia a los tiempos de hoy, pero al fin y al cabo debemos reconocer que juegan a reciclar esquemas y cosas que ya hemos oído antes. Con una actitud así, los Allah-Las deberían estar condenados a la instrascendencia, ¿por qué me los tomo tan en serio?, yo mismo debería condenarlos.

Pero no es así. Allah-Las, lejos de ser una broma, quieren que te sientes a pensar, aunque al final no llegues a ninguna conclusión. Entonces, ¿el secreto está en las letras? No considero a Miles y compañía excelentes letristas y ni siquiera creo que sea necesario saber inglés para comprender lo que te están diciendo con ese “And if you had to try to, would you do it all again?”. Las voces de los angelinos serían capaces de transmitirme lo mismo aunque cantaran en ruso. De modo que no son las letras lo que marca la diferencia, éstas simplemente refuerzan la parte sentimental de su música y, si acaso, me sirven para posicionarme más firmemente en la convicción de que este “Calico Review” es el verano que se ha acabado, el mío y el tuyo, todo lo que esperabas hacer, lo que has hecho y lo que no te has atrevido hacer. Los Allah-Las son unos cabrones muy listos y no han sacado este disco en septiembre por casualidad. Joder, si hasta el sello que lo lanza tiene en su nombre la palabra ‘summer’.

Dice (y canta) Kiko Sumillera que “¿a quién coño se le puede ocurrir enamorarse en verano?. No creo que a los Allah-Las les parezca tan mala idea, a mí tampoco. El verano suele asociarse al desenfreno, el narcisismo o la euforia. Sobre todo en sus últimos días, cuando hay que aprovecharlo al máximo para quemar los últimos cartuchos; pensemos en cualquier grupo de garage de la Costa Oeste tocando en un festival como el Fuzzville. Pero el verano también puede suponer un alto en el camino, la ocasión para coger aire y mirar las cosas con perspectiva aprovechando que la rutina y lo cotidiano ya no aprietan tan fuerte, un momento para reflexionar; pensemos ahora en todas las canciones de Allah-Las. Estoy contraponiendo aquí dos maneras de entender el garage, el verano y (casi) la vida, y eso que sólo estamos hablando de algo tan intrascendente como el rock and roll.

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Fotografía: Laura-Lynn Petrick

“Calico Review” es el verano que se ha acabado, el mío y el tuyo, todo lo que esperabas hacer, lo que has hecho y lo que no te has atrevido hacer.

Nos dan la bienvenida con “Strange Heat” y comprobamos, con alivio, que todo parece seguir en su sitio. Si miramos más de cerca, apreciaremos un menor uso del lo-fi, sin abandonar nunca el sonido tradicional y orgánico. En cuanto a las influencias, sería complicado aportar un sólo nombre. Ya desde el primer track los Allah-Las se muestran realmente inspirados cruzando influencias pop, psicodélicas y surferas y aportando su toque personal sin que podamos agarrarnos a un precedente claro. Lo mismo podemos decir de “Satisfied”, que rebaja el reverb para aportar un enfoque más britpop, pero sin perder la esencia de la banda. ¿Y quién puede a echarles en cara que ahora se fijen de manera tan descarada en la Velvet Underground si lo hacen con un temazo como “Could Be You”?

“Summer days and all the ways you went about therefore
All the times you walked away and ended at your doorstep
Wondering just how you got back in
And now it seems your vision ain’t so clear”

“Calico Review” nos presenta a una banda que juega con los mismos ingredientes que en su debut pero que se sabe más madura y se atreve a tomar las riendas de su sonido sin necesidad de contratar a un productor externo.

Para qué nos vamos a engañar, siempre he sido muy consciente de lo deudores que son Allah-Las de la nostalgia sesentera que evocan, y desde su debut he acudido a cada nueva cita discográfica con miedo a que esa dependencia acabara por explotarles en la cara, reventara su burbuja y les aparcara en el cementerio de bandas-que-ya-no-molan. Con este trabajo he recibido un auténtico bofetón (fresco y psicodélico, pero un bofetón). “Calico Review” nos presenta a una banda que juega con los mismos ingredientes que en su debut pero que se sabe más madura y se atreve a tomar las riendas de su sonido sin necesidad de contratar a un productor externo. Como resultado tenemos a unos Allah-Las que se muestran muy enteros, seguros del rumbo que han de tomar y que pivotan con gracia entre sus referentes mientras fabrican su propia leyenda.

Y es que, por mucho que sus detractores se empeñen en negarlo, Allah-Las no sólo hacen buenas canciones (como si eso fuera poco…). A pesar de haber quedado encuadrados desde el principio en la ola garagera revival de la Costa Oeste que tanto nos gusta en EQB, está claro que este cuarteto tiene un algo más, y no me refiero solamente a que rasquen sus instrumentos con menor efervescencia que otras bandas amigas. Ese algo más es casi siempre difícil de describir, pero está claro que les imprime una fuerte personalidad al tiempo que les eleva un par de metros por encima de la mayoría de sus coetáneos. En “High & Dry” o “Terra Ignota” volverán a aparecer el pop, el folk, la psicodelia, el surf y, por supuesto, el algo más.

Allah-Las están se muestran capaces de mantenerse frescos, agarrarse a influencias que les acercan más al pop barroco y los sonidos británicos sin perder un ápice de personalidad ni soltar la mano de Love, 13th Floor Elevators o The Zombies y la psicodelia americana de finales de los sesenta.

Como decía, Allah-Las están en un momento dulce y en este tercer largo se muestran capaces de mantenerse frescos, agarrarse a influencias que les acercan más al pop barroco y los sonidos británicos sin perder un ápice de personalidad ni soltar la mano de Love, 13th Floor Elevators o The Zombies y la psicodelia americana de finales de los sesenta. De esto son ejemplo “Mausoleum” , “Autumn Dawn” y, sobre todo, “Warmed Kippers”, mucho más arriesgada y que no tiene miedo de juntar azúcar y fuzz sin escatimar en cantidades. Otra de las claves de este último esfuerzo de la banda la tienen temas como “Roadside Memorial” que encierra una perfecta sincronía entre los miembros de la banda, cuyo reparto en la composición de este “Calico Review” parece haber sido bastante equilibrado, un mayor dinamismo en la sección rítmica y nuevas evidencias de la madurez de la banda en el apartado de los arreglos y la producción de su música.

El sentimiento de nostalgia, el atardecer, la playa, las olas chocando contra las rocas… las imágenes que sus canciones sugieren contrastan con la a menudo cínica mirada que sus canciones arrojan sobre el mundo que les rodea. Así, cargarán contra Los Ángeles (su ciudad) en “200 South La Brea” o la vanidad que caracteriza a la sociedad de la era de las redes sociales en “Famous Phone Figure”, el capítulo más descaradamente pop del LP. Pero, en general, la mayoría de sus letras tienen una lectura mucho más personal que social. Ya lo comentaba en la introducción, Allah-Las invitan a la introspección calmada. Al final, sus versos suelen terminar por conducirnos hacia temas como la búsqueda de la felicidad o la auto-realización, el paso del tiempo o las relaciones personales; siempre desde el punto de vista de alguien lleno de dudas y sentimientos encontrados que contempla con desasosiego como cada vez es menos joven. Precisamente “Place in the Sun”, la pieza que pone punto y final a este disco, está marcada por ese patrón de frustación y pesadumbre:

There’s no time to reason why
It’s gotta be this way
Once it’s gone we can’t go on
There’s nothing left to say”

Perdonadme, porque quizá suene a tópico recurrente en la prensa musical, pero Allah-Las lo han vuelto a hacer. Tras un segundo disco más o menos continuista que a un servidor le supo a poco, la banda regresa con las fuerzas renovadas, un sonido más compacto que bebe de todavía más influencias pero articula un discurso coherente y que, quizá por la insistencia del mensaje, ya suena a propio. Chapeau por los californianos, han conseguido ampliar la gama de colores de su canciones, reforzar su propia idiosincrasia y mantener vivo el sentimiento juvenil y melancólico que barniza todas sus composiciones. Es para quitarse el sombrero. ¿Moda revivalista? Aquí huele a bandaza.

Allah-Las – Calico Review

7.7

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El tercer disco de Allah-Las despeja las dudas sobre lo caduco de su propuesta y nos presenta a un grupo valiente que ha sabido mantener aciertos, pulir errores y explorar otras posibilidades que se adivinaban en su sonido.

Up

  • El sentimiento meláncolico, la juventud y el verano que se acaban, el alma viejoven de todas sus canciones.
  • La apuesta por incorporar influencias más pop a su receta.
  • Mantener el reverb, la psicodelia y las guitarras surferas como seña de identidad.

Down

  • Que no imiten más a la Velvet post-John Cale.
  • Que sea incapaz de mirar al cowboy de la portada sin ver la cara de Pedro Sánchez.