Esther Méndez, natural de Jaraíz de La Vera (Cáceres), que delante del micrófono se convierte en BambiKina, estará en unos días defendiendo su suave folk con incursiones en el country americano en el campus de la Universidad Complutense de Madrid, en una nueva edición del DCODE. Será su cuarta aparición en un festival grande, habiendo ya participado en agosto del pasado 2015 en el Sonorama Ribera, en mayo de este año en el WOMAD de Cáceres  y después también en la mítica edición del WOMAD de Inglaterra, en la que también participaron Buika o Fuel Fandango, junto a artistas de la talla de St. Germain, John Grant o Charles Bradley.

Sin embargo, la aparición en el DCODE adquiere un matiz especial para Esther. Con “Referencias”, 2016, su primer largo bajo el brazo, su gran voz y sus hechizantes melodías, BambiKina podría dar el salto de popularidad que a su talento le corresponde. A raíz de su mencionada participación en el DCODE, charlamos con la extremeña.

¿Qué representa un nombre tan enigmático como BambiKina?

El Bambi Kino era el cine en Hamburgo donde los Beatles gestaron sus primeros sueños musicales. Los de Liverpool vivieron allí, durmiendo detrás de la pantalla de proyección durante más de un año. Yo, al igual que ellos, también tenía un puñado de canciones listas para ver mundo, aunque lo que me faltaba era un nombre artístico. Estaba viendo un documental en el que se contaba esta curiosa historia beatleliana. Ya nunca pude olvidarme de ella. El diminutivo –ina del final es marca de la casa, de origen extremeño.

¿Cómo ha sido para ti el camino desde el anuncio del Ikea en 2014 hasta poder subirte a un escenario de un festival de ámbito nacional?

En sólo dos años nos han pasado muchas cosas bonitas. Tenemos un EP (“Caravana”, 2014) y un álbum en el mercado, hemos recorrido de sala en sala toda la geografía española y podemos decir orgullosos que nos hemos subido al escenario principal del WOMAD de Cáceres y al mes siguiente al del WOMAD de Inglaterra. Próximamente también vamos a grabar Los Conciertos de Radio 3 para La 2 y estaremos en DCODE 2016. Ha sido un trayecto duro, pero caminamos con paso firme. Lo tenemos claro y queremos seguir creciendo.

¿Qué supone para ti tocar en el DCODE?

Es una oportunidad. Un escaparate muy importante. Sabemos que los directos son la clave para captar nuevo público, por eso los cuidamos. Nos han asignado un escenario enorme para defender nuestras canciones y sabemos que habrá mucha gente, así que tenemos que aprovecharlo.

Pretendo que el disco sea un libro de cuentos en el que cada canción narre una historia. Las letras tienen una gran importancia, algo que cada vez se descuida más.

¿Qué influencias del country o del folk te han llevado a desarrollar ese sonido?

Bob Dylan o Neil Young son los nombres evidentes. Pero como el propio Robert Zimmerman decía, “qué hay de las canciones que escuchaste volviendo a casa en un taxi, saliendo de la vieja radio del vecino o haciendo cola en una tienda. Todo te influye. Aunque naturalmente cantantes americanas como Eilen Jewell, Gillian Welch o clásicos del folkie como Donovan o Peter, Paul and Mary siempre están.

Dadas tus letras en castellano, ¿tus referencias a la hora de componer son anglosajonas, o también las hay dentro de la música española?

Hay influencias de todo tipo. Siento debilidad por las letras en castellano. Xoel López, por ejemplo, me parece un gran letrista y compositor. Por ello él está entre mis “Referencias”. Guadalupe Plata es otro grupo español que me encanta y puede haber algo de su onda en “Elvis”, la penúltima canción del disco.

¿Qué hay de ciencia y qué de religión en un tema de referencia al génesis como lo es “El Primer Loco”?

De ciencia, poco. Es un tema muy místico. Entramos en el mundo de la narrativa y la leyenda. Es una forma poética de contar el origen de todo. Un mantra experimental y psicodélico en medio de territorios áridos. Recomiendo a los lectores que le echen un ojo al videoclip de esta canción que acabamos de estrenar.

¿En qué te inspiras para componer?

Pretendo que el disco sea un libro de cuentos en el que cada canción narre una historia. Las letras tienen una gran importancia, algo que cada vez se descuida más. Me inspira bastante el realismo mágico de autores sudamericanos como Julio Cortázar o Gabo (Gabriel García Márquez). Pero en realidad, las musas pueden estar en cualquier parte. Sólo hay que prestar un poco de atención. Soy una tía muy curiosa y me llaman la atención los detalles, las “Cosas pequeñas”, como cuento en esta canción.

En canciones como “El Primer Loco” o “Pirómana” hay una producción exquisita, con secciones de viento, armónica… Para un directo con tu público, ¿te gusta más la envoltura de los diferentes instrumentos, o la voz desnuda sólo con la guitarra?

Durante mucho tiempo estuve tocando en formato acústico, sin más compañía que la de mi guitarra y mi armónica. Ahora prefiero tocar con toda la banda. Cada cosa tiene su encanto, pero este “Referencias” es mucho más instrumentado que el anterior EP, “Caravana”; está concebido para sonar bien arropado. De todos modos, en nuestros directos no hay tanta ornamentación como en el disco y también me gusta el resultado. Más crudo e incisivo pero conservando la esencia.

A veces en tu música se aprecian referencias literarias. ¿Hay algún autor especialmente evocador para BambiKina?

Siempre digo que las “Referencias” a las que hago alusión en el título del disco, además de musicales y cinematográficas (hay mucho del universo Tarantino), son también literarias. Si has leído maravillas como “Cien años de soledad” o los cuentos de Cortázar es imposible que no te marquen a la hora de escribir.

Pretendo que el disco sea un libro de cuentos en el que cada canción narre una historia. Las letras tienen una gran importancia, algo que cada vez se descuida más.

Siempre se habla de la escena musical madrileña, granadina, viguesa… pero, ¿qué beneficios y dificultades tiene el desarrollo de la música en un pequeño pueblo de Extremadura?

Lo cierto es que en Extremadura hay pocos locales de ensayo y pocas salas de concierto. Ya lo reivindicaba Robe Iniesta de Extremoduro cuando recibió la Medalla de la Comunidad. Esta situación no deja de resultar paradójica, dada la cantidad de músicos y creadores que allí se congregan; la mayoría, tristemente, desconocidos. Aun así, siempre que hemos tocado en mi pueblo o por los alrededores se ha valorado y apreciado enormemente nuestro trabajo. Quizá sea más una cuestión de falta de medios que de actitud.

Tu primer concierto, a principios de 2015, fue en Jaraíz, el lugar que te vio nacer. ¿Qué representó para ti?

Fue mi primer concierto con banda de manera profesional, aunque ya había tocado alguna vez sola con la guitarra.

Recuerdo aquella noche con especial emoción. El concierto fue en el cine de mi pueblo. Actuamos delante de un enorme telón rojo. El entorno y el público, compuesto por vecinos, familiares y gentes de los pueblos colindantes fue inmejorable, mágico. Parece que la historia de BambiKina va de cines.

¿Qué te ha aportado Vallecas, tu barrio de acogida en Madrid?

Realmente nunca he vivido en Vallecas, aunque la primera estrofa de “Pirómana” así lo acredite. Mari Pepi, la protagonista en la que se inspira la canción, sí tenía su peluquería por allí. Parece increíble, pero está basada en hechos reales. Mi barrio desde que llegué a Madrid hace siete años siempre ha sido Chamberí y estoy muy a gusto. Ahora vivo cerca de la Sala Galileo, donde presentamos hace unos meses el álbum. Me encanta el ambiente de faranduleo que hay por aquí.

Recientemente has terminado el grado en Publicidad. ¿Quieres combinar la música y la publicidad, o ahora mismo la música centra todos tus objetivos?

Hace dos años que me licencié en Publicidad y Relaciones Públicas por la Complu. Ahora mismo estoy totalmente centrada en la música. Poco tiempo me queda después de ensayos y conciertos para dedicarle a briefings y eslóganes. Espero que sea así durante mucho tiempo.

¡Mucha suerte el próximo sábado en el DCODE!

¡Muchas gracias! Nos vemos por allí.