Son muchas las bandas que juegan con el contraste estilístico para expresar la diversidad que presenta su agrupación, el control musical que tienen o, simplemente, como vehículo para expresar aquello que no puede ser aunado bajo un único estilo. Ejemplo de esto son la banda australiana y debutante en largo Bootleg Rascal, quienes a base de mezclar hip-hop, reggae y rock han creado un estilo personal y único.

Fue en 2013 cuando la banda, nacida en el East Coast australiano, comentaron a trabajar en su estilo de la mano de Dan Crestani (voz), Jimmy Young (guitarra), Scottie Grills (bajo y sintetizadores) y Jack Gray (percusión). A finales de 2013 Crestani decidió abandonar el grupo para emprender su carrera en solitario, y es entonces cuando entra en escena Carlos Lara. El nuevo vocalista aporta a la agrupación una dicción clara, una textura suave pero potente y con garra, y una adaptación total a los juegos estilísticos que la banda proporciona en cada una de sus canciones. Este cambio, más que acertado, hizo que todo en el grupo encajara y saliera a la luz su primer trabajo. “Psychotica” se trata de un EP compuesto por seis canciones donde se empieza a vislumbrar el trabajo que daría fruto un par de años después con su primer largo. El tempo de la producción es más relajado y el estilo es menos cosmopolita que el que podemos encontrar en este su álbum debut “Asleep in the Machine”, pero las maneras ya estaban presentes.

“Asleep in the Machine”: conjugación de estilos opuestos bajo una producción elegante

Bootleg Rascal juegan con el contraste estilístico como su principal baza. Y en este primer disco salen ganando siempre.

La mezcla de estilos que llevan a cabo en sus producciones hace que sea imposible categorizar sus canciones bajo una única etiqueta. Estilos como el reggae, el hip-hop y el rock de tintes psicodélicos se van conjugando de tal forma en “Asleep in the Machine” que si quisiéramos aunar su trabajo bajo un mismo paraguas deberíamos inventar una etiqueta que lo definiera. Este álbum, formado por doce canciones, es similar a ese viaje por carretera en el que te duermes minutos después de subir al coche y despiertas en el destino. No sabes cómo has llegado, pero allí te encuentras. Bootleg Rascal cambian y saltan de estilo en estilo sin que te des cuenta y sin que puedas, ni un instante, negarte a ello.

bootleg-rascal-asleep-in-the-machine-2

Estilos como el reggae, el hip-hop y el rock de tintes psicodélicos se van conjugando de tal forma en “Asleep in the Machine” que si quisiéramos aunar su trabajo bajo un mismo paraguas deberíamos inventar una etiqueta que lo definiera.

Nuestro viaje comienza con “Head in the Clouds”, una canción que muestra el complejo lenguaje estilístico del cual hacen gala los australianos. En ella podemos encontrar desde guitarras que bien podrían aparecer en cualquier canción pop hasta una intervención rapeada que transporta al oyente hasta propuestas musicales como las de Kendrick Lamar. Mientras que “Head in the Clouds” aglutina de forma sorprendente estilos muy diferentes, en Oh I Know optan por un lenguaje más estable que da voz a un rock de carácter poppy sin olvidar los toques personales como, por ejemplo, el juego con la panoramización. Volviendo a los juegos estilísticos, “Holding On” da lugar a referencias que apelan a las raíces de los componentes de Bootleg Rascal, como el uso del didgeridoo. La sonoridad de este instrumento es explorada en diferentes canciones del álbum, como por ejemplo la encargada de dar nombre al compacto y siguiente pista: “Asleep in the Machine”. Aquí Bootleg Rascal conjugan la textura grave del instrumento citado de tal forma que la voz se ve impregnada de un brillo especial.

El uso de elementos que aparentemente no tienen nada que ver hace que una canción que bien podría ser una producción fruto de los moldes comerciales se aleje de estos para ser un tema particular. Es el caso de “Shade”, la cual utiliza elementos distintivos del reggae para diferenciarse del modelo de composición más propia del pop-rock. El afán de la banda por barajar diferentes estilos en sus canciones es dejado de lado en “Bones n Bricks”, la cual se convierte en una canción que más bien sirve de puente para mostrarnos “Under Lights”, un corte que habla de un amor que no entiende de romances con final feliz al estilo Disney sino que busca un amor directo, sin palabrería.

Bootleg Rascal no pretenden concebir canciones que pequen de perfeccionismo, quieren combinar diferentes estilos para alzar su voz de forma personal.

Con la octava canción, “My Good Friend”, la amalgama de estilos llega a su cumbre. Beats reggae, referencias puntuales a sonidos guturales, recursos de la electrónica y coros muy pop se dan la mano para concebir el tema más plural del LP. Apartándonos de esta diversidad y acercándonos a las letras (que no aportan ningún mensaje profundo o especial en casi ningún momento de «Asleep in the Machine”) Drop the Gunes la encargada de recordar en sus versos lo difícil que es aguantar esos días en los que no somos capaces de ver la luz. Quizá no la podemos ver porque estamos dolidos o heridos y por ello Scarshace referencia a las cicatrices que la vida deja sobre nosotros y a lo que se esconde bajo ellas, al dolor y a cómo tratamos de recomponernos tras cada una de estas heridas (probablemente el momento de mayor calidad lírica del largo).

Poniendo orden a cada uno de nuestros males personales asistimos al desenlace del largo y “Kings and Queens” camina hacia nuestros oídos con un estilo indie-pop. La textura de la voz de Lara recuerda en algunos momentos del comienzo a la de Alex Turner, pero posteriormente adopta una postura más común, más pop. Tras una canción con la que bailar sin parar, “Coming Home” nos advierte de la despedida del primer largo de los australianos explotando todos sus recursos instrumentales, ejecutados de tal forma que la voz se vuelve a ver reforzada y potenciada. En general, es más que recomendable escuchar este disco con unos buenos cascos o altavoces, pero sobre todo no os perdáis los juegos que hacen con la panoramización en esta última pieza.

En definitiva, se trata de un álbum para aquellos que no tienen miedo a ser sorprendidos estilísticamente, sino que quieren disfrutar de buenas producciones realmente eclécticas. Bootleg Rascal no pretenden concebir canciones que pequen de perfeccionismo, quieren combinar diferentes estilos para alzar su voz de forma personal y no a partir de moldes impuestos por la industria.

Bootleg Rascal – Asleep in the Machine

8.1

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

La banda australiana Bootleg Rascal conforman un estilo propio a partir de la mezcolanza de géneros como el rock, el hip-hop o el reggae. Una mezcla que encaja a la perfección mediante una buena producción musical y unos arreglos versátiles que provoca que cualquiera que escuche este «Asleep in the Machine» no pueda resistirse a sus cambios estilísticos.

Up

  • Perfecta combinación de estilos diferentes bajo una producción musical excelente.
  • Los arreglos están tan bien forjados que las transiciones estilísticas dentro de un mismo tema son casi imperceptibles.
  • Convierten canciones que podrían ser producto del pop-rock más mainstream en pequeñas obras personales gracias a su voz particular y diferenciada.

Down

  • Podrían haber prescindido de “Scars”, que a nivel musical es bastante más pobre que el resto de temas.
  • Las letras son explotadas en contadas ocasiones. A nivel lírico el disco no aporta profundidad alguna.