Casi todas las personas han sentido a lo largo de su vida esa sensación que se produce cuando el ruido entra en el pecho y, como si adquiriera vida propia, comienza a latir en la caja torácica como un segundo corazón. Quizá esta sea la mejor manera de describir a Bala, el grupo gallego que llega a nuestro The Cavern. Sólo hay una diferencia, y es que estas chicas no sólo hacen que su sonido lata dentro de las personas, sino que logran que atraviese las costillas y reviente el interior. Son pura energía.

El dúo, formado por Anxela Baltar y Violeta Mosquera, sólo ha necesitado una guitarra y una batería para dejar sin tímpanos a todo aquel que haya decidido adentrarse en la escucha de su LP debut “Human Flesh”. Pero ojo, sarna con gusto no pica, o al menos eso dicen. Y no seríamos pocos los que sacrificaríamos los oídos por escuchar en directo temas tan impresionantes como “Tripas Chained”, “Human Flesh” o “Hell’s Waiting”.

Las dos gallegas comenzaron este proyecto a mediados de 2014 y, tras varias actuaciones, se pusieron manos a la obra junto al sello Matapadre para sacar a la luz, en poco más de dos meses, su debut. Un estreno formidable con rasgos que van desde el stoner más duro al grunge noventero o incluso coquetean con el punk. Los vocales son compartidos por sus dos integrantes y el inglés está omnipresente en sus siete canciones. Omnipresencia que no se mantendrá para el siguiente trabajo, ya que, como nos ha contado Anxela, el castellano y el gallego se colarán en el próximo LP de Bala. Una mezcla que se podría catalogar hasta de exótica y que sin duda habrá que seguir muy de cerca.

¿Lleváis mucho tiempo sumergidas con el proyecto de Bala?

Es un proyecto bastante joven, la verdad. Nosotras veníamos de colaborar en otros trabajos y la idea de Bala surgió en mayo de 2014. Decidimos que sería un grupo que lo formásemos Violeta y yo [Anxela]. Ella se encarga de la batería y voz y yo de la guitarra y también de la parte vocal. Violeta tiene un gran bagaje en el mundo musical y ha pasado por varios grupos muy conocidos en Galicia, pero yo soy más nueva en esto, ya que empecé con la guitarra en 2012.

¿Habéis sacado el LP gracias a la colaboración del sello Matapadre o vuestra relación con la discográfica ha comenzado después de grabar el debut?

En el sello Matapadre trabajan muchos amigos y cuando llegó el momento les planteamos la posibilidad de producir nuestro disco y todo salió adelante. Es un sello que en Galicia saca cosas muy buenas y está dando la oportunidad a muchos proyectos. De hecho, actualmente, también trabajo dentro de la discográfica.

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Fotografía: Sara Roca
¿Hay sexismo en la música?

Es una pregunta que nos hacen con frecuencia y es algo a lo que no queremos darle importancia. Queremos que la gente que vaya a nuestros conciertos nos vea sin tener en la cabeza si somos hombres o mujeres. Aparte de todo esto, te respondería que sí. Salta a la vista que en los carteles de los festivales más del noventa por ciento de los grupos están compuestos íntegramente por hombres y no hay apenas representación femenina.

El sonido de una guitarra poderosa es uno de los distintivos de Bala. ¿Resulta complicado dar tanta caña a este instrumento y cantar a la vez? ¿No has tenido la sensación de no poder dar el 100% en la voz o en la guitarra en algún directo por encargarte de las dos tareas?

Al principio, la experiencia de cantar y tocar a la vez es algo a lo que debes acostumbrarte. Las dos teníamos muy claro que debíamos cantar. Aunque, por ejemplo, Violeta no era muy partidaria de cantar y tocar la batería porque pensaba que eso le podría restar intensidad. Con la guitarra es mucho más fácil no perder esa energía sonora. Aun así, pienso que hemos llegado a un punto donde hemos encontrado el sonido que nos gusta y estamos cómodas con él.

Estamos muy contentas en la dirección en la que vamos. Sólo algún problema de amplificadores o micrófonos han hecho que no demos el 100% en un directo. Pero no se me ocurriría nunca dejar de cantar para ser mejor guitarrista o viceversa.

La portada de “Human Flesh” es algo que llama poderosamente la atención antes de escuchar la primera canción. ¿Quién la diseñó?

La diseñó un amigo que toca en una banda con la que hemos salido de gira más de una vez. Admiramos mucho su trabajo y su creatividad y es el encargado de diseñar también los carteles de los recitales que vamos a dar. Le dejamos mucha vía libre tras tener una serie de conversaciones sobre nuestros gustos en arte, películas, etc. Al poco tiempo nos presentó varias propuestas espectaculares y fue complicado elegir una.

¿Consideras, por tanto, que la portada de un disco es casi tan importante como las canciones? ¿La música puede entrar por los ojos?

Es importantísima. Yo, por ejemplo, tengo en mi casa varias portadas de vinilo enmarcadas y pienso que de cara a llamar la atención de alguien que se pueda interesar por tu música es vital.

¿Es imposible hacer stoner en un idioma que no sea inglés?

Creo que es posible. De hecho, otro de los grupos donde estuve, aunque no llegó a ser un proyecto del todo serio,  tocaba stoner en castellano. No pienso que sea difícil hacer este tipo de música en otro idioma, lo que pasa que nosotras empezamos en inglés porque teníamos el oído más acostumbrado a la música en este idioma. Pero bueno, no es fundamental cantar así siempre y, de hecho, ahora estamos experimentando con otros idiomas y en el nuevo disco habrá varios temas en español y gallego. Personalmente, a mí me gusta más cantar y escribir en castellano. Sin embargo, Violeta se decanta por los discos en inglés de toda la vida.

¿Qué grupos os han servido como inspiración para crear Bala?

Tenemos una mezcla de influencias bastante curiosa. Hay algunas evidentes como Melvins, Nirvana o Bikini Kill pero también hay cosas más personales y descubrimientos puntuales. Básicamente se podría decir que a Bala la inspiró la onda noventera ruidosa del oeste de Norteamérica.

Estamos experimentando con otros idiomas y en el nuevo disco habrá varios temas en español y gallego.

¿Te quedarías con una canción? ¿Por qué?

El inicio del disco con “Tripas Chained” es algo que nos engorila mucho al tocarlo en directo. Fue un disco que se hizo muy rápido, ya que compusimos y grabamos todos los temas en dos meses, pero si elegimos entre todos probablemente es ese. Es un doble tema que igual no te dice mucho en el disco, pero en el directo te engancha, da energía y hace que te crezcas.

¿Por qué habéis apostado por una línea general de canciones de corta duración cuando tenéis un estilo que suele fabricar todo lo contrario? ¿Funcionan mejor en formato corto?

No es algo que tampoco nos hayamos planteado, surgió así. Es cierto que tenemos gran influencia stoner con ritmos pesados, pero también tiene mucho peso el sonido grunge en nosotras. Y de ahí sale que aparezcan temas cortos, más rápidos, más lentos…

¿El directo de Bala suena igual que el álbum o tiene variaciones?

El sonido del disco es fiel a lo que hacemos en directo y desde un principio quisimos que fuera así de real y sincero. Decidimos que no se meterían otros instrumentos, como un bajo. Lo único que hice fue grabar tres líneas de guitarra para que sonase más potente. En los directos lo que hago es usar dos o tres amplificadores para que suene lo más parecido posible.