De la nueva ola de artistas que apuestan por el silencio, lo sosegado y los ambientes envolventes y misteriosos por los que lucen sus cualidades de crooner espacial, cada vez encontramos apuestas más innovadoras. Lo que se abrió camino con un tímido James Blake poniendo la primera piedra del post-dubstep bañado de neo-soul cobra un nuevo protagonista en la crítica de hoy: hablo de Jamie Isaac.

Jamie Isaac es un artista londinense que encaja a la perfección en esa generación de jóvenes que por medio de la filosofía DIY y las ganas de evasión dedican su tiempo a la producción de temas que se empiezan a colgar tímidamente en la red para acabar culminando en un debut bastante deseable. En el caso que nos ocupa, Tom Cully, quien se esconde debajo de Jamie Isaac, comienza con 17 años a hacer sus primeras producciones para desembocar en la publicación de dos EPs de presentación con los que empezó a llamar la atención entre la crítica: “I Will Be Cold Soon” y, al año siguiente, “Blue Break”.

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No es un disco en el que se aprecia cada tema por separado, sino que hay que valorar y abrazar el conjunto.

En ambos trabajos ya nos mostraba lo que vendría a protagonizar Couch Baby”, su álbum debut, y no es otra cosa que la utilización del piano como el pilar de temas que se conjugan entre el R&B contemporáneo, las percusiones de hip-hop y la importancia de las atmósferas envolventes. Jamie declaró que nunca escribiría una canción sin una línea de piano, y en “Intro” y la consecuente “Find The Words” deja patente este aspecto abriendo con un teclado disonante que nos sumerge en una melodía profunda; un mar en el que te dejas llevar sin ningún problema. La parte vocal es encantadora, el juego de piano y guitarra eléctrica da mucho cuerpo al corte y el hi-hat de la batería nos mantiene despiertos. Tiene un tempo que hace pensar en estructuras de jazz, pero este estilo se lo dejamos a “Cnt U See”, con un piano más afilado y un solo de saxofón que bien podría haber sido firmado por Blood Orange.

Al cuarto tema, Jamie Isaac se da cuenta de que tiene que animarnos y para eso llega “Last Drip”. Tres acordes de sintetizador etéreo hacen que pasemos a ver el álbum desde otra luz: la de la sensualidad. Entre las percusiones rápidas que residen en los bajos fondos del corte y la parte vocal (una de mis favoritas de “Couch Baby”), no dejamos de escuchar gemidos femeninos que humanizan este tema profundamente electrónico. Por contra, en “Staying With Me All Nightno hacen falta ruidos sensuales para encontrar uno de los momentos más humanos del álbum. Isaac hace gala de una voz que juega con tonos altos y frágiles acompañado en ocasiones de un coro discreto. Todo ello guiado por el eterno piano y toques de sintetizador que crecen conforme avanza la melodía.

En sus dos EPs ya nos mostraba lo que vendría a protagonizar “Couch Baby”, su álbum debut, y no es otra cosa que la utilización del piano como el pilar de temas que se conjugan entre el R&B contemporáneo, las percusiones de hip-hop y la importancia de las atmósferas envolventes

En Know U Like Me” la línea principal viene protagonizada por un piano eléctrico y por un bajo potente. Seguimos con ritmos tranquilos y agradables, pero aquí la magia radica en la producción oculta, en melodías vocales distorsionadas que suenan alrededor y la recta final donde el cantante se ve envuelto por una melodía que se intensifica ligeramente. Este cambio de ritmos parece mantenerse en “Beauty”, que no es más que la evolución lógica del tema anterior. Mayor peso de la percusión, un ritmo un poco más contundente, líneas de coro moduladas y, de nuevo, la aparición del saxofón rompiendo la escena. Pero para romper ya está “Couch Baby / Interlude”, que hace la función que viene implícita en su título: separar momentos del álbum. Abre con un piano afilado al que luego le acompañan una guitarra eléctrica haciendo rasgueos calmados, la voz de Isaac modulada y una percusión electrónica que busca eclipsar el resto de la escena. Tiene ese toque diferente que hace que sea una buena transición entre melodías, una suerte de checkpoint si acaso.

En “Pigeon” se recuperan los sintetizadores con los que abría “Last Drip” para que, en este caso, lleven el protagonismo junto a un jugo vocal entre Isaac y una voz femenina, detalle extra que le aporta distinción y mayor personalidad. “All My Days” es diferente de lo que hemos ido escuchando hasta ahora. Por un lado, la percusión es de un carácter más analógico, rápido y voluble, lo que combina a la perfección con el sintetizador bajo y juguetón que puebla la línea principal. Por último, es el único tema donde encontramos una eclosión y explosión en la recta final que es simplemente maravillosa. En “She’ll Always Close In” se da más importancia a las percusiones, recordando en este caso a las que produce el propio Flume. También encontramos un momento de diálogo distorsionado, piano altivo y una recta final ruidosa que no termina de explotar. Por último, “Outrolleva una línea similar a su reflejo, “Intro”. Nos despierta, nos saca del mar de melodías tranquilas y seguras en las que nos albergaba Jamie Isaac y nos devuelve a la realidad apesadumbrado; ni artista ni oyente quiere salir de este mundo creado por el londinense y repleto de melodías tranquilas de influencia jazz.

Jamie Isaac nos presenta la figura del crooner de esta década como la de alguien que camufla el piano clásico entre capas y capas de sintetizador trayendo los tintes del post-rock a unos ambientes minimalistas.

“Couch Baby” es un álbum que no puedes tener en cuenta como al resto de trabajos con los que comparte escena. Si bien hay algo de James Blake o incluso de Låpsley, este no es un disco en el que se aprecia cada tema por separado, sino que hay que valorar y abrazar el conjunto. Son piezas que bailan al mismo son, que transicionan entre ellas con delicadeza, sin darte el mayor sobresalto para que la experiencia de escuchar el álbum sea un refugio de paz, un oasis. Esto refuerza mi teoría de que los sonidos urbanos de “Outro” son la vuelta a la realidad, el abandono del placer y la tranquilidad. La mejor forma de escuchar “Couch Baby” es teniéndolo de fondo; cuando te dedicas a prestarle plena atención pierde.

La palabra clave del elepé la he dejado caer antes y no es otra que tranquilidad. Aunque hay momentos en los que aparece algo de ruido y distorsión global, no rompe, sino que vuelve a la tranquilidad. Esa es la diferencia con Blake. Si él te catapultaba a otras dimensiones con melodías crecientes y maleables, Jamie Isaac quiere que te quedes y que mires a tu alrededor con otra perspectiva. Por otro lado, lo que hace a lo largo de este álbum es presentarte la figura del crooner de esta década como la de alguien que camufla el piano clásico entre capas y capas de sintetizador trayendo los tintes del post-rock a unos ambientes minimalistas.

Tal vez no sea un compacto en el que destaquen más de un par de canciones, pero me ha gustado mucho el contexto en el que se desarrolla y la madurez que desprende en estas composiciones Jamie Isaac; sobre todo atendiendo a que este es su debut en largo. Le quedan caminos por explorar que en este trabajo no se ha atrevido, y estoy seguro que en próximas jugadas le veremos abrazar nuevos sonidos. Supongo que esta es la magia de este género y de los artistas que lo predican: la constante evolución y experimentación. En el caso de Jamie Isaac, una evolución que empezó tímidamente con unas maquetas online y que, al fin, ha visto su culmen en la publicación del primer elepé.

Jamie Isaac – Couch Baby

7.5

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Jamie Isaac es un joven artista londinense de la nueva generación que apuesta por el menos es más, las producciones electrónicas íntimas y la exploración de caminos fríos y envolventes con un fuerte protagonismo del piano; todo ello con un estilo de crooner y R&B contemporáneo exquisito.

Up

  • Una producción muy bien cuidada con detalles en segundo plano muy interesantes.
  • La calma con la que se desarrolla el álbum.
  • “Find The Words” y “Last Drip”.

Down

  • La sensación de “esto ya lo he escuchado antes”.
  • Momentos en los que se queda a medias y no se atreve a explotar melodías.