Entre el frío, prácticamente estepario, que sufren los burgaleses en sus carnes durante gran parte del año ha surgido una banda que está dispuesta a combatirlo con el mejor (y único) remedio conocido: el calor. Cowabunga expresa todo lo que es y significa con tan sólo su nombre. Y es que estos burgaleses están dispuestos a convertir la ribera del Arlanzón en la costa de Florida o de California con su música.

Para lograr esta ardua tarea Luis, Ignacio, Kike y Alberto han sacado a principios de año un disco con aires surferos y western que no deja indiferente a nadie. “Calorina del Norte” rompe todos los prejuicios que se pueden tener sobre el carácter castellano y aúna de una manera muy significativa y atractiva un sonido puramente norteamericano como es el surf-rock con letras en castellano.

Cowabunga han presentado un debut en el que se aprecia la pasión por las canciones puramente instrumentales, los solos elaborados y un sonido que desde el primer momento recordará a los seguidores del maestro Quentin Tarantino a alguna de sus películas. Durante este tiempo, el cuarteto ha estado embarcado en una voluminosa gira que les ha llevado a ciudades como Santander, Vitoria o Barcelona y, tras un parón veraniego, es muy probable que regresen a los escenarios según ha explicado Kike, bajista de la formación, al conceder esta entrevista a El Quinto Beatle. Una jugosa charla en la que el miembro de los Cowabunga ha adelantado, entre otras cosas, que su siguiente trabajo saldrá muy pronto.

Háblame un poco de vosotros. ¿Cuándo decidisteis formar Cowabunga? ¿Es vuestro primer proyecto o ya habíais trabajado juntos en otros?

Yo he sido el último en incorporarme a la banda, así que la idea inicial fue del batería y del guitarra. Ellos habían pasado por una serie de grupos con un marcado estilo grunge y querían montar una banda que sonase diferente. Un grupo que se caracterizase por tener influencias más surf y western. Estuvieron ensayando durante unos cuantos meses hasta que una noche de fiesta, como todas las buenas historias, empezamos a hablar de la banda y acabé dentro del grupo para lograr el objetivo de crear un proyecto más serio. Yo he aportado un toque de rock más nacional, ya que mis anteriores proyectos musicales iban más por ahí.

¿Hay alguna historia detrás del bautizo de vuestra banda como Cowabunga?

El nombre nos hacía mucha gracia desde el principio, pero sí que tiene un trasfondo. Para empezar, «Cowabunga» era la expresión que siempre utilizaban Las Tortugas Ninja, y esa serie nos fascina a todos desde pequeños. Pero además es una expresión que se puso muy de moda en el ambiente surfero de los años 50 y, por ese motivo, le venía perfecto al grupo.

Si hiciéramos un surf-rock cerrado la gente se cansaría más por la monotonía, pero nosotros tenemos canciones muy variadas.

¿Cómo explicarías a alguien que escucha por primera vez vuestro nombre qué es lo que queréis transmitir en “Calorina del Norte” y qué se va a encontrar? ¿Habéis grabado el álbum en algún estudio de vuestra ciudad o habéis tenido que desplazaros?

“Calorina del Norte” es un disco con música calurosa que ha salido de una ciudad muy fría. En este álbum se encontrará un sonido no muy habitual como es el western y el surf-rock que le recordará a la típica película de persecución policiaca por Miami. Hay una serie de estilos que se desarrollan que reflejan todo lo contrario a lo que vivimos en Burgos. Además creo que es un disco que no defraudará a nadie, ya que hay canciones de todo tipo: serias, graciosas, rápidas, lentas… Si eres una persona a la que le gustan los discos variados y no esos que con escuchar una canción es suficiente, “Calorina del Norte” te va a gustar.

En Burgos grabamos las bases de las canciones gracias a la producción de Jorge, de Doctor Explosión. Para hacer las mezclas y los retoques finales nos desplazamos a los estudios de Circo Perrotti en Gijón. Un estudio analógico que está muy bien.

¿Crees que apostar por el género western o surf-rock cantado en español es un movimiento arriesgado por vuestra parte?

Arriesgado no lo veo. Al hacer algo nuevo tienes más oportunidades de que a la gente le guste lo que haces y no se aburra. Es verdad que si hiciéramos un surf-rock cerrado la gente se cansaría más por la monotonía, pero nosotros tenemos canciones muy variadas y diversas en cuanto a estilo se refiere.

¿Os resulta complicado componer a la hora de mezclar un estilo muy americano como es el surf-rock y el español? ¿Tenéis como influencia a alguna otra banda española que haya seguido vuestro estilo anteriormente?

No, no suele ser un problema para nosotros. Y si alguna vez tenemos algún problemilla pues nos inventamos el idioma. Así lo hacemos, por ejemplo, en «Rodríguez Puto», donde en dos estrofas cantamos en un idioma inventado por nosotros. Y sí, con el estilo más surf no se nos puede olvidar nunca citar a Los Coronas, que son los reyes del estilo en nuestro país. Aunque debo decir que hay más ejemplos extranjeros. Nosotros seguimos mucho a Calibro 35, que tienen un sonido de película policiaca de los años setenta.

Hablando de películas… ¿Os han dicho alguna vez que algunos de vuestros solos de guitarra suenan a largometraje de Tarantino?

Nos lo dicen constantemente [Risas]. Somos muy aficionados al cine y en especial de Tarantino. Siempre nos dicen que la próxima película de Tarantino tiene que tener banda sonora de Cowabunga. Nosotros estamos abiertos a cualquier oferta [Risas].  

En vuestro LP debut encontramos dos temas instrumentales. ¿Tenéis especial aprecio a esta forma de crear canciones?

Sí, siempre nos han gustado los temas íntegros instrumentales. De hecho, el proyecto inicial de Cowabunga era el de ser una banda exclusivamente instrumental y en todos los ensayos solemos tener varios minutos de improvisación instrumental antes de las canciones. Actualmente, nuestra idea es mezclar en nuestros álbumes canciones con voz con canciones de instrumento, ya que hasta ahora ha funcionado muy bien y se ve que a la gente le gusta. Además es un descanso para nuestro cantante, porque de este modo puede focalizarse en su instrumento al cien por cien durante los temas sin voz.

Siguiendo por este tema, ¿consideras que hacer un álbum integro instrumental es contraproducente a la hora de conseguir algo más de fama o hacerse con un nombre en el panorama musical?

Sí, desde luego que es más complicado. Por eso, ahora mismo, no barajamos sacar un LP así. Tienes que ser muy variado o lo tienes muy complicado para tener algo de éxito. Además el mercado de este tipo de música es muy limitado y apenas existe un puñado de bandas así en España.

Hoy en día hay menos gente con ese espíritu setentero de valorar los instrumentos.

¿Consideras que hay bandas españolas que están dejando de lado la sección instrumental en favor de canciones en lo que lo principal sea la voz y (como mucho) la guitarra?

Sí. Nos hemos dado cuenta de que la gente cuando va a un concierto no va a analizar cómo suena la batería, el bajo, la guitarra rítmica… escucha un global y de este global el setenta por ciento de lo que se fijan es la voz y, como mucho, la letra. Está claro que muchas bandas tiran hacia esto y hacia los coros, porque es verdad que funciona. Hoy en día hay menos gente con ese espíritu setentero de valorar los instrumentos.

¿Cómo crees que es el estado de salud del rock castellano?

Nosotros lo vemos bien y creemos que el panorama va mejorando. Hace unos años nos quejábamos más porque no veíamos tanto movimiento, pero ahora no está nada mal. Hemos visto bastantes grupos de estilos muy diversos que van ganando importancia a nivel nacional y eso siempre es bueno. Además, hemos viajado por bastantes ciudades y pueblos de la región y nos hemos sorprendido al ver tantos locales y salas acondicionadas para la música.

¿Qué es lo que echas más en falta en Castilla y León en el aspecto musical?

Conciertos en la playa [Risas]. Ojala tuviéramos playa.

Pero, hablando en serio, quizá algún evento por parte de la administración que juntase a grupos castellanos en un festival o algo por el estilo. Parece que Castilla y León está olvidada en tema de festivales ya que es una región con menos turismo joven que otras. Aparentemente las bandas del litoral lo tienen más fácil, pero se han visto infinidad de casos de bandas de ciudades pequeñas que han llegado a triunfar.

¿Sois más una banda de casa y que prefiere conciertos pequeños con gente que os conoce o de gira por ciudades grandes y festivales?

Preferimos los conciertos pequeños con gente que conozca nuestras canciones. La satisfacción que te da un pequeño grupo de personas que está saltando y riendo en las primeras filas de una sala no te la da un festival que, aunque esté lleno de gente, sea frío.

¿Estáis ya pensando en otro disco o es aún algo pronto?

Siempre pensamos en ello, de hecho antes de sacar “Calorina del Norte” ya teníamos temas preparados para el siguiente trabajo. No sabemos exactamente si será LP o EP, pero estamos viendo que los EPs funcionan muy bien. Pero bueno, la cosa es sacar contenido nuevo de una forma periódica.