Kyle Craft nos presenta su ópera prima: “Dolls of Highland”. Fue en 2007 cuando el cantante de Shreveport, Luisiana, envió una muestra de su potencial a la mítica discográfica Sub Pop que no tardó en encontrar algo diferente en aquella demo y pidió algo más. Fue entonces cuando Craft dedicó los siguientes ocho años de su vida a concebir y dar a luz “Dolls of Highland”, a base de lanzar sus rugidos sobre el ruido del cuarto de lavadoras donde manufacturó su magnífico primer disco.

Craft nos regala once canciones cuyas letras e historias se encuentran a medio camino de lo real y lo fantástico. Mujeres con un particular sentido de la justica y otras más terrenales, e inaccesibles para chicos normales como nosotros, que habitan en un divertido purgatorio, confeccionado a base de visiones, ubicado en el sur de Estados Unidos.

Muchas de las letras de las canciones de “Dolls of Highland” resultan muy visuales. Uno puede viajar, a través de ellas, a mundos sobrenaturales que tienen cierta oscuridad pero donde también uno puede encontrar luz, en forma de libertad y de justicia poética. Aparte de las musicales, ¿qué referencias te han influido a la hora de componer las canciones?

Si te soy sincero no encontré muchas influencias en otro tipo de artes (cine, libros, etc.) alejadas de la música. He leído algo de poesía. Rimbaud y Ginsberg fueron algunos de los autores a los que leí, pero no era algo que hiciera de manera religiosa. Fue, en su mayor parte, vivir lo que dicen las canciones lo que me llevó a escribir esas letras. No puedo escribir ficción. Puedo escribir visiones, puedo escribir sobre los fantasmas que habitan nuestra existencia, pero no ficción.

Los lugares que aparecen en el vídeo de “Eye of a Hurricane” recuerdan a un pequeño cabaret berlinés de principios del siglo XX ubicado en algún lugar perdido del sur de USA. Un pequeño oasis de libertad contrapuesto con el típico bar de costumbres antiguas. ¿Has experimentado este tipo de contrastes? ¿Te han sido útiles a la hora componer tu música?

De hecho he estado entrando y saliendo de muchos de esos bares… Esos con bingos, humo de cigarros descendiendo desde el techo, billares con apuestas y todo ese tipo de cosas. Definitivamente hay un espíritu en esos bares del sur que otro tipo de lugares no tienen. No puedes poner nombre a esos sitios. Son sitios humildes, que nunca intentan ser una cosa que no son y hay cierta magia en eso. En el sur, si algo parece tan viejo como el pecado… seguramente lo sea.

Fue, en su mayor parte, vivir lo que dicen las canciones lo que me llevó a escribir esas letras.

“Berlin”… Es el nombre de mi ciudad favorita pero es, sin duda, un buen nombre artístico para una mujer. ¿Existe realmente esa chica o es una especie de mezcla simbólica, entre lo musical y lo sensual, que representa algo inaccesible para un chico del montón?

Se trata, sin duda, de una mujer real y también de ‘alguien inaccesible para un chico del montón’.

Poniendo como ejemplo “Berlin”, actualmente encuentro pocas canciones que se asemejen. ¿Te sientes más identificado con los músicos de los 70 (Bowie, Bolan, Dylan) que con las bandas actuales?

Creo que sería extraño decir que me identifico con ellos personalmente o con los sesenta y setenta porque yo no estaba allí, PERO sí que disfruto más con su música que con la mayoría de las cosas de hoy en día, la verdad.

Siguiendo con la línea de la pregunta anterior, “Dolls of Highland” suena muy diferente al cualquier otro álbum que se publique hoy en día. ¿Es cierto que grabaste gran parte del disco en un cuarto de lavadoras? ¿Ese aislamiento simbólico sirvió de barrera ante cierta ‘contaminación’ de la música pop actual?

Para ser sincero nunca había pensado en ello. El aislamiento no fue realmente tan duro porque sólo se trataba de estar decidido para terminar el disco…. Podría haberlo hecho en cualquier lugar pero sí… lo hice en el cuarto de lavadoras de un amigo en Shreveport.

Quizás sea el resultado de cantar rodeado de ruidos de lavadoras o secadoras, pero impresiona la potencia de tu voz. ¿Es el resultado de algún tipo de entrenamiento vocal o es algo innato que has ido poco a poco perfeccionando?

Nunca he hecho ningún tipo de entrenamiento con mi voz. Desde luego no es la voz de un ruiseñor y soy totalmente consciente de ello.

En Europa, sorprende mucho la irrupción de Trump en la primera línea de la política americana. ¿Crees que Hillary Clinton será capaz de batirle? Puede que necesite la ayuda de alguna las heroínas que has creado en “Dolls of Highland”.

Odio eso. Creo que Sanders podría vencer a Trump pero, sinceramente, no sé si Clinton será capaz. Parece que Trump tiene todas sus garras clavándose en Hillary y no importan todas las cosas extravagantes que salen de su desagradable boca. Ahora tiene a toda una nación aterrorizada que necesita a alguien como él para confirmar sus terroríficas opiniones. El futuro parece estar tristemente en el aire. Fin del discurso.

En muchas reviews de «Dolls of highland» se ha comparado tu estilo con el de Bob Dylan. Él acaba de publicar «Fallen Angels«, su segundo disco de versiones cantadas anteriormente por Frank Sinatra y otros grandes. ¿Qué canción de ese estilo te gustaría versionar?

Adoro esa canción… “Mack The Knife”… Sí, sería esa.

Me ha resultado muy entretenida la escucha de “Dolls of Higland” y me da la sensación de que puede ser aún más divertido escuchar su interpretación en directo en algún concierto o festival. ¿Planeas girar por Europa y, concretamente, España?

Con suerte estaremos más pronto que tarde. ¡Os veo allí!