Por cuarta vez desde que empezamos con esta propuesta recopilatoria os acercamos los mejores discos analizados durante el último mes, en este caso junio de 2016. En mayo hablamos del aumento de presencia internacional respecto a compactos surgidos dentro de nuestro territorio, y a continuación veremos como esa tendencia continúa. No obstante, no hay por qué preocuparse, ya que los dos discos nacionales que tenemos aquí, «Amma» de beGun y «Muévete» de Pacífico, ocupan lugares más que privilegiados. Las gemelas Tegan and Sara, el regreso de Corinne Bailey Rae, el debut de Brian Fallon en solitario o el esperadísimo nuevo álbum de Kanye West (que vuelve a marcarse un discazo) son varias de las propuestas imprescindibles.

KANYE WEST – THE LIFE OF PABLO

8.7 HOT RECORD

Kanye West, ya consagrado como genio ególatra, nos regala su particular disco de gospel donde la transversalidad y ese espíritu salvaje tan predominante en su trayectoria vuelven a hacer gala en esta veintena de canciones que, entre altibajos, nos dejan entrever que el artista ya ha hecho y continuará haciendo historia (para quien no lo supiera aún).

BEGUN – AMMA

8.6 HOT RECORD

Desde Barcelona, beGun demuestra que la atención que había captado con sus EPs no era fruto de la casualidad, y da forma a uno de los mejores álbumes del año. Con la naturaleza y la vida como ejes centrales, desarrolla a través del minimalismo, los sintetizadores, los xilófonos y la tradición africana un sonido propio, cargado de emotividad y serenidad.

A GIANT DOG – PILE

8.5 HOT RECORD

Tercer trabajo de la banda procedente de Austin A Giant Dog. Una reafirmación en su sonido, resultado de las influencias del garage y punk americano con inocencia adolescente.

PACÍFICO – MUÉVETE

8.0

Un disco que se escucha de un tirón y que entra muy bien de primeras. Con melodías pegadizas entre pan de lo-fi y con un crujiente de letras distintas y refrescantes. Bon profit.

TEGAN AND SARA – LOVE YOU TO DEATH

8.0

El buen vino mejora con los años. Afortunadamente, esta frase también es aplicable al nuevo trabajo de Tegan and Sara. “Love You To Death” bombardea con inmensas y simpáticas producciones pop, más alejada del sonido acústico que las caracterizaban años atrás, pero igual de nostálgicas con su lírica amorosa y sus pequeñas pullas hacia ciertas actitudes retrógradas de nuestro tiempo.

CORINNE BAILEY RAE – THE HEART SPEAKS IN WHISPERS

7.9

“The Heart Speaks In Whispers” es el resultado de seis años de búsqueda introspectiva, de nuevos sonidos a tener en cuenta y una identidad madura, versátil y auténtica que solo Corinne Bailey Rae nos podía exhibir sin ningún tipo de vergüenza. Consideremos este tercer álbum un punto muy a su favor.

BRIAN FALLON – PAINKILLERS

7.7

El líder de The Gaslight Anthem necesitaba un respiro, que toma forma de álbum en solitario. Buen disco de rock amargo y melancólico, que se mueve dentro de los márgenes sonoros de su banda madre y mejora aquel último disco de los de New Jersey.

SALES – SALES LP

7.3

SALES son minimalismo, lo-fi, experimentación sonora y expresión de las vivencias internas. Son el reflejo de una juventud que mira con perspectiva la sociedad que se ha encontrado y lucha contra sus emociones con lo mejor que saben hacer, música. La simplicidad de su obra es consecuencia de su intención de expresar de forma clara y uniforme, algo que queda reflejado también a nivel visual.

LÅPSLEY – LONG WAY HOME

7.3

Siguiendo una estética de electrónica bañada de romanticismo cargado de madurez y en ocasiones minimalismo, la figura de una joven Låpsley se alza en la escena para enamorarnos con su producción de carácter íntimo y su voz modulada en temas que juegan con el R&B alternativo y la electrónica algo menos convencional y experimental.

OSCAR – CUT AND PASTE

7.2

Tras dos EPs que le han hecho ganar relevancia en el panorama musical independiente, Oscar debuta con su álbum “Cut and Paste”, en el que cada corte es prácticamente un single, y en el que podemos ver su capacidad para componer pegadizas melodías y excepcionales estribillos. Un artesano del pop que no busca revolucionar la música, sino hacer de cada composición una pieza de la que sentirse orgulloso.