Los álbumes de Band of Horses huelen a césped, a siesta veraniega y a bosque. Por eso la portada de su nuevo disco, con una playa soleada (y española, por cierto) descuadra en cierto modo la imagen mental asociada al grupo. Pero que esa primera impresión no nos confunda, pues lo que hay en su interior es lo de siempre: dulce folk rock con pachorra y pocas pretensiones más allá de hacernos pasar un buen rato y tocarnos la fibra si nos dejamos.

Los entendidos no se cansan de proclamar a los cuatro vientos que entre los comienzos de Band of Horses y su penúltimo disco, “Mirage Rock”, Bridwell y compañía perdieron ese ‘algo’ intangible que tan buenos les hizo parecer al comienzo. Sin embargo, un servidor opina humildemente que la cruz de Band of Horses es precisamente la contraria, el haber sacado disco tras disco sin variar el rumbo más de unos grados y sin desviarse de esa americana folk madura y festiva, melancólica pero de fondo optimista. Como su propio líder, Ben Bridwell, reconoció con su simpatía natural, en el momento en el que intentas repetir la fórmula con menos inspiración, el resultado es lógicamente más mediocre, aunque no al nivel preocupante que muchos le achacaron.

Es por ello que ha calado la opinión de que este era un disco importante, un disco que terminaría de definir la decadencia del grupo o que les resurgiría de las cenizas. La conclusión obtenida es que no es ni una cosa ni la otra. “Why Are You OK” no es ni mucho menos el mejor disco de su trayectoria, pero sí mejora a su predecesor. Y lo hace con una cierta bipolaridad entre ciertos temas de indie rock ruidoso y alegre y las típicas baladas lánguidas y hermosas en las que Bridwell se encuentra tan a gusto, como demostró en su injustamente inadvertido álbum de versiones a medias con Iron & Wine que publicó el año pasado, “Sing Into My Mouth”.

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Un servidor opina humildemente que la cruz de Band of Horses es haber sacado disco tras disco sin variar el rumbo más de unos grados y sin desviarse de esa americana folk madura y festiva, melancólica pero de fondo optimista.

Band of Horses no son una banda al uso, y como tal, han tomado una decisión más bien extraña comenzando con la canción más larga del disco, Dull Times / The Moon. Este tema es en realidad doble, con una primera parte muy pausada y atmosférica que acaba colapsando en un final más intenso y enlazando perfectamente con el siguiente, Solemn Oath que contiene el rock de corte más a lo My Morning Jacket que se puede escuchar en el álbum.  Cierta grandilocuencia bien entendida y más terrenal que la de Jim James en su The Waterfall del año pasado. Por las mismas aguas navega Hag, con un latido soñador y algo psicodélico que aporta variedad al elenco de temas; variedad que es una de las señas de identidad que más distinguen a este trabajo de los anteriores de la banda.

Para empezar con el núcleo duro, Casual Party cumple como el single definitivo, y uno de los mejores del grupo en toda su historia. Su potencia sonora y lo pegadizo de su melodía lo convierten desde el primer instante en el momento más perdurable del disco, aquel que seguirá sonando en sus conciertos pase el tiempo que pase. In a Drawer por su parte es seria candidata a mejor canción del álbum, culpa de lo cual en buena parte la tiene J. Mascis, cuya colaboración en el estribillo es simplemente brillante. El mago blanco de Dinosaur Jr. no es el único cameo del tema, en el que también aparecen tanto Sera Cahoone, exbatería del grupo, como Jenn Champion (S).

“Why Are You OK” no es ni mucho menos el mejor disco de su trayectoria, pero sí mejora a su predecesor. Y lo hace con una cierta bipolaridad entre ciertos temas de indie rock ruidoso y alegre y las típicas baladas lánguidas y hermosas en las que Bridwell se encuentra tan a gusto.

Bridwell ha afirmado que en este disco en su conjunto ha buscado acercarse al aroma a las demos caseras y poco refinadas de sus inicios como músico. Si bien en el cómputo total del trabajo ese aroma no es tan evidente como quiere hacernos creer, en Lying Under Oak sí que es especialmente explícito, dotándola de un punto de amateurismo irresistible. Rock para tardes al aire libre en el campo, con poco que hacer y algo de beber. Esa es para bien o para mal la identidad innata de Band of Horses, y no está de más que la consoliden y nos la recuerden de vez en cuando.

Por su parte Throw My Mess y Country Teen ejemplifican lo malo que se le ha achacado a la banda, de manera justa o no. Un folk pop quizá demasiado blando para los oídos que más echen de menos las baladas más guitarreras, más eléctricas o más desgarradoras de sus comienzos. Sin embargo y como siempre con este grupo, la melodía salva los papeles, especialmente en el caso más descaradamente country de la segunda, con el guitarrista principal, Tyler Ramsey, robando el protagonismo vocal.

“Why Are You OK” no va a cambiar prácticamente en nada la opinión tanto de los detractores de la banda como de sus seguidores. A los que escoció “Mirage Rock” encontrarán algo de curación en él, aunque nada radical, como no podía ser de otra manera con la banda de caballos.

El final del álbum es una cuesta abajo de poca inclinación, con una consecución de canciones lentas en la que la primeraWhatever, Whereverqueda como el reflejo perfecto de la cara más dulce y calmada de un grupo de por sí con tendencia a dejarse llevar por la corriente. Barrel Housees más extrema e intimista todavía, poseedora del encanto y la facilidad natural de los de Seattle para removernos las entrañas, al modo lento de “No One’s Gonna Love You” u “Older”.

A pesar de echarse en falta algo más de electricidad en el tramo final del disco, Even Still lo clausura de forma impoluta y coherente. De nuevo una balada, más oscura y minimalista que nunca, con un Bridwell estelar en la que el teclado le acompaña hasta un final inmejorable. Misticismo puro y duro para cerrar un disco con más momentos amargos que álgidos. En definitiva, “Why Are You OK” no va a cambiar prácticamente en nada la opinión tanto de los detractores de la banda como de sus seguidores. A los que escoció “Mirage Rock” encontrarán algo de curación en él, aunque nada radical, como no podía ser de otra manera con la banda de caballos.

Band of Horses – Why Are You OK

7.1

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Disco reconciliador el quinto de Band of Horses en el que podremos encontrar más de su rock bucólico de cabaña, hoguera y atardecer norteamericano. Ni más ni menos de lo esperado en un grupo ya más que consolidado.

Up

  • Es un disco de Band of Horses. Y eso, hoy por hoy, es garantía de emoción y buen rock lento.
  • Variedad de velocidades y estilos, rayando incluso en la incoherencia.
  • Guitarras muy presentes con buena carga de distorsión y ruido.

Down

  • Carencia de octanaje, especialmente en su tramo final.
  • Falta de un hilo conductor que te obligue a escuchar el disco del tirón más allá de sus momentos más destacados.