Mi frase favorita de la mítica novela «On The Road» de Jack Kerouac es esa en la que un policía pregunta a Dean Moriarty y Sal Paradise, pasajeros en pleno tránsito de una carretera vital, si van «a algún sitio o simplemente van«. Esa pregunta la hago, mentalmente y con un sentido muy distinto, cuando me topo con ciertos grupos o artistas cuyos mejores días parecen haber quedado atrás. Me ocurrió, por ejemplo, viendo hace poco más de dos semanas a The Who y a Neil Young. No sé si el segundo sabe hacia dónde va pero es evidente que sabe dónde quiere estar mientras que los primeros, por muy en forma que estén y por muy disfrutables que sean, se encuentran en ese punto en el que repiten, una y otra vez, el mismo setlist sin la necesidad de saber en qué país están actuando, más ahora consumado el dichoso Brexit.

Mis prejuicios me han llevado a hacerme, con cierta desgana incluso, esa misma pregunta antes de llevar a cabo la primera escucha de «2« de Mudcrutch, aunque muy pronto encontré respuesta: si Tom Petty hubiera querido «simplemente ir» habría seguido publicando con los Heartbreakers en lugar de lanzar su segunda aventura discográfica con la banda que precedió a su famoso grupo hace más de cuarenta años. Bien es cierto que esto no es del todo verdad ya que Mike Campbell y Benmont Tench forman parte de ambas bandas pero, en los tiempos que corren, la marca importa y, en muchos sentidos no musicales, lo es todo.

mudcrutch-2-2

Si Tom Petty quisiera (haciendo referencia a la novela «On The Road» de Jack Kerouac) «simplemente ir» habría seguido publicando con los Heartbreakers en lugar de lanzar su segunda aventura discográfica con la banda que precedió a su famoso grupo hace más de cuarenta años.

«2», como su propio nombre indica, es el segundo disco de Mudcrutch después de ocho años de silencio, interrumpido para lanzar “Mojo” (2008) e «Hypnotic Eye» (2014) con los Heartbreakers. Siguiendo con carreteras beats, este último trabajo de la banda de Tom Petty puede tomarse como un viaje o medio con el que transportarnos a diferentes direcciones o épocas dependiendo del tiempo o lugar en el que nos encontremos con respecto a la música que nos propone la banda de Florida en este álbum.

El disco abre con «Trailer«, canción en la que la voz de Petty se aleja de la estrella del pop de los años 80 al cargarse de años y de personalidad y al situarse entre armónicas y pegadizos ritmos sureños. Todo esto hace que este primer tema sirva de ‘antitrailer’, en términos cinematográficos, mostrando todo lo que «2» no va a ser. En «Dreams of Flying« la voz del cantante de Florida nos sitúa en una carretera desértica que nos sirve de pista de despegue metafórico. Una de las mejores canciones del disco aunque musicalmente se quede en terreno de nadie. Se echa en falta, y esto se repetirá durante todo el elepé, cierto riesgo más allá del que da quedarse a medio camino del pincel preciosista de Band of Horses y el de la épica brocha sonora de «(Don’t Fear) The Reaper» de Blue Oyster Cult.

Se echa en falta durante todo el elepé cierto riesgo más allá del que da quedarse a medio camino del pincel preciosista de Band of Horses y el de la épica brocha sonora de «(Don’t Fear) The Reaper» de Blue Oyster Cult.

Es quizás con «Beautiful Blue« donde Mudcrutch arriesgan más musicalmente rozando en algún momento lo progresivo por los efectos de las guitarras y del bajo, ejecutado por el propio Petty. Preciosa y sencilla letra, sin complejos y sin ningún miedo en repetir, una y otra vez, el mantra que nos invita a envolvernos en una bella tristeza: I wanna wrap you up in a beautiful blue. Encontramos otro tipo de belleza en «Beautiful World«. La voz de Randall Marsh arrasa con la melancolía que Petty había dejado. Agradable tema de aire noventero cuya melodía termina resultando algo predecible, salvo por las breves intervenciones del bajo. De nuevo se echa en falta algún detalle que nos quite la sensación de haber escuchado antes esta canción. En «I Forgive It All» el líder de los Heartbreakers adopta la pose de cantautor para hacer un resumen vital con el propósito, ya que se ha puesto a recordar, de perdonarlo todo. Así llegamos al tema más country del disco, The Other Side of the Mountain«, en el que resulta imposible huir de su pegajoso ritmo. Sonido de cuerda muy característico, música regional por excelencia de Estados Unidos, que deja claro en qué territorio musical andamos, siendo en esta ocasión Tom Leadon quien pone la voz.

Se agradece que Petty siga en movimiento y teniendo una buena excusa (un logrado disco) para seguir en activo, publicando y girando con sus viejos amigos.

Al escuchar «Hope» pienso en que parece sacada de «The Whole Love» de Wilco, otro referente country que todo grupo que pertenezca al género debe tener en cuenta. Tom Petty no es Jeff Tweedy y hay que tener en cuenta que el líder de los Heartbreakers ya era un mito mucho antes de Uncle Tupelo sacara su primer disco. Supongo que todo se retroalimenta y en un momento dado ya no existe ni el maestro ni el discípulo, más teniendo en cuenta la atemporalidad con la juega Mudcrutch en “2”. El ritmo se torna rockabilly con la llegada de «Welcome to Hell«.  La voz de Benmont Tench nos recibe en un infierno algo descafeinado aunque quién sabe si el sonido de una orquesta sin mucha personalidad es lo que nos espera en el más allá a aquellos que hemos sido malos. La cosa parece mejorar, al menos en lo vocal, con el regreso de Petty en «Save Your Water«. Ritmo sureño cosido con un pegadizo estribillo que quizás no nos haga volvernos locos pero sí que hace que nos balanceemos y movamos mecánicamente un pie mientras tenemos las manos metidas en los bolsillos. En una línea similar, puede que una más fina y sinuosa, se mueve «Victim of Circumstance«. Breve y entretenida canción en la que destaca la ‘dylaniana’ voz de Mike Campbell.

«2» termina con «Hungry No More«, una engañosa balada en la que Petty repite algo parecido a lo que un día dijo Scarlett O’Hara acerca de aquello de no volver a pasar hambre. Buen cierre al disco con el que el solista de los Heartbreakers parece responder a la pregunta que había planteado al comenzar a escribir el artículo. Sin duda Petty, y por ende Mudcrutch, van hacía algún sitio sin la necesidad desplazarse más allá del estado de Florida.

Supongo que ese ‘ir a algún lado’ no es otra cosa que coger el camino menos fácil, ese que juega con giros del destino y que no asegura llegar a un destino concreto por el mero hecho de completarlo. En este sentido se agradece que Petty siga en movimiento y teniendo una buena excusa (un logrado disco) para seguir en activo, publicando y girando con sus viejos amigos.

Mudcrutch – 2

6.1

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

Tras ocho años de silencio Mudcrutch, liderado por Tom Petty, publica su segundo trabajo: «2». Disco de aroma americano y repleto de sonidos sureños con el que el solista de los Heartbreakers regresa a sus raíces más profundas.

Up

  • «2» es un disco coherente en el que una calidad aceptable se mantiene casi en su totalidad.
  • Contiene varios temas a tener en cuenta como «Dreams of Flying», «Beautiful Blue» o «Hungry No More».
  • Petty demuestra el gran manejo que tiene a la hora de controlar el registro de su voz, al adaptarla a los diferentes ritmos de disco moviéndose a la perfección entre el rock y el country.

Down

  • «2» tiene un target bastante claro y no parte con la idea de ganar adeptos. En este sentido, su escucha puede no resultar sencilla para aquellos no familiarizados con el rock sureño estadounidense.
  • Ciertos pasajes y ritmos resultan algo monótonos y algo mediocres si se compara con la personalidad de la voz de Petty.
  • No se puede decir que «2» sea poco arriesgado pero sí que se echa en falta cierta definición en lo musical. No apostar claramente por lo clásico o por la vanguardia, que tan bien está funcionando en el country actual, deja a Mudcrutch en terreno de nadie donde puede tropezarse, e incluso confundirse, con cosas demasiado vulgares.