En esto que llega junio de 2016 y los Strokes sacan un EP de tan sólo tres canciones (más un remix de Moretti de una de ellas) y agitan la colmena polarizando a la crítica y al público, parte del cual ya les abandonó hace unos cuantos años. Vale que son sólo tres temas, pero The Strokes son The Strokes y en El Quinto Beatle nos han bastado para probar un nuevo formato de crítica a dos bandas, en el que dos de nuestros redactores echarán un pulso sobre el nivel actual de Casablancas y compañía y el grado de decadencia o esperanza que nos han transmitido. Disfrutad del espectáculo y al final no os olvidéis de decidir vuestro ganador, cuyo premio será un mes fuera de la jaula de los becarios. Al perdedor le pondremos en bucle el «Comedown Machine», así que pensáoslo bien:

A favor: Diego Moral

face-to-face-i-the-strokes-future-present-past-2Primero de los duelos en EQB y me toca bailar con la más fea. La más fea en este caso no lo es por genética, sino por haber envejecido mal. Haber sido tan deslumbrante en su comienzo obviamente fue lo que catapultó a los Strokes a la fama y al Olimpo del rock alternativo de este milenio, pero la cruz fue la inevitable consecuencia de que tras aquello todo se miraría con lupa. Estar en el foco de atención y no cumplir con las expectativas generadas (obviando su segundo y gran “Room On Fire”) hizo que la crítica mundial crucificara a Casablancas y los suyos de una manera tan justa como despiadada. No voy a tratar de defender que el trabajo llegue al nivel de aquellos dos primeros discos, pero sí que es el que más se acerca como conjunto, sin tener en cuenta los hitazos de rigor que han seguido sacando aun en sus peores discos. Sólo hace falta recordar el esperpento de “Comedown Machine” para hacernos una idea de dónde estaba el nivel, y de por qué con sólo tres canciones se puede levantar el listón unos cuantos metros.

A lo que íbamos: el orden de las canciones del EP viene dado por el título del mismo, en el sentido de que la primera, “Drag Queen”, parece ser el botón de muestra de lo que el futuro depara a la banda. Sonido envolvente y eléctrico, con un punto de épica gloriosa, que recuerda a la etapa de Casablancas con The Voidz. Su presente aparece en “OBLIVIUS”, sin duda la carta ganadora del trabajo. Sintes y guitarras se dan de la mano y nos llevan a un lugar utópico que suena a lo que sonaría su último disco si este hubiera tenido algo de gracia y algún estribillo salvable. Es una buena canción, y eso no es poco decir. Por último y siguiendo la trayectoria temporal hacia atrás, la nostálgica “Threat of Joy” nos retrotrae a los primeros Strokes, sólo que sin rastro apenas de aquel lo-fi mugriento que tantas alegrías nos dio en su momento, aunque con una buena inyección de rock del que tocaban antes, algo ralentizado y vestido para la ocasión.

A estas alturas, quince años después de su debut, la resurrección de los neoyorquinos parece casi más improbable que la de David Bowie. Sin embargo, este EP sirve para insuflar ánimos a sus fans y darnos un momento de déjà vu al recordar los tiempos en los que The Strokes gobernaron el mundo. No dejemos que nos cieguen los prejuicios, la añoranza o el nombre del grupo y podremos disfrutar de su música sin complejos. The Strokes fueron grandes, y cayeron muy profundo. Pero tras todo eso, aquí nos encontramos con tres canciones que se agarran con fuerza al oído y demuestran que quien tuvo, retuvo.

En contra: Fernando Pérez

face-to-face-i-the-strokes-future-present-past-3¿Qué hemos hecho mal? Es algo que me pregunto una y otra vez. Qué habremos hecho mal para que The Strokes traten así a sus fans. ¿De verdad es tan difícil hacer algo medianamente audible? A estas alturas no les vamos a pedir un “Is This It” porque parece más que claro que son incapaces de repetir una jugada así y tampoco parecen muy interesados en ello. Pero por favor, al menos un “Room On Fire”. Incluso con un “First Impressions Of Earth” me daría por satisfecho. Pero esto no hay quien se lo trague. Los que un día fueron llamados salvadores del rock son los mismos que ahora cada vez que se juntan se ponen a jugar a la ruleta rusa y siempre aciertan con la bala. Una bala que esta vez llega en forma de EP con “Future Present Past” y que con tan sólo tres canciones y un remix pone de manifiesto el mal estado de un grupo que una vez brilló como pocos.

Su última referencia, “Comedown Machine”, ya dejó a su público entre indiferente, desesperanzado y cabreado. Pero el esperpento definitivo vino de mano de Casablancas en 2014 con aquel disco que sacó con The Voidz llamado “Tyranny”. Es precisamente ese disco el germen de este EP. No sólo porque abrazara la senda hortera por la que los Strokes ya se habían iniciado, sino porque la hacía suya y la convertía en un desastre inimaginable. Y así ocurre aquí también, supongo que por imposición de Casablancas. Tres canciones que por el título parecen representar el pasado, presente y futuro de la banda. Pero si “Drag Queen” es el futuro, parad ya, que yo me bajo. Al principio es simplemente sosa, con mucho sintetizador y falta de riffs pegadizos. Pero lo peor es que cuando las guitarras entran lo hacen sin pena ni gloria, incluso empeorando la canción, que parece no acabar nunca hasta llegar a un clímax en el que un pastiche sonoro con la voz de Casablancas retocada destroza el corazoncito de cualquier fan adepto del grupo.

No se queda ahí la cosa. “OBLIVIUS” le toma el relevo para seguir con la tortura. Vamos a ver, The Strokes molaban porque la combinación de la desgana de Casablancas con las guitarras alegres encajaban muy bien. Si lo conviertes todo en desgana, el resultado es un peñazo sin gracia ninguna. Y encima parecen emperrados en alargar las canciones hasta lo indecible. Me gustaría decir algo bueno de ellos pero no me dejan, no con ese estribillo, y desde luego no con esa parte final en la que Casablancas saca a relucir ese falsete que nadie pidió nunca y canta como si fuera un gato siendo despellejado. Quien consiga sobrevivir a esto y llegar a “Threat Of Joy” tiene el cielo ganado. Seré benevolente y diré que es la mejor de las tres con diferencia, que al menos se deja escuchar y que algunas frases de guitarra sí recuerdan a los Strokes que tanto echamos de menos. No por ello deja de ser una canción bastante insípida que no habría pasado de estar entre los peores temas de “First Impressions Of Earth”.

Es hora de aceptar que nunca más volveremos a ver a aquel grupo tan desenfadado y sobrio que nos encandiló con su debut. Más que un camino, parece que han entrado en una espiral que además está llena de espinas. Una pena, pero tras lo presentado en este EP uno no puede sino desear que cuelguen los instrumentos definitivamente o que por lo menos dejen de sacar discos y se dediquen a recordarnos que una vez fueron los mejores.

1 Comentario

  1. Vaya cosa fea de EP, te lo digo en serio. Ni siquiera la trama visual lo realza. No tiene ni pies ni cabeza, ni gancho ni algidez, todo suena monótono, anodino y plano como una tabla de planchar. Mal momento el de Casablancas y su grupo, que parece que no sientan cabeza.

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