De empezar a grabar canciones en tu propia habitación con un programa de mierda a llamar Alien Tango a tu proyecto y empezar a petarlo hay medio paso (media huella de ovni en este caso) y una cabeza pensante de lo más original. La banda que hoy se pasea por nuestra caverna, como su propio nombre indica, es el tutti frutti perfecto entre futurismo y clasicismo. La búsqueda por parte del grupo de la consecución de una atmósfera idónea que permita a sus oyentes subir a una montaña con truenos de fondo, acompañada de un portentoso ‘uuuuuuuhhhhh’ [intento de sonido de alien] ha dado sus frutos, que traspasan la boca-portada de “Supernatural Mango” para meterse en nuestros oídos e incitarnos a hacer el amor o suicidarnos (según ellos mismos, las canciones del EP valen para todo). Así, “Happy Family”, “Honey”, “Dancing in the Void” y “I Don´t Wanna Die” conforman una macedonia dulce y ácida a partes iguales, que de cualquier manera deja con ganas de más.

Aitite, el único y exclusivo artífice de “Supernatural Mango”, que se define como un “obsesionado con chapurrear con cada instrumento que se encuentra”, es el carisma hecho líder de Alien Tango y el culpable de todo el follón que se ha montado alrededor de la banda, que no es poco: él (voz, sintes, guitarra), junto con Guardabosques (guitarra, sintes, coros, sitar), Oso Peligro (bajo, coros) y El Verdadero (batería, samples, coros) van por ahí dejando las bocas de sus espectadores super-ultra-mega-abiertas. Los conciertos de Alien Tango han cogido la fama de ‘espectáculo-digno-de-ver’. Y no es para menos.

Tuvimos la oportunidad de hablar con Aitite y, entre risas y una tensión palpable, le preguntamos sobre excentricidad, instrumentos malditos y, cómo no, sobre la ‘escena murciana’:

Al buscar los nombres de los componentes de la banda por mera formalidad he visto que en Facebook os llamáis: Aitite, Guardabosques, Oso Peligro y El Verdadero. ¿Me lo explicas?

Aitite es el mío y es mi mote desde hace bastante tiempo, no tiene nada que ver con el grupo. Me empezaron a llamar así a los 16 años o por ahí, y a mí tampoco me parece feo así que… Además, tampoco quería poner mi nombre en los créditos, no me mola. Y los del grupo han ido surgiendo, cada cual más absurdo que el anterior: el primero que bautizamos fue a Oso Peligro, el ilustre Oso Peligro, y no puedo contar por qué, eso tiene que contarlo él o llevárselo a la tumba [Risas]; luego vino El Verdadero, que es porque es un tío muy íntegro básicamente, y es ‘El-Verdadero’, con artículo y con mayúsculas, siempre va así, como una institución; y Guardabosques tardó bastante en llegar, porque intentábamos buscarle un mote pero no llegaba, estas cosas tienen que surgir como una llama [Risas]. Guardabosques empezó a hacer prácticas allí en su pueblo vigilando huevos de águila (estudia criminología) y le digo: «¿pero eso qué mierda tiene que ver con tu carrera?«. Y me dice: «pues todo» [Risas]. Además, es gracioso porque su pueblecillo es un poco chusta y ha llegado allí de prácticas y le han dado mil responsabilidades; es como el alcalde prácticamente [Risas].

Pero es que ayer mismo, en el Rendibú [una gala-fiesta privada de La Verdad, periódico local] daban una cena escandinava y había unos rollitos súper buenos. Empezamos a comer y cuando miramos de qué era, era de reno… Entonces Guardabosques empezó a llorar, en plan: «no me puedo creer que me haya comido a un reno» [Risas]. Es un ejemplo de tantos momentos de Guardabosques.

En la final del TalentoSOS, gente del público te comparaba con Bowie, que menudo piropazo. ¿Cómo se lleva tener una personalidad tan excéntrica y vivir en una ciudad pequeña como Murcia (en el sentido de que todo el mundo se conoce y en cuanto alguien destaca es el centro de atención)?

Pregúntaselo a alguien que tenga una personalidad excéntrica. Lo gracioso sería que dijese eso y empezara a dar volteretas por la habitación [Risas]. No me planteo eso, simplemente subo al escenario sin filtros y, en general, intento no tener filtros en ninguna situación de mi vida. Si disfruto, se transmite, eso es lo bonito. Además, depende del momento: hay conciertos en los que se me va la olla, de hecho creo que tengo por aquí [Se señala la frente] una herida porque anoche empecé a zurrarme con el micro [Risas], pero luego hay otros conciertos en los que estoy todo el rato quieto. Intento ser fiel a mí mismo lo primero, porque a veces voy a conciertos, veo al cantante y es como: «tontazo, ¿por qué haces eso? ¿No te das cuenta de que se ve sobreactuado?«.

Y respecto a lo del TalentoSOS, después de lo de la REM (la sala donde tuvo lugar la final) sí que hubo un par de días muy locos en los que me agregaron como 40 desconocidos a Facebook rollo: salas, prensa, fotógrafos… Fue de la nada a… PUM. Entonces ahí sí que hubo un momento que pensé: «Hostias…«.

Intento no tener filtros en ninguna situación de mi vida.

A lo mejor la he liado… [Risas]

Sí. Pero me la pela bastante, la verdad.

El concierto en los aperitivos del SOS ha sido vuestra primera experiencia festivalera. ¿Cómo fue? ¿Preferís ese ambiente o el de una sala?

A mí me moló mucho, fue la primera vez que tocamos de día, al aire libre, que yo nunca lo había hecho y lo gocé, es mi concierto favorito de los que hemos dado. Además, siempre antes de subir tengo preocupaciones en plan: joder, no sonaba bien el teclado en la prueba de sonido, o que no me llega la voz, o ayer por ejemplo estaba rayado con la faringitis… Y ese día fuimos de empalme, estábamos en la ruina todos pero fue el concierto en el que más transmitimos y en el que más fluyó todo. Tengo ganas de repetir en algún festi, en algún escenario grande, con gente a la que no le importe demasiado quién somos.

A propósito de la pregunta anterior, ¿ganar un concurso cuya recompensa es tocar en el SOS y que te coloquen un domingo a las 12 de la mañana no es un poco una estafa?

Sí, eso pensé. Yo me indigné ya no por mí, fue como indignación ajena. Nosotros nos presentamos al TalentoSOS porque nos dijeron que el ganador salía por jurado, porque a mí eso de pedir votos del público no… no nos gusta ser muy brasas. Entonces lo echamos, nos olvidamos, y de pronto nos enteramos de que habíamos pasado. Fue como: «¡Pues nada, vámonos!«. Y cuando me dijeron que el ‘premio’ era tocar a las 12 me indigné en plan: «joder, está muy mal que hagan que los grupos tengan la ilusión de tocar en el SOS, empiecen a dar la brasa por redes y se preparen el concierto de la final para eso«. Que en realidad yo no lo hice, pero si lo hubiera hecho me habría tocado mucho los cojones. De todas formas, estoy curado de espanto de las jugadas de las salas, etc. Porque ya es como que les falta decirles a los grupos: vais a tocar en el cuarto de baño, sin instrumentos y sin nada.

El humor absurdo reina en vuestras redes sociales. ¿Hacer el humor es casi (o tan) importante como hacer el amor?

Mira, cuando empecé con la página intentaba hacer las publicaciones ‘apropiadas’ en plan: ey, gente, recordad que mañana tocamos no-sé-donde… [Tono burlón], pero luego lo pensé y es que la filosofía del grupo no es esa, precisamente tratamos de que todas las piezas que lo componen estén fuera de lo corriente. Y siempre tenemos la coña entre nosotros de escribir muy mal, cambiando palabras, cosas absurdas… y un día dije: voy a hacer así las publicaciones de Alien Tango, muy random, lo mismo escribo una parrafada que dos líneas con faltas de ortografía, da igual. Pensarán que soy retrasado pero… rock and roll.

O que vas ciego cada vez que escribes.

[Risas] Posiblemente lo vaya.

No me has contestado: ¿Hacer el amor o hacer el humor?

No sé, ¿ambas?

¿Por igual?

Hacer el amor, joder. [Risas]

Siguiendo el hilo: hay una canción de Nacho Vegas que se llama “Con amor y absurdidad”, que dice: “Sentíamos algo una vez y justo todo lo contrario tan sólo un minuto después”. ¿Te pasa? ¿Crees que es la filosofía dominante en la juventud actual?

Me acabo de quedar en stand by, creo que mi cerebro es una tortilla ahora mismo [Risas]. No puedo hablar por todo el mundo, cada uno es como es y desde luego si hay alguna tendencia yo no me entero, no me suelo fijar demasiado en la gente ni en las modas ni en nada. Lo mismo piensas qué mierda hago diciendo eso con esta camisa pero…

Es que de hecho me parece hasta lo contrario, me parece que la gente vive de una forma muy poco intensa. En cada sitio, en cada sociedad, hay unas reglas sociales o unas convenciones que intentan fingir que todo es muy intenso pero en realidad lo único que hace la gente es seguir esa moda sin hacerlo realmente… yo a la gente la veo cerrada en general.

Entrando en tu trabajo: ¿Cómo se consigue crear una unidad en un EP tan diverso/caótico? Es curioso porque las canciones son muy diferentes entre sí pero todas suenan indiscutiblemente a Alien Tango.

Será porque las he hecho todas yo. Es raro porque una canción la hice hace dos años, otra la hice en la navidad del año pasado… ha pasado mucho tiempo entre la composición de cada una y en cada época escuchaba cosas muy distintas. Yo qué sé, a lo mejor estoy dos meses escuchando a Bob Dylan y quiero hacer una cosa y luego escucho death metal y quiero hacer música para una rave [Risas]. Así es como fue saliendo, yo creo que es un milagro que suene todo a un disco. Además, si hubiese dos canciones muy parecidas chirriaría, porque te harías una idea de qué estilo es la banda y luego al meter un tema distinto sería en plan: ¿Esto qué es? Pero si la segunda canción ya no tiene nada que ver con la primera, y escuchas la tercera y también es diferente es como: no puedo decir qué género es este, y no sé que esperar de la siguiente canción. Luego escuchas la cuarta y ya te quedas curado de espanto.

Si miras cuidadosamente el EP está hecho como el culo, es como un trabajo de clase mal presentado.

¿Pretendes seguir con esa línea?

No sé. Ahora mismo estoy siendo más productivo que antes y las canciones me están saliendo más parecidas porque se están nutriendo de la música que escucho en este momento. Tampoco me lo planteo, a lo mejor ahora saco un EP con todas las canciones parecidas y pierde la gracia, pero cada vez que me rayo con eso, pienso: da igual. Sólo quiero hacer un producto fiel a mí mismo.

¿Y qué escuchas ahora? Es para hacerme una idea de lo que va a salir…

[Risas] Pues ahora estoy escuchando mucho un grupo que se llama Dirty Projectors y a Flying Lotus. También estoy volviendo a algunos más viejetes, pero grupos que no había escuchado antes, esos dos.

En otra entrevista, comentabas que “el sonido del EP se caracteriza porque no sabes tocar prácticamente ninguno de los instrumentos que suenan”. ¿No es un poco pretencioso?

Dicho así sí que suena pretencioso, pero es verdad, y la mayor parte del EP la grabé aquí mismo, trasteando con ellos en este salón. Hay muchos instrumentos que cayeron en mis manos que no había visto en mi puta vida y me puse una tarde a tocarlos y a investigar cómo sonaban, no están ni afinados. Y es eso, he hecho el EP con muchas cosas: bongos, castañuelas, el instrumento maldito… Las castañuelas, por ejemplo, como no sé tocarlas, grababa un golpe y luego con el programita hacía las repeticiones para que sonara a castañuelas bien tocadas. Pero eso, si miras cuidadosamente el EP está hecho como el culo, es como un trabajo de clase mal presentado.

¿Instrumento maldito? ¿Eso qué es?

Es un instrumento de 1905 (venía con un pergamino que lo acreditaba) que compró mi madre en Berlín en un mercadillo por 20 euros, y es un instrumentazo de cuerdas lleno de polvo que huele a catacumba, es que lo hueles y dices: así es como huelen los muertos [Risas]. Tiene como mil cuerdas y cada una suena distinta pero toques la que toques hace un efecto de sonido de película de terror. Además, no se puede afinar porque se rompen.

El sello Red Kashmir Records ha nacido exclusivamente por y para vosotros. ¿Ha sido imprescindible su ayuda a la hora de publicar “Supernatural Mango”?

Red Kashmir es un chico nada más, la ilusión de su vida siempre ha sido montar una discográfica y ha empezado con Alien Tango. Ahora con todo el tema del EP se ha dejado una pasta (nosotros no hemos puesto un duro), entonces en principio no le interesa coger a nadie más, pero si va guay, pues claro, se irá haciendo grande. Ahora mismo nuestra idea es seguir juntos, crecer juntos. Y sí, su ayuda ha sido imprescindible porque mi pasión siempre ha sido la música y siempre he querido grabar mis discos y publicarlos pero también soy un vago [Risas]. O sea, si no fuese porque él me dijo que me iba a sacar el disco, lo habría ido posponiendo. Además, me hizo mucha ilusión el hecho de sacarlo en vinilo, todo fue una motivación extra que ha hecho que todo haya ido mucho más rápido gracias a estar con él, porque me puse mucho más en serio.

Para terminar: os salís completamente de lo que ‘se lleva’ en la escena murciana. ¿Creéis que vuestra psicodelia es bien recibida o precisamente por estar fuera del rollo que prima tenéis que enfrentaros a más obstáculos?

Respecto a la escena, a mí me mola pero he de decir que antes era muy escéptico porque no me gusta casi ningún grupo de los que hay en Murcia. Me gustan los MeatPies, por ejemplo, pero tampoco me apasionan. Es decir, me flipa la música que tocan porque me encantan los Beatles, y me flipa lo bien que la tocan, las armonías de voces es de las cosas que más me gustan en el mundo… pero no veo ambición artística. Me gustan las canciones, son buenas canciones, pero no me ofrecen nada nuevo. Y eso me pasa con el 99% de los grupos de Murcia. Luego, hace cosa de un año descubrí a Bosco y a Crudo Pimento y esos dos sí que me parecen muy buenos.

Por esa parte sí que tengo orgullo pero ya te digo, yo cuando me fui a Valencia estaba muy desencantado diciendo: en Murcia dicen que hay una escena pero no la veo, y no veo siquiera que los grupos se apoyen. Y suena mal que lo diga, pero vi como un nicho de mercado y pensé: si hago algo que se salga de la línea (porque me parece que hay cierta tendencia estilística) voy a recibir atención seguro. Después llegué a Valencia con toda la ilusión, y en Valencia me encuentro que hay grupos muy buenos, pero que se me va la olla en plan: yo no sabía que se hacía música así en España. Y me puso las pilas porque vi que la cosa no era tan fácil como yo creía. De hecho hubo un grupo que escuché mientras grababa el EP, Johnny B. Zero, que me hizo borrar todo y volver a empezar, porque pensé: si me ponen al lado de este tío voy a comerme los mocos, y como soy muy competitivo en el buen sentido, me motivó mucho para hacer algo mejor. Entonces, después de eso, pensé: joder, esto es mejor que Murcia, aquí hay muchos grupos buenos y encima los grupos se apoyan y los músicos se mezclan entre sí. Además, estilísticamente se tira más a la psicodelia y allí hay como una especie de capo que es Carlos Ortigosa, quien nos mezcló a nosotros el EP, que es un tío que se sale mucho de la tendencia de ‘voy a grabarlo todo bonito, que suene a indie’. Tiene cacharros de los años 60 y te dice: te voy a pasar la voz por aquí para que suene a mierda. Y todo lo que hace suena punki, mezcla con mucha creatividad.

Eso me flipó bastante y llegué con mucha ilusión pensando que me iba a integrar allí, pero ahora al contrario, me he desencantado porque me he dado cuenta de que realmente no hay escena en Valencia, a todos los conciertos van las mismas 20 personas y es cierto que hay muy buen ambiente pero porque todo es como un grupo de amigos, no hay más allá. Por otro lado, la prensa pasa totalmente de los grupos, hay un par de blogs a lo mejor que están guays pero funcionan con mucho favoritismo, como todo. A lo mejor esto es un poco de bilis porque no nos han hecho caso pero es que vamos, tú aquí (en Murcia) vas a tocar y lo anuncias bien y te vienen fotógrafos, blogueros… Allí tocas y no se entera ni el Tato, se entera la camarera y el que ha montado el concierto básicamente. Y ahora que hemos empezado a tocar en Murcia, me he dado cuenta de que hay muchas ganas y eso se agradece mucho. Yo antes pensaba sólo en integrarme en Valencia, porque consideraba que allí había más calidad, pero ahora pienso al contrario, en Murcia mola más.

Y ahora, respecto a Alien Tango, lo primero es que no considero que hagamos psicodelia, sinceramente [Risas]. Me flipan muchos grupos psicodélicos y se mete por ahí el ruidete pero no nos considero un grupo psicodélico, es decir, tenemos canciones psicodélicas pero no creo que el concepto del grupo sea psicodélico. Esto va a sonar muy pretencioso pero yo nunca pienso que el grupo sea de un género en concreto, simplemente cuando quiero escribir sobre algo, le meto lo que creo que le va a venir bien, pero sin ajustarme a nada. Y que lo que hacemos no sea lo que ‘se lleva’ creo que es un pro, simplemente por marketing, es decir, nos desmarcamos de la competencia.

De hecho habéis llegado y sois el centro de atención.

Esto tampoco debería decirlo pero es que no me sorprende, no lo digo en plan somos la hostia, simplemente es que me parece que lo que hacemos en Murcia no se está haciendo. Entonces, al entrar en la escena algo diferente, la atención se va hacia eso.