SALES es de esas formaciones que no se limitan únicamente a crear música. La unidad y la persistencia son elementos que se ven reflejados tanto en su trabajo musical como la parte visual, que al fin y al cabo es la primera toma de contacto con el futuro oyente. Sus componentes, Lauren Morgan y Jordan Shih, decidieron formar SALES tras años de amistad y de haber estado tocando juntos (sin publicar nada). De la unidad, la compenetración y la persistencia nació este dúo de Florida que presenta un Bandcamp repleto de singles desde 2013 que viajan hasta su primer EP, SALES EP (septiembre de 2014) y el cual supone un paso más hacia aquello que era cuestión de tiempo, su primer larga duración: «SALES LP«.

Sus portadas, collages coloristas, son uniformes estilísticamente en todas las obras que han presentado públicamente hasta el momento, lo cual inspira cierta minuciosidad a la hora de cuidar la imagen o, por qué no, el branding. Y es que si juntamos las diferentes portadas nos quedaría una serie artística o un conjunto de coleccionables que más de un músico consolidado desearía tener como carta de presentación.

En cuanto a su sonoridad, que juega con el indie-pop, el lo-fi y el minimalismo, es puro reflejo de la sencillez. Guitarra, voz y batería son los elementos básicos que configuran su textura, aunque a veces os sorprenderán con efectos que quizá no esperéis encontrar en su música o líneas de bajo que conversan tímidamente con la guitarra.

En ellos podemos escuchar referencias a Beach House o The xx, pero deberíamos incluirlos en un movimiento paralelo a Frankie Cosmos, con quien podemos encontrar similitudes como la simplicidad a modo de expresión directa, cierta fijación por el texto como herramienta poética que va más allá de la mera expresión o explicación y que juega a veces con significados ocultos; o la belleza de una voz que es capaz de expresarlo todo desde una postura que puede parecer en ocasiones pasiva.

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Su sonido, que juega con el indie-pop, el lo-fi y el minimalismo, es puro reflejo de la sencillez, siendo guitarra, voz y batería los elementos básicos que configuran su textura.

Lauren, que es quien da voz a los 15 temas del largo, comienza presentándose con Over a golpe de bombo y caja. La voz, íntima y suave, pregunta si todo ha acabado ya y se distingue frente a un sujeto ausente en escena dejándole claro desde el principio que ella no es como las demás. En una conversación con “Ivy”, la parte lírica se interesa por averiguar qué le ocurre a  un ser querido o alguien muy cercano que se hace llamar Ivy. La distancia parece apoderarse de la situación planteada y la posible reconciliación se aleja gracias a que la voz adquiere sobre el final una sonoridad que remite sensación de agobio. Tras esta, “Checkin’ Out comienza con un sonido lo-fi cargado con elementos de fondo donde se puede escuchar desde conversaciones protagonizadas por desconocidos al pitido de cajas de supermercado. En esta, lo primordial, es el tratamiento de la sensación de vacío interior, de querer salir ahí fuera y poder disfrutar de la libertad de elegir por nosotros mismos, de vivir nuestra vida.

En consonancia con “Checkin’ Out”, Crash trata el espacio personal, la confusión y sentimientos imparables. La voz dispara directa sus palabras acompañada por una suave guitarra, mientras que la instrumentación cobra mayor importancia en Untitled 01”. Este quinto tema se trata de una canción instrumental a modo de interludio donde la guitarra y la batería (ejecutada de forma precisa y limpia) son las protagonistas. Después de esta pausa vocal nos adentramos en Pope Is a Rockstar, una celebración a las últimas y catastróficas conversaciones que producen la separación irreparable y un recuerdo a sonoridades que podemos encontrar en canciones de Beach House como «Myth».

Sales son minimalismo, lo-fi, experimentación sonora y expresión de las vivencias internas. Son el reflejo de una juventud que mira con perspectiva la sociedad que se ha encontrado y lucha contra sus emociones con lo mejor que saben hacer, música.

Jugando con el filtrado de la voz y su textura llega Trapped in a Club”, una canción que muestra la lucha interna de aquel que debe estar en un lugar por compromiso pero en el que realmente no quiere permanecer y repite help get me out please mientras la voz se multiplica y difumina, agravando esta sensación de malestar. Seguidamente, SALES dan paso a un tipo de experimentación arriesgada en Mondays”, donde la voz, acompañada durante todo el viaje por una pegadiza melodía guitarrera, se pronuncia a lo largo de la primera mitad a través de un marcado vocoder, elemento que no es utilizado en el disco hasta este momento, explotado hasta su progresivo desvanecimiento para dar paso a una segunda parte donde la voz ha vuelto a su estado de frecuencias habitual.

La experimentación con la voz sigue en Big Sis”, donde se juega con la alternancia de registros medio-grave y medio-agudo. Sin pausa, una guitarra juega con el contrapunto y respondiendo a la voz, que se mueve por versos breves e incluso, a veces, únicamente palabras sueltas. Hablamos de Jamz”, y aunque el título ya induce cierto carácter de Jam Session, si echamos un vistazo a la letra podremos ver el reflejo de ideas que parecen recién sacadas de una mente en estado de ebullición, de sobre-pensamiento.

En SALES podemos escuchar referencias a Beach House o The xx, pero deberíamos incluirlos en un movimiento paralelo a Frankie Cosmos, con quien comparten cierta fijación por el texto como herramienta poética que va más allá de la mera expresión.

Tras pensar demasiado, se posiciona ante nosotros Be My Baby”, un tema que se conforma a partir de 3 versos para que la voz juegue, experimente con el sampleado en estilo lo-fi y nos pida de forma directa: So won’t you please, (my) be my, be my (my) My, one and only baby. Y tal como llega desaparece para dar paso a Thurs 6-25”, en la que si bien parece que la instrumentación va a ser la protagonista, tras un minuto la voz de Lauren, cautivadora y seductora a partes iguales, vuelve a invadir el espacio, relegando a un segundo plano al acompañamiento.

En “Seven’s Days los juegos entre el registro grave y agudo por parte de la voz se vuelven más pronunciados y la textura vocal se torna romántica e íntima para hablar de cómo el dolor se va desvaneciendo a causa de las mentiras de la otra persona. Todo comienza a tomar forma y le recuerda al actor a quien se dirige que puede estar seguro de que estará bien. En contraste con este sonido, Sorry Bro juega con la conjunción entre una guitarra casi en modo clásico y unas baterías más propias de la música electrónica para llenar el espacio que la letra ha decidido simplificar.

Es necesario llegar al final del álbum, con «Best Times» para poder escuchar la voz de Jordan tras ser introducido por Lauren, quien se despide de todos dando saludos ‘especiales’ a su madre y a sus fans, a los cuales dice que les quiere, que ambos les quieren, y para recordar “We are not SALES”, frase con la que se presentan en todos sus medios.

SALES – SALES LP

7.3

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SALES son minimalismo, lo-fi, experimentación sonora y expresión de las vivencias internas. Son el reflejo de una juventud que mira con perspectiva la sociedad que se ha encontrado y lucha contra sus emociones con lo mejor que saben hacer, música. La simplicidad de su obra es consecuencia de su intención de expresar de forma clara y uniforme, algo que queda reflejado también a nivel visual.

Up

  • Minimalismo sonoro perfectamente ejecutado.
  • Homogeneidad a lo largo de todo el álbum sin ser cargante ni aburrida.
  • Presentan un diseño visual cuidado hasta el detalle, al igual que su música.

Down

  • En algunas letras hay elementos que se pierden, que no se pueden llegar a comprender. Quizá sean un reflejo muy interno.