Sé que no es agradable comenzar una crítica citando desgracias humanas o algo por el estilo, pero para que Corinne Bailey Rae consiguiera formular un álbum tan sentido y triste como fue “The Sea” tuvo que valerse y asumir el fallecimiento de su marido, debido una sobredosis de alcohol y metadona. Cómo componer sobre su sufrimiento, sobre qué tal lo iba asumiendo con el tiempo y, sobre todo, cómo sobrepasó una barrera trazada entre la música negra prefabricada, fácil y simpatizante de las plataformas radiofónicas y el componente marginal que siempre ha caracterizado a un estilo como el blues.

No llegó a conseguir gran repercusión, de hecho su nombre desapareció de los mapas fácilmente tras un comienzo estelar en la escena pop británica hará ya diez años. Una década desde que empezó a ser conocida por el público y los medios especializados. La que fue un icono tan querido en su momento de la misma manera que lo llegó a ser Norah Jones, por poner un ejemplo, desapareció hasta en su vuelta cuatro años después de su debut. Y hasta pasados seis años de su segundo LP, no regresará, ni siquiera para ofrecer una primicia.

«The Heart Speaks in Whispers»: ¿Quién es Corinne Bailey Rae en realidad?

“The Heart Speaks in Whispers” surge seis años después de aquel «The Sea». Para su elaboración, Corinne empezó a sentir fascinación por la escena negra bohemia de Brooklyn y tomó como referencias, entre otros, a Kamasi Washington o a Kendrick Lamar.

Una chica de Leeds que se topó con la música gracias al amor. Esa sería la respuesta a nuestro pequeño gran titular. Después de estudiar una licenciatura de literatura inglesa, conoció a Jason Rae en el club de jazz donde trabajaba ella. Casualmente era músico, saxofonista para ser más exactos. Aunque quien estuvo al pie del cañón en sus comienzos fue Mark Hill, miembro de the Artful Dodger, con quien colaboró en uno de sus álbumes. Tras esta colaboración y su pequeña irrupción con “Like a Star”, los sellos discográficos buscaron a la joven con verdadero ansia. De esta manera, no podemos concebir sin él éxitos como “Put Your Records On”, canción merecedora de tres nominaciones a los Grammy y otras tres a los Brit. Más adelante, tras la superación de la muerte de su marido y la composición de “The Sea”, se casará con Steve Brown, también músico y productor y se tomará un tiempo de descanso para encontrarse a sí misma.

De esta manera surge “The Heart Speaks in Whispers” seis años después de aquel silencio. Para su elaboración, Corinne empezó a sentir fascinación por la escena negra bohemia de Brooklyn y tomó como referencias, entre otros, a Kamasi Washington o a Kendrick Lamar. El sonido típicamente soul y jazzy de sus anteriores largos sufrirá una pequeña metamorfosis empezando un camino que todavía queda por recorrer. Las bases sintéticas con tintes psicodélicos serán sus nuevas amigas, así como una temática más optimista e inocente sobre las primeras veces y las nuevas oportunidades. Para este tercer álbum han colaborado figuras de la música como Esperanza Spalding o las hermanas Strother de KING para producir esta docena de canciones que juegan sin ton ni son a ver quién es después de este tiempo transcurrido.

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Las bases sintéticas con tintes psicodélicos serán sus nuevas amigas, así como una temática más optimista e inocente sobre las primeras veces y las nuevas oportunidades.

The Skies Will Breakes la primera gran muestra de la inclusión de influencias bohemias de la cantante. Conforman este estilo un principio típico al piano aderezado de pequeños sintes minimalistas percutidos y arpas que decoran a más no poder un fondo idílico y sensual. Y como ya no sólo el estilo resulta diferente, el mensaje cambia las tornas a un significado más poderoso, optimista y esperanzador (“Bright lights, streaming, we’re golden! Sunlight, sunlight, revealing, we’re golden!”). Soul sintético con un clímax poderoso, vivaz y salvaje. Sorprende que tan pronto desvele la pequeña joya acústica titulada Hey, I Won’t Break Your Heart tras haber levantado de la silla a más de uno con su primer corte. Rezuma dulzura, fragilidad e inocencia en su letra con alusiones adolescentes y esperanzas de que sea recíproco el reencuentro con el primer amor (“You’ve got me waiting like a teenaged girl… My eyes wide with starlight… But folded in my new dress, the memories… Love is more hesitant a second time”). Mucho más clásico y bajo la batuta de la balada estereotipada, consigue un resultado más que notable y bello en todos sus aspectos, sobre todo en la fusión de su hilo de voz con el tradicional órgano.

Con Been to The Moonnunca antes había conseguido un sonido tan exquisito y ornamentado dentro del simplismo reflejado en este mid-tempo. ‘Menos es más’, como decía Coco Chanel. Y es que la actitud de Corinne frente a esta declaración de intenciones va obteniendo más mérito por cada una de las facetas instrumentales que pasa, tras la simpleza del piano eléctrico, las tintineantes aportaciones sintéticas y la tibia coda de trompas al final que firma un desenlace incompleto y sugerente. La pista está compuesta estratégicamente, resulta hipnótica y aunque no tenga madera de romper en las listas de éxitos (de hecho, no ha conseguido gran relevancia), sí que forma parte de las cinco mejores canciones que ha concebido durante sus diez años de carrera.

Tanto en la manera de tomar sus propias decisiones como en la elección del destinatario de sus canciones Corinne Bailey Rae ha cumplido con madurez su propósito de convertirse en una artista consolidada en la rama de la música urbana-soul-R&B.

Tell Me también tiene calidad de single, a lo mejor por la aplaudida percusión y el espíritu luchador que proporcionan los coros y, nuevamente, los sintetizadores (“This is for the dreamers… Let’s make our own scene… This is for the dreamers… We’ve got to believe it”). Me arriesgaría a decir que podría ser la canción que toda girlband con ansias de transmitir un mensaje de poder al mundo le gustaría tener bajo la manga. Sin embargo, con momentos como Stop Where You Areempezamos a cuestionar sus intenciones. Simple y facilona, en la estela del pop/rock desfasado de sus paisanos Coldplay o Keane, esta elección bastante desacertada rompe con el hilo estilístico que de momento llevaba con cierta coherencia.

Green Aphrodisiaces lo más parecido a música lounge que podemos encontrar en este álbum. Riza el rizo, para bien, ya que conserva (y mejora) la calidad de unos sonidos cada vez más elegantes y sibaritas, como si de repente nos encontráramos degustando el mejor plato de faisán en todo el área del Upper East Side. Nuevamente, Corinne saborea la melodía y el momento, de repente todo cobra tintes de neón rosados, más íntimos y eróticos que de costumbre. A la par, “Horse Print Dresspide a gritos el espíritu de seducción de Marvin Gaye; efectivamente, Corinne ha probado también con el irresistible R&B típicamente ochentero para ofrecernos este pepinazo cargado de sensualidad. De nuevo nos habla del amor en su faceta más primeriza, cuando la atracción se apodera inevitablemente de nuestros sentidos (“We spend our days and night lying by firelight and your pretty eyes, looking at me so bright, like I’m your one delight”). Y todo ello con una fórmula muy similar al estilo de Jessie Ware o de una versión descafeinada de Laura Mvula.

“The Heart Speaks in Whispers” es un álbum con buenos temas, con pequeños fallos estructurales pero tramos innegablemente emocionantes y con una justa (y debida) experimentación en el trasfondo instrumental.

Como continuación a “Horse Print Dress” encontramos la historia de obsesión benigna de Do You Ever Think Of Me?, una balada hedonista a destiempo con la guitarra acústica como protagonista. Aunque con un final monótono desde minuto y medio contando por el final, este corte del disco no deja de embelesar al oyente y convencerle de que la británica tiene madera de embaucadora. Con una introducción amarga y seguido de unos intensos destellos de arpa y percusión marcan los síntomas de una balada poderosa y conmovedora como es Caramel, la muestra más significativa de su más melancólico trabajo de estudio como fue “The Sea”. Según ella, es “complicado convertir la oscuridad en luz con sólo palabras”, pero sí que hay una razón puramente humana por la que, con una pequeña llama, puede encender hogueras que quemen las turbias páginas del ayer.

Todavía bajo la fórmula efectiva de soul sintético, Taken By Dreams y Walk On son meros aditivos al álbum que, aunque hagan un poco de bulto en él, siguen fielmente la estela que quiere seguir la británica en su nuevo cambio de tercio. El desenlace de “The Heart Speaks in Whispers” lo firma algo parecido a una nana, acompañada de un tierno punteo a la eléctrica y coros celestiales. Night bien podría ser el perfecto comienzo de un álbum introspectivo y reformador, o bien la conclusión a un intento merecedor de sonar impoluta, tras haber conseguido (de manera parcial) una proyección auténtica de los pequeños trazos de su vida.

Esta progresión ha servido para mucho. Diez años en el mundo de la música dicen mucho en una artista, tanto en la manera de tomar sus propias decisiones como en la elección del destinatario de sus canciones. Tanto en una como en otra ha cumplido con madurez su propósito de convertirse en una artista consolidada en la rama de la música urbana-soul-R&B. Ha encontrado la técnica, un susurrante leitmotiv que le ayudará a terminar de encontrarse dentro de unos años. “The Heart Speaks in Whispers” es un álbum con buenos temas, con pequeños fallos estructurales pero tramos innegablemente emocionantes y con una justa (y debida) experimentación en el trasfondo instrumental. Yo que vosotros, empezaría a tomarla muy en cuenta.

Corinne Bailey Rae – The Heart Speaks in Whispers

7.9

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“The Heart Speaks In Whispers” es el resultado de seis años de búsqueda introspectiva, de nuevos sonidos a tener en cuenta y una identidad madura, versátil y auténtica que solo Corinne Bailey Rae nos podía exhibir sin ningún tipo de vergüenza. Consideremos este tercer álbum un punto muy a su favor.

Up

  • Un reflejo sincero de la vida y obra de la cantante sometido a una producción exquisita y experimental.
  • La inclusión del sintetizador en sus piezas más seductoras realzan la calidad del álbum, aunque las baladas siguen siendo su punto más fuerte.
  • La versatilidad vocal de Corinne hacen de ella una de las voces más interesantes del panorama soul y urbano actual.

Down

  • A pesar de tener grandes temas, no están organizados de manera que guíe al oyente de su cambio de estilo.
  • Recurrir a la fórmula pop comercial como el caso de “Stop Where You Are” ha sido una elección bastante desacertada.