Hay quien recibe oportunidades en la vida y las deja pasar. O peor, hace un uso pésimo de ellas, creando algo vacuo y fútil. Hay quien tiene influencia y peso en la sociedad para alzar su voz, para denunciar situaciones adversas que observa y le afectan, tanto a él como a otros tantos. Por desgracia, quienes hacen uso de su poder comunicador de esta manera son pocos, por ello me toca alabar la labor que hace Perfume Genius en “Too Bright”.

¿Quién se esconde detrás de Perfume Genius? Un alma atormentada y un ser sensible llamado Mike Hadreas, que busca a través de composiciones en las que la lírica minimalista y rebuscada se entremezcla con melodías de carácter íntimo cuyo protagonismo recae en el juego de piano y voz que desprende una profunda fragilidad a lo largo de los versos que canta.

Perfume Genius consigue que esta delicadeza vocal se traslade a sus letras, donde la intención principal es lograr que el oyente piense, analice y sienta desde la perspectiva de Hadreas. Esto lo consigue exponiendo su experiencia y liberando sus demonios interiores a través de canciones con las que intenta exorcizarlos. Estos demonios tienen nombres: sexualidad, homofobia, miedo a la muerte, drogadicción.

«Too Bright»: Criticando la homofobia de una sociedad retrógrada

Los demonios de Mike Hadreas tienen nombres claros: sexualidad, homofobia, miedo a la muerte, drogadicción.

Como decía, Hadreas es un ser sensible y atormentado. La génesis de todo ello la tenemos que buscar en su juventud en Seattle. Con 15 años, era el único estudiante abiertamente gay de su instituto, algo que, reconoce en entrevistas, le llevó a recibir amenazas de muerte. ¿Qué hacían los profesores por él cuando les entregaba estas amenazas? Nada. ¿Qué hacía Hadreas? Resignarse e ir a llorar y fumar fuera del instituto. Años más tarde, una vez establecido como artista de carácter internacional, recibiría mensajes de compañeros del instituto pidiéndole disculpas por el trato recibido, pero es un daño que ya estaba hecho, un daño que hizo que Hadreas creara una concepción muy particular de la sociedad: todo el mundo es así de cruel y visceral.

Hadreas no encontró tampoco una situación familiar favorable, ya que por aquel entonces sus padres se encontraban en pleno proceso de divorcio y su madre había caído en el alcoholismo, algo de lo que se arrepiente porque le impedía funcionar como apoyo de su hijo, víctima del maltrato. Incapaz de superar el acoso escolar, optó por abandonar el instituto en su último año. Pensaba que había huido de todo mal, pero ni mucho menos, porque dos años más tarde recibió una paliza que lo dejó hospitalizado.

Decidió cortar de raíz y mudarse a Brooklyn, lugar en el que prefirió la vida nocturna y comenzó a trabajar en la puerta de clubs neoyorkinos. Durante esta época nuestro protagonista comenzó a coquetear con la droga, pero finalmente, y por insistencia de su madre que había comenzado a recuperarse, volvió a Seattle para dar comienzo de nuevo a una vida tranquila y abstemia. Dentro de este panorama tan irregular encontró una válvula de escape en la música, creando composiciones a piano que finalmente le llevarían a firmar su primer contrato discográfico y a la publicación de dos álbumes: “Learning” y “Put Your Back N 2 It”, con los que consiguió obtener una interesante posición en el mundo de la música.

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Para su tercer LP Perfume Genius quería experimentar, evolucionar, no quedarse anclado en lo anterior. Esto se tradujo en una lírica con mayor carga personal, crítica y sentimental; y un estilo que busca potenciar las situaciones de rabia y de caos en los sentimientos.

Sin embargo, en 2014 decidió dar un salto sin red en lo que atañe a la producción de su nuevo álbum. Para su tercer LP quería experimentar, evolucionar, no quedarse anclado en lo anterior. Esto se tradujo en una lírica con mayor carga personal, crítica y sentimental; y un estilo que busca potenciar las situaciones de rabia y de caos en los sentimientos. Las melodías lentas, oníricas y atmosféricas a piano quedaron fuera en la mayor parte de “Too Bright”. Aún queda algo de ese recuerdo anterior, como un faro entre la niebla que le guíe y le sirva de referencia, de ahí la aparición de “I Decline” como primer tema de este trabajo. Un medio tiempo a piano con una parte vocal con menor número de artificios que hagan perder de vista el mensaje que nos quiere transmitir. Este mensaje no es otro que el de dejar patente su rechazo a las drogas de manera definitiva (“I can see for miles the same old line, no thanks, I decline”). Quiere mostrar del mismo modo lo que sentía en su momento por ellas para dejar claro el tipo de sacrificio que le ha supuesto abandonar este mundo (“Angel just above the grid, open smiling”) en una canción que es más un mensaje para sí mismo que para el resto de oyentes. Una suerte de carta de presentación que nos pone en contexto y nos adentra en el mundo de Perfume Genius.

Por contra, la carga lírica directa y concisa viene de la mano de “Queen”, la perfecta representación de lo que la sociedad retrógrada y homofóbica tiene del colectivo homosexual, todo ello acompañado de una melodía muy pegadiza, de interesante pop barroco rodeado de sintetizadores y distorsiones que complementan a la perfección. El homosexual como destructor de la concepción clásica de familia (“No family is safe when I sashay”), como imagen maléfica portadora de enfermedades (“Riddled with disease”) y que hace del hombre un objeto para su disfrute personal dejando de lado sentimientos y demás tonterías (“Casing the barracas for an ass to break”). Es un tema que, aun disfrazado con una melodía que invita a ser cantada, representa un asunto que va a ser temática común en varios tracks de este largo. Este en particular surgió dentro de un contexto de rebeldía en el que el propio artista promulgó que si acaso pensaba la gente que él era una especie de bruja que buscaba convertir en homosexual a cualquier persona que tocase. Porque, a pesar del juego de palabras por la (casi) homofonía entre “queer” y “queen, prima más el segundo significado, el de una deidad superior que busca imponer su voluntad entre el resto; en este caso, la homosexualidad.

Hadreas quiere derrumbar los estereotipos y clichés del colectivo homosexual, todo con una lírica escogida con precisión milimétrica y un cuerpo melódico que se funda con la letra y facilite que todo funcione en armonía.

La cuestión es la siguiente: Hadreas quiere derrumbar los estereotipos y clichés del colectivo homosexual, todo con una lírica escogida con precisión milimétrica y un cuerpo melódico que se funda con la letra y facilite que todo funcione en armonía. No podemos perder esto de vista porque Fool” es un interesante ejemplo de comunión lírica-melódica. En la letra encontramos una situación tan parodiada como es la del amigo gay experto en estilismo y decoración. “I made your dress, I laid it out, on the couch you bought that I picked out” es la estrofa que abre este tema y nos introduce de pleno en la escena, con una melodía agradable de sintetizadores y chasquidos en la percusión que resulta muy fácil de seguir. Pero en cualquier caso, Perfume Genius quiere dejar constancia de que se siente un «fool» por ello. Estamos con él en ese salón ficticio y lo abandonamos cuando así lo indica (“then I leave the room”) para adentrarnos en un nuevo lugar. Sintetizadores crecientes que podrían hacernos pensar en el mismísimo Moby en producción y una voz en grito cargada de reverberación que no es más que el propio Hadreas lamentándose de esta situación. A continuación volvemos al salón ficticio y a la melodía del comienzo. Un maravilloso ejemplo de la manera en la que son conjugadas letra y melodía, que lejos de ser creadas como elementos independientes se formulan como elementos indivisibles.

Las revoluciones se rebajan en “No Good”, un tema tranquilo con base melódica a piano, en ocasiones acompañada por un cuerpo orquestal ligero, pero donde el protagonismo acaba por caer en la línea vocal  de superposiciones en tonos altos que canta a la carencia de romanticismo público en las relaciones homosexuales y como siempre se ve en la obligación de ocultar sus sentimientos (“Love was always a hidden thing”). Este secretismo le ha llevado a sufrir por no poder declararse ante amores anteriores, quedando algo doloroso en su interior que le sigue atormentando en el tiempo (“Secret shapes, an aching braid around my heart”). “My Body” transfigura toda la atmósfera anterior para dotarla de un misterio extremo con una melodía que parece mezcla de los momentos de oscuridad kitsch y surrealista de Twin Peaks con unos Xiu Xiu de su época del “Angel Guts”. Encontramos un bajo con el que abre el tema, el cual acoge la delicada voz de Hadreas que acaba por explotar en un estribillo rodeado de distorsiones, optando por tonos altos lentos que resultan perturbadores pero extrañamente atractivos. Es en este estribillo que te ataca sin tú saber cómo en el que desvela el núcleo de toda la pieza: nos pone en la perspectiva de un enfermo por una ETS que ofrece su sexualidad a los hombres (“I wear my body like a rotted peach, you can have it if you handle the stink”). Pone de manifiesto que mientras al otro no le importe, él está dispuesto a ceder su cuerpo. Sin embargo, percibo en una estrofa que cuando esta persona se encuentra en plena acción se ve en la necesidad de evadirse de la situación, denotando algo de lamento incluso (“I go bottom, struggle for air, I go humming, ‘Like a Prayer’”). Hay una apreciación interesante al final del estribillo distorsionado, una suerte de aviso del ‘yo’ protagonista al otro con el que quiere satisfacer sus necesidades: “On the small of every back, you’ll see a picture of me wearing my body. ¿Una amenaza? ¿Una declaración de la impronta que va a dejar su aventura de una noche?

«Too Bright» es su particular vendetta, una venganza que lleva asociada una lírica rebuscada, a la que le tienes que dedicar un tiempo para su comprensión total, y un glam/pop barroco delicioso, donde se permite jugar con la luz y las tinieblas.

Don’t Let Them Inno busca esclarecer las preguntas antes mencionadas, sino que sigue aportando una pincelada más a toda esta obra. En cuanto a estilo melódico, encontramos algo parecido a “No Good” pero de una belleza mayor, con más cuerpo incluso. Respecto a la parte melódica, Perfume Genius se encarga de poner de manifiesto la transexualidad y toda la incomprensión recibida por la sociedad. I’m trapped in this bodymuestra el sentimiento que tienen todas las personas que no se encuentran cómodas en el cuerpo que habitan. Me hace pensar en una Anohni de la que ya hablé la semana pasada y de su identificación con el sexo femenino en lugar del masculino, que es ‘el que le tocaría vivir’. Eso último es algo dictaminado por la sociedad, que aunque intenta hacer de su mentalidad algo más liberal, el propio Hadreas piensa que es mejor ignorar sus comentarios ante el cansancio que supone tratar con gente así (Don’t let them in, they’re well inteded but each comment rattles some deep ancient queen).

Gridempieza con un sintetizador bajo que bien podría haber sido extraído de un tema de los 80, pero pasada la primera estrofa entran melodías distorsionadas y percusiones algo guerreras que hacen pensar de nuevo en unos recientes Xiu Xiu. Encontramos una lírica que rescata los versos de ese “I Decline” con el que abría el álbum, pero lejos de presentarse como una auto-afirmación al igual que entonces, aquí se cuestiona lo dicho anteriormente. Se cambia la segunda parte para cantar un There is no angel above the grid, maybe baby, this is it que nos hace pensar en la concepción real de la muerte y de lo cercana que se encuentra, de ahí los gritos de desesperación que se escuchan a lo largo del minutaje. Al final, intenta consolarse con un at least we know where it’s beenque suena frenético y avanza sin pausa, pavimentando el camino que está destinado a llevar Hadreas y que nos conduce también a Longpig”, un tema del que no resulta fácil sacar conclusiones con respecto a lo que se canta. Tal vez porque peque de minimalismo extremo o porque era el intento de Perfume Genius de crear una pieza que ganase en forma y no en contenido, pero lo cierto es que tiene una melodía uptempo que resulta altamente pegadiza gracias a la percusión de palmas y la parte vocal donde entra el juego de línea principal y coros femeninos. Todo ello se encuentra acompañado de una melodía principal que en estilo recuerda a la de “Queen”, pero presentando algo más de carácter robótico y resultando simplemente deliciosa.

Encontramos un mensaje que cada vez toma más y más consistencia e importancia hasta que el asunto se le escapa de las manos y todo es cuesta abajo para que, finalmente, el continente eclipse al contenido.

La sombra de Jamie Stewart y Xiu Xiu vuelve a dejarse caer en I’m a Mother, el corte más oscuro y experimental de todo el álbum. Un coro sintetizado y espectral se encarga guiar un tema habitado por la voz de Hadreas modulada y distorsionada para infundirle algo de carácter demoníaco. En líneas generales y en lo que a melodía se refiere, también me hace pensar en unos Sigur Rós de “Von”, su primer largo, donde exploraban territorios oscuros e insondables por los que daba miedo transitar. Si los islandeses conseguían transmitir este miedo sólo a nivel melódico, en el caso de Perfume Genius este aspecto se ve complementado por la lírica empleada: Down here I’m a mother till the smoke rollso I’m no blood upon the earth, I’m a restless fate resultan imposibles de ubicar dentro de toda la temática y obra creada por Hadreas. Según cuenta el músico, esta canción surgió a partir de los problemas que tuvo para escribir después de su segundo álbum, y no es más que ‘una voz demoníaca que habla sobre dar a la luz a través del culo’. Todo el disco surgió a partir de aquí, pero cabe decir que mientras el resto tiene un sentido a lo largo de once composiciones, este “I’m a Mother” se posiciona como irrelevante.

Por último, All Along” se encarga de poner el cierre a un álbum con una recta final algo irregular de una manera muy bella. El piano eléctrico se apodera de la base melódica de un tema donde en la segunda mitad entran batería y guitarra eléctrica, haciendo de esta conclusión una que te deja pletórico y con ganas de más, con ganas de seguir escuchando a un Hadreas que se pregunta qué es lo que hace que se fije en un hombre concreto creando una suerte de ilusión o enamoramiento que con el paso del tiempo descubre que es una farsa. Hacia el final se encarga de dejárselo claro a la otra persona: “You wasted my time… I don’t need you to understand, I need you to listen”. Hadreas ha conseguido pasar página once temas después, ahora es el turno de que la otra persona, la que ha sido en ocasiones culpable de su forma de actuar errónea, haga lo mismo y avance. Si él ha podido, ¿por qué no iba a poder el resto? “I don’t need your love” lo deja claro: no lo necesita ni a él ni a su amor, pero sí que necesita dejar las cuestiones claras y atar cabos para seguir adelante.

Aunque diluido, nos queda todo el veneno desprendido de forma elegante por la lírica de Mike Hadreas; veneno dirigido a una sociedad cruel, hipócrita y que es, en definitiva, incomprensiva e incomprensible.

Me parece maravilloso cuando la música llega a algo más, cuando pasa de ser un mero entretenimiento a un medio de denuncia social. Cuando se convierte en el altavoz de un artista que habla por colectivos que no tienen la misma oportunidad. Esto es de lo que hablaba al principio de esta crítica, de cómo hay que aprovechar las oportunidades que tenemos para hacer las cosas bien. Perfume Genius tuvo y tiene esa oportunidad, y la usa para poner de manifiesto al colectivo más retrogrado y conservador de nuestra sociedad, que ve en la homosexualidad y en personas como Hadreas un peligro para su concepción de la vida tal y como la consienten.

“Too Bright” es la evolución lógica de un artista que en sus dos álbumes anteriores ha plasmado sus pensamientos y dramas interiores a modo de terapia. En un comienzo lo hizo sin la mayor pretensión, pero llegó un momento en el que se dio cuenta de su influencia, y decidió darle uso; de ahí ese paso de “Put Your Back N 2 It” a este álbum, más concreto, que ataca directamente a los colectivos que a él mismo atacaron y vejaron. Es su particular vendetta, una venganza que lleva asociada una lírica rebuscada, a la que le tienes que dedicar un tiempo para su comprensión total, y un glam/barroque pop delicioso, donde se permite jugar con la luz y las tinieblas.

¿Explica lo inconexo y caótico de algunos momentos de su vida los temas más desacertados de este elepé? La respuesta es un rotundo no. En la primera mitad de este “Too Bright” vemos un compacto que se construye sobre sí mismo, tanto en sonido como en lírica. Encontramos un mensaje que cada vez toma más y más consistencia e importancia hasta que el asunto se le escapa de las manos y todo es cuesta abajo. Tal vez “Grid” quiera iniciar la segunda mitad del álbum estableciendo una simetría empezando de igual manera que el trabajo en sí, pero lo que nos encontramos a partir de aquí es a un Perfume Genius que destruye todo lo que ha creado, con letras que ya no es que no aporten nada nuevo, sino que no aportan nada. Finalmente el continente eclipsa al contenido. Siguen siendo melodías interesantes y agradables de escuchar, pero pierde todo el sentido del álbum como concepto que habíamos estado teniendo hasta el momento.

Menos mal que para cerrar coloca “All Along” (aunque en retrospectiva “Grid” hubiese sido un cierre muy bueno, por aquello de acabar como hemos empezado melódicamente y asumiendo la cercana muerte en cuanto a la letra), un tema que levanta el ánimo y funciona en cuanto a estructura lírica y melódica y compensa en parte el descalabro de la recta final. Consigue salvar los muebles y, aunque diluido, nos queda todo el veneno desprendido de forma elegante por la lírica de Mike Hadreas; veneno dirigido a una sociedad cruel, hipócrita y que es, en definitiva, incomprensiva e incomprensible.

Perfume Genius – Too Bright

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8.5 HOT RECORD

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Para su tercer álbum, Perfume Genius busca dar un paso más allá: melodías más elaboradas y barrocas, jugando con el glam, la electrónica y una lírica profunda y llena de crítica a los sectores más conservadores de la sociedad que aborrecen la homosexualidad. Perfume Genius se encarga actuar como altavoz del colectivo que representa con un resultado fascinante.

Up

  • «Queen” y “Longpig” son dos auténticos temazos.
  • La inclusión de la experimentación de un estilo tan Xiu Xiu en “My Body”.
  • La lírica de este álbum y la crítica constante que se hace.

Down

  • “I’m a Mother” no tiene sentido lírico en el álbum.
  • Demasiados interludios a piano que ponen constantemente la zancadilla al ritmo del álbum.