Cuando después de haber visto fenómenos poco comunes tales como Crudo Pimento piensas que en Murcia ya nada puede sorprenderte, llegas una noche a la sala Musik y allí están Clot, rodeados por un aura de originalidad/extravagancia que te pone la cabeza a 283.461.907 pensamientos por minuto, al ritmo de: ‘¿¿¿Quién-coño-son-estos-tíos-por-qué-no-los-he-visto-antes-yo-quiero-conocer-al-cantante???’. La fusión que hace la banda, en la que hay una guitarra (Álex), un bajo (Pablo), un saxo (Darío), un teclado (Rafa) y una batería (Ángel), me tiene boquiabierta, y cada frase que pronuncia el frontman (Gala) se me clava, desde “debes aprender que la noche nos convierte en locos” hasta “Doctor Hibbert te quiere operar”, una de esas estrofas que tras escucharlas por primera vez están persiguiéndote durante días.

Si bien la trayectoria del grupo que hoy visita nuestra caverna es bastante efímera, lo cierto es que el año y medio de vida que tienen Clot ha dado para mucho más de lo que cabría esperar: se han proclamado ganadores del concurso de bandas de la sala Revólver de Murcia (referente bar rockero de la localidad) y han teloneado a grupos de la talla de Canteca de Macao y Bosco. Con un LP de 9 temas autoproducido y grabado en los estudios de Pepe Moreno (técnico de sonido con más de 20 años de experiencia entre RTVE y Estudios PM), la banda llega con un sonido inconfundible: el mestizaje entre rock, rumba, swing y jazz (junto a la voz grave de Gala) hacen una fusión de lo más curiosa (como poco). «Mil ojos”, con letras que beben desde el 15M hasta de la pasión del sexo y las relaciones personales, es el trabajo más interesante (por lo diferente) que he escuchado en mucho tiempo.

Nos tomamos un café con Gala y nos contó tantas cosas que la grabadora sigue echando humo.

Empezasteis a tocar como Clot en septiembre de 2014 y en diciembre de 2015 ya estabais teloneando a Canteca de Macao. ¿Cómo surge todo eso? ¿Qué supuso la experiencia para la banda?

Ha sido un poco rápido. Ya te digo, un grupo que acaba de empezar a tocar, a juntarse, a conocerse, de repente compartiendo escenario con Canteca… Hay quien decía: “es demasiado para vosotros”. Pero la verdad es que, recordando el concierto, yo creo que más o menos estuvimos a la altura musical que debía tener un telonero de un grupo de ese nivel. Todo eso nos ayuda a la vez que nos putea un poco porque la gente se crea unas expectativas quizá demasiado grandes, es como: “has tocado con Canteca de Macao, ¿ahora qué?”, y no es oro todo lo que reluce, a veces también merece la pena ir poquito a poco e ir consiguiendo cosas con pasito de hormiga… Pero ha salido así y la verdad es que yo quería meter al grupo mucha, mucha, mucha fuerza desde el inicio.

Y contactar con ellos fue casualidad: su técnico de sonido es amigo mío de la playa, de Vera, una playa nudista con un ambiente muy liberal en el que la gente tiene la mente bastante abierta y eso nos ayudó mucho a conectar con ellos porque Canteca son gente que ha visitado ese contexto, esa zona… Y que alguien de por allí decidiera telonearlos, primero había que escucharlo evidentemente pero les dio buen rollo por eso, porque estamos en la misma onda. El proceso fue el siguiente: ellos estaban de gira y yo sabía que iban a pasar por Alicante y Murcia, así que fui a negociar con ellos a Alicante…

‘Negociar’… [Risas]

Bueno, el ‘negocio’ era simplemente: “somos Clot, amigos de Víctor (el técnico de sonido) y queremos telonearos en el bolo que tenéis en Murcia”, y a partir de ahí fue todo bastante deprisa para lo que suelen ser estas cosas (Canteca va con agencia, management, etc.) y en menos de un mes y medio ya teníamos seguro que íbamos a tocar con ellos y estábamos flipándolo; fue como tirar desde triple y que entrara sin tener ni puta idea de baloncesto.

Lo que hay que hacer no es sólo escribir canciones, hay que salir a la calle, hay que cambiar los patrones de andar por casa.

¿Cómo conocéis a Pepe Moreno? ¿Cómo llegan unos Clot muy novatos a grabar en uno de los mejores estudios de Murcia?

Como todo en España, la música también funciona un poco por contactos. Pepe Moreno entre comillas es conocido de gente de la música de Murcia que nosotros también conocemos (con nosotros me refiero a mi familia): mi padre tenía mucho contacto con Santiago Campillo (ex M Clan) y a raíz de ahí pudimos contactar con Pepe para comentarle la posibilidad de hacer algo juntos, pero nada se concretó hasta el momento en el que él realizó un curso de sonido para el SEFCARM en el que participaba nuestro técnico de sonido. En uno de esos momentos en los que alumno y profesor hablaron, Fran le comentó la posibilidad de hacer una prueba para ese curso de una banda en directo (el curso tenía que ver con la sonorización en directo de los grupos), Pepe aceptó y fuimos a la sala Garaje a hacer esa prueba. Después de aquello estuvimos hablando de grabar con él por un precio que no era el precio típico a pagar, sino un poquito por debajo, y la verdad es que nos echó un cable en ese aspecto.

Luego trabajamos muy bien con él, tiene uno de los mejores equipos de Murcia y nos ha ayudado mucho en cosas como: “vamos a quitar esta guitarra de aquí porque no funciona”, “vamos a cambiar esta voz de aquí porque el cantante no tiene ni puta idea«… [Risas]. Ha sido una suerte y el disco suena por lo menos escuchable. A mí me gusta pensar que si hemos hecho un primer disco con un buen sonido, nos vamos a autoexigir que el segundo disco tenga aún mejor sonido porque si no, ¿para qué estamos aquí? Nosotros pensamos en que la gente que nos escuche se erice.

“Mil ojos” es el disco más raro que he escuchado en mucho tiempo. Explicadnos qué es eso del ‘post-rock’. ¿Colocarse una etiqueta que ‘no existe’ no es un poco provocador?

[Risas] Lo primero que tengo que decirte es que me esperaba esa pregunta, venía pensándome la respuesta en el coche, ¡sabía que iba a pasar! Vamos a empezar por la punta: esto es culpa del desconocimiento del autor de esas declaraciones (o sea yo) sobre el género musical post-rock, que realmente sí que existe y que no tiene nada que ver con lo que hacemos nosotros. Lo que pasó fue que hicimos un par de entrevistas en las que utilizamos ese término a modo de broma, era como: no sabemos qué estilo hacemos, desde luego es algo parecido a un mestizaje rockero… pues llamémoslo ‘post-rock’ (pensando que no existía, pequé de inculto). Era una forma de expresar que nosotros no logramos ni queremos encasillarnos en ningún estilo, vivimos el grupo de un modo anárquico en ese sentido. Dar un paso más allá, es decir, no quedarte en reproducir un estilo tradicional implica jugártela, para lo bueno y para lo malo, pero es el camino que nosotros hemos elegido.

Habéis juntado en un mismo LP temas reivindicativos como “El Forastero” y temas amorososexuales como “La doble cara”. ¿Cuál es el nexo de unión entre historias tan dispares?

No hay otro nexo de unión que la pasión con la que las letras llegan al público: tanto si hablas de amor como si hablas de algo que te jode, que te está tocando la moral, debes decirlo de una forma tal que quien te escuche lo sienta como elegante pero pasional. No se puede faltar a los sentimientos.

Es verdad que musicalmente los temas están a años luz unos de otros pero también creo, y la gente lo dice cuando escucha Clot, que hay un hilo en las canciones. Quizá es mi tono de voz que está un poco fuera de lo que se ve en Murcia, que sabemos que se sigue un camino muy distinto.

Ya que lo dices, he entrevistado a muchos grupos de Murcia (The MeatPies, New Jungle, Perro,…) y todas las entrevistas tienen un punto en común: la escena murciana. Raúl (Crudo Pimento) dijo que no existe, Jess (Viva Suecia) comparó Murcia con Granada en los 90,… ¡Pronúnciate!

Yo tengo que discrepar con Raúl porque lo que no se puede hacer es ponerse una venda y taparse los ojos ante una realidad, otra cosa es que esa realidad no te guste. Para mí existe una comunicación social respecto a un movimiento. En el Levante se ha movido muchísimo el pop anglosajón y en este momento, lo que está pasando es que la mayoría de los festivales que se hacen en España van ligados al indie pop que hoy se bebe. Entonces, ¿la escena musical murciana existe? Para ti o para mí a lo mejor no, pero para la gente que va a esos festivales y que llena esos festivales, claro que existe. Lo que a mí me gustaría es que la música murciana dentro de 5 no fuera sólo indie SOS, Lemon pop, B-Side… y fuera algo más amplio donde quepan los gustos de todos, pero como las modas generan pasta, se intenta que siempre se siga un patrón. Conclusión: no puedo decir que la movida murciana no exista porque nunca habían salido tantos grupos de Murcia como ahora, y yo me alegro de que la música en Murcia tire para arriba. Fíjate en Bosco, en Perro, en Crudo Pimento… Son grupos que no están tan cerca de lo que es el indie que se comercia pero son grupazos. Es bueno que se hable de Murcia y es bueno que dentro de Murcia se hable mal de lo bien que se habla de Murcia [Risas].

¿Existe una obligación por parte de los artistas de pronunciarse políticamente en sus trabajos?

De implicarse políticamente no, pero de implicarse socialmente sí. Quiero decir, alguien que vaya preponderando que la política de derechas es mala, o que la de izquierdas es una mierda, que el PP no sé qué, que Podemos no sé cuantas… y lo refleje en sus canciones, me parece que se está quedando en la punta de la uña. Creo que es una obligación ponerse de parte de la sociedad cuando la sociedad está sufriendo, pero no sólo a nivel de letras. En España hay mucho paro, en España hay muchos críos que no tienen beca de comedor… entonces los artistas de España tienen que luchar. Hay pequeñas putaditas que nos van llegando a los que queremos formar parte de esto; personas que están a nuestro alrededor que no tienen las ayudas que necesitan, conocidos a los que les dan cita en el oncólogo para dentro de 8 meses, etc. y nos jode, y no podemos hacer otra cosa que enervarnos y tratar de ponernos en pie de guerra. Pero lo que hay que hacer no es sólo escribir canciones, hay que salir a la calle, hay que cambiar los patrones de andar por casa.

Galadriel. El nombre es excéntrico, pero la singularidad del personaje ya es otro nivel… ¿Cuánto hay de naturalidad y cuánto de imagen en ti?

Me pasa una cosa: cuando estoy cómodo soy así; cuando no, no. He pasado por festivales como público en los que me ha visto gente con mi grupo de colegas y ha pensado: ‘esos están contratados por el festival para dar el espectáculo’ (espectáculo en el sentido de comportarnos fuera de la norma). Pero luego es cierto que tengo un componente bastante correcto políticamente hablando y me cuesta muchas veces estar cómodo. Las letras en el escenario me salen de otra forma, pienso que es donde peor lo hago, pero poco a poco voy encontrando esa comodidad ahí arriba y me esfuerzo por transmitir al máximo. La responsabilidad que siento en esos momentos no me deja hacer los dibujos de mis melodías como a mí me gustaría, me cuesta más concentrarme y pierdo un poco de lo que podría llegar a ser si te tocara aquí con una guitarra, por ejemplo. Espero que algún día podáis verme como soy de verdad.

Es bueno que se hable de Murcia y es bueno que dentro de Murcia se hable mal de lo bien que se habla de Murcia.

Entonces nos vamos a asustar… [Risas]

Tengo una personalidad bastante determinada por una familia con las ideas abiertas, liberales, las cosas bastante claras sobre qué tiene que importarme en la vida y sobre qué no y eso quizá me hace ser más ‘atrevido’ a la hora de expresarme… Pero no creo que sea tan showman como piensas.

Pues la siguiente pregunta va por ahí: ¿Cuánto de importante es tu papel de showman en Clot?

Hay muchas cosas por las que un grupo te puede llamar la atención pero en nuestro caso tampoco queremos que la figura del cantante tape todo lo demás. Ahora, es cierto que a mis músicos les gusta que haya una figura que les libere un poco de la carga de responsabilidad que conlleva tocar encima de un escenario. Incluso a gente de 70 u 80 años sigue provocándoles mariposas en el estómago estar ahí arriba… nervios, al final. Entonces, que haya alguien que se lleve la atención que suscita el espectáculo es liberador y positivo para el resto del grupo, lo que no sé es dónde está el tope de show. Lo que sí te puedo decir es que si vas a un concierto nuestro habiéndonos visto anteriormente y yo no te sorprendo, será una cagada y no habré conseguido lo que quería, que siempre es transmitir esa sorpresa, esa emoción, esa pasión. Si no transmites, ¿qué coño te queda? Algunos necesitamos ser ‘showman’ para hacerlo, y luego hay grandes, como Antonio Vega, que solamente necesitaba su guitarra, su boca y sus letras. Yo con la mirada perdida no te transmito nada… en cambio él, con la mirada perdida, te hacía perderte a ti.

Hace un par de semanas ganasteis un concurso de bandas que organizaba la sala Revólver (Murcia). ¿En qué vais a invertir el premio? ¿Qué expectativas de futuro tenéis?

Ahora mismo queremos que “Mil ojos” se escuche porque muy poquita gente lo conoce por el momento. Clot tiene que sacar su disco a Alicante, Granada, Valencia… No hay otra manera de que nos conozcan. Queremos tocar, tocar, tocar, presentarnos a todo lo que podamos, girar por donde sea posible… conseguir que la gente nos escuche, luego que ya gustemos o no es otra cosa, pero si no has escuchado algo no puedes saberlo. Meternos en otra grabación ahora mismo para nosotros sería jodido, es demasiado pronto, pero sí estamos haciendo cosas nuevas para ir integrándolas en lo que ya tenemos: queremos hacer algunos temas con raperos, temas que sigan con esa diversidad y ambigüedad de Clot.