Los Zigarros: «Estar en el número 3 de ventas en España es una flipada. Es una victoria del rock»

Son la nueva sensación del rock and roll más clásico en nuestro país. Los Zigarros se han ganado, con esfuerzo y buen hacer, un reconocimiento unánime por parte de la crítica y del público. Y no es para menos. En 2013, esta banda valenciana formada por los hermanos Tormo a las guitarras, Nacho Tamarit en el bajo y Adrián Ribes tras la batería, irrumpían en el panorama nacional con un álbum de título homónimo al nombre de la formación que nos embriagaba con sonidos frescos, potentes y directos.

Tras más de 150 conciertos recorriendo los bares a lo largo y ancho de la geografía española, estos herederos de la tradición musical más guitarrera se embarcarían en una gira con Fito y Fitipaldis que los llevarían por los recintos más grandes de nuestro territorio, acumulando experiencia, presentándose al gran público y mostrando que el rock and roll no está muerto. El 8 de abril ponían en el mercado su nuevo LP, “A todo que sí”. Un trabajo variado tanto temática como estilísticamente, repleto de canciones frenéticas, insolentes y electrizantes donde el optimismo y la diversión que emana de cada composición se erigen como baluarte de la esencia primigenia y más pura del rock.

Hablamos con Ovidi Tormo, frontman de la banda, sobre la realidad musical hispana, el nuevo disco del grupo, la experiencia de girar con Fito y sobre posibles proyectos venideros, entre algunos otros temas.

Fuisteis número 1 en preventas en Fnac, número 1 de ventas en iTunes el mismo día del lanzamiento, y ahora número 3 de ventas en España en una época donde la música está muy devaluada y el rock and roll clásico no tiene tanta presencia en los medios masivos como otros estilos. ¿Cómo estáis viviendo esta respuesta por parte del público?

En Fnac ya fue una flipada, pero ahora es que son listas nacionales. Es lo que más se ha vendido en España en general, copias físicas. Es una flipada, la verdad, es una victoria del rock and roll. Lo vivimos así, como que todo el mundo se alegra por nosotros y por el rock and roll. Es muy bonito que pase esto.

Casi podríamos decir que sois el último reducto del rock and roll más clásico en nuestro país. Saciáis la sed de los veteranos y presentáis un viejo género a muchos jóvenes. ¿Supone algún tipo de presión ser los preservadores de este viejo estilo?

Claro, porque como nos lo decís todo el rato… Nosotros no lo vemos así, pero claro, como la gente hace titulares y dice eso, pues es un poco… Yo creo que somos un grupo visible que está ahora en boca de todos, y se dice eso porque se nos ve y se nos escucha. Hay muchos más, pero nosotros tenemos la suerte de que estamos ahí y lo hacemos lo mejor que podemos.

El álbum cuenta con una amplia variedad de géneros. Hay blues, rock and roll, garage, punk rock e incluso algo de psychobilly se aprecia en “Odiar me gusta”. ¿Esa variedad fue intencionada o surgió de forma natural, según lo pedían las canciones?

Nos gustan todos esos palos. Sobre todo queríamos hacer una cosa cañera, divertida, y esos palos son así. No sé si es intencionado o no, simplemente sale y ya está.

entrevista-los-zigarros-abril-2016-2

Me parece particularmente interesante la letra de “Suena Rock & Roll”. Habla de amistades rotas y de las complicaciones de las relaciones sentimentales por la vida en la carretera. ¿Tiene algo de autobiográfico?

Sí, claro. Es una canción que habla de las complicaciones que supone tener una banda y estar tocando fuera, que es una cosa que le pasa a todo el mundo que toca.

“Tendrías que haberla visto bailar” es una de mis canciones favoritas y también la predilecta de mucha gente. Habla de una mujer fatal, un tipo de mujer que siempre ha resultado muy inspiradora en el mundo del arte. ¿Cómo surgió esta canción?

Bueno, no se sabe si habla de una mujer o de algo que resulta una tentación. Es una letra que habla de algo que te mueve. Puede ser una mujer o puede ser lo que a cualquier persona le afecte, para bien y para mal. Es una clásica canción de rock and roll de algo que te da la vida y que te mata a la vez.

En esa canción hablas de una “garganta azul eléctrico”…

Bueno, esto es poesía, no hay que descifrarlo, simplemente hay que sentirlo.

El disco en general es muy optimista. Especialmente alentadores resultan los temas “A todo que sí” y “Baila conmigo”. Sin embargo, termina con “Tenía que probar”, un canto desconsolado que, no obstante, es una de las mejores canciones del álbum. ¿Qué me puedes decir de ese último tema?

Por la naturaleza que tiene el tema iba el último, porque mola que vaya el último. Cierra bien. La última parte del tema es como una despedida, y como toda la primera parte es más divertida, la pusimos ahí porque es como un buen broche.

Los versos que tiene al final son muy optimistas e inspiradores…

Sí. Es como que empieza triste, pero luego echa a volar y molaba para salir.

Leyendo sobre Los Zigarros siempre salen a relucir las comparaciones con Tequila, Burning, M-Clan y AC/DC. Dicen que las comparaciones son odiosas… ¿Cómo os tomáis esto?

Nos lo tomamos bien porque son grupos que nos gustan, la mayoría son amigos y nos han influenciado. Hemos oído la misma música y por eso tenemos puntos en común, así que muy bien.

Empezasteis la gira actuando en Jaén y Córdoba los días 15 y 16 de abril, respectivamente. ¿Qué tal el primer contacto de las nuevas canciones con el público?

Súper bien. Vino un montón de gente. Se saben todas las canciones nuevas y las otras se las saben ya al dedillo. Fue genial y súper divertido. Nosotros tenemos que aprender a tocar los temas para que suenen igual que los primeros, pero muy bien, va de puta madre.

Según datos de Spotify, tras Madrid, Barcelona y Valencia, Santiago de Chile y Buenos Aires son las ciudades donde más se os escucha. ¿Habéis pensado en cruzar el Atlántico?

Sí, eso lo haremos, pero lo haremos de aquí a un tiempo, cuando estemos aquí un poco más asentados y esté todo un poco más claro para ir con más seguridad. Pero sí, claro, por supuesto, nos encantaría ir. Va a depender de cómo se muevan todas las piezas. Según vaya el disco, según cómo la gente lo reciba y cómo se ponga el clima en general.

Creo que somos un grupo visible que está ahora en boca de todos. Hay muchos más, pero nosotros tenemos la suerte de que estamos ahí y lo hacemos lo mejor que podemos.

Pone en los créditos del libreto que el disco está dedicado a Fito Cabrales. ¿Qué ha supuesto para Los Zigarros la gira con Fito & Fitipaldis?

Pues lo primero, tocar en sitios enormes, aprender a tocar ahí con un equipo brutal, tanto humano como técnico. Que de repente haya un montón de luces, un sonido brutal y un montón de gente que nos ayudaba cada noche. Y luego un montón de gente que nos veía. Es como un regalo que nos hizo Fito, y gracias a eso nos ha visto un montón de gente. Somos amigos desde antes, y que pasara fue una cosa natural. Somos colegas, compartimos mánager, compartimos amigos, y es natural que pase. Debería pasar más, la verdad…

Varias veces habéis comentado entre risas que os gustaría hacer un disco de versiones de blues. ¿Hay un interés real en ese proyecto?

Sí. Nos gustaría hacer un montón de cosas. También nos gustaría una gira haciendo un tributo a Tom Petty. Nos gustan mucho las versiones. Pero para todo eso tiene que darse el momento, y entre giras y discos… pero seguro que se hace.

Para terminar, el rojo es el color por excelencia en las portadas de los discos de Los Zigarros. ¿Hay alguna idea subyacente?

El primer disco fue porque nos gusta mucho “Honestidad brutal”, el rojo ese como el disco de Calamaro. Es un rojo muy chulo. Y este ha coincidido por hacer el cielo así como más infernal. Y, bueno, es un clásico, ¿no?