No importa el cuándo, dónde, cómo o por qué. Los Monster Truck tocan rock and roll en todo momento. Sus instrumentos suenan fuertes, muy fuertes, y con ellos nos transmiten toda su rabia interior. A pesar de ser tan del norte, de Canadá, sus composiciones están plagadas de influencias y ritmos sureños y melodías clásicas. Ritmos setenteros y riffs imparables forman parte de sus cortes.

Tras un par de EPs en 2010 y 2011 la banda lanzó su debut en 2013. “Furiosity” estaba lleno de eso, de furia. La potencia al máximo, saturación y rabia marcaban los pasos de un álbum plagado de energía y rock. Rápidamente la banda creció y sus temas llegaron a formar parte de varios videojuegos, lo que, en un sobresaturado mercado, les vino como anillo al dedo para hacerse un hueco. Sus conciertos, otro punto en el que destacan los canadienses, están llenos de fervor y fuerza. Motos, chupas de cuero, parches y melenas infestaron los directos de la banda. Un genial grupo para los más cañeros y amantes de los sonidos clásicos.

En febrero de 2016 los canadienses nos sorprendieron con su segundo largo, “Sittin’ Heavy”, en el que la esencia se ha mantenido intacta: hard rock con muchos toques sureños que te dejarán sin aliento toman forma en once nuevos cortes. Su filosofía es clara y se ve reflejada a la perfección en cada uno de sus temas: El Rock ‘n’ roll debería ser una celebración. Intentamos que eso sea así todo lo que podemos. Todo en la vida debería ser una celebración”.

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En «Sittin’ Heavy” la esencia se ha mantenido intacta: hard rock con muchos toques sureños que te dejará sin aliento y toma forma en once nuevos cortes.

Contundentes y aplastantes percusiones abren “Why Are You Not Rocking?”, mientras un rabioso riff de guitarra acompañado por los teclados llenan nuestros sentidos. Jon, al furioso bajo, da profundidad al corte y con su poderosísima voz termina el puzzle. Un primer tema que demuestra que los canadienses vienen con las mismas ganas de siempre. Fuerza, rabia y actitud. Don’t Tell Me How To Live” es una pieza que muestra realmente bien los aires sureños de los que antes hablábamos. Un tema muy clásico que mezcla rabia y melodía a la vez que poderosos riffs y fuertes percusiones nos provocan en este corte fiero y despiadado. Seguimos, y “She’s A Witch” abre con saturadas guitarras. La esencia es la misma: sonidos imparables y a toda potencia hasta que duelan los oídos.

Los aires sureños se intensifican en “For The People”. La intensidad se reduce levemente y los coros afloran. Un tema colorido, caluroso (muy caluroso) y acogedor. Desiertos, cactus, carreteras polvorientas e interminables, paisajes rocosos. Un tema en el que escuchamos hasta un poderoso slide. Bajamos la intensidad más aún, mucho más, y ahora son los teclados los que nos dan la bienvenida a “Black Forest”. Se muestran delicados, sigilosos, y el charles le protege en su camino. La guitarra entra entonces suavemente, aunque igualmente saturada. La melodía vocal refuerza estos medios tempos y los arreglos aparecen sutilmente de detrás de los árboles. El sendero está ya bien definido, sólo hay que continuarlo despacio, sin prisas, dejándonos llevar.

Plasman su filosofía en cada una de las canciones: «El Rock ‘n’ roll debería ser una celebración. Intentamos que eso sea así todo lo que podemos. Todo en la vida debería ser una celebración».

Hay que subir otra vez, ya hemos descansado lo suficiente. Platillos y guitarras nos sorprenden de nuevo con “Another Man’s Shoes”. Otra vez energía y rabia inundan nuestros oídos. Un tema más tenebroso que los anteriores, menos colorido pero igual de intenso. La guitarra irradia ira. Por su parte, en “Things Get Better” los teclados vuelven a ganar protagonismo y la marcada línea de bajo desprende fervor. La pista de baile estará plagada y el público no parará de corear el pegadizo estribillo: «I got a feeling things will get worse before they get better…”. El sonido de los primeros compases vuelve con “The Enforcer”. Poderío, fiereza y rabia machacarán la partitura y los instrumentos sudarán al reproducirla. Lo mismo ocurre en “To The Flame”, aunque los tempos se reducen. La guitarra, desgarradora, respira a cámara lenta. Ambos cortes están plagados de saturados sonidos e incansables riffs. “New Soul” no se queda atrás. Las guitarras siguen sonando implacables y la melodía vocal arrasa con todo aquello que se le ponga en frente.

Enjoy The Time” es un corte más tristón. Un tema lento para cerrar el trabajo en el que los canadienses vuelven a demostrar que no solo saben rugir y hacer mucho ruido, sino que también son buenos en los medios tempos, en cálidas y templadas atmósferas y, además, hacen gala de que son capaces de culminar con temas tan buenos y bonitos como este.

Monster Truck – Sittin’ Heavy

MONSTER TRUCK

7.2

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No se necesitan más que tres palabras para presentar a nuestros protagonistas: Rock and Roll. Así de fácil. Y es que desde Ontario, Canadá, los Monster Truck nos traen un segundo álbum en la misma línea que su debut plagado de furia, rabia y energía. Mucho ruido, largas melenas y chupas de cuero.

Up

  • Con estos canadienses, la diversión está asegurada.
  • Al igual que en su debut, llevan la rabia, la fuerza y el poderío sonoro por banderas.
  • Pese a tener muy claras sus ideas, se aprecia gran variedad entre cada uno de los temas que conforman “Sittin’ Heavy”.

Down

  • Tienen tan claras sus ideas que no han evolucionado prácticamente nada con respecto a sus primeros EPs.
  • Dicho lo cual, el riesgo para este nuevo material ha sido nulo.