Nigel Walker, uno de los productores más reconocidos del panorama nacional (culpable, entre otros, del éxito de Pereza o El Canto del Loco), se levanta ante un íntimo grupo de 40 personas y pide silencio. “Esto no es un concierto. Es una grabación abierta para buena gente”. En su particular ‘espanglish’ pide silencio y explica cómo se va a gestar “Contra las cuerdas”, el nuevo disco de Sidecars. Un trabajo muy especial, no sólo porque supone el primer disco en directo y acústico de la banda, sino por todo lo que lo rodea. Una puesta en escena única y una colección de lo más granado de la escena musical española de hoy y siempre.

M-Clan, Dani Martín, Iván Ferreiro, César Pop y Leiva irán subiendo a compartir escenario como invitados de lujo para forjar una noche mágica en la sala But de Madrid. Una tras otra, por duplicado. Exigencias del perfeccionista de Nigel, que quiere grabar dos tomas por canción para que el resultado sea perfecto. El público se sienta, se contiene para no cantar los clásicos de la banda, y comienza el espectáculo.

Seis meses después, el disco está en el mercado y Sidecars han tenido que cambiar de recinto su concierto de Madrid porque se les quedaba pequeño el Teatro Apolo mucho antes de lo previsto. Juancho, cantante, guitarra y compositor, se muestra muy prudente y confirma que tocar por primera vez en la mítica sala La Riviera será un “punto de inflexión” para ellos. Nos recibe en las oficinas de Warner, visiblemente ajetreado “estos días de promo estamos sin parar, pero muy contentos” y nos cuenta el buen momento que atraviesa con su banda.

Cuéntanos cómo ha sido la grabación del disco.

Nos apetecía mucho hacer este disco, así como los míticos ‘unplugged’ de toda la vida de la MTV. Hay varios de nuestros discos de cabecera que son de este tipo y siempre habíamos jugado con la idea. Y en esta ocasión estábamos a punto de grabar un disco normal y buscando fechas, mirando el calendario, a Gerbass se le ocurrió la idea y nos pareció guay desmarcarnos un poco de lo habitual. Grabar en directo es todo un mundo. Tiene su aquel y se conserva una emoción especial. Además, nada más terminar has acabado de grabar el disco y eso te da mucha tranquilidad.

Este es el segundo disco que grabáis con Nigel. ¿Qué tal la experiencia?

Es un gusto trabajar con él. Somos muy amigos después de haber trabajado en el disco anterior. Es exigente pero precisamente por eso lo llamamos. Es una persona que entiende la música de una manera muy particular. Es capaz de ver las canciones desde fuera y ponerse en perspectiva, que no es fácil. Y ya en esta ocasión sabíamos por dónde cogernos, de qué pie cojea cada uno. Y ha sido muy cómodo. Ha sido uno más de la banda, e incluso en los ensayos estuvo tocando el shaker.

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Fotografía: Jaime Sánchez
Ha habido mucha química con algunos de los músicos. ¿Cómo ha vivido la banda la oportunidad de tocar con músicos de la talla de Carlos Tarque o Iván Ferreiro?

Llevamos ya diez años en esto y hemos hecho un montón de amigos por el camino. Nunca nos ha apetecido ‘tirar de ellos’, como quien dice. Hemos estado colaborando entre nosotros tocando en conciertos suyos y en conciertos nuestros, pero no en Madrid ni en eventos importantes. Nos apetecía aprovechar esta ocasión en la que nos estamos rodeando de ‘nuestra familia’ y nos apetecía invitar a gente a la que admiramos y a gente que ha formado parte de la historia de Sidecars de una manera u otra.

¿Y qué tal con Leiva? Ya habíais tocado juntos muchas veces, pero ahora se queda grabado.

Él ha salido a tocar con nosotros varias veces y para mí es muy cómodo. Yo estoy acostumbrado porque siempre he tocado con él. Ya sea en su banda o él con Sidecars, o en casa o grabando… tenemos un pequeño estudio y siempre estamos trasteando juntos. Ha sido muy natural. Fue la única colaboración en la que no hubo dudas, era evidente que tenía que estar ahí.

Llevamos 10 años en esto y hemos hecho muchos amigos por el camino.

¿Cuál ha sido la canción más especial de este disco?

No puedo elegir ninguno de los invitados porque todas fueron muy especiales. Yo me quedaría con “Una eternidad”. Es una de las tres canciones nuevas y ha quedado muy bonita.

Estas canciones nuevas, ¿estaban pensadas para un disco?

Sí, teníamos repertorio suficiente como para hacer un disco de estudio, pero decidimos meter dos o tres de todo el repertorio que teníamos. Quizá escogimos, no tanto las mejores, porque no queríamos gastar las tres mejores balas. Pensamos en meter las tres que más cuadraran con el resto del disco y para instrumentarlas de esta manera. Son las únicas con las que no ha habido que hacer un ejercicio de pasarlas de la versión eléctrica a la acústica. Directamente las hemos montado así y ya.

Fotografía: Jaime Sánchez
Fotografía: Jaime Sánchez
Durante la grabación hubo un ambiente un poco frío (por estricta exigencia del guión) ¿Tenéis ganas de gira para que el público pueda cantar y disfrutar de las canciones?

Sí, para mí ese fue un pequeño error. Realmente eso fue en beneficio del sonido y de la grabación para que no hubiera muchos ruidos… Para mí había demasiadas reglas. A la gente le apetecía cantar y no podía… Pero bueno, para eso está la gira. Hemos cerrado cuatro shows en cuatro teatros con todo el despliegue: todos los músicos, aunque vendrán otros, no exactamente los mismos. Pero sí vamos con toda la banda, las luces y la misma puesta en escena. A día de hoy movilizar una cantidad de gente como esa es muy difícil económicamente hablando. Tampoco podíamos hacer una gira al uso a lo grande porque nos íbamos a meter en un agujero de pasta inhumano. Pero bueno, hemos hecho estos cuatro conciertos y a priori son los únicos y las entradas están casi agotadas. Luego tenemos otras giras, conciertos eléctricos, La Riviera…

La Riviera. Es vuestra primera vez ahí después de agotar en el Apolo…

¡Es un flipe! Siempre hemos querido tocar allí. De hecho el año pasado cuando nos preguntaban por el objetivo de la banda igual lo dije en 30 o 40 entrevistas. Nos gusta ponernos metas cercanas, aunque siempre lo vi muy lejos porque es mucha gente y es una sala muy grande. Nunca me he querido obsesionar con eso y ha llegado de repente. Cogimos el Teatro Apolo que ya de por sí es bastante grande y nos daba un poco de vértigo y de repente la gente se volvió loca [Risas] y se empezaron a vender entradas. Ahora nos lanzamos a La Riviera dos meses después y para mí es un poco kamikaze…

¿Kamikaze?

Sí. Yo soy el más acojonado de la banda. Todos los demás del grupo lo veían muy claro y allá vamos. Aunque bueno, la verdad es que los tickets están volando también… así que tiene pinta de que va a ser un momento especial y por supuesto un punto de inflexión en nuestra carrera.

Tocar con Leiva es para mí algo natural. Ya sea en casa o en un escenario.

Y después… ¿Cómo se presenta el verano de cara a próximos conciertos?

En mayo vamos a hacer una gira con muchos conciertos pero en sitios pequeñitos, en formato súper reducido y sólo los tres (Juancho, Gerbass y Ruly). Y queríamos aprovechar este disco acústico para hacer algo que nunca hemos podido hacer que es irnos a tocar al desnudo en sitios pequeños que estemos casi a la misma altura del público. Y en agosto estaremos también en ese festival gigante: el Sonorama.

Has comentado antes que las nuevas canciones estaban pensadas para otro disco… ¿Tenéis en mente cuándo podéis volver al estudio?

Está todo en el aire aún. Tenemos que frenar los caballos porque nosotros queremos meternos a grabar ya… Pero hay que dejar respirar este disco que acaba de salir y ver qué hacemos. Igual después de verano hacemos otra gira… Ya se verá.

Bueno para terminar vamos a hacer un pequeño test. Contesta rápido. ¿Un grupo referente?

Wilco.

¿Un grupo joven al que no le vais a perder la pista?

Morgan.

¿Un disco en castellano que siempre suena en la furgo?

«Sin Documentos» (Los Rodríguez).

¿Un artista internacional?

Lucinda Williams suena mucho últimamente.

Completa la frase: Este año debemos ver…

Fargo. Las dos temporadas son buenísimas.