Miss Caffeina son un grupo que a estas alturas no necesita presentación. Desde que iniciaran su andadura allá por el 2010 con “Imposibilidad del Fenómeno”, su carrera no ha hecho más que avanzar y ganar éxito que ha acabado por cristalizarse en “Detroit”, álbum que ha supuesto la transición del indie al pop o mainstream, algo que ellos han celebrado mucho.

Porque los de Alberto Jiménez decidieron apostar en este nuevo disco por un sonido más bailable, menos ‘intensito’ como ellos mismos han declarado. Han decidido crear melodías de sintetizadores y dejar las guitarras eléctricas apartadas a momentos clave que nos permiten recordar de dónde venimos y a quién estamos escuchando. La esencia en definitiva. Una esencia que se camufla entre tonos pastel. Una esencia que buscan reivindicar como novedad, como un anuncio de que siguen siendo los mismos aunque el estilo sea distinto. En esta conversación hablamos con Tonino, bajista, y con Alberto Jiménez, vocalista, aunque será este último el que acabe por llevar las riendas de la entrevista.

Antes de conceder esta entrevista, habéis hecho una por Periscope respondiendo a las preguntas de la gente. ¿Cuidáis las redes sociales?

Tonino: Aunque no te lo creas, Alberto es un Enjuto Mojamuto con el tema de redes sociales [Risas]. Está muy atento y es algo que hay que agradecer, porque gracias a esto hemos tenido mucho feedback y estamos muy contentos de tener a toda esta gente detrás que nos escribe y nos expresa su sensación del nuevo disco.

Quería compararos un segundo con The Killers, que van por una línea muy rockera y luego Brandon Flowers tiró en su carrera en solitario por un sonido ochentero. Vosotros por el contrario habéis ido todos juntos a por este sonido. ¿Cómo surge el poneros todos de acuerdo?

Alberto: ¿Sabes lo que pasa? Que cuando haces música juntos, cuando estás viajando haciendo una gira, cuando te intercambias referencias de “escucha este nuevo disco de este”, al final inconscientemente vamos todos a una, nadie tiene que convencer a nadie. Quizá hay un par de la banda que tiren más hacia ese sonido y los demás también lo ven claro, a lo mejor no nace de los cuatro a la vez. No ha sido un “vamos a hacer esto, sino que hemos ido progresivamente hacia allí.

¿Habéis tenido alguna influencia clave para adoptar este sonido?

Alberto: Pues fíjate, The Killers podrían haber sido referencia también, pero hemos tirado a música más antigua que llevamos escuchando toda la vida y que en este disco hemos plasmado. Te podría decir Michael Jackson, el Bowie de “Let’s Dance”… Luego Max (el productor) nos ponía a grupos alemanes de los ochenta… Mucha música disco, de la motown por ejemplo

Todo es cíclico y tiendes a copiar la música que has oído siempre.

Tengo la sensación de que en la música indie se está apostando mucho por los sonidos de la década de los 80. ¿A qué creéis que se debe esta vuelta a atrás?

Alberto: Todo es cíclico y tiendes a copiar la música que has oído siempre. Fíjate, hay muchas referencias de los 80 pero también de finales de los 70. Por ejemplo, el disco anterior tenía más influencias de los 90. Pero no lo sé, al final llega un punto que tiras de referencias de décadas pasadas y quizás ahora hay una tendencia a tirar a finales de los 70 o los 80… no sabría decirte por qué.

Tonino: En nuestro caso, para hacer el disco, nos sentábamos a jugar con algunos instrumentos y salían cosas que en ese momento, tanto el productor como nosotros, nos parábamos y pensábamos “esto lo podemos tirar por allí”. Uno decía una referencia que tenía en la cabeza, que a lo mejor podía ser desde Mecano hasta Michael Jackson, y el productor decía otra. Cada canción iba tomando un sentido distinto y salía un sentimiento global de decir por qué hacer un riff o un link que mole con una guitarra si lo podemos hacer con un sinte y nos gusta más. Todo esto fue tomando tintes e influencias de cosas que incluso nosotros mismos nos sorprendíamos y nos gustaba.

«Ácido» surgió como la colaboración entre Álvaro (guitarrista) y Martí Perarnau, que además de liderar Mucho se encuentra como productor para otros artistas en una corriente más rockera. ¿Fue una colaboración con el Martí de Mucho o con el Martí más productor?

Alberto: Realmente surgió del Martí amigo de Álvaro. Álvaro le pidió ayuda a Martí para componer su tema porque a lo mejor, paradójicamente, te sientes más libre componiendo con alguien de fuera de la banda que con la banda en sí. La situación es que Sergio y yo hemos compuesto siempre para Miss Caffeina y ahora Tonino y Álvaro tenían canciones para el grupo. Él quería enseñarnos una cosa más elaborada para que viésemos el resultado final y le pidió ayuda a Martí. Hicieron la base y la melodía de “Ácido” y luego me la pasaron a mí que le puse la letra.

He leído en otras entrevistas que la canción “Detroit” surgió cuando se fueron pasando las bases del tema y tenían en mente la imagen de esta ciudad, y después ese concepto se pasó a todo el álbum. ¿Cómo casó el concepto de la canción con el de la letra que se añadió a este tema y a todo el disco?

Alberto: Esta canción no es mía, es de Sergio con Víctor Cabezuelo. Lo que pretendían es que fuera una cosa muy industrial, y creo que lo buscaban también en el sonido. Abre el disco de una forma bastante electrónica que antecede un poco todo lo que se va a escuchar. Creo que la melodía también tiene ese poso de nostalgia de cosas que no has vivido, de que las cosas pueden ir mejor…No sé cómo explicártelo… Traer luz de la frialdad… Creo que la melodía encaja muy bien con la letra por ese poso de nostalgia, tristeza… algo así.

“Oh! Sana” podría ser uno de los temas más agresivos de todo el álbum en cuanto a lírica. ¿Es un tema dirigido a alguien en particular que teníais en mente?

Alberto: “Oh! Sana” es una canción que va dedicada… bueno, más bien lanzada, a la Iglesia. De como la Iglesia ha influenciado tanto en la educación de muchos países como es el nuestro y eso hace que la gente que esté educada de esta manera tenga miedo de lo diferente. Habla claramente de la homosexualidad, o del concepto que tiene la Iglesia de la homosexualidad más bien. Y sí que es agresiva porque creo que hay que ser un poco rebelde con estos temas. Creo que no hay que convencer a la gente para que te acepte, sino decir “soy así, y si no te gusta, pues nada”.

Lo que se ve a lo largo de vuestro disco es que, a partir del concepto “Detroit”, vais tratando diferentes temáticas como la homosexualidad en “Oh! Sana” o en “Mira Como Vuelo”. ¿Es este último vuestro particular tema con el que reafirmáis el camino que habéis escogido seguir?

Alberto: Es una canción que habla de haber pasado por diferentes fases en las que sabías que tenías que cambiar cosas, pero estabas en un bucle en el que no sabías cómo hacerlo; y la reacción una vez has superado todo eso, después de haberme deshecho de todas estas cosas, gente, situaciones que no me venían bien. Sí que puede ser de motivación, pero también es de superación, de encontrar un punto diferente a todo y disfrutarlo.

Siguiendo con el tema de diferencias estilísticas y ya que “Detroit” es mucho más luminoso que vuestros álbumes anteriores… ¿Cómo vais a casar los nuevos temas con el anterior repertorio en los conciertos?

Alberto: De momento hemos decidido que vamos a hacerlo respetando la producción de los discos anteriores. La gente al final quiere escuchar lo que has hecho antes de la manera que lo has hecho antes. Pero es verdad que hay canciones a las que nos gustaría darles una vuelta de tuerca para traerlas a este sonido. Es algo que tenemos pendiente todavía, pero de momento algunas hemos decidido dejarlas tal y como estaban de la gira anterior o del disco. También es algo a agradecer, porque muchas veces cuando las canciones se transforman para meterlas en un show y adecuarlas a un sonido actual pierden un poco la esencia.

“Oh! Sana” habla claramente de la homosexualidad, del concepto que tiene la Iglesia sobre la homosexualidad.

¿Planteáis hacer lo inverso, pasar del estilo de “Detroit” a lo intensito y oscuro de vuestros discos anteriores?

Alberto: No. Ahora estamos en un momento en el que nos apetece más este rollo que estamos disfrutando muchísimo ensayando e interpretando. Las hemos pasado a acústico para el tema de prensa o Radio 3. También funcionan, pero creo que el rollo de “De Polvo y Flores” estuvo muy bien en su momento y las canciones las vamos a seguir tocando en esa línea, pero ahora es otro tipo de sonido. La idea es hacer la gira de presentación del disco, primero festivales y luego por salas a partir de septiembre, y después puede ser que hagamos algo en acústico. Sinceramente no es lo que más disfrutamos, aunque es muy especial cuando lo hacemos.

¿Cómo fue el proceso de grabación? ¿Sois organizados y rigurosos o sois más libres en ese aspecto?

Alberto: No te puedes imaginar lo maniáticos que somos con esas cosas. Todo tiene que ir super cerrado y pensado. Somos muy de cadenas de Gmail, para todo, todo el rato. De consultar y hablarlo todo. Incluso a la hora de componer tiramos de mandarnos canciones e ir desarrollando y maquetando. Ahora hemos descubierto las reuniones de Skype a cuatro [Risas]. Sin embargo, la forma de hacer este disco ha sido totalmente diferente. En vez de llevarlo todo cerrado al estudio, que es lo que veníamos haciendo hasta ahora y era como mejor lo estábamos haciendo, queríamos llevarlo mucho más abierto, y las canciones que habíamos maquetado decidimos empezarlas de cero y ver a dónde nos llevaban. Íbamos al estudio con un set muy pequeño de caja de ritmos, unos cuantos sintes, una guitarra y un bajo y ahí estábamos hasta que salían cosas que nos molaban.

Tengo entendido que lanzasteis un disco con dos temas, “Bay City”, como prelanzamiento de “Detroit”. ¿Por qué hacerlo así y no incluir después estos temas en la edición final o la digital?

Alberto: Eran dos temas que se quedaron fuera del disco. Se quedaron bastantes más, pero decidimos que íbamos a grabarlos producidos por nosotros, en un estudio aparte… Queríamos premiar a la gente que compraba el disco en físico. En el álbum anterior regalábamos una canción extra a la gente que lo compraba en digital, pero ahora nos dimos cuenta que queríamos fomentar el que la gente lo tuviese en físico. Cuando piensas en un diseño, un arte, una portada, te hace ilusión que la gente lo tenga y tener la sensación de que hay gente que llega a casa y lo mira, ve las letras, etc. Es un poco para premiar a esa gente.

El viernes pasado lanzasteis el álbum en vinilo, pero siempre queda esa sensación de que el formato esta reservado a los ‘hipsters’, a un sector más purista. ¿Decidisteis este formato por el mismo motivo de tener el arte y el disco entre las manos?

Alberto: Creo que cada vez hay más gente que compra vinilos. Es una cosa que es de coleccionista, aunque hoy en día comprar un CD también es de coleccionista porque no se venden tantos CD’s. Pero es algo que siempre nos había apetecido y para lo que nos dieron la oportunidad, así que la aprovechamos. Es un formato que suena mejor porque tiene otro tipo de compresión. Y, también, los primeros discos que compramos eran en vinilo, entonces no sé, nos hacía ilusión.

Relacionado con el arte, ¿por qué no aparecéis en vuestras portadas? ¿Cómo se llevó a cabo el diseño de la carátula de este álbum? Me recuerda a Lorde cuando decía que no quería convertirse en una cara sin más…

Alberto: Es una cosa que tampoco nos hemos planteado demasiado. Nos gustan mucho los grupos que a lo mejor utilizan más un logo, unos colores, en lugar de la típica foto, porque fotos nos hacemos millones para prensa, revistas… Todo ese tipo de cosas. Dentro hay fotos, pero nos gusta más tener un concepto visual del sonido, de lo que hay dentro del disco. En nuestros tres álbumes ha sido así, pero no te puedo decir si en el siguiente vamos a aparecer o no. No es algo que hayamos dicho: “no queremos salir”. No queremos ser un grupo que se les conozca por aparecer con máscaras, por ejemplo. Además, a nosotros creo que se nos conoce bastante.

Antes de ir a la última pregunta… ¿tu moreno de pelo va a volver? ¿Este cambio se debió a esa necesidad de rebeldía que comentábamos antes?

Alberto: De momento en este disco va a quedarse así. Igual que haces una portada y marcas un poco el diseño y el concepto visual que significa el disco, eso también lo hacemos nosotros. Nos sirve para identificar a la banda con la era de cada álbum. Además, creo que visualmente queda muy bien en el escenario. Te voy a poner un ejemplo: cuando coges una foto de David Bowie, tú sabes, si eres un seguidor, a qué época pertenece, lo relacionas con un disco. Y queríamos, yo quería, un poco eso. Que dentro de diez años la gente diga: “ah, esta fue la época de Detroit”. Enmarcar toda la época de un disco además de musicalmente, visualmente.

Hubo una época hace cinco años donde se usaba demasiado el término indie y te acaba encasillando porque es muy poco permisivo.

En Vodafone Yu decíais que ahora estabais en sección pop, que era algo que queríais, y que ‘el indie está pasado de moda’. ¿Creéis que estamos usando la etiqueta ‘indie’ demasiado?

Alberto: Totalmente. Porque a veces se abusa. Además, nadie sabe definirme exactamente qué es el indie. Si nos basamos en lo que significa en sí, autoeditarse, si coges el cartel de un festival supuestamente indie vas a ver a mucha gente que tiene detrás a multinacionales, como es nuestro caso. Entonces, ¿significa un sonido? Pero es que si escucho a, por ejemplo, La Casa Azul, siempre les han englobado en el mundo indie pero en realidad es pop. Es muy difícil decir exactamente lo que es. Hubo una época hace cinco años donde se usaba demasiado ese término y te acaba encasillando porque el indie es muy poco permisivo. Prefiero que digan que es un disco pop porque es mucho más permisivo y no te van a limitar tanto a la hora de hacer un álbum. Imagínate decir “no, es que yo quiero ser indie”, entonces esto te coarta un montón la creatividad. Es un proceso que no entiendo muy bien. Entonces con lo de “el indie está pasado de moda me refería sobre todo al concepto y no a la música.

¿Crees que hay mucho postureo en la música por parte de los más puristas que os hayan podido criticar diciendo ‘es que ya no son indies’?

Alberto: Con esa frase, sí. Muchas veces la gente quiere exclusividad. “Este grupo es ya muy de masas piensan. Quieren que sea una cosa suya y de tres más, y creo que es un concepto totalmente erróneo. Creo que hay mucho postureo en la música y en todos los sectores.