‘El murciélago blanco hondureño (Ectophylla alba) es una especie de murciélago microquiróptero de la familia Phyllostomidae. Tiene pelaje blanco nieve y nariz y orejas amarillas. Es pequeño, mide solamente de 3-4 centímetros y es el único miembro del género Ectophylla…’. Ahora vuelve a leerlo con voz de Jose María del Río y ponte en escena, porque eso era lo que sonaba de fondo cuando un grupo de amigos que acababa de formar una banda de música sin-nombre se tomaba las cervezas de calentamiento en casa de uno de ellos antes de salir por Madrid. De repente se oye: “¿¿¿Qué es eso???” (alguien fija su atención en el documental murcielaguil, que pasa de estar de fondo a ser el centro de interés del momento), cuestión que da pie a una conversación acerca de lo curiososamente adorables que son esos bichos y que deriva en otra pregunta: “¿¿¿Por qué no nos llamamos así???“. Y, efectivamente, así fue como la banda que tenemos hoy en nuestra caverna pasó de estar sin-nombre a ser White Bats.

La historia del grupo no es tan casual: Víctor y Jake, que hacían indie pop español en otra banda, se dieron cuenta de que aquello no era lo suyo, y como querían hacer algo que les molara realmente, ya por aquel entonces empezaron a maquinar para construir lo que hoy es White Bats. En el período de reclutación conocieron a Jaime por amigos en común y más tarde llegó Paula. ¡Tachán! En cuestión de meses (a principios de abril de 2014) la formación quedaba tal cual está hoy: Jaime (voz, sintetizadores), Jake (guitarra, sintetizadores), Paula (bajo, coros) y Víctor (batería y percusión) y el 25 de abril, día de su primer ensayo, ya fueron conscientes de la química que había entre ellos y de lo que podía salir de aquella mezcla que acababa de convertirse en banda, y que desde ese momento no ha parado de reafirmarse como tal.

Si bien White Bats llevan imponiéndose en la escena desde sus inicios (llevaban un año tocando y ya fichaban por Subterfuge), es ahora con su nuevo EP “Complex Echoes” cuando empezamos a verlos en los escenarios tocando como plato principal y ¡Ojo!, colgando carteles de ‘sold out’. El EP está compuesto por 3 temas (“Stockport”, “Midnight Is When Life Begins” y “Daylight, Sunset”) y un radio edit del single: 15 minutos de música bailables y emocionantes a la vez, una atmósfera perfecta acompañada de una voz potentísima que nos recuerda a la del mismísimo Tom Smith. Sin duda, “Daylight, Sunset” es una de esas canciones que dentro de no mucho tiempo nos sabremos todos; y si en su medianoche es cuando empieza la vida, yo me quedo a morir en la oscuridad (y estoy segura de no ser la única).

Tuvimos la oportunidad de hablar con Jake, que respondió largo y tendido a nuestras preguntas. ¡Mira!:

Lleváis en activo cosa de un año y medio y desde el principio se os vio telonear a grupos tan potentes en el panorama nacional como El columpio asesino. Sin duda, Madrid os ha dado una gran acogida, ¿será el anhelo por el post-punk ochentero?

Fue todo muy rápido. Nosotros somos amigos de los del Ochoymedio, escucharon nuestros temas y dijeron: “este grupo mola“. Y aunque no somos del mismo rollo que El columpio, sí que hay una línea ahí, ¿no? Entonces dijeron: “oye, ¿por qué no los teloneáis?“. Y nosotros todavía no habíamos tocado nunca en directo juntos como White Bats, así que nos lo tomamos muy en serio, estábamos como: “¡Joder, que salga bien!“. Cuando nos lo dijeron quedaba un mes, mes y poco y dijimos: “vamos a ponernos las pilas porque tenemos una oportunidad de la hostia“. Y bueno ya el día del concierto fue todo muy bien, se generó cierta expectación alrededor de nosotros y a partir de ahí llego Subterfuge y todo lo que vino después.

Respecto a lo del post-punk, en Madrid lo que hay es bastante garage, que es lo que está de moda ahora. Y a mí el garage… pues bueno, lo escucho, aprecio a la gente que lo hace pero no es el estilo que realmente me gusta y en el que quiero trabajar, ¿sabes? A nosotros siempre nos ha gustado este rollo así más post-punk, y es lo que hemos hecho, sin pensar si podía funcionar más o menos bien. Aunque yo creo que hay ahí un hueco bastante importante en España, porque no conozco a demasiados grupos que sean muy afines con nosotros musicalmente hablando. Por ello precisamente no creo que haya los suficientes grupos del estilo como para hablar de una ‘escena’ como tal, como pasa con el garage.

Nosotros estamos contentos porque hay gente a la que le gustó nuestro proyecto desde el principio y, sobre todo, porque cuando la gente ve un concierto nuestro quiere repetir.

Tenemos que buscar nuestro propio camino y nuestro propio sonido para que cuando la gente nos escuche diga: son White Bats.

Además, en ese concierto Subterfuge os echó el ojo. La rapidez con la que surgió todo me hace pensar que fue un amor a primera vista. ¿Qué podéis contarnos del primer contacto de unos White Bats muy novatos con un sello de tal calibre? ¿Creéis que ha sido determinante para la banda vuestra incorporación a él?

Carlos (el director de Subterfuge) nos escribió un mail rollo: “quiero veros, ¿cómo lo hacemos?“. Y a raíz de eso nosotros cada vez que teníamos bolo le decíamos que viniera, pero como él tiene mucho trabajo siempre, era muy difícil coincidir. Entonces nos dijo que intentaría él mismo meternos en algo que organizara, y al poco tiempo nos llamó David Kano para plantearnos si queríamos telonear a Cycle en el Ochoymedio justo el 25 de abril de 2015 (hacía un año desde nuestro primer ensayo) porque Carlos nos quería ver y tal. Y al terminar el concierto, Carlos nos dijo: “hablamos el lunes“. ¡Imagínate la cara que se nos quedó! Estábamos flipando. Después de llevar mucho tiempo en la música (cada uno por su lado) que un sello con su trayectoria se fije en ti llevando sólo un año tocando como White Bats fue como: “¡Joder, por fin lo hemos conseguido!“. Un éxito, como quien dice. Y a partir de ahí, mucho curro porque no es lo mismo ir por tu cuenta que con un sello, que te exige y hace que te exijas un mayor nivel de profesionalidad.

Y claro que ha sido determinante para la banda. Tener un respaldo de ese tipo te abre muchas puertas y trabajar con gente profesional y metida hasta el fondo en el mundo de la música es un cambio muy, muy grande.

Vuestra pose y estilismo (vestir de negro, el cuero, las botas…) nos recuerda a la estética de The Horrors. ¿Se está recuperando la tendencia hacia lo oscuro que suscitaban grupos como Joy Division?

No creo que se esté recuperando, creo que siempre ha estado ahí en mayor o menor medida. Los Horrors por ejemplo, siempre han estado ahí, es más, yo, por ejemplo, me he ido a una pasada de festivales por verlos a ellos durante mucho tiempo y me doy cuenta de que cada vez tienen más seguidores. Y lo mismo pasa con otros grupos, como Editors, que aunque a mí antes me gustaban más, la realidad es que ahora son muy mainstream, van a cualquier sitio y se peta, y de hecho son cabeza de cartel del BBK. Y con Interpol pasa igual, es un grupo que siempre ha estado ahí y que supongo que siempre estará, y cada vez con más seguidores. Aunque el mercado tienda hacia una u otra cosa (en el panorama nacional pasa con el indie pop), hay estilos y grupos que siempre mantienen su hueco.

Aunque las comparaciones son odiosas, es indiscutible que la voz de Jaime se asemeja e incluso diría que puede confundirse con la de Tom Smith (Editors). A mí me parece un piropazo, pero he leído que estáis un poco cansados del tema. ¿Por qué?

Siempre decimos que no nos gustan las etiquetas, preferimos que cada uno nos escuche y saque sus propias conclusiones. Creo que es un halago que nos comparen con grupos tan grandes porque evidentemente nos gustaría llegar a ese nivel, pero también creo que no tenemos esos juicios tan visibles. Por ejemplo, nuestras letras no son tan oscuras e intentamos separarnos un poco de todo eso: intentamos crear una atmósfera en la que haya muchos elementos que contribuyan a que se nos diferencie de todo lo demás. Evidentemente hay post-punk en nuestra música pero también hay otros géneros como neopsicodelia, psicodelia pop, shoegaze… Al final lo que queremos es ser nosotros mismos, porque eso es lo que nos va a dar la identidad. Tenemos que buscar nuestro propio camino y nuestro propio sonido para que cuando la gente nos escuche diga: son White Bats.

Cambiando de tercio: Víctor y Jake también pinchan. ¿Qué música soléis poner? ¿Lo que escucháis tiene relación directa con lo que componéis?

Te digo un poco lo que hacemos: en los Dj set solemos poner cosas de nuestro estilo: post-punk revival, neopsicodelia… pero luego también tenemos que movernos en determinados géneros según pida el momento. Por ejemplo, también pinchamos electrónica un poco más elegante, indie rock o indietrónica (esto sería un poco más para última hora). Todo depende del local en el que estemos, si es un bar tenemos que ir con esa mentalidad, si es una discoteca depende mucho de la hora, no vamos a poner Future Islands para cerrar [Risas]. También ponemos música según veamos al público: nosotros llevamos todo preparado de casa y más o menos vamos viendo lo que podemos meter y lo que no. Ponemos cosas que nos gustan a nosotros pero a la vez abrimos el abanico porque también queremos contentar a la gente y que esté a gusto, nos adaptamos al momento. Pinchamos desde Foals hasta Tame Impala hasta de repente la nueva de Chemical Brothers, por ejemplo. Lo que sí tiene que haber es una evolución en la sesión.

En otra entrevista dijisteis que cada uno es ‘de su padre y de su madre’ y así formáis un equilibrio perfecto. En vuestras canciones recurrís mucho a las contradicciones, ¿buscáis ese equilibrio de contrarios que habéis conseguido en la banda? ¿Es importante encontrar la armonía en el caos?

Sí, es muy importante porque nuestras canciones son bastante cuadriculadas, en el sentido de que tienen que salir perfectas o por lo menos rozando la perfección. Todo está muy medido en nuestros temas porque tienen tantos elementos que… [Risas] Por ahí viene un poco lo del caos también, igual hay 9 sintes sonando a la vez, pero es que cada uno tiene su espacio vital y tienen que convivir entre ellos, con un orden. Las canciones son un puzzle gigante que hay que montar para que al final quede la atmósfera que buscamos.

O sea que no hay lugar para la improvisación…

Es complicado improvisar, porque hay que llevarlo todo súper bien para que las cosas salgan bien. En alguna intro quizá sí hay cosas que podemos hacer pero por ejemplo, cambiar la duración de una canción no, porque la canción ya se ha concebido de una determinada manera, y todo tiene su lógica en ella. Si un tema tiene 8 compases de subidón, son 8 y están pensados para que te quedes arriba; y si en vez de 8 haces 12, se hace aburrido y ya no gusta. Todo tiene su medida justa.

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De todas vuestras canciones, en el nuevo trabajo sólo habéis vuelto a publicar una: “Daylight, Sunset”. ¿Por qué? ¿La consideráis vuestro hit?

Es un single desde el primer momento que la escuchas, pero decidimos incluirla en este nuevo EP porque el anterior fue autoproducido y autoeditado, con lo cual no le sacamos todo el rendimiento que podríamos haberle sacado. Por otro lado, es una canción bastante ‘radiable’, de hecho también tenemos un radio edit… En fin, que queríamos sacarle el jugo y no dejarla en un segundo plano porque en el primer EP evidentemente no tiene la misma calidad. La diferencia entre la primera versión que era una demo y esta segunda es muy significativa.

A propósito de la pregunta anterior, ¿qué respuesta estáis teniendo con “Complex Echoes”?

La respuesta en general es buena y el feedback es bueno siempre. A nuestro entorno le mola mucho, lo que ya no sabemos es qué diría la gente si una canción nuestra sonara en Pitchfork [Risas], es decir, si tendría buena crítica. Ojalá, pero la verdad es que es súper complicado que un medio extranjero publique algo de un grupo español. Se dan casos excepcionales, pero no todo el mundo puede llegar hasta ahí porque no todo el mundo tiene los mismos contactos.

Yo creo que en ese caso vosotros tenéis un punto a favor, y es que vuestro rollo pega fuera.

Claro, siempre nos preguntan: “oye, ¿y os veis tocando fuera?“. Y nosotros es como: “¡¡¡Ojalá!!!“. Ese es nuestro anhelo como quien dice. ¿Llegaremos en algún momento? Yo creo que sí. ¿A corto plazo? Seguramente no. Pero sí que hemos pensado ir por ahí a hacer algún concierto y ver qué pasa. No queremos quedarnos en España, que aunque esté bien, fuera hay muchas cosas que merece la pena ver.

Hace poco hablamos en El Quinto Beatle con Viva Suecia, que dijeron que apostaban por el formato EP para evitar las mal llamadas ‘canciones de relleno’. ¿Qué opináis vosotros? ¿Tenéis en mente ir a por el LP?

Vamos a grabar un LP a medio plazo, tenemos en mente hacerlo y tenemos canciones suficientes. El problema de todo esto es que si a la prensa le das EPs, te hacen caso al primero y al segundo ya no. Además, piénsalo, ¿la gente cómo consume música hoy en día? Se hace su lista de Spotify, escucha su single durante uno o dos meses, luego se olvida del grupo y a otra cosa. Por eso, si a los 4 meses sacas otro trabajo, puede que esa gente se vuelva a interesar por ti y vuelva a escucharte, pero si sacas un LP este año y hasta dentro de 2 años no sacas nada, por muy bueno que sea, la gente te va olvidando. Luego está a quien le interesa de verdad la música y se escucha un álbum de principio a fin, y lo analiza y le encanta y se compra el vinilo, pero la gran mayoría de la gente que va a los festivales se escucha un par de canciones del grupo de turno, y si le gusta un estribillo, va a ver ese concierto. Es injusto porque realmente detrás hay mucho más curro, pero pasa.