Aluk Todolo es una de esas bandas que a veces llegan a nuestros oídos, y que por más nomenclaturas y similitudes que uno pretenda buscarles, acaban por caer en el cajón de lo inclasificable. Este trío francés se postula cercano al dark metal, y con claras influencias del krautrock, pero con múltiples elementos progresivos, evoluciones melódicas sostenidas por la linealidad del bajo, y composiciones cien por cien instrumentales. Podríamos hablar aquí de una extraña fusión entre el sonido de formaciones como Virgin Black, aspectos de la oscuridad alemana de Einstürzende Neubauten y estructuras armónicas de los inicios de la Velvet Underground. Con este conglomerado disperso de referencias, la única manera de saber a ciencia cierta a qué suena Aluk Todolo es darle una vuelta a su música, y al embarcarse uno en ella, cada cual aparecerá en puntos muy diferentes de la geografía de uno mismo. Puede uno encontrarse en una vorágine de sentimientos surgidos de la faz más negra del ser humano, puede recrearse en sus distorsiones y elementos sonoros a contracorriente unos de otros, puede que no llegue a entender absolutamente nada de lo que le estén contando, o puede que simplemente le parezca un auténtico coñazo. Porque Aluk Todolo no son un “Somebody That I Used to Know”, algo capaz de gustarle prácticamente a todo el mundo por igual, ni tampoco un “Taxi”, que podría ser tomado como la medida estándar de lo inequívocamente horrible. Aluk Todolo hacen una música que puede llegarte a lo más profundo, causarte sopor, o resultar absolutamente indiferente con independencia de los gustos y los hábitos musicales que uno tenga.

Voix”, su último lanzamiento, parte de un punto de coincidencia en relación con el anterior, “Occult Rock” de 2012, y es que los títulos de las canciones son, en números romanos, el orden en que se hallan situadas en el álbum. Colateralmente, quizá sea ésta una forma de decirnos que hemos de escuchar el álbum tal y como ha sido concebido, sin descolocar sus pistas, pues la intención viene dada por el todo por encima de las partes.

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“Voix” es un punto notable en la carrera de Aluk Todolo, en el cual prima lo experimental, la oscuridad a base de ramalazos distorsionados y el intento de llevar al extremo de sus posibilidades a los tres instrumentos que aparecen.

I” es una perfecta carta de presentación a lo que nos vamos a encontrar en “Voix”. Más de ocho minutos de tema, en los que de forma muy teutona la batería marca junto al bajo una armonía y un ritmo lineales, sin salirse de un número limitado de frases y células rítmicas, para que la guitarra cree magia sobre ello. Es fácil, a pesar de encontrarse en las antípodas musicales, pensar en el jazz, pues el modelo con el que Aluk Todolo comienzan a presentar “Voix” bien podría favorecer la improvisación de una guitarra que en todo momento va modificando sus melodías, sus acordes, en muchos casos compuestos de notas disonantes, y sus progresiones para acabar luciéndose definitivamente en un épico minuto y medio final en el que la batería pasa a sostenerse sobre variaciones de un ritmo marcial (de dos por cuatro). Con su explosión final se pasa automáticamente a “II”, a modo de continuación del primer corte. La fórmula empleada es la misma, con algunas pequeñas diferencias. Aquí la guitarra da ciertas treguas aparentes respecto a su propia ornamentación y exhibición, dejando el protagonismo a un bajo lineal, que aunque en un estilo completamente diferente, busca el mismo efecto producido por Lou Reed y su Velvet Underground en “Waiting For My Men” o “Venus In Furs”. Finalmente la guitarra despierta de su letargo, y ofrece de nuevo un manual sobre cómo llevar su sonido hasta el límite de la distorsión.

«Voix» es un heredero del rock alemán más innovador y antiarmónico y de las corrientes más contemporáneas de los géneros más sobrios del metal.

Cambia de tercio el panorama en “III”. En ella el juego de melodías da un paso más con respecto a los dos cortes anteriores. El bajo cobra una importancia melódica, más allá de ser el sustento de las invenciones de la guitarra, y contesta con dureza a lo que ésta propone. “IV” es continuista en ese sentido, y comienza de nuevo con el bajo como protagonista. Adquiere aquí la guitarra el papel que tenía el bajo en los dos primeros cortes, actuando de base junto a una batería incesante. Es quizá ésta la composición del álbum que más remite a los sonidos más duros del krautrock, los que a finales de los 80 y principios de los 90 se encontraban ya cercanos a lo que posteriormente sería el industrial. El tema evoluciona en su segunda parte, en la cual va ganando peso la guitarra, en un ambiente fronterizo entre el black metal y el death metal, para desembocar en “V” sin ningún tipo de interrupción. El elemento que diferencia a este corte es la batería, que ha dejado lucirse a sus compañeros hasta ahora, pero que aquí tiene su momento para reivindicarse. El bajo se mueve en todo momento de forma muy rítmica llevando a la pieza de nuevo hasta “VI” sin corte entre las pistas. Llegamos así al final, y para ello, Aluk Todolo nos reservan un buen puñado de acordes distorsionados en los que apenas llegan a distinguirse las notas que lo componen, unos cambios rítmicos embriagadores en la batería. Llegan a la cima de la exhibición de sonoridades sórdidas y de oscuridad para finalmente, como toda buena tormenta, recuperar la calma y concluir “Voix”.

En resumen, “Voix” es un punto notable en la carrera de Aluk Todolo, en el cual prima lo experimental, la oscuridad a base de ramalazos distorsionados y el intento (muchas veces muy bien conseguido) de llevar al extremo de sus posibilidades a los tres instrumentos que aparecen en las llamadas formaciones clásicas de rock. Heredero del rock alemán más innovador y antiarmónico y de las corrientes más contemporáneas de los géneros más sobrios del metal, “Voix” es un álbum perfecto para escuchar tranquilamente, sin prisas, en un momento de paz absoluta. A pesar de todo ello, su linealidad y su falta de una estructura musical fácilmente asimilable hará el álbum poco apetecible para muchos.

Aluk Todolo – Voix

ALUK TODOLO

7.1

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Aluk Todolo presentan “Voix”, un álbum compacto y lineal, en el que los ramalazos guitarreros con mucha herencia de las sonoridades del krautrock crean una atmósfera oscura y visceral, en la que la todo fluye fuera de cualquier lógica armónica.

Up

  • Los instrumentos son llevados con maestría al límite de sus posibilidades.
  • Los momentos en los que bajo y guitarra se alternan la melodía principal.
  • Lo bien que capta la transgresión del krautrock.

Down

  • Puede sonar excesivamente monótono.
  • En álbumes tan experimentales la variedad tímbrica aporta mucha riqueza, y es algo de lo que Aluk Todolo carecen.