Al parecer, una de las mayores virtudes de las formaciones electrónicas es (en general) la buena aceptación que suelen tener en sus indagaciones hacia sonoridades contemporáneas a medida que éstas van apareciendo. Uno de los ejemplos más recientes es “Born In The Echoes” de los ya bien madurados Chemical Brothers. Un disco que condensa la esencia de un dúo formado en los noventa pero que a la vez concuerda con el carácter musical de nuestra década. 20 años después. Algo similar ha pasado con Massive Attack, quienes han presentado el que parece el primer adelanto de su sexto álbum. “Ritual Spirit” cristaliza la evolución sonora de Massive Attack pero a la vez mantiene parte de sus raíces: esa atmósfera tenebrosa conseguida a base de contundentes y desgarradores samplers acompañados con guitarras eléctricas distorsionadas y, cómo no, una muy buena elección de colaboraciones vocales.

Massive Attack se han tomado su tiempo. Echando la vista atrás nos damos cuenta de que han pasado ya seis años desde su último LP, “Heligoland”. Y aún más lejano queda su archiconocido tridente de los 90 compuesto por “Blue Lines”, “Protection” y “Mezzanine”. Álbumes que pasaron a la historia por su carácter e influencia en la música electrónica global. Hipnotismo trip-hop, claustrofobia y oscuridad, así se ha definido siempre la conjunción ‘3D’ y ‘Daddy G’. Un dúo cuyos clásicos van mejorando con el tiempo, y más ahora cuando parece que las corrientes musicales regresan como nunca al breakbeat, al minimalismo y el trip-hop vive un proceso de resurrección antioxidante.

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“Ritual Spirit” cristaliza la evolución sonora de Massive Attack pero a la vez mantiene parte de sus raíces: esa atmósfera tenebrosa conseguida a base de contundentes y desgarradores samplers acompañados con guitarras eléctricas distorsionadas y, cómo no, una muy buena elección de colaboraciones vocales.

“Ritual Spirit” ha estado producido en solitario por Robert ‘3D’ Del Naja y, según parece, en pocos meses tendremos la segunda parte del díptico a mano de ‘Daddy G’. Además, en esta ocasión ‘3D’ cuenta con Tricky, viejo aliado de la formación, así como con la muy celebrada colaboración de los Young Fathers, Roots Manuva o Azekel, pequeños ingredientes que conforman un engranaje muy atractivo que fluye de maravilla gracias a su brevedad en el golpe y que sin ninguna duda funciona como un aperitivo muy interesante del disco que está por llegar.

Dead Editors” ya marca desde su inicio gran parte del imaginario propio de Massive Attack: ese estado apocalíptico y lúgubre. Claramente las raíces siguen estando presentes en el trabajo que acaban de presentar; eso forma parte del espíritu de los Massive. Quizá por este motivo los pitidos similares a los de un electrocardiograma resultan más evocativos de lo que deberían, porque sus ánimos siguen vivos. Si bien es cierto que el tema goza de momentos bastante cautivadores como los coros o las entradas de deep-bass, la monotonía vocal le resta la grandilocuencia necesaria en una apuesta de este tipo.

Una prominente proclamación de que las formas y el buen gusto siguen ahí, y que definitivamente nos espera un disco al que tendremos que prestar mucha atención.

Algo similar pasa en “Ritual Spirit” a pesar de que este corte contenga elementos instrumentales más sugerentes. Recordando la banda sonora de 28 días después con el inquietante toque agudo de guitarras, la canción progresa hacia la claustrofobia dinámicamente, sin dejar atrás el incesante zumbido grave de sintetizador que atrapa y engancha hacia “Voodoo In My Blood”, más directa y contundente desde sus inicios, ahora con una voz más tratada. Buen juego de bocina, efectos metálicos y percusión juguetona. De nuevo parece una sonata hacia el apocalipsis: coros proféticos y distorsionados para conseguir un efecto de catarsis que no pierde sofisticación en ningún momento. En esta pieza los Young Fathers ejercen un protagonismo notable, realzando la paranoia en torno a la cual gira la canción, que acaba sonando como un misterioso conjuro.

Cuando empieza “Take It There” uno no puede obviar el crujido de fondo sin pensar en los Massive Attack de los noventa. El tema se compone por dos mitades; la parte vocal, en la que la gravedad de tono de Tricky queda que ni pintada y por otra parte la distorsión de guitarras, la inmersión del ritmo incesante, como un sutil mantra que atraviesa y va calando, cada vez más. Una prominente proclamación de que las formas y el buen gusto siguen ahí, y que definitivamente nos espera un disco al que tendremos que prestar mucha atención.

Massive Attack – Ritual Spirit

MASSIVE ATTACK

7.4

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Massive Attack vuelven a las andadas presentando cuatro temas de adelanto que nos abren el apetito hacia futuros trabajos. Atmósferas oscuras, vibrantes y a la vez una ejecución (como de costumbre) muy sofisticada. “Ritual Spirit” va ganando canción tras canción produciendo un efecto hipnótico y aprisionado, breve pero muy contundente.

Up

  • La brevedad y el orden del EP hace que se derrita poco a poco como un caramelo, en el que los temas suman y destacan.
  • Logra mantener la esencia noventera de Massive Attack sin resultar anacrónica con las tendencias musicales contemporáneas.

Down

  • Arrastra, sí, pero en ningún momento acaba de estallar al 100%.
  • ¿Soy el único que echa de menos una voz femenina, pese al falsete de Azekel?