Hablar de canciones puede dar lugar a una conversación eterna. Hay tantos tipos de canciones como tipos de playlists. Cada uno las construye según los parámetros que cree convenientes y las escucha en los momentos que le parece. Incluso un disco puede llegar a interpretarse como una playlist. Algunas más homogéneas que otras. Pero en general, para mí existen dos tipos principales de canciones, ajenas a su duración, tema, tónica, instrumentación y todo lo demás, simplemente de manera muy general: pegadizas y atractivas.

Las canciones pegadizas son esas que tienen algo que hacen que en cuanto las oigas ya no te las puedas sacar de la cabeza y te pases el día tarareándolas o escuchándolas en bucle, ya sea por su melodía, por el riff o por el estribillo, siendo normalmente canciones alegres o motivantes, aunque puede entrar de todo. Las canciones atractivas son aquellas que si bien su melodía no es facilona ni se te queda en la mente a primera escucha, poseen algo que nos hace querer volver a ellas. Una atmósfera, un aura, la letra, una parte instrumental concreta, lo que sea. Son canciones que no han nacido para emitirse en una cadena de radio de éxitos normal y corriente, pero eso no las desacredita de ser igual de magníficas. Las canciones de Daughter no son nada pegadizas, pero sí son terriblemente atractivas.

«Not To Disappear»: el microcosmos de Daughter

Las canciones del debut de Daughter eran tan frágiles que corrían peligro de romperse en pedazos con la más mínima alteración. Las letras estaban llenas de intimismo y de dolor, con la voz de Elena Tonra como protagonista indiscutible. Los instrumentos tenían sus momentos, pero su aportación era más bien minimalista e intangible, recurriendo al folk cuando tomaban mayor cuerpo. En “Not To Disappear” las virtudes del debut vuelven a relucir y los puntos débiles se refuerzan, dando un resultado más satisfactorio.

daughter-not-to-disappear-2

En contraste con un debut algo discreto y con una imagen aún sin perfilar, Daughter entregan en “Not To Disappear” un álbum bastante más sólido, con ideas mejor definidas y desarrolladas.

Nada más empezar, “New Ways” ya da un golpe sobre la mesa y demuestra cómo ha evolucionado la banda desde que lanzaron su debut. Pese a su tímido comienzo con una pequeña línea de guitarra, la percusión que se desvanece continuamente y la voz atmosférica de Elena, el tema enseguida gana mucha fuerza gracias a la incorporación de una segunda guitarra que lo inunda todo. Oscuro, poderoso, con toques de dream pop y post-rock y una voz que casa a la perfección con la instrumentación en un crescendo que culmina con ese “I’ve been trying to stay out, but there’s something in you, I can’t be without, I just need it here, oh I need new ways to waste my time”. Numbers” vuelve a proponer una subida de intensidad conforme transcurre, esta vez reforzado con la percusión, que se adueña del tema mientras que los coros y las guitarras son mucho menos claros, se funden para crear una atmósfera en la que encerrar la voz de Elena que vuelve a recurrir a temas muy identificables pero muy personales, como es aquí la soledad y el lamento por un amante que se ha ido: “I’ll wash my mouth but still taste you, I feel numb in this kingdom”.

Ante un tema tan aparentemente minimalista como “Doing The Right Thing”, las guitarras vuelven a elevarlo con progresiones y fraseos en los momentos álgidos y callan o van por detrás de la voz cuando es necesario, consiguiendo que Elena suene más melancólica que nunca. En esta ocasión, la cantante se pone en la piel de una persona con alzheimer, divagando acerca de la soledad y los efectos que provoca en la vida familiar: “then I’ll lose my children, then I’ll lose my love, then I’ll sit in silence, let the pictures soak”. Tras dos canciones que consiguen mantener el ritmo, “How” se declara como uno de los singles claros del disco. Un riff de guitarra muy sutil pero muy potente para llevar el tema al extremo y girar alrededor de él hasta fundirse con la voz, que en su desarrollo se desenvuelve acompañada tan solo por el bajo en las estrofas, recordando a grupos de post-punk como Savages o Interpol. La letra vuelve a girar en torno a la falta de amor (“How long must I wait for you undone in the evening? How long must I wait for you to become what I need?”).

Mezclan diversas influencias del pop y el rock más atmosféricos con letras mucho más directas que en el debut pero igual de íntimas, consiguiendo así un disco desgarrador en ciertos momentos.

A los recursos habituales del grupo se añaden sintetizadores en “Mothers”, junto a una guitarra muy discreta. Se trata de una de las piezas más frágiles del disco, con momentos más cálidos pero llenos de melancolía, ya que reflexiona sobre cómo en muchos casos todo el amor y cuidado que la figura materna posa sobre sus hijos se desvanece con el tiempo sin ser devuelto, describiendo a los hijos casi como un parásito (“you will drain all you need to drain out of me, all the colours have washed away, no more rosy sheen”). “Alone/With You” es uno de los temas más innovadores en su sonido, con una primera parte en la que tan sólo un sintetizador y un beat acompañan a Elena, que describe lo mucho que odia estar sola ya que no se aguanta a sí misma. Por el contrario, la segunda parte intensifica el sonido y habla sobre la soledad en momentos en los que hay otras personas contigo, ya sea un ser querido o un grupo de gente.

Tampoco se queda atrás “No Care”, corte muy acelerado y agresivo, construido con varios beats y un arpegio de guitarra muy afilados, siendo lo más cercano que podríamos encontrar aquí a una canción pegadiza gracias a su estribillo. No es a pesar de ello una canción alegre, pues Elena esta vez se queja de que la gente no quiera establecer una relación con ella por su tendencia depresiva y de que siempre acaba siendo utilizada. To Belong” no consigue destacar demasiado por tener un desarrollo mucho más clásico, pero sí tiene una de las mejores líneas de bajo y una de las letras más explícitas del largo, con Elena cantando que no quiere pertenecer a nadie y cuestionando las relaciones de pareja (“don’t you think we’ll be better off without temptation to regress, to fake tenderness”).

Pese a superar su primer disco, a veces sí da la sensación de vacío y en su segunda mitad se desinfla. Sin embargo, en general consiguen consolidarse como un grupo en el que tener la mira puesta.

Los versos de “Fossa” dan a pensar que este tema y los dos anteriores están prácticamente ligados. Si en el primero declaraba que no le importaba estar sola y en el segundo echaba a su amante fuera de su vida, aquí se rebate sobre si ha hecho bien, sobre que le echa de menos y se siente sola. A diferencia del resto de canciones, en esta hay un desarrollo instrumental mucho más claro con una parte final muy extensa en la que la voz se abstiene para dar todo el protagonismo a las guitarras. Para cerrar nos dejan con “Made Of Stone”, tema muy suave que, a pesar de su frialdad, arroja un rayo de esperanza en su final, con una Elena que hace una reflexión general de todos los cortes anteriores y concluye con un “you’ll find love, kid, it exists”. A pesar de toda la oscuridad y melancolía reinantes en el disco, siempre deja con buen sabor de boca cerrar un disco con una mirada positiva de cara al futuro. Es otro de los motivos por los que la música de Daughter resulta atractiva, por esa melancolía agridulce que no llega al total catastrofismo.

En contraste con un debut algo discreto y con una imagen aún sin perfilar, Daughter entregan en “Not To Disappear” un álbum bastante más sólido, con ideas mejor definidas y desarrolladas a partir del punto inicial de manera muy coherente, mezclando diversas influencias del pop y el rock más atmosféricos con letras mucho más directas pero igual de íntimas, consiguiendo así un disco desgarrador en ciertos momentos. A veces sí da la sensación de vacío pero, en general, consiguen consolidarse como un grupo en el que tener la mira puesta.

Daughter – Not To Disappear

DAUGHTER

7.6

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

Daughter construyen con “Not To Disappear” un muro muy difícil de derribar gracias a canciones que se sostienen por sí solas pese a su tendencia por la creación de ambientes. La melancolía y el intimismo siguen reinando de tal manera que se intensifican y se transmiten de manera aún más clara gracias a las líneas instrumentales y a la transparencia de las letras.

Up

  • Ideas más claras y mejor ejecutadas que en el debut.
  • La riqueza en el sonido, saber combinar post-rock y dream pop.
  • Las letras.

Down

  • Algo irregular, se desinfla a partir de la segunda mitad.
  • Algunos temas se quedan a medio gas.
  • Es un disco para momentos concretos.