Cuando tu música ha sido usada en un anuncio de Apple, tu banda ha sido telonera de grandes formaciones y parte de tu viodegrafía ha sido galardonada con importantes premios, podemos decir que has dejado huella y tu misión siendo Chairlift y publicando Moth no es otra que seguir cimentando y fortaleciendo las buenas impresiones que llevas causando hasta el momento.

Hablemos de Chairlift, dúo de synthpop formado allá por 2005 en Colorado, como la unión de Aaron Pfenning y Caroline Polachek. Un traslado a Brooklyn y la aparición en este binomio de Patrick Wimberly conformaría el clima ideal para escribir y lanzar en 2007 “Does You Inspire You”, un álbum en el que con una esencia naïve de sonidos electrónicos que jugaban con lo analógico y la simplicidad se podía observar el potencial que guardaban estos tres chicos. Este álbum les daría el material suficiente como para aparecer en 2008 en el anuncio del iPod y poder actuar de teloneros para bandas como MGMT o Phoenix.

En 2010 abandonaría Pfenning la formación para dejarnos con la que nos encontramos hoy día desde que se publicara en 2012 «Something», donde continuaron desarrollando la misma temática aportando cierto halo de madurez, aspecto que se vio reflejado en la producción visual del trabajo que les granjeó algunas nominaciones y galardones.

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Chairlift han volcado su madurez en la producción de este álbum, utilizando sonidos que mezclan el synthpop y ligeros tintes disco, configurando un trabajo que a ratos invita a la reflexión y otros a lo más desinhibido y bailable.

Cuatro años después de su último trabajo, Chailift vuelven con ahínco, con la necesidad de dejar patente su estado y volver a abrirse un nombre en el panorama. Es un aspecto que encontramos desde la suave apertura de Moth, ese “Look Upque abre con sintetizadores de forma sutil para acabar con una intensidad moderada donde los Look up, hey! del estribillo se te quedan grabados a modo de mantra, así como ese «Tell the losers tell the winners the same ship will bear us all que suena a venganza y, en cierta medida, también lamento. Este sentimiento lo seguimos encontrando en Polymorphing, donde una apertura densa y oscura eclosiona para dar paso a una melodía de ciertos aires disco y con unos metales elegantes que envuelven a una Caroline que lanza preguntas retóricas sobre el amor. Esta sensación de tranquilidad que recorría el medio tiempo anterior se ve en cierto modo truncada con “Romeo’” y sus ritmos más frenéticos, en la que las percusiones rápidas conviven muy bien con los sintetizadores tan característicos de este conjunto.

Donde hay que quitarse el sombrero es en “Ch-Ching”. Esa voz que abre el tema entonando el título de la canción, la elegancia de la producción de percusión fina pero contundente, los vientos que mantienen la elegancia sin buscar eclipsar y la forma en la que la voz de Caroline se desdobla en los momentos clave de los versos para crear una sensación envolvente muy agradable. “Crying In Public” se encarga de bajar las revoluciones, siendo un tema que adquiere todo su peso en el estribillo, con ese “Sorry I’m crying in public this wayrodeado de sintetizadores ambientales que crean una combinación muy interesante.

Podemos afirmar fácilmente que es el mejor trabajo hasta la fecha de Chairlift. Atrás quedó toda esencia naïve de sus primeras composiciones y el carácter algo vacuo del conjunto.

Con este tema se cierra la primera mitad del álbum en el que ya hemos podido comprobar la madurez que han volcado Chairlift en la producción, utilizando sonidos que mezclan el synthpop y ligeros tintes disco, configurando un trabajo que a ratos invita a la reflexión y otros a lo más desinhibido y bailable. “Ottawa To Osakasigue la estela tranquila del corte anterior con una parte final donde un juego de cuerdas da el giro inesperado que hace que este tema se diferencie del resto. Pero si buscamos la diferencia total, tenemos que hablar del momento tan bailable que es “Moth To The Flame”. Lo tiene todo: los gorgoritos de Caroline, una melodía pegadiza que se sigue con facilidad y un estribillo machacón cantando I can’t help it, I’m a moth to the flame«, volviendo a esa temática lírica de lamento hablando de las relaciones tóxicas.

Show You Offrescata ese toque de “Polymorphingde una introducción y unos versos relajados para romper en un estribillo colorido de guitarras disco. Con “Unfinished Businesstengo un problema, y es que es de los temas más bellos que se encuentran en el álbum, con una progresión lenta de sintetizadores, piano y batería bastante a tener en cuenta, pero con una producción vocal en la que Caroline intenta lucirse y mostrar contundencia pero acaba rompiéndose demasiado pronto. Ese intento de gorgorito de tonos altos quebradizos no termina de encajar en la delicadeza del resto del álbum. Suena a cristal roto eso de “unfinished business” a voz en grito. Finalmente, el cierre lo pone «No Such Thing as Illusion«, un tema que tarda mucho en arrancar, con una progresión que poco ofrece a lo ya visto y que me da la sensación de ser el fin de una fiesta cuando asoma el amanecer: Vamos a ir recogiendo con calma, tomarnos nuestro tiempo para ello, que esto se acaba.

Chairlift juegan mejor con el conjunto que con el tema a tema. No deja de ser un trabajo en el que los temas no dejan de apoyarse el uno sobre el otro. Si cogemos los temas por separado encontramos momentos que suscitan cierto aburrimiento con progresiones que poco ofrecen o que tardan demasiado en ocurrir.

Al acabar de escuchar “Moth” me da la sensación de que Chairlift juegan mejor con el conjunto que con el tema a tema. Encontramos buenas muestras de originalidad y cortes fácilmente extraibles, fe de ello lo dan los singles “Romeo”, “Ch-Ching” y “Moth To The Flame”, pero en definitiva no deja de ser un trabajo en el que los temas no dejan de apoyarse el uno sobre el otro. Si cogemos los temas por separado encontramos momentos que suscitan cierto aburrimiento con progresiones que poco ofrecen o que tardan demasiado en ocurrir. Es un álbum en el que se juegan con una temática melódica que una vez explotada en grandes cortes el resto no termina de ser una versión descafeinada que intenta mantener al oyente y reconducirlo entre los grandes temas. Siento que Chairlift son conscientes de lo repetitivo que en ocasiones es su trabajo e intentan, acertando o no, introducir algún detalle con el que llamar la atención. Y hay un momento en el que definitivamente lo hacen, pero a precio de hacer una mueca de cierto disgusto en el oyente. Ese momento no es otro que “Unfinished Business”, donde con la parte vocal te quieren decir ‘o lo tomas o lo dejas’.

A pesar de todo esto, puedo afirmar fácilmente que es el mejor trabajo hasta la fecha de Chairlift. Atrás quedó toda esencia naïve de sus primeras composiciones y el carácter algo vacuo del conjunto. Aquí encontramos un despliegue de melodías de mucho potencial con esa interesante mezcla de sintetizadores que juegan al contraste, pasando de momentos más distorsionados y oscuros a momentos de claridad con estribillos que desean que despegues con ellos, como en “Romeo”. Una producción vocal interesante con los momentos donde se desdobla, y una temática lírica profunda. Dicen que las polillas buscan siempre la luz de la Luna porque les sirve de orientación para dirigirse al norte, así que cada vez que encuentran una luz potente se acercan a ella exponiéndose al peligro de no ser la que buscan. Este carácter de ‘polilla’ (que no ‘apolillada’) es del que hace gala Caroline entre melodías con las que se mimetiza en un ambiente de carácter urbano y moderno. Un ambiente en el que Chairlift apuestan por la renovación sin olvidar sus raíces.

Chairlift – Moth

CHAIRLIFT

7.1

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Chairlift han conseguido traer un disco en el que evolucionan del sonido analógico e inocente de su producción anterior para hacer gala de la madurez que ahora tienen, con predominio de sintetizadores, guitarras eléctricas y esa constante necesidad de buscar la innovación en caminos distintos a los ya conocidos.

Up

  • Han apostado por un sonido contundente, que juega con lo bailable sin caer en el mainstream.
  • La producción vocal en la mayoría de composiciones, creándose una bella combinación de sintetizadores claros y gorgoritos delicados.

Down

  • El estribillo de “Unfinished Business”. Creo que Caroline se ha colado con la parte vocal en ese tema.
  • Aunque en conjunto funciona mejor, no podemos evitar en caer en un ligero aburrimiento en momentos puntuales que hacen que sientas la necesidad de pasar de tema.