¿Existe el amor a primera escucha? ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar en cuando decidimos, consciente o inconscientemente, si nos gusta una canción o un grupo de música a partir de la primera vez que los escuchamos? Es algo realmente difícil de medir pero hay canciones que están milimétricamente diseñadas para atraparte en escasos segundos. Bon Jovi es una banda que ha logrado mantener su sello en lo más alto a través de las décadas precisamente por la envidiable cualidad de componer, con pasmosa facilidad, no una ni dos ni tres, sino un buen puñado de esas canciones especiales capaces de atrapar y fidelizar público desde 1984 hasta el día de hoy. Si los fans de las nuevas generaciones (seguramente aquellos nacidos a partir de los 90) cayeron rendidos ante hits de la talla de “It’s My Life” o “Have A Nice Day”, los que vivieron en plenitud durante la década de los 80 sucumbieron al boom del hard rock donde Bon Jovi puso su firma con uno de sus himnos por excelencia como fue “Livin’ On A Prayer”.

Algo tenía que tener aquella banda que entró al nuevo siglo arrasando con sus singles pop rockeros, algún precedente tenía que existir para que en 1986 los de New Jersey se colocaran en la cima del hard rock melódico con su superventas “Sleepery When Wet”. Efectivamente, todo el éxito que vendría después fue posible, en gran medida, gracias a una única y soberbia canción que supuso la carta de presentación de un imberbe Jon Bon Jovi en el mundo del rock: «Runaway”.

«Runaway” fue la canción que permitió a Jon Bon Jovi reunir a Richie Sambora, Alec John Such, Tico Torres y David Bryan para formar Bon Jovi y grabar su álbum homónimo debut. El líder de aquella primigenia formación no estaba dispuesto a desaprovechar la oportunidad y junto a Richie Sambora, que a la larga se convertiría en su inseparable compañero en la composición, rodeó a aquel primer e hipnótico single que era «Runaway” de ocho pistas que dieron forma a su primera obra. Un debut que era lo que se podía esperar de un grupo que pretendía irrumpir con fuerza en la escena del hard rock ochentero. Un trabajo desenfadado, enérgico, con alternancia entre temas potentes y otros eminentemente melódicos, estribillos pegadizos cual goma de mascar y lo más importante, unos músicos rebosantes de talento y ambición.

bon-jovi-bon-jovi-2

«Bon Jovi” supone un trabajo desenfadado, enérgico, con alternancia entre temas potentes y otros eminentemente melódicos, estribillos pegadizos cual goma de mascar y lo más importante, unos músicos rebosantes de talento y ambición.

El álbum lo abre la mencionada “Runaway”, una de esas canciones únicas ante las que es imposible quedarse indiferente. Es una de las piezas que mejor marca el estilo de Bon Jovi en sus primeros años, esa unión entre sonidos hardrockeros con riffs y solos potentes y unas melodías perfectamente conseguidas con los teclados. La intro de teclado inicial es uno de los sonidos mejor conseguidos en toda su carrera, David Bryan está sublime. Aunque la base de teclado se mantiene de fondo durante toda la canción, los guitarrazos de Richie Sambora y la batería de Tico Torres la llevan mucho más hacia el hard rock. Grandes estrofas y un ritmo muy homogéneo que se mantiene durante casi toda la canción, dejando momentos para volver a escuchar el teclado en solitario y para presentarnos el solo de Richie, que sin ser un guitarrista excesivamente veloz, consigue unos solos muy trabajados y con una gran melodía. Los coros finales y los agudos de Jon son impresionantes. Inmejorable carta de presentación del disco y de la banda, un tema mítico, un clásico atemporal.

Roulette” es un tema alejado de la espectacularidad de «Runaway”, pero consigue no disminuir el nivel ni bajar el ritmo. Un perfecto estribillo acompañado de los inconfundibles coros que hacen Sambora y David Bryan siempre dotando de una gran fuerza a cada estribillo. Jon Bon Jovi domina la canción con su voz, demostrando cómo en sus inicios era capaz de manejarla a su antojo. El segundo single del disco es “She Don’t Know Me. Bon Jovi todavía no se dedicaba a realizar sus afamadas baladas melosas pero sí conseguía hacer unos medios tiempos excelentes como este. Sin romper con la estructura musical del disco, supone una gran variación, un sonido muy diferente, pero que también es seña de identidad de la banda. Es uno de esos temas que hacen del disco apto para todos los públicos y gustos musicales. En gran parte de la canción Jon está como en un segundo plano, y los coros adquieren más relevancia todavía si cabe. Los punteos constantes de Richie y los teclados acompañan en todo momento. Por instantes parece que cambiamos de pista y los golpes de batería nos llevan hasta un solo genial, que va de más a menos y que acaba en unos tonos agudos de Jon. El disco fluye imparable y entra en escena Shot Through The Heart, uno de los cortes más destacados del disco sin lugar a dudas, un clásico que pese a no haber logrado la trascendencia de otros con el paso de los años es de los que mejor represente el hard rock que componían Bon Jovi en sus primeros instantes de existencia. Punteos iniciales de guitarra y comienzo muy suave, aunque rápidamente aparecen los teclados. Son casi un calco de los de «Runaway»; la estructura de ambas canciones es muy parecida, aunque en el estribillo esta pieza gana en contundencia.

El debut de Bon Jovi colocó a la banda de lleno en la escena, si bien el éxito comercial se hizo esperar durante un par de años. Los de New Jersey plasmaron en sus primeras nueve canciones todos y cada uno de los aspectos de su música, su sonido y sus particularidades.

Love Lies es la balada con todas las letras del disco. Es el antecedente de las geniales baladas que vendrían en los siguientes discos como «Silent Night”, «Never Say Goodbye”, «Living In Sin”… Es un terreno en el que se aprecia la falta de madurez y de templanza propia de aquel momento de efervescencia. Sin embargo, aunque en primera instancia parece que la pieza no consigue despegar, los instrumentos se acoplan para ofrecer un notable esfuerzo grupal. Gran trabajo vocal de Jon que vuelve a adaptarse al cambio de tempos y el acompañamiento con los coros sigue siendo sublime. El disco vuelve a la senda del hard rock más puro con Breakout. En esta composición Tico Torres toma las riendas y la batería se convierte en el elemento más destacado. Lleva el ritmo durante toda la canción, en momentos sonando en solitario y en momentos acompañado del teclado o la guitarra. Un tema sin grandes alardes pero que resulta tremendamente efectivo y consigue el objetivo de no desviar la intención del objetivo: hacer un hard rock lo más disfrutable posible.

Bon Jovi es una banda de singles, durante toda su carrera los han elegido y utilizado con gran acierto y los de este disco no son una excepción. El tercer y último sencillo es Burning For Love, una coctelera aderezada y agitada con los elementos más previsibles y efectivos con los que contaba la formación. Un genial riff inicial de Sambora y unas incesantes estrofas que conducen hasta el estribillo que se mantiene en el mismo tiempo. Una canción cíclica y homogénea en ritmo que solo se ve interrumpido por uno de los solos más destacados compuestos por el guitarrista para el debut.

El debut de Bon Jovi es un trabajo de calidad e importancia sobrada para merecer reconocimiento. Alejado de los focos acaparados por otros trabajos, el de 1984 ha quedado como un trabajo para fans y para los más nostálgicos de la época y de los Bon Jovi más precoces.

La batería de Tico Torres nos da la bienvenida en Comeback, un tema ascendente desde el primer momento. Las revoluciones van subiendo hasta llegar al repetidísimo estribillo, simple pero efectivo, mucho. Una canción dominada por Jon Bon Jovi que se bate con cada uno de los miembros de la banda, doblegando los envites de la afilada guitarra de Sambora y la contundencia de la batería de Torres. El punto y final al disco lo pone de manera insuperable Get Ready. Un tema de fiesta, de los más frenéticos y con más energía que han hecho. El desgarrado riff inicial junto con la batería y el paseo de David Bryan por ese teclado dan el pistoletazo de salida. Un tema para saltar, gritar desde la estrofa al estribillo. Teclados, voz principal y coros, una combinación explosiva para un estribillo magnífico y otro solo a los que acostumbra Richie Sambora. Parón intermedio con unos gemidos y susurros de Jon que en sentido ascendente vuelven a retomar el ritmo trepidante para acabar la canción y este álbum de debut de forma extenuante.

El debut de Bon Jovi colocó a la banda de lleno en la escena, si bien el éxito comercial se hizo esperar durante un par de años. Los de New Jersey plasmaron en sus primeras nueve canciones todos y cada uno de los aspectos de su música, su sonido y sus particularidades. Pese a que únicamente «Runaway” ha sobrevivido como uno de los grandes clásicos de la banda, imprescindible tanto en conciertos como en recopilatorios, el debut homónimo es un trabajo de calidad e importancia sobrada para merecer reconocimiento. Alejado de los focos acaparados por otros trabajos, el de 1984 ha quedado como un trabajo para fans y para los más nostálgicos de la época y de los Bon Jovi más precoces.

Bon Jovi – Bon Jovi

BON JOVI

8.3

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

El debut del Bon Jovi es un disco notable en todos los aspectos. Es el resultado de la energía de unos jóvenes músicos de rock en plena década de 1980 que consiguieron hacer un álbum de puro hard rock tan disfrutable como apreciable en términos de calidad musical.

Up

  • Tiene todo lo bueno que se puede esperar de un álbum de hard rock de la época.
  • Tan divertido como ensalzable en términos musicales.
  • Bon Jovi puro y duro. ¿Qué más se puede pedir?

Down

  • “Runaway” ha sido la única canción capaz de trascender realmente.